jueves, mayo 14, 2026

PUNK 20/30


Desde el nacimiento del Rock en los años 50 y su desarrollo como movimiento cultural en los años 60, esta música ha sido utilizada por la gente joven (y no tan joven) como medio para expresar sus sentimientos, anhelos, ideas e ideales, así como válvula de escape para aliviar sus frustraciones y problemas, en múltiples aspectos de la vida (relaciones amorosas, temas sociales e incluso políticos). Esto último, se desarrolló especialmente tras el surgimiento de los movimientos “Hippy” (finales de los 60) y “Punk” (finales de los 70).

Estos movimientos juveniles se basaban principalmente en la rebeldía frente a un sistema opresor impuesto por la sociedad adulta, sustentada en unos valores morales tradicionales (religión, patriarcado) y en un sistema capitalista, que generan múltiples injusticias (desigualdad, clasismo, racismo, marginación, hambre), conflictos (huelgas, lucha callejera, guerras) y problemas (contaminación, estrés, extinción de especies, enfermedades, escasez de recursos).

En la actualidad, tras la Pandemia del 2020 y con un mundo lleno de incertidumbres, amenazado por el cambio climático, liderado por auténticos psicópatas (Trump, Putin, Netanyahu) y por el “monstruo burocrático” de la Unión Europea, que ahoga a los ciudadanos con un aluvión de normativas prolijas, farragosas y faltas de todo sentido práctico que, en lugar de resolver los problemas, los complican aún más. Ha surgido un nuevo “Punk”, con el que los jóvenes expresan su impotencia y su frustración ante un mundo inmanejable, en el que no se pone el punto de mira exclusivamente sobre la “clase dominante”, sino que somos plenamente conscientes de que las “culpas” están muy repartidas entre una gran parte de la población, ya que hemos creado o “heredado” una sociedad en la que reina el egoísmo, el materialismo, el individualismo, el desconcierto, el hartazgo, el agotamiento, la estupidez, la ignorancia, la incertidumbre, las mentiras y la hipocresía.

En este “Punk Agenda 2030”, se da menos importancia a la estética y a la actitud combativa; poniendo un mayor énfasis en los contenidos y en despertar la autocrítica y la conciencia medioambiental, mediante una peculiar “terapia de choque”.

Un par de ejemplos de bandas de este nuevo “Punk” son el trío barcelonés Hostia Pedagógica y la banda valenciana Mala Gestión, ciertamente, los nombres ya son lo suficientemente explícitos de por dónde van los tiros de la (auto)crítica social que expresan:

Resuenan en el sombrero:

1) Hostia Pedagógica: “Estás Roto” (Barcelona, 2026).

2) Mala Gestión: “Diesel” (Valencia, 2026).