sábado, enero 08, 2022

VERSIONES DE UNA VIDA (LXVI)


Es un hecho objetivo que, a pesar de todos los desastres naturales, pandemias y guerras, el planeta Tierra está superpoblado de seres humanos. La sostenibilidad o, mejor dicho, el decrecimiento programado, pasa inevitablemente por una disminución de la población humana.

Esto lleva diciéndose desde finales del siglo XX, la banda californiana The Leaves ya cantaba un tema titulado Too Many People, en 1966. El cual fue versionado por sus compatriotas Miracle Workers, en 1984.

Quizás no sea muy políticamente correcto, pero ¿De verdad hace falta que seamos tanta gente?

Mucha salud y disfrutadlas!:

1) The Leaves (California, 1966).

2) Miracle Workers (Oregon, 1984).

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jueves, diciembre 23, 2021

VERSIONES DE UNA VIDA (LXV)


Ayer, el programa de TVE1 “Lazos de Sangre” estuvo dedicado a la figura de Alaska y, como no podía ser de otra forma, inevitablemente salió su marido Mario Vaquerizo que, frente a todo pronóstico, constituyen una de las parejas más duraderas de la farándula y el famoseo español.

Siempre que veo a Mario no puedo evitar acordarme de dos artistas de talla infinitamente superior, como son Ray Davies y Greg Prevost (pido perdón, de nuevo, por tamaña herejía).

Me resultó muy curioso y sorprendente cuando pusieron un trozo de una entrevista que le hicieron a Alaska en 1984, en la que describía al hombre de sus sueños y coincidía enormemente con la imagen actual de Mario, aunque ya era predecible que le gustaría un tipo alto, delgado, de largo pelo negro, vamos... el típico “crápula rockero”.

Y es que, por muy modernos y sofisticados que nos creamos, en el fondo todo es mucho más sencillo. Los tres acordes del “I Need You de The Kinks son imbatibles y eternos, como demuestra una curiosa y reciente versión instrumental realizada por los franceses Les Robots.

Mucha salud y disfrutadlas!:

1) The Kinks (Londres, 1965).

2) Les Robots (París, 2021).

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viernes, diciembre 10, 2021

LOS EXTREMOS SE TOCAN (XXXIII)


A finales de los 70, el movimiento “Punk” surgió como un revulsivo a la comercialización de la música y la cultura. Fue una revolución juvenil que reivindicaba la inmediatez, la desinhibición, la espontaneidad, el hazlo tú mismo y la libertad, que tuvo cierta conexión con el “Anarquismo”.

Años más tarde, a principios de los 80, el Punk se fue oscureciendo, dejándose influenciar por el cine de terror, el “Gore” y la literatura más tenebrosa del romanticismo, en lo que se llamó “Afterpunk siniestro” o “Rock Gótico”.

Por eso, a quienes vivimos aquellos tiempos, se nos clava una espina en el corazón cuando vemos camisetas de Los Ramones a la venta en los grandes almacenes, y suena su música en el hilo musical de los centros comerciales.

El capitalismo lo absorbe todo y, en cierto modo, todo se frivoliza. De forma que se ha llegado a la paradoja que la imagen de artistas tan oscuros, singulares y alternativos como Jeffrey Lee Pierce (Gun Club) y Nick Cave (Birthday Party) haya llegado a tener cierta similitud con la de políticos conservadores como José María Aznar (España) y Boris Johnson (Reino Unido), y no sólo porque algunos de los viejos punks han cambiado la chupa de cuero negro por el traje de chaqueta azul marino, por el alborotado peinado de algún político un tanto estrambótico, o por la muerte del Anarquismo. Sino porque hay algo misterioso y terrorífico en la forma en la que todo evoluciona.

Pido perdón, de antemano, por la herejía que supone la publicación de esta entrada, pero me apetecía reflexionar por la forma en la que todo y todos evolucionamos, envejecemos, cambiamos y vamos decayendo, inexorablemente. Así como, por el misterio y el terror que siempre están presentes en nuestras vidas, a veces de forma solemne, y otras de un modo un tanto ridículo y sorprendente.

Resuena en el sombrero: “Hand of God”.- Nick Cave & Warren Ellis (París, 2021).

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martes, noviembre 30, 2021

DE LA QUIJADA DE ASNO AL VIBRASLAP


De mis años del B. U. P. (1979-1980), recuerdo con cariño a un compañero de clase de nuestra pandilla (al que llamaré con las siglas “A. A.”), con el que solía jugar al futbol, excelente persona, buen estudiante, gran deportista, moreno, alto y delgado. Únicamente tenía un defecto, era un poco “hortera” en cuanto a la ropa y los gustos musicales. Le gustaba calzar mocasines negros con hebilla dorada, cinturón a juego para abrocharse unos pantalones de pinzas blancos, del mismo color que los calcetines.

En cuanto a los gustos musicales, tenía debilidad por el “Disco Funk” (Jackson Five; Earth, Wind and Fire; Kool and the Gang; Imagination, etc.), o sea algo totalmente inaceptable para unos modernitos como nosotros que empezábamos a interesarnos por grupos más rockeros, punkies y alternativos, de la incipiente “Movida Madrileña”.

Tampoco es que nosotros fuésemos unos jovenzuelos intrépidos ni revolucionarios, pero nos llamaba la atención la mentalidad tradicional y conservadora de A. A., para un chico de su edad. Es cierto que, de joven, uno tiende a ser más radical, revolucionario, rebelde e intolerante. Con los años nos vamos apaciguando y acomodando, por lo ahora, con la perspectiva de los años unos se da cuenta de que los gustos musicales no tienen por qué ser una bandera inmutable, a la que jurar eterna fidelidad, sino que se puede disfrutar de las diferentes músicas dependiendo de cada momento.

Por ejemplo y aunque pueda parecer lo contrario, hace pocos días “salí de mi zona de confort musical” y me sorprendí a mi mismo degustando un tema de The Manhattans, que comienza con un instrumento de percusión que me parece muy interesante y curioso, se trata del “Vibraslap”, su sonido y funcionamiento son difíciles de describir por lo que al final he puesto un enlace a un excelente vídeo en el que lo explica perfectamente. En él se dice que este instrumento procede de otro mucho más antiguo, la “Quijada” (puede ser de caballo o de asno), del que también he puesto otro vídeo muy ilustrativo de los sorprendentes sonidos que pueden sacarse de este hueso que, según la Biblia, fue la primera arma de la Historia, con la que Caín asesinó a Abel.

Es curioso cómo, partiendo de un instrumento tan antiguo, hemos llegado hasta una música tan sofisticada, cuyas raíces provienen de los ritmos tribales africanos.

Resuenan en el sombrero: 1º) Quijada de asno, 2º) Vibraslap. 3º) The Manhattans (New York, 1981).

domingo, noviembre 28, 2021

LOS REYES DEL BONY


El recuerdo más dulce y uno de los primeros que guardo de la infancia, es merendar un “Bony”, un genial invento consistente en un bizcocho relleno de crema, con una lengua de mermelada de fresa en su parte superior, todo ello recubierto de chocolate, que degustaba sentado en mi habitación, durante una cálida tarde de verano, mientras por la ventana abierta que daba a un patio interior de un bloque de viviendas, en el madrileño barrio de Argüelles, entraba la empalagosa voz de Karina, en la radio, cantando las “Flechas del Amor”.

Aquella temprana inmersión en esa melosa confitura tan “pop” y “tardo-ye-yé”, repleta de vivos colores pastel, quizás explique el hecho de que, años más tarde, tras atravesar una oscura etapa siniestra “afterpunk”, a principios de los 80, llegado el año 86, muchos jóvenes de todo el mundo, casi de forma simultánea, quedamos hipnotizados por unos ritmos, sonidos y ecos procedentes de los años 60, traídos por una serie de grupos, en su mayoría estadounidenses, que nos descubrieron bandas como The Sonics o The Kingsmen.

Ah,,, Pero en los 60 hubo quién hizo esta música??? Dónde había estado escondida todos estos años???”. Nos preguntamos muchos.

Para unos críos que habían mamado una versión edulcorada de la música de los 60, mutilada y censurada por la dictadura franquista, aquel primitivo “Sixties Punk” fue un auténtico descubrimiento y el poderoso riff del “Louie Louie” nos golpeó en lo más profundo de las tripas y nos abrió los ojos y los oídos.

El nexo de unión perfecto entre el punk más oscuro y el garage sesentero fue una banda tan emblemática como los neoyorquinos The Fuzztones. Poco después fuimos descubriendo todo un aluvión de bandas que salían como setas alucinógenas por todas partes: The Lyres, Chesterfield Kings, Yard Trauma, The Miracle Workers, The Tell-Tale Hearts, The Vipers y Plasticland (en Estados Unidos), The Dukes of Stratosphear y The Dentists (en Inglaterra), The Nomads y The Creeps (en Suecia), , Chocolate Factory (en Alemania), The Vietnam Veterans (en Francia), Sick Rose (en Italia), The Last Drive (en Grecia), The Stems (en Australia), y en España tenemos a Sex Museum (en Madrid) y Los Negativos (en Barcelona).

Constituyeron las denominadas ”Hordas Violeta” que, armadas con viejas guitarras, vetustos órganos, anticuados amplificadores de válvulas y baterías con tambores de piel sintética y baquetas de palo, se enfrentaron a un mundo postmoderno dominado por los sintetizadores, las hombreras y las cajas de ritmos.

Algunos grupos tenían un sonido realmente crudo, acid-rock, con un garage más genuino, mientras que otros tiraban más hacia un pop psicodélico más sofisticado, como era el caso de los mencionados Negativos, formados en 1984, en el barrio barcelonés de El Carmel, por Carles Estrada (bajo y voz), Roberto Grima (guitarra), Valentín Morato (batería) y Alfredo Calonge (guitarra y teclados, tristemente desaparecido el 14 de mayo de 2014), también amantes de los bollitos “Bony”, a los que se aficionaron tras ver el anuncio “Bony Sicohiélico” con música de Los Jemax, acuñando el grito de guerra “Bony es Dios y Los Negativos sus profetas en la Tierra”.

Indiscutiblemente, la esencia del “Bony”, desde su envoltorio, con su diseño de vivos colores y círculos concéntricos, hasta su corazón de mermelada, encajaba muy bien en la estética pop de raigambre “mod”, de la que muchos de los nuevos “garageros” provenían.

En 1986, Los Negativos publicaron un gran álbum “Picnic Caleidoscópico”, del que ya había salido un adelanto “Viaje al Norte”, en el volumen IV del recopilatorio “Battle of the Garages”, junto con sus amigos Sex Museum, en representación de las bandas españolas.

La relación amistosa de ambas bandas parte desde sus inicios. Tuve la enorme suerte de asistir al debut en directo de ambos grupos, en aquel legendario concierto del Chaminade, el 17 de enero de 1986 (ver foto del cartel).

El grupo barcelonés incluso tuvo su momento en el famoso programa de televisión española “La Bola de Cristal”.

Los Negativos fueron considerados una “rara avis” dentro del panorama musical español de aquella época, pero yo los relacioné en seguida con el movimiento que habían iniciado, en los primeros 80, bandas norteamericanas como Plasticland y Chesterfield Kings, sin restarles por ello un ápice de talento y originalidad, porque un temazo como es “Graduado en Underground”, tiene un ritmo y un piano muy similares al “At he Hustler” (una versión de un tema original de The Sonics que publicaron Chesterfield Kings, en 1982). Tampoco es casual, dada la temática y el protagonista de la canción, que Greg Prevost sea una auténtica enciclopedia ambulante de la música americana desde el “Blues” hasta la “Psicodelia”.

Ayer sábado 27 de noviembre de 2021, en el mítico bar “La Vía Láctea” del madrileño barrio de Malasaña, se presentan los libros “Bony es Dios. La Historia de Los Negativos” (Alex Oro) y “Efecto Estroboscópico” (Carles Estrada, cantante de Los Negativos) ¡Una lástima no haber podido asistir a tan histórico evento! Espero que acudiese algún representante de The Rescuers.

En 2009, la banda barcelonesa se reunió para grabar su álbum “Dandies entre Basura” y en 2015 grabaron el disco que más ahonda en los inicios e historia del grupo, “Duplexin”.

En esta ocasión las canciones que resuenan en el sombrero están en los numerosos enlaces que he ido poniendo a lo largo de este breve pero sentido homenaje a una de las mejores bandas de rock y pop que ha habido en nuestro país.

viernes, noviembre 26, 2021

PITO NEGRO


Un grupo de aves que siempre me ha fascinado es el de los llamados “Pájaros carpinteros”. Desde la más tierna infancia, alucinaba viendo los dibujos animados del “Pájaro Loco”, recuerdo que imitaba a la perfección su frenético canto.

Muchas especies de esta familia (Picidae) lucen un vistoso plumaje de contrastados y vivos colores, en ocasiones con plumas en la cabeza a modo de cresta o tupé. Unos “peinados” que parecen haber servido de inspiración a “tribus urbanas” como rockers y punks (ver foto inferior derecha).

Años más tarde, cuando me aficioné a la ornitología y recorría los bosques de la Sierra de Cameros (La Rioja), disfrutaba observando las evoluciones del Pico Picapinos (Dendrocopos major) y del Pito Real (Picus viridis) sobre los troncos y las ramas de los árboles, así como su poderoso vuelo ondulado. Es impresionante cómo son capaces de encontrar (por el sonido) y extraer a picotazos e introduciendo su larguísima y pegajosa lengua, las larvas de insectos xilófagos de las que se alimentan.

Recuerdo que en el “Libro de las Aves de España” admiraba boquiabierto las ilustraciones del Pito Negro (Dryocopus martius): ¡“Alaaa 45 centímetros, es tan grande como una Corneja”! Lástima que sólo habite en los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, quién lo pudiera ver por aquí”!

Recientemente, me he enterado que este gran Pícido está en expansión en España. A partir del 2011, las antaño disjuntas áreas de distribución de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos se unieron a través de los Montes Vascos (Montes Obarenes, Sierra de Cantabria y Macizo de Gorbeia), tal y como se aprecia en el mapa incluido en un trabajo que publicó José María Fernández-García, en 2013.

También está presente en la turolense Sierra de Gúdar, como atestigua la foto (cortesía de Armand Paz Rico) del característico orificio ovalado, excavado en el tronco de un Pino negro (Pinus uncinata) seco, hace pocos días (noviembre de 2021).

Como vemos, ya tenemos a esta gran ave forestal muy cerca de las sierras y montes riojanos, cualquier día de estos, algún afortunado lo avistará y tendremos que celebrarlo brindando con un buen Rioja, claro.
Resuena en el sombrero: “Woodpecker”.- The Handsome Family (Alburquerque (New Mexico), 2013).

domingo, noviembre 14, 2021

COP 26 ¿DE VERDAD CREEMOS QUE ES POSIBLE EL CONSENSO?


Hace quince días, en el programa que Isabel Coixet tiene en Radio 3, “Alguien debería prohibir los domingos por la tarde”, nos contó el texto que el Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, Fernando Valladares publicó en la web “The Conversation”, en relación al cambio climático, del que destaco las ideas siguientes:

Para no superar un incremento de 1,5º C respecto a la Era preindustrial debemos reorganizar y limitar la economía, transformando completamente la energía y el transporte de mercancías y personas; reducir la agricultura y la ganadería convencionales; reorganizar las ciudades mediante la gestión del tráfico y los residuos, así como el aislamiento de las viviendas.

El término “desarrollo sostenible” es contradictorio en sí mismo y una panacea inalcanzable, por lo que ya se está empezando a hablar de “decrecimiento programado”, una palabra que aterroriza a mucha gente, pero que siempre es preferible a una “recesión sobrevenida”.

No basta con electrificar todo el transporte y las ciudades, sino que habría que limitar y reorganizar sectores tan importantes como: la agricultura convencional, la aviación, la gestión de los residuos, las industrias del acero y el cemento, y sobre todo reducir el consumo. Para lo cual son necesarias profundas reconversiones, así como mucha información y diálogo social.

Hasta aquí, el resumen del texto de Fernando Valladares, a partir del cual expongo mis propias reflexiones.

Tal y como se está desarrollando la COP 26Cumbre Mundial del Clima”, en Glasgow, lamento ser pesimista, porque, conociendo la Historia y el ego ¿De verdad creemos que vamos a poner patas arriba la economía y acometer una revolución mundial sin precedentes por métodos pacíficos, mediante el diálogo y el consenso?

Mucho me temo que unos cambios tan drásticos que, además, implican el acceso y control de recursos naturales tan valiosos como el agua, los minerales y la energía, no van a ser posibles hasta que lleguemos a situaciones límite que nos conduzcan al uso de la fuerza y la violencia ¡Ojalá me equivoque!

Resuenan en el sombrero: “Planet Earth 1988” y“Poison Heart” .- The Ramones (New York, 1988).