jueves, agosto 06, 2026

EL OCASO DE LAS CONÍFERAS DE MONTAÑA


Hace 20.000 años, cuando el hielo empezó a retirarse de la Península Ibérica, al final de la glaciación Würm, el paisaje se despojó de su espeso manto blanco y comenzó a vestirse de verde, gracias a árboles tan resistentes al frío como el Pino silvestre (Pinus sylvestris), provisto de pequeñas acículas de color verde azulado que producen un bello contraste con el color asalmonado de la corteza de la parte superior de su copa.

En España, debido a las numerosas guerras, la explotación maderera para la construcción de barcos y a los privilegios del Honrado Concejo de la Mesta (1.273 – 1.836), lo cierto es que los montes no se caracterizaban precisamente por la abundancia de densos bosques, sino que predominaban los pastos para alimento del ganado, especialmente los inmensos rebaños de ovejas merinas, cuya apreciada lana, proporcionaba pingües beneficios a los numerosos ganaderos que, durante siglos, recorrieron los ásperos montes de nuestra “piel de toro”.

En ese paisaje pelado, únicamente resistían algunos bosquetes refugiados entre los peñascos de las zonas más escarpadas de las montañas, como el pequeño pinar de la Sierra de Cameros (La Rioja), donde vivían mis padres, a principios del siglo XX. El tibio viento de una tarde de mayo de 1.926, llevó una nube de polen de mi padre, hasta el óvulo de una piña de mi madre, ambos se unieron y se formó un pequeño piñón alado que, esquivando el curvo pico del Piquituerto y los afilados incisivos de la Ardilla roja, logró caer al pie de una roca, en el pequeño hueco existente entre un Enebro y el tronco caído de uno de mis abuelos.

En aquel rincón acogedor, germiné, emití mis primeras acículas juveniles y hundí mi raíz entre el humus y las piedras. A los pocos días, noté en mis pelillos radiculares el dulce cosquilleo de las hifas del Níscalo que se asoció a mí para ayudarme a absorber mejor el agua y minerales tan valiosos como el fósforo, el nitrógeno, el magnesio y el hierro, así como evitar la infección de hongos patógenos; mientras yo, a cambio, le proporciono nutritivos azúcares procedentes de la fotosíntesis de mis acículas.

Pero los momentos felices y agradables fueron muy escasos, ya que aquellos primeros años fueron muy duros y peligrosos. Recuerdo cuando una Cabra lanzó hacia mi brote terminal su terrible dentellada que, afortunadamente, finalmente fue a parar a los brotes de una rama del vecino Enebro protector. A los diez años de edad, logré que mi guía terminal escapase del voraz apetito de los herbívoros, al haber alcanzado una altura de dos metros sobre el suelo, pero entonces, aquel invierno, una gran nevada, seguida de una fuerte ventisca estuvo a punto de quebrar mi joven tronco.

El verano siguiente fue extraordinariamente tórrido y seco, recuerdo que las voraces llamas de un incendio subían ladera arriba, rápidamente cerré mis estomas para evitar que el humo tóxico y ardiente penetrase en mis acículas, cuando noté aterrorizado que la resina de mis canales resiníferos empezaba a evaporarse a una velocidad inusitada, el fuego se paró al llegar a las rocas del pie de la ladera ¡¡¡Bufff!!! Esta vez, sí que creí que no lo contaba!!!

Pasados esos momentos de crisis, lo cierto es que buena parte de mi juventud transcurrió de una forma bastante apacible. Mientras iba creciendo, noté que cada vez había menos ganado en la sierra. La rocosa ladera en la que vivía apenas era visitada por ningún pastor, cazador ni paseante. El único susto que sufrí fue cuando, un verano, a un Corzo le dio por frotar su cornamenta contra la corteza de mi tronco, para despojarse de la borra que la cubre.

Ya en mi edad adulta (aún recuerdo con ilusión cuando, a los cuarenta años, salieron mis primeras piñas), percibí que cada vez cae menos nieve en invierno y que los veranos cada vez son más cálidos, secos y largos. Hace diez años, apareció un nuevo y molesto visitante, fue un nutrido grupo de peludas orugas, creo que los humanos las llaman “Procesionaria”, que tuvieron la desfachatez de empezar a devorar mis acículas y construir un horrible nido de seda en mi guía terminal (quinta fotografía). Afortunadamente, enseguida acudieron mis amigas las aves insectívoras, para librarme de tan molesta plaga.

Sin embargo, yo seguía muy preocupado, ya que no estoy preparado para unos veranos tan secos y calurosos, con temperaturas máximas de 40º C y mímimas de 20º C, durante varios días seguidos!!! ¡¡¡Esto es insufrible!!!

Cada año que pasaba, el clima iba empeorando y yo cada vez me encontraba más débil. Hasta que una triste tarde de junio, el cielo se tornó de un color gris oscuro, se levantaron fuertes rachas de viento y descargó una violenta granizada que tiró al suelo buena parte de mis ramillos y produjo numerosas heridas en mis ramas (segunda foto). Pasada la tormenta, noté un escozor escalofriante, mis canales resiníferos, prácticamente secos, tras varias décadas de sufrimiento, no fueron capaces de sellar las heridas producidas por el granizo, lo cual fue aprovechado por las esporas de hongos oportunistas como Sphaeropsis sapinea (tercera foto) para germinar y penetrar en mi madera. Poco a poco infectaron los extremos de mis ramas y fueron descendiendo hasta llegar al tronco, produciendo mi muerte a los pocos días (cuarta foto). Finalmente, unos diminutos escarabajos perforadores (Ips y Tomicus) excavaran multitud de galerías en mi cambium y mi madera, por debajo de mi corteza, para rematarme e introducir las esporas de los hongos lignícolas que teminarán por descomponer mi madera. Por desgracia, no morí solo, sino que mi triste destino fue compartido por multitud de compañeros de rodal (ver primera foto).

Con este breve relato, narrado en primera persona, he querido describir el decaimiento que están sufriendo no sólo los pinos silvestres, sino también otras coníferas de montaña como el Abeto blanco (Abies alba), el Abeto rojo (Picea abies) y el Pino laricio (Pinus nigra), en toda Europa.

Resuena en el sombrero: La Marcha fúnebre de Sigfrido (El Ocaso de los Dioses).- Richard Wagner (Leipzig (Alemania), 1.876).

lunes, agosto 03, 2026

ADIÓS JEFF!


El 14 de mayo de 1956, nacía en Boston (Massachusetts) un niño rubio de pelo rizado llamado Jeff Conolly.

Su niñez transcurrió en plena época de esplendor del Rock and Roll y el Soul de los 60.

En 1976, el gran Jerry Lee Lewis dió un concierto memorable en el Ramada Inn de Boston, donde, durante unos segundos, Jeff y Jerry cruzaron sus miradas (segunda foto).

Ese mismo año (1976), el joven Jeff, junto con otros tres chavales de Boston, fundó la banda de Garage-Punk DMZ. Tres años más tarde (1979), influenciado por los sonidos sesenteros de la gigantesca colección de singles de oscuras bandas de Garaje grabados en mono (de ahí su apodo “Monoman”) que atesoraba en el desván de su casa, fundo los legendarios Lyres, cuyos miembros variaron frecuentemente, debido al difícil carácter y las numerosas manías que caracterizaban la compleja personalidad de Jeff.

A mediados de los 80, aquel sonido crudo e hipnótico de The Lyres me atrapó, gracias a diversos y magníficos programas de radio. Cuando Jeff ponía su mano derecha sobre el teclado de su órgano “Contiental Vox” y con su mano izquierda golpeaba la pandereta sobre el muslo de su pierna izquierda, no sé si sería debido al efecto del amplificador “Leslie” al que conectaba el órgano, pero conseguía un sonido totalmente mágico y poderoso, ante el que caí fascinado. Me propuse que tenía que lograr un sonido como aquel, así que busqué y me compré un órgano Vox de segunda mano y me aliste en el grupo de Garaje The Rescuers que formamos junto a mis amigos Ramón Díez (voz y guitara), Tono Sánchez (bajo) y Jesús “Jessy” Romero (batería), en 1986.

El 12 de mayo de 1987; mis idolatrados Lyres dieron un concierto en “La Gruta” (Madrid), por lo que, lógicamente, acudí a verles en primera fila (tercera foto, dentro del recuadro violeta).

Durante la prueba de sonido, una de las teclas del “Continental Vox” de Jeff sonó un pelín apagada, rápidamente y bastante cabreado, el músico levantó la tapa del vetusto órgano y, armado con un destornillador y profiriendo un sinfín de juramentos, se puso a arrancar y tirar al suelo un aluvión de condensadores, resistencias y otros aparatejos electrónicos de las tripas del desdichado instrumento, mientras los asistentes al ensayo mirábamos boquiabiertos la escena y nos preguntamos: “Pero.., ¿Qué diablos le pasa a Jeff?”. El mánager nos dijo que, por lo visto, le acababa de llamar su novia de Boston para decirle que lo dejaba. El concierto exhibió un sonido especialmente crudo y rabioso, pero fue de una calidad extraordinaria o, al menos, así nos lo pareció a los fans.

El 30 de abril de 2016, celebrando el 50 cumpleaños de nuestro amigo “El Guanche”, en el mítico bar “Más Allá” de Malasaña (Madrid), descubrí en una de sus paredes un gran mural con la cara de Jeff Conolly (primera foto).

El 31 de julio de 2026, tras una complicación por el cáncer de vejiga que padecía, Jeff Conolly nos dejó ¡Descanse en paz!

De entre las numerosas canciones de su larga carrera, muchas de las cuales han ilustrado este blog, voy a elegir una cuyo riff de órgano aprendí a tocar a mediados de los 80, cuando quedé atrapado por el mágico e irrepetible sonido de The Lyres: “Not Looking Back”.

miércoles, julio 29, 2026

HITOS HISTÓRICOS


Este mes de julio se están produciendo algunos “Hitos Históricos” en relación a los incendios forestales:

1º) El 22 de julio, en Burgohondo (Ávila), se inició el que actualmente es el mayor incendio forestal en la Historia de España, con una superficie de 50.000 Ha. Si sumamos las superficies de otros dos incendios cercanos con los que se ha fusionado tenemos una superficie total de 80.000 Ha. (28.000 en la Comunidad de Madrid y 2.000 Ha. en la provincia de Toledo).

2º) Como consecuencia del mencionado “megaincendio”, ha sido la primera vez en la Historia que se ha declarado el Nivel 3 de Emergencia Nacional, al mando de la cual está el Ministro de Interior.

3º) El mismo fatídico día 22, cerca de la Bahía de Arcachon (La Gironda, Francia) se originó otro megaincendio que ha quemado 42.000 Ha., llegando a 15 Km. De la ciudad de Bordeaux, convirtiéndose en el mayor incendio forestal de la Historia de Francia. 240 edificaciones quemadas, 220.000 personas desalojadas, primera vez que se utiliza el avión militar A400M para la descarga de agua con retardante para la extinción de un incendio.

4º) A un nivel mucho más modesto y local, ha sido una de las escasísimas veces (si no la primera) en que un ayuntamiento ha suspendido un festejo tradicional a causa de las altas temperaturas y el elevado riesgo de incendios. Se trata de la fiesta de La Molienda de Ocón (La Rioja), que se iba a celebrar el próximo domingo 2 de agosto. Como puede verse en el titular de la foto, publicado en el períodico “La Rioja”, el 29 de julio, además de suspenderse el acto, que suele atraer a más de 2.000 personas, están buscando una nueva fecha para el año 2027.

Realmente, da mucho miedo la forma en la que estamos afectando al clima y las consecuencia que conlleva. Recuerdo que, cuando era niño y joven, el verano era una estación de relax, de disfrute de actividades al aire libre, de vacaciones. Por lo que es triste comprobar como, con el paso de los años, se ha convertido en un auténtico suplicio de calor, masificación turística, incendios, garrapatas y medusas.

Resuena en el sombrero: “Summertime Blues”.- Brian Setzer (Los Ángeles (USA), 2019).

jueves, julio 23, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA CXXXIII


Hace 15 años que nos dejó Amy Winehouse, con tan sólo 27 años de edad, a causa de una intoxicación etílica tras un período de abstinencia, que cruel paradoja que el significado de su apellido sea “casa del vino”.

Justamente ayer, vi por televisión el comentario de un estudio científico en el que se asegura que no existe una dosis “saludable” de ninguna bebida alcohólica, el alcohol es un tóxico que causa inflamación, destruye defensas antioxidantes, produce radicales libres e incrementa las probabilidades de sufrir siete tipos de cáncer.

En 2006, Amy publicó su segundo álbum “Back to Black”, que incluye el tema “You know I´m not good”; una auténtica obra maestra del nuevo Soul, que, al año siguiente, versionó la banda británica Artic Monkeys.

Sabemos que el alcohol no es bueno, pero….

1) Amy Winehouse (London, 2006).

2) Artic Monkeys (Sheffield, 2007).

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jueves, junio 25, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXXII)


El día 25 de junio ha sido oficialmente declarado el “Día Mundial de The Beatles”, debido a que ese día del año 1967 se retransmitió vía satélite a todo el mundo, desde los estudios “Abbey Road” de Londres, una actuación en vivo de The Beatles interpretando la canción “All You Need Is Love”, considerado el primer enlace televisivo global vía satélite de la Historia.

Desde luego, la legendaria banda de Liverpool han sido pioneros en muchas cosas y constituyen uno de los mayores hitos en la Historia de la Música.

All You Need Is Love”, ha sido versionada por innumerables bandas, pero me quedo con dos: La que hicieron los londinenses New Musik, en 1982, en plan “tecnopop”; y la interpretada por sus paisanos de Liverpool los Echo and the Bunnymen, en 1984.

Cuando hay canciones tan impresionantes como esta, sobran las palabras. Disfrutemos, sin más, de las tres versiones:

1) The Beatles (London, 1967).

2) New Musik (London, 1982).

3) Echo and the Bunnymen (Liverpool, 1984).

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viernes, junio 05, 2026

EL GEN MAFIOSO


¿Por qué no somos capaces de acabar con la corrupción? - Pues, sencillamente, porque el poder siempre ha estado ligado a la corrupción desde nuestros ancestros los primates.

Los Papiones y los Chimpancés forman alianzas entre unos pocos individuos, para ejercer el poder sobre sus congéneres, sin ningún miramiento respecto a conductas manipuladoras y violentas.

La palabra corrupción proviene del sustantivo en latín corruptio, derivado del verbo corruptere que, en su sentido original, describe la acción de hacer pedazos algo de manera colectiva, alterando el estado natural de las cosas hasta hacerlas perder su forma, esencia o propósito original, a lo que hay que añadir, con el propósito de sacar un beneficio u obtener una ventaja con respecto a los demás,.. ejercer el control,… llegar al poder.

En los partidos políticos se premia la lealtad al líder o al grupo que está en la “cúpula de poder”, incluso por encima de los principios éticos. Por ello, las personas que van ascendiendo en la estructura son las más ambiciosas, egoístas, leales, pelotas y sin escrúpulos de ningún tipo.

Esta tarde, en “La Sexta”, han puesto una entrevista con el ex-alcalde del pueblo cántabro de Vega de Pas, en el que Leire Díez llegó a ser Teniente de Alcalde, del PSOE, y acordó una pinza con los concejales del PP para echar al Alcalde del Partido Regionalista de Cantabria, quien la describe como una trepa, fanática, psicópata y narcisista.

Otro de los tertulianos del programa, un periodista, se pregunta: “¿Cómo es posible que numerosos agentes de la Guardia Civil (sobre todo de la famosa UCO) estén llevando a cabo tantas investigaciones y acciones en contra de un Gobierno del que dependen jerárquicamente (Ministerio del Interior)? - Pues porque los llamados Agentes de la Autoridad no son unos funcionarios cualquiera, ya que actúan por orden del Poder Judicial y “en nombre de la Ley”, lo cual les concede una cierta independencia y un poder fáctico real y muy efectivo.

La pregunta es “Entonces,… ¿Qué podemos hacer?”. En mi opinión, hay que actuar en dos ámbitos:

1º) La educación, con especial hincapié en el desarrollo de la inteligencia emocional, de forma que realmente y en todas las circunstancias y aspectos de la vida se valore la sinceridad, la honradez, la honestidad, la empatía, la solidaridad, la generosidad, la sabiduría y la capacidad de trabajo.

2º) Políticamente, implantación y desarrollo de una verdadera democracia participativa, de manera que los cargos políticos se despojarían de gran parte de su poder, para transformarse en unos garantes de que se tomen las mejores decisiones posibles para cada uno de los asuntos, previo el necesario debate público y transparente en el que participen todas las personas afectadas, interesadas o expertas en cada uno de los asuntos a tratar en cada momento, estableciendo unas prioridades claras, de modo que los argumentos lógicos, el bien común y la voluntad de la mayoría pesen más que los grupos de poder y los “lobbies”.

jueves, mayo 14, 2026

PUNK 20/30


Desde el nacimiento del Rock en los años 50 y su desarrollo como movimiento cultural en los años 60, esta música ha sido utilizada por la gente joven (y no tan joven) como medio para expresar sus sentimientos, anhelos, ideas e ideales, así como válvula de escape para aliviar sus frustraciones y problemas, en múltiples aspectos de la vida (relaciones amorosas, temas sociales e incluso políticos). Esto último, se desarrolló especialmente tras el surgimiento de los movimientos “Hippy” (finales de los 60) y “Punk” (finales de los 70).

Estos movimientos juveniles se basaban principalmente en la rebeldía frente a un sistema opresor impuesto por la sociedad adulta, sustentada en unos valores morales tradicionales (religión, patriarcado) y en un sistema capitalista, que generan múltiples injusticias (desigualdad, clasismo, racismo, marginación, hambre), conflictos (huelgas, lucha callejera, guerras) y problemas (contaminación, estrés, extinción de especies, enfermedades, escasez de recursos).

En la actualidad, tras la Pandemia del 2020 y con un mundo lleno de incertidumbres, amenazado por el cambio climático, liderado por auténticos psicópatas (Trump, Putin, Netanyahu) y por el “monstruo burocrático” de la Unión Europea, que ahoga a los ciudadanos con un aluvión de normativas prolijas, farragosas y faltas de todo sentido práctico que, en lugar de resolver los problemas, los complican aún más. Ha surgido un nuevo “Punk”, con el que los jóvenes expresan su impotencia y su frustración ante un mundo inmanejable, en el que no se pone el punto de mira exclusivamente sobre la “clase dominante”, sino que somos plenamente conscientes de que las “culpas” están muy repartidas entre una gran parte de la población, ya que hemos creado o “heredado” una sociedad en la que reina el egoísmo, el materialismo, el individualismo, el desconcierto, el hartazgo, el agotamiento, la estupidez, la ignorancia, la incertidumbre, las mentiras y la hipocresía.

En este “Punk Agenda 2030”, se da menos importancia a la estética y a la actitud combativa; poniendo un mayor énfasis en los contenidos y en despertar la autocrítica y la conciencia medioambiental, mediante una peculiar “terapia de choque”.

Un par de ejemplos de bandas de este nuevo “Punk” son el trío barcelonés Hostia Pedagógica y la banda valenciana Mala Gestión, ciertamente, los nombres ya son lo suficientemente explícitos de por dónde van los tiros de la (auto)crítica social que expresan:

Resuenan en el sombrero:

1) Hostia Pedagógica: “Estás Roto” (Barcelona, 2026).

2) Mala Gestión: “Diesel” (Valencia, 2026).

jueves, abril 30, 2026

ADEMÁS DE AL CIELO, TAMBIÉN HAY QUE MIRAR AL SUELO


Otra de las consecuencias negativas de la Política Agraria Común, la famosa PAC, es que, en aras de la rentabilidad económica, las explotaciones ganaderas están obligadas a sustentar una elevada carga ganadera y tienen que realizar desbroces empleando maquinaria pesada. Todo ello produce la compactación del suelo y contaminación (tanto atmosférica por la quema de combustibles fósiles, como por la polución y los residuos que quedan en el suelo), que están teniendo efectos negativos sobre los ecosistemas:

1º) En zonas de suelos silíceos arenosos, frecuentes en la mitad occidental peninsular, a menudo con formaciones vegetales tipo “dehesa”, la compactación del suelo, junto con el cambio climático, propicia efectos nocivos en el ciclo de los minerales y nutrientes (P, K, Fe), así como la asfixia de las raíces, que propicia la debilidad y la muerte agónica de las encinas y los alcornoques, que suelen ser rematados por el oomiceto Phytophthora cinnamomi, a quien se carga con el “San Benito” de ser el agente primario causal, cuando, en realidad, se trata de un problema de mala gestión promovida por la PAC, unida a la avaricia y el simplismo humanos.

2º) En zonas de suelos calizos y más arcillosos, que predominan en la mitad oriental de la Península Ibérica, la compactación y el sobrepastoreo, produce el enrarecimiento o incluso la desparición de hongos tan valiosos (tanto económica como ecológicamente) como son el Perretxico, Seta fina o Seta de San Jorge (Calocybe gambosa, en la 2ª foto) y las Trufas (Tuber sp.).

Deberíamos cuidar mucho más la materia orgánica del suelo, porque es el soporte fundamental de la vida y porque almacena una enorme cantidad de carbono.

Fotografías tomadas por mi estos días, en la Sierra de Cameros (La Rioja), en zonas con elevada carga ganadera que han sido desbrozadas con maquinaria pesada, para controlar la excesiva proliferación del matorral, con el fin de evitar quemas ilegales que pueden provocar incendios. Lo que se mejora por un lado, se puede empeorar por otro ¡Qué difícil es no alterar el complicado equilibrio de la Naturaleza!

Resuena en el sombrero: “Tengo cerdos, tengo, caballos, tengo vacas, tengo ovejas,...” “Rock Island Line”.- The Knitters (California, 1985).

miércoles, abril 22, 2026

EL GABINETE DEL MUCHACHO ELÉCTRICO


Uno de los músicos de la Movida madrileña de los 80 que siempre me ha parecido más interesante (junto a Santiago Auserón (Radio Futura) y Eduardo Benavente (Parálisis Permanente), es el gran Jaime Urrutia (Gabinete Caligari), quien empezó en la onda oscura o siniestra, al estilo de bandas como Joy Division o The Cure. Recuerdo que, en una de las primeras entrevistas que les hicieron en la tele, en el legendario programa “La Edad de Oro”, presentado por la inolvidable Paloma Chamorro, ésta les preguntó si eran Nazzis, a juzgar por su canción “Cómo perdimos Berlín” (1982), a lo que Jaime, supongo que para resultar más provocativos y transgresores (algo fundamental en el ambiente “underground” y “After-Punk” de la época), dijo que sí (un “San Benito” que le ha perseguido durante el resto de su vida, hay cosas con las que es mejor no bromear).

Posteriormente, adoptaron una actitud y una estética más castiza, colorista y costumbrista, lo cual incluía una evidente afición a los toros, por lo que se convirtieron en los creadores del llamado “Rock Torero”, con canciones como “Que Dios reparta suerte” (1983).

Recuerdo que, una mañana, en Madrid, de camino a la Universidad, me tropecé casualmente con Edi Clavo (el batería de Gabinete) que parecía esperar de pie en la calle, junto a la puerta de un garaje (posiblemente por algo relacionado con su motocicleta). Un instante que retuve en mi retina, para, nada más llegar a casa, dibujar de memoria la estampa que muestro en tercer lugar, con el significativo detalle de que, en la pared de la esquina superior derecha, coloqué el cartel de una corrida de toros que cubría otro anterior de uno de los numerosos conciertos y actuaciones de todo tipo que programaba la legendaria sala “Rock – Ola”.

El motivo de esta entrada es que, casualmente, a través de las redes sociales, me he enterado de que Jaime Urrutia está atravesando un delicado estado de salud (infarto de miocardio, rotura de la cadera), ya que en alguna entrevista dijo que, tras la pandemia (2020), no ha hecho más que caer en picado, por lo que me he animado a dedicarle unas líneas, ya que, además de un gran músico, tiene cierto don para la literatura, ya que es un excelente letrista y en 2014 escribió el libro “Canciones para enmarcar”, que me dejó una profunda impronta, como consecuencia publiqué en el blog la sección “Canciones que dejan huella”.

En el año 2005, Jaime publicó su álbum en solitario “El Muchacho Eléctrico”, en homenaje al poeta Eduardo Haro Ibars que, en 1978, publicó un poema con ese mismo título, incluido en la obra “Pérdidas Blancas”.

Curiosamente, otro gran músico como es Fernando Pardo (Sex Museum, Coronas) publicó, en 2013, el libro “Los Chicos Eléctricos”, me llama la atención esa coincidencia en lo “eléctrico”.

Resuena en el sombrero: “Si la vida te lo da” (Madrid, 2005).

sábado, abril 11, 2026

REFORESTAR EN EL SIGLO XXI


La mitad de mi carrera profesional como Ingeniero de Montes la he dedicado a gestionar las ayudas de reforestación, cofinanciadas con fondos europeos y complementarias de la Política Agraria Común (PAC), pero, más allá de lo profesional, siempre he tenido una auténtica y profunda vocación encaminada hacia el estudio y conservación de los bosques. Durante los últimos años, he ido conociendo algunas informaciones que me han hecho abrir la mente y reconocer ciertos errores o simplificaciones históricas llevadas a cabo por algunos colegas del “sector forestal”. Los libros y artículos que más me han influido son los siguientes:

1º) El libro “La Reconstrucción Natural de la Vegetación Leñosa en Zonas Agrícolas Abandonadas” (Mª Dolores Sánchez López, 1995), del que extraigo el siguiente párrafo: “En este sentido se manifiesta González Bernáldez (1990), cuando habla de que la conservación y regeneración de la cubierta vegetal no sólo ha de referirse a los espacios arbolados y comunidades nemorales, y que merecen, por el contrario, gran atención en nuestro país las superficies arbustivas, de caméfitos y herbáceas, con escasa representación arbórea, resultado de antiguos sistemas de uso y que contienen una gran riqueza y diversidad biológica, junto con propiedades y valores edafogenéticos, hidrológicos, faunísticos y paisajísticos de gran importancia”.

2º) El libro “La Vida Secreta de los Árboles” (Peter Wohlleben, 2015), del que extraigo el siguiente párrafo: “El tiempo necesario para que se forme un verdadero suelo de bosque es algo que nadie sabe. Lo único seguro es que cien años no son suficientes. Pero, de hecho, para que la regeneración se produzca en algún momento, son necesarias reservas de bosques ancestrales, sin ningún tipo de influencia humana. En este entorno, la diversidad de la vida del suelo puede perdurar y actuar como célula germinal para la recuperación de las zonas colindantes”. En consecuencia, el autor pone en duda la necesidad y eficacia de las plantaciones forestales realizadas al uso.

3º) El artículo “Las reforestaciones son incapaces de recuperar la biodiversidad de los bosques bien conservados” (Jesús López, Carmelo Gómez, Estrella Conde, Manuel Rojo, Adrián Escudero y Ana I. García-Cervigón; Revista “Quercus” n.º 482, Abril 2026), que incluye el gráfico de arriba y en el que se concluye que las reforestaciones, incluso con más de 100 años de edad, no llegan a los niveles de complejidad y biodiversidad que alcanzan los bosques naturales maduros, y recomiendan lo siguiente: “La recomendación que emerge de nuestro trabajo es que hay que completar, mantener y extender las redes de bosques maduros. Deben ser estrictamente protegidos porque su biodiversidad es exclusiva para todos los grupos de organismos que hemos evaluado y muy difícil de recuperar. Por otro lado, necesitamos aplicar técnicas de reforestación que ayuden a mejorar la estructura de los nuevos bosques. Dos medidas que pueden ponerse en práctica de inmediato son dejar árboles muertos en pie o en el suelo para que sirvan de refugio y alimento; y promover la diversidad de estratos de los árboles para crear hábitats variados”.

Estos y otros trabajos, así como los conocimientos e ideas aportadas por el amigo F. Luis Domínguez J., Ingeniero Técnico Agrícola, ganadero y experto en la gestión de dehesas, cuya forma de gestión está basada principalmente en la “Agronomía”, que se basa en el suelo y su fertilidad, conservada y aumentada mediante el manejo agro-silvo-pastoral, llevado a cabo por medio de cultivos de herbáceas, sobre todo leguminosas, ya sean silvestres (Trifolium subterraneum), como cultivadas (Lupinus luteus). Así como a través del manejo del ganado y la instalación de cercados temporales, para proteger distintas zonas a lo largo del tiempo (simplificando mucho obligado por la brevedad de este artículo).

A diferencia de la visión “Forestal”, más basada en la “Hidrología” y la “Edafología”, buscando el aumento de la capacidad de infiltración del agua en el suelo y el freno a la erosión, a través de labores que alteran el perfil del suelo (gradeos, subsolados, terrazas o bancales), mediante el uso de maquinaria, con el serio incoveninete (muchas veces minusvalorado) del tremendo impacto en la estructura del suelo y la gran emisión de gases de efecto invernadero que conlleva el uso de maquinaria pesada. Después del desbroce (eliminación de la vegetación competidora) y la preparación del suelo, se realiza la plantación de especies arbóreas colonizadoras (principalmente Pinus), fáciles de producir en vivero, con una elevada tasa de arraigo y supervivencia, capaces de cubrir el suelo con bastante rapidez y productoras de madera, a medio y largo plazo. Una técnica muy similar también ha sido utilizada para la creación de “ecosistemas forestales permanentes”, entremezclando con los pinos algunas frondosas (principalmente Quercus). La actuación finalizaría con la colocación de un cerramiento perimetral (tipo cinegético), con filas de alambre de acero, para evitar la entrada de ganado, cérvidos y jabalíes que podrían dañar las plantaciones. Posteriormente, es necesario realizar reposiciones de "marras" (plantas muertas que no han logrado enraizar), así como las labores selvícolas necesarias para lograr los objetivos planteados en cada caso.

No es que reniegue de la totalidad de la ingente labor realizada por mis colegas forestales durante las últimas décadas, que incluye hitos históricos tan importantes como la Repoblación de Sierra Espuña (Murcia), a cargo del ilustre Ricardo Codorníu, quien, entre 1888 y 1900, repobló 5.000 Ha. de desierto rocoso, empleando principalmente el vilipendiado Pino carrasco (Pinus halepensis). Si bien, hay que reconocer que, en otras zonas, se han cometido graves errores, principalmente debidos a un abuso en el empleo de maquinaria pesada (gradeos todos los años, por no hablar de la barbaridad que supusieron los "aterrazamientos" masivos e indiscriminados).

Tampoco está ayudando la evolución del clima, propiciada por la actividad humana. De forma que, actualmente, estamos asistiendo a la decadencia y muerte progresiva de muchas masas, principalmente repoblaciones realizadas con pinos propios de climas fríos, como el Pinus sylvestris, en zonas relativamente bajas (altitud inferior a 1.200 m.). Así como masas de Pinus nigra ssp. nigra, la variedad denominada “austríaca”, que fue muy utilizada durante los años 70 y 80, en amplias zonas de Castilla y León, La Rioja, Navarra y Aragón, y que, durante las últimas décadas están sufriendo los efectos de las sequías, las olas de calor y las granizadas, que los ponen a merced de la Procesionaria (Thaumetopoea pityocampa), los Barrenillos (Ips y Tomicus), así como el hongo Sphaeropsis sapinea, que están terminando de darles la “puntilla”.

En unas circunstancias como las actuales, con un clima cada vez más variable, extremo y desfavorable; un medio rural despoblado; plagas y enfermedades exóticas; proliferación de fauna herbívora (cérvidos, jabalíes y conejos); y riesgo galopante de incedios forestales; es lógico preguntarse si es conveniente reforestar y, en caso afirmativo, qué plantar, dónde y cómo hacerlo.

Tras la experiencia acumulada durante los últimos 30 años, me atrevo a dar mi modesta opinión al respecto:

En primer lugar, hay que ser realistas y no empeñarse en recuperar el bosque primigenio en todas partes. Suponiendo que, en tiempos pretéritos, hubiera sido cierta la famosa frase atribuida al geógrafo griego Estrabón: “Una ardilla podía cruzar la Península Ibérica sin tocar el suelo, saltando de árbol en árbol” (lo cual ya es mucho suponer). Lo cierto es que, actualmente y de cara al futuro, muchas zonas de la “España mediterránea” no son capaces de sustentar bosques propiamente dichos, sino, a lo sumo, montes adehesados, matorrales y pastizales, más o menos ralos, abiertos y discontínuos.

En el aspecto ecológico, el objetivo debería ser conservar y tratar de extender e interconenctar las escasas manchas de bosques maduros bien conservados que aún nos quedan. Actuando poco a poco y paulatinamente, en sus bordes, aprovechando las épocas (cada vez más breves y escasas) de bonanza meteorológica. Persiguiendo la creación de pasillos o “corredores verdes” que sigan cursos de agua, barrancos y otras zonas favorables preexistentes, como pequeñas manchas de vegetación silvetre.

Para ello, en cada zona (comarca), coordinados por técnicos y Agentes Forestales de la Comunidad Autónoma correspondiente, deberían crearse viveros (dirigidos por un técnico forestal) y equipos de personas que se dedicaran, en primer lugar, a estudiar con detalle las zonas más apropiadas donde poder actuar. Si se viese conveniente reforzar poblaciones o implantar determinadas especies vegetales, se recolectarían semillas de especies autóctonas de la zona, tanto de árboles, como de arbustos, matas y herbáceas, que fuesen de interés para favorecer la fertilidad del suelo (particularmente interesantes son las leguminosas (Fabaceae) por la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico en sus raíces); así como la expansión y evolución de las formaciones vegetales en la dirección deseada, osea hacia formaciones cada vez más complejas y evolucionadas. Las plantaciones (en caso de ser necesarias) se realizarían con las especies adecuadas y en los lugares óptimos, utilizando tierra local y micorrizas de hongos locales. Además, con objeto de mejorar la fijación de carbono, la fertilidad, la capacidad de retención de agua, la aireación y proporcionar refugio a los microorganismos del suelo, en el fondo de cada hoyo y cada zanja debe colocarse siempre una capa de “carbón bioactivo” o “biochar”, previamente producido en la zona, utilizando hornos “Kon-Tiki” (de fabricación casera), en los que se introducen restos leñosos de los desbroces, podas y claras que pudieran realizarse. Dicho material vegetal, especialmente las ramas espinosas, también sería utilizado para la protección de los ejemplares plantados, rodeando con él las zonas o ejemplares a proteger. Cuando no se disponga de ramaje espinoso, pueden utilizarse protectores individuales metálicos tipo “cáctus”, que han demostrado su eficacia.

Así mismo, siempre teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas locales de los 4 ó 5 días siguientes, durante los episodios más duros de sequía, estos equipos locales de personas también se encargarían de realizar riegos de apoyo; así como la reparación de protectores; tratamientos sanitarios biológicos; escardas; fertilización con estiércol y otros productos naturales; colocación de nidales artificiales para aves insectívoras, refugios para murciélagos y “hoteles” para abejas silvestres y otros insectos beneficiosos. Siempre con la vista puesta en la extensión y conexión de los bosques y ecosistemas naturales.

Desde el punto de vista más productivo, en las zonas (calizas) con altitud suficiente, son rentables las plantaciones con Quercíneas y Avellanos micorrizados con Trufa; así como plantaciones de arbustos aromáticos como Lavanda, Lavandín, Orégano, Romero y Tomillo. En otro tipo de zonas que lo permitan, también son posibles plantaciones con clones de Quercus rotundifolia seleccionados para la producción de fruto (bellotas dulces); plantación de Pinus pinea para la producción de fruto (piñón); plantaciones para fruto y madera de Castaño (Castanea sativa) y Nogal (Juglans regia); plantaciones de madera de calidad con Pomar (Sorbus domestica), Fresno (Fraxinus sp.) y Chopos (Populus sp.).

Resuena en el sombrero: “Soy un Olmo”.- Lorena Álvarez y su Banda Municipal (Asturias (España), 2019).

miércoles, abril 08, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXXI)


A ver, en la era del Amor y el despertar de la Libertad que se vivió en la década de los 60, una banda musical que se vistiese con uniformes militares, aunque fuesen de la época de la Independencia (siglo XIX), no parecía una buena idea de cara a conseguir el éxito y la fama, aunque siempre está el atractivo del rebelde que nada a contracorriente. Este fue el caso de un grupo formado en Boise (Idaho), en 1958, llamado Paul Revere & the Raiders, quienes, además de por su atuendo, en 1966 sacaron una canción titulada “Kicks”. en la que advierten de los peligros que supone la constante búsqueda de “chutes” a base de experiencias arriesgadas y excitantes, no sólo mediante el consumo de drogas, sino también la conducción temeraria de vehículos a motor, o las relaciones personales y sexuales extremas e incluso peligrosas.

Para rematar la jugada, veinte años después, unos pioneros del Punk británico, miembros de la banda The Damned, se apuntaron al revival sixties y crearon el grupo paralelo llamado Naz Nomad & the Nightmares que, en 1984, grabaron una versión de “Kicks”, para gran “repateo” de sus fans más punkies.

Resuenan en el sombrero:



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