sábado, abril 11, 2026

REFORESTAR EN EL SIGLO XXI


La mitad de mi carrera profesional como Ingeniero de Montes la he dedicado a gestionar las ayudas de reforestación, cofinanciadas con fondos europeos y complementarias de la Política Agraria Común (PAC), pero, más allá de lo profesional, siempre he tenido una auténtica y profunda vocación encaminada hacia el estudio y conservación de los bosques. Durante los últimos años, he ido conociendo algunas informaciones que me han hecho abrir la mente y reconocer ciertos errores o simplificaciones históricas llevadas a cabo por algunos colegas del “sector forestal”. Los libros y artículos que más me han influido son los siguientes:

1º) El libro “La Reconstrucción Natural de la Vegetación Leñosa en Zonas Agrícolas Abandonadas” (Mª Dolores Sánchez López, 1995), del que extraigo el siguiente párrafo: “En este sentido se manifiesta González Bernáldez (1990), cuando habla de que la conservación y regeneración de la cubierta vegetal no sólo ha de referirse a los espacios arbolados y comunidades nemorales, y que merecen, por el contrario, gran atención en nuestro país las superficies arbustivas, de caméfitos y herbáceas, con escasa representación arbórea, resultado de antiguos sistemas de uso y que contienen una gran riqueza y diversidad biológica, junto con propiedades y valores edafogenéticos, hidrológicos, faunísticos y paisajísticos de gran importancia”.

2º) El libro “La Vida Secreta de los Árboles” (Peter Wohlleben, 2015), del que extraigo el siguiente párrafo: “El tiempo necesario para que se forme un verdadero suelo de bosque es algo que nadie sabe. Lo único seguro es que cien años no son suficientes. Pero, de hecho, para que la regeneración se produzca en algún momento, son necesarias reservas de bosques ancestrales, sin ningún tipo de influencia humana. En este entorno, la diversidad de la vida del suelo puede perdurar y actuar como célula germinal para la recuperación de las zonas colindantes”. En consecuencia, el autor pone en duda la necesidad y eficacia de las plantaciones forestales realizadas al uso.

3º) El artículo “Las reforestaciones son incapaces de recuperar la biodiversidad de los bosques bien conservados” (Jesús López, Carmelo Gómez, Estrella Conde, Manuel Rojo, Adrián Escudero y Ana I. García-Cervigón; Revista “Quercus” n.º 482, Abril 2026), que incluye el gráfico de arriba y en el que se concluye que las reforestaciones, incluso con más de 100 años de edad, no llegan a los niveles de complejidad y biodiversidad que alcanzan los bosques naturales maduros, y recomiendan lo siguiente: “La recomendación que emerge de nuestro trabajo es que hay que completar, mantener y extender las redes de bosques maduros. Deben ser estrictamente protegidos porque su biodiversidad es exclusiva para todos los grupos de organismos que hemos evaluado y muy difícil de recuperar. Por otro lado, necesitamos aplicar técnicas de reforestación que ayuden a mejorar la estructura de los nuevos bosques. Dos medidas que pueden ponerse en práctica de inmediato son dejar árboles muertos en pie o en el suelo para que sirvan de refugio y alimento; y promover la diversidad de estratos de los árboles para crear hábitats variados”.

Estos y otros trabajos, así como los conocimientos e ideas aportadas por el amigo F. Luis Domínguez J., Ingeniero Técnico Agrícola, ganadero y experto en la gestión de dehesas, cuya forma de gestión está basada principalmente en la “Agronomía”, que se basa en el suelo y su fertilidad, conservada y aumentada mediante el manejo agro-silvo-pastoral, llevado a cabo por medio de cultivos de herbáceas, sobre todo leguminosas, ya sean silvestres (Trifolium subterraneum), como cultivadas (Lupinus luteus). Así como a través del manejo del ganado y la instalación de cercados temporales, para proteger distintas zonas a lo largo del tiempo (simplificando mucho obligado por la brevedad de este artículo).

A diferencia de la visión “Forestal”, más basada en la “Hidrología” y la “Edafología”, buscando el aumento de la capacidad de infiltración del agua en el suelo y el freno a la erosión, a través de labores que alteran el perfil del suelo (gradeos, subsolados, terrazas o bancales), mediante el uso de maquinaria, con el serio incoveninete (muchas veces minusvalorado) del tremendo impacto en la estructura del suelo y la gran emisión de gases de efecto invernadero que conlleva el uso de maquinaria pesada. Después del desbroce (eliminación de la vegetación competidora) y la preparación del suelo, se realiza la plantación de especies arbóreas colonizadoras (principalmente Pinus), fáciles de producir en vivero, con una elevada tasa de arraigo y supervivencia, capaces de cubrir el suelo con bastante rapidez y productoras de madera, a medio y largo plazo. Una técnica muy similar también ha sido utilizada para la creación de “ecosistemas forestales permanentes”, entremezclando con los pinos algunas frondosas (principalmente Quercus). La actuación finalizaría con la colocación de un cerramiento perimetral (tipo cinegético), con filas de alambre de acero, para evitar la entrada de ganado, cérvidos y jabalíes que podrían dañar las plantaciones. Posteriormente, es necesario realizar reposiciones de "marras" (plantas muertas que no han logrado enraizar), así como las labores selvícolas necesarias para lograr los objetivos planteados en cada caso.

No es que reniegue de la totalidad de la ingente labor realizada por mis colegas forestales durante las últimas décadas, que incluye hitos históricos tan importantes como la Repoblación de Sierra Espuña (Murcia), a cargo del ilustre Ricardo Codorníu, quien, entre 1888 y 1900, repobló 5.000 Ha. de desierto rocoso, empleando principalmente el vilipendiado Pino carrasco (Pinus halepensis). Si bien, hay que reconocer que, en otras zonas, se han cometido graves errores, principalmente debidos a un abuso en el empleo de maquinaria pesada (gradeos todos los años, por no hablar de la barbaridad que supusieron los "aterrazamientos" masivos e indiscriminados).

Tampoco está ayudando la evolución del clima, propiciada por la actividad humana. De forma que, actualmente, estamos asistiendo a la decadencia y muerte progresiva de muchas masas, principalmente repoblaciones realizadas con pinos propios de climas fríos, como el Pinus sylvestris, en zonas relativamente bajas (altitud inferior a 1.200 m.). Así como masas de Pinus nigra ssp. nigra, la variedad denominada “austríaca”, que fue muy utilizada durante los años 70 y 80, en amplias zonas de Castilla y León, La Rioja, Navarra y Aragón, y que, durante las últimas décadas están sufriendo los efectos de las sequías, las olas de calor y las granizadas, que los ponen a merced de la Procesionaria (Thaumetopoea pityocampa), los Barrenillos (Ips y Tomicus), así como el hongo Sphaeropsis sapinea, que están terminando de darles la “puntilla”.

En unas circunstancias como las actuales, con un clima cada vez más variable, extremo y desfavorable; un medio rural despoblado; plagas y enfermedades exóticas; proliferación de fauna herbívora (cérvidos, jabalíes y conejos); y riesgo galopante de incedios forestales; es lógico preguntarse si es conveniente reforestar y, en caso afirmativo, qué plantar, dónde y cómo hacerlo.

Tras la experiencia acumulada durante los últimos 30 años, me atrevo a dar mi modesta opinión al respecto:

En primer lugar, hay que ser realistas y no empeñarse en recuperar el bosque primigenio en todas partes. Suponiendo que, en tiempos pretéritos, hubiera sido cierta la famosa frase atribuida al geógrafo griego Estrabón: “Una ardilla podía cruzar la Península Ibérica sin tocar el suelo, saltando de árbol en árbol” (lo cual ya es mucho suponer). Lo cierto es que, actualmente y de cara al futuro, muchas zonas de la “España mediterránea” no son capaces de sustentar bosques propiamente dichos, sino, a lo sumo, montes adehesados, matorrales y pastizales, más o menos ralos, abiertos y discontínuos.

En el aspecto ecológico, el objetivo debería ser conservar y tratar de extender e interconenctar las escasas manchas de bosques maduros bien conservados que aún nos quedan. Actuando poco a poco y paulatinamente, en sus bordes, aprovechando las épocas (cada vez más breves y escasas) de bonanza meteorológica. Persiguiendo la creación de pasillos o “corredores verdes” que sigan cursos de agua, barrancos y otras zonas favorables preexistentes, como pequeñas manchas de vegetación silvetre.

Para ello, en cada zona (comarca), coordinados por técnicos y Agentes Forestales de la Comunidad Autónoma correspondiente, deberían crearse viveros (dirigidos por un técnico forestal) y equipos de personas que se dedicaran, en primer lugar, a estudiar con detalle las zonas más apropiadas donde poder actuar. Si se viese conveniente reforzar poblaciones o implantar determinadas especies vegetales, se recolectarían semillas de especies autóctonas de la zona, tanto de árboles, como de arbustos, matas y herbáceas, que fuesen de interés para favorecer la fertilidad del suelo (particularmente interesantes son las leguminosas (Fabaceae) por la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico en sus raíces); así como la expansión y evolución de las formaciones vegetales en la dirección deseada, osea hacia formaciones cada vez más complejas y evolucionadas. Las plantaciones (en caso de ser necesarias) se realizarían con las especies adecuadas y en los lugares óptimos, utilizando tierra local y micorrizas de hongos locales. Además, con objeto de mejorar la fijación de carbono, la fertilidad, la capacidad de retención de agua, la aireación y proporcionar refugio a los microorganismos del suelo, en el fondo de cada hoyo y cada zanja debe colocarse siempre una capa de “carbón bioactivo” o “biochar”, previamente producido en la zona, utilizando hornos “Kon-Tiki” (de fabricación casera), en los que se introducen restos leñosos de los desbroces, podas y claras que pudieran realizarse. Dicho material vegetal, especialmente las ramas espinosas, también sería utilizado para la protección de los ejemplares plantados, rodeando con él las zonas o ejemplares a proteger. Cuando no se disponga de ramaje espinoso, pueden utilizarse protectores individuales metálicos tipo “cáctus”, que han demostrado su eficacia.

Así mismo, siempre teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas locales de los 4 ó 5 días siguientes, durante los episodios más duros de sequía, estos equipos locales de personas también se encargarían de realizar riegos de apoyo; así como la reparación de protectores; tratamientos sanitarios biológicos; escardas; fertilización con estiércol y otros productos naturales; colocación de nidales artificiales para aves insectívoras, refugios para murciélagos y “hoteles” para abejas silvestres y otros insectos beneficiosos. Siempre con la vista puesta en la extensión y conexión de los bosques y ecosistemas naturales.

Desde el punto de vista más productivo, en las zonas (calizas) con altitud suficiente, son rentables las plantaciones con Quercíneas y Avellanos micorrizados con Trufa; así como plantaciones de arbustos aromáticos como Lavanda, Lavandín, Orégano, Romero y Tomillo. En otro tipo de zonas que lo permitan, también son posibles plantaciones con clones de Quercus rotundifolia seleccionados para la producción de fruto (bellotas dulces); plantación de Pinus pinea para la producción de fruto (piñón); plantaciones para fruto y madera de Castaño (Castanea sativa) y Nogal (Juglans regia); plantaciones de madera de calidad con Pomar (Sorbus domestica), Fresno (Fraxinus sp.) y Chopos (Populus sp.).

Resuena en el sombrero: “Soy un Olmo”.- Lorena Álvarez y su Banda Municipal (Asturias (España), 2019).

miércoles, abril 08, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXXI)


A ver, en la era del Amor y el despertar de la Libertad que se vivió en la década de los 60, una banda musical que se vistiese con uniformes militares, aunque fuesen de la época de la Independencia (siglo XIX), no parecía una buena idea de cara a conseguir el éxito y la fama, aunque siempre está el atractivo del rebelde que nada a contracorriente. Este fue el caso de un grupo formado en Boise (Idaho), en 1958, llamado Paul Revere & the Raiders, quienes, además de por su atuendo, en 1966 sacaron una canción titulada “Kicks”. en la que advierten de los peligros que supone la constante búsqueda de “chutes” a base de experiencias arriesgadas y excitantes, no sólo mediante el consumo de drogas, sino también la conducción temeraria de vehículos a motor, o las relaciones personales y sexuales extremas e incluso peligrosas.

Para rematar la jugada, veinte años después, unos pioneros del Punk británico, miembros de la banda The Damned, se apuntaron al revival sixties y crearon el grupo paralelo llamado Naz Nomad & the Nightmares que, en 1984, grabaron una versión de “Kicks”, para gran “repateo” de sus fans más punkies.

Resuenan en el sombrero:



Anteriores entradas de esta sección:


martes, abril 07, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXX)


A principios de los 60, una banda británica colega de The Beatles, llamada The Nashville Teens, originarios del S. O. de Londres, fueron unos auténticos pioneros del Rock en el Reino Unido. Al igual que hizo el famoso grupo de Liverpool, viajaban con frecuencia a Alemania para tocar Rock´n´Roll en los abundantes garitos allí existentes, en una época en la que la música moderna británica aún no había destacado, quizás por ello adoptaron el nombre de una ciudad del Sur de Estados Unidos y auténtica capital musical, como es Nashville (Tennessee).

Sin embargo, a pesar de ser excelentes músicos, The Nashville Teens, no llegaron a despuntar tanto ni alcanzar tanta fama como lograron otros grupos británicos contemporáneos: The Beatles, The Rolling Stones y The Kinks. Quizás fue debido a una personalidad menos marcada y a llevar unas pintas más convencionales, con un toque más campestre o “country” que urbano. Si bien, en 1964, publicaron un gran éxito titulado “Tobacco Road”, que es el objeto de las versiones de hoy.

Resulta curioso que, dos años más tarde, en 1966, al comienzo de la era psicodélica, la banda neoyorquina The Blues Magoos, que se las daban de muy vanguardistas e innovadores, eligiesen este tema con aires un tanto “rurales”, para incluirlo en su disco “Psychedellic Lollipop”. Al final del vídeo del enlace de abajo, un miembro del grupo explica con gran entusiasmo, la profundidad casi mística que para ellos significaba este tipo de música: “Una especie de profunda comunión con el Cosmos, a través del Amor Universal que une a todos los seres vivos del planeta, propiciado por las vibraciones de la música y los colores de sus ropas y performances”. En la fotografía, tomada del nº 21 “Los Ruidos del Garaje” del coleccionable de “El País” (1986-87), los Blues Magoos lucen unos trajes eléctricos que se iluminan intermitentemente, alimentados por pilas. Aunque, lo cierto, es que tampoco fue un grupo de los más conocidos de la época ni de cara a la posteridad. Quizás haya que hablar de “la maldición de Tobacco Road”.

Resuenan en el sombrero:

1) The Nashville Teens (Surrey (UK), 1964).

2) The Blues Magoos (New York, 1966).

Anteriores entradas de esta sección:


domingo, abril 05, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXIX)


Hoy, además de Domingo de Resurrección, es el “Día Internacional del Beso”, por lo que voy a “resucitar” la foto del beso navideño bajo el muérdago y vamos a recordar un antiguo bolero “Bésame Mucho”, compuesto en 1938 por la mejicana Consuelo Velázquez.

Entre las múltiples versiones, la que más recuerdo de mi juventuda es la que grabaron los donostierras Duncan Dhu, en 1985.

Resuenan en el sombrero:

1) Consuelo Velázquez (México, 1940).

2) Duncan Dhu (Donosti, 1985).

Anteriores entradas de esta sección:


lunes, marzo 30, 2026

CORROS DE BRUJAS


Diversos hongos basidiomicetos (setas), sobre todo pertenecientes a los géneros: Agaricus, Calocybe, Calvatia, Clitocybe, Infundibulicybe, Leucopaxillus, Marasmius y Melanolecula; los cuales suelen vivir en prados y herbazales, de manera saprófita, a costa de descomponer los restos vegetales y la materia orgánica del suelo. Para lo cual, el micelio va creciendo y se va extendiendo en todas las direcciones (cuando las condiciones son homogéneas), produciendo cambios de aspecto y coloración en la hierba, de forma que se dibujan en el suelo circunferencias o herraduras que, tradicionalmente, han venido denominándose “corros de brujas” (“fairy rings” en inglés), ya que, en la antigüedad, lo que se les ocurrió para dar explicación a tan curiosa disposición, fue creer que dichos círculos en el suelo fueron marcados por la danza de brujas, durante sus reuniones nocturnas o “akelarres”. Incluso hay leyendas que aseguran que, quienes se quedasen dormidos en el interior de uno de estos corros, pueden despertar en otra dimensión.

Lo cierto es que, estos círculos pueden tener un diámetro de unos pocos metros hasta el máximo encontrado de 600 metros producido por un micelio de Infundibulicybe geotropa, en Francia, con una edad estimada de 700 años. La banda de crecimiento anual del micelio del hongo suele tener una anchura de 20-30 cm., por lo que la circunferencia del borde crece entre 10 y 60 cm/año.

Estas bandas de vegetación de color más oscuro y mayor crecimiento, se producen como consecuencia de los cambios producidos en el suelo debidos a la actividad y metabolismo del hongo, que suelen producir: disminución del PH (acidificación; Gramss et al. 2005; Bonanomi et al. 2012; Narimatsu et al., 2015); disminución de la humedad (debido al aumento de la hidrofobicidad; Fidanza, 2017; Yang et al. 2019); incremento de los macro y micronutrientes (NH4 – N (Fidanza et al.,2007), NO3 – N (Hardwick y Heard, 1978); PO3-, K+ y Mg+ (Fidanza, 2007; Fisher, 1977; Gramss et al., 2005; Yang et al., 2018); degradación del humus del suelo (Mathur, 1970); así como liberación de toxinas o sustancias alelopáticas.

En la figura 1 (extraída de “Process based modelling of plant-fungus interactions explains fairy ring types and dynamics”. Nicole Salvatori, Mauro Moreno, Maurizio Zotti, Analissa Iuorio, Fabrizio Carteni, Giuliano Bonanomi, Stefano Mazzaleni, Francesco Giannino. Nature Portfolio, Scientific reports (2023)), se muestran los tipos de “corros de brujas” encontrados y estudiados.

En el caso del Perretxico, Seta fina o Seta de San Jorge (Calocybe gambosa, foto 1ª, tomada por mi el 23/04/2025, en la Sierra de Cameros (La Rioja)), sus corros de brujas han sido recientemente estudiados (“Analysis of plant-fungus interactions in Calocybe gambosa fairy rings”. Simone Graziosi, Alessandra Lombini, Federico Puliga, Hillary Righini, Ludovico Dalla Pozza, Veronica Zuffi, Miro Iotti, Ornella Francioso, Roberta Roberti, Alessandra Zambonelli. Plants, September 2025). Prestando atención a las características físico-químicas del suelo, así como a la composición florística de 4 zonas (Figura 2): Exterior del círculo o corro (EX), Frente fúngico (FF), Cinturón verde (GB) e Interior del corro (IN). Observándose que en FF disminuye el PH y se liberan una serie de enzimas (celulasa, xylanasa, poligalacturonasa y polimetilgalacturonasa) que tienen efectos patógenos sobre las plantas, reduciendo su crecimiento, produciendo amarilleamiento del follaje, así como necrosis radicular. Si bien, inmediatamente por detrás (GB), el micelio libera compuestos orgánicos volátiles (VOC) que estimulan el crecimiento y la floración de las plantas.

En cuanto a la composición florística, el paso del micelio de Calocybe gambosa por el prado tiende a eliminar bastantes especies de plantas dicotiledóneas (Asteraceae, Caryophilaceae, Lamiaceae, Ranunculaceae, Rubiaceae), mientras que favorece a las monocotiledóneas, particularmente a gramíneas como: Anthoxanthum odoratum, Dactylis glomerata y Festuca rubra. Se ha observado que el micelio del hongo se asocia internamente con las raíces de numerosas plantas, penetrando las hifas en el interior de los tejidos radiculares. El 67% de los pies de la umbelífera Pastinaca sativa, en el interior de los corros, tenían sus raíces asociadas al micelio de Calocybe gambosa.

Otro estudio interesante es “Riding the wave: Response of bacterial and fungal microbiota associated with the spread of the fairy ring fungus Calocybe gambosa”. Maurizio Zotti, Giuliano Bonanomi, Giorgio Mancinelli, Marcia Barquero, Francesca De Filippis, Francesca Giannina, Stefano Mazzaleni, Fernando González-Andrés. Applied Soil Ecology, Vol. 163, Julio 2021.

En definitiva, se ha demostrado que la existencia de Calocybe gambosa y otros hongos que se asocian con las raíces de las plantas y forman “corros de brujas” influye en la composición florística, la fitosociología, el ciclo del agua y los nutrientes de los pastizales en los que habitan, contribuyendo a mejorar su calidad bromatológica y su palatabilidad por parte del ganado, lo cual redunda indudablemente en un aumento de su producción, su valor económico y ecológico.

Resuenan en el sombrero estas brujas musicales: The Black Belles (Nashville (Tennessee), 2010).

sábado, marzo 14, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXVIII)


Uno de los pioneros del Rock que suele pasar más desapercibido, pero que ha tenido y tiene una enorme influencia en la música Pop de todos los tiempos, es el gran Bo Diddley.

En esta ocasión, vamos a recordar un irónico tema, dedicado a una famosa marca de automóviles estadounidenses, que Bo deletrea “C. A. D. I. L. L. A. C.” y compuso en 1960.

Posteriormente, fue versionada por numerosos artistas, aunque me voy a quedar con las que hicieron los californianos The Crawdaddys, a mediados de los 80, y en la actualidad, los escoceses Lord Rochester.

Resuenan en el sombrero:

1) Bo Diddley (Mississippi (USA), 1960).

2) The Crawdaddys (California (USA), 1984).

3) Lord Rochester (Escocia (UK), 2025).

Anteriores entradas de esta sección:


viernes, marzo 06, 2026

Río Rojo


Estos días, el agua del Ebro vuelve a bajar turbia, casi roja, y no es debido a las tormentas, no es un rojo de barro, sino un rojo de color vino y sangre.

La recién clausurada Expo de Zaragoza, también a orillas del Ebro, nos recordó que el agua es vida. El agua del Alto Ebro se filtra en las tierras rojas de La Rioja para convertirse en vino, tras absorber el calor del sol en los pámpanos de las viñas. Vino rojo, vino tinto que llena las copas y acaricia los labios de los amantes, antes de pasar a formar parte de su sangre y correr por sus venas, impulsada por sus agitados corazones.

Más abajo, en los escarpados y ásperos puertos de Tortosa y Beceite, el agua de lluvia se filtra en el esponjoso suelo del bosque, donde es absorbida con avidez por los sedientos micelios de las setas que lloran sangre de rojo pasión, unos extraños hongos aphylophorales, emparentados con las lenguas de gato (Hydnum), denominados Hydnellum ferrugineum (en la foto de arriba), que añaden el fulgor de sus lágrimas de color carmín apasionado a las aguas turbulentas de los torrentes que descienden hacia el gran río, haciéndolo aún más grande, aún más rojo.

Y todavía más abajo, en las tierras llanas del Baix Ebre, ese mismo agua hace crecer las espigas del arroz durante el cálido verano, espigas doradas que encierran el preciado grano blanco que es cosechado día y noche, casi sin descanso y, curiosamente, casi al mismo tiempo que, aguas arriba, se van vendimiando los negros racimos de las garnachas y tempranillos, de una forma más tranquila y sosegada, sin prisa pero sin pausa.

Estos son los frutos de la conjunción del aire con el sol, del agua, la tierra y los calores estivales, del alto y del bajo Ebro, con el hilo conductor de ese querido "río rojo" que nos lleva.

Marcados por el hechizo del anillo de fuego, tocados por la locura del "Hombre de Negro", poseídos por el espíritu libre y rebelde de Pocahontas, con el elegante sentido del humor del gran Richard Hawley y por nuestras venas corre la sangre roja procedente del mismo agua, del mismo río rojo, del gran padre el río Ebro.

Resuena en el sombrero: "Blood Red River".- Beth Orton (Norfolk (UK), 1999).

Esta entrada, lógicamente, está dedicada al amigo "Río Rojo", que fue quien me inoculó el veneno bloguero en las venas, así como al resto de amigos de la blogsfera.

LA CUADRATURA DEL CÍRCULO DE LA PAC


El siguiente párrafo, extraído de una publicación informativa del llamado “Desarrollo Rural”, ilustra muy bien el lenguaje bien sonante y aparentemente lógico que inunda la actual Política Agrícola Común (PAC):

Es un hecho evidente que, en el contexto político actual, los sistemas de extensión agraria no pueden ser públicos. Lo dificultan las limitaciones que tienen las Administraciones públicas en materia de gasto y que les impiden crear nuevos cuerpos especializados en materia de extensión y transferencia. También lo dificulta el control que se ejerce desde la UE en el tema de la libre competencia en el ámbito de la prestación de servicios. Por ello, tales sistemas tienen que ser fruto de una buena y eficaz cooperación público-privada, correspondiéndole a la Administración una labor de impulso y supervisión, más que de ejecución y puesta en marcha. Al igual que la misión del SEA como servicio público fue facilitar, en los años 1960 y 1970, que la agricultura familiar se incorporara al proceso de modernización, el actual sistema de extensión agraria tiene una misión similar. Mediante fórmulas innovadoras de gobernanza, debe contribuir a que las explotaciones de tipo familiar no sean excluidas de los grandes desafíos de la digitalización, la sostenibilidad, la sanidad animal y vegetal, así como la lucha contra el cambio climático”.

Como funcionario que lleva 30 años gestionando ayudas y subvenciones de la PAC, opino que este tipo de verborrea bien intencionada y bien sonante y esta forma “burocrática” de enfocar este asunto NO FUNCIONA.

En primer lugar, además del dinero gastado en las propias ayudas en sí. Se gasta bastante más en el ejército de funcionarios, tanto en las Comunidades Autónomas, como en el Estado y en la UE, necesarios para planificar, legislar, controlar, realizar las estadísticas, tramitar las ayudas y los recursos, realizar su pago, publicar centenares de normativas y anuncios en los Boletines Ofciales y el Diario Oficial de la UE y redactar miles de informes y escritos. Por no hablar de otro personal administrativo privado, tales como miles de empleados de banca, agentes de seguros, técnicos, abogados, etc.

Todo ese gasto ingente y multimillonario no sólo no sirve para cumplir los objetivos, ya que el campo sigue cada vez más despoblado o "vaciado", no hay relevo generacional, las explotaciones agrarias son insostenibles económica y ecológicamente; y además todo el mundo está cabreado (agricultores, ganaderos, funcionarios, empresas y consumidores)... Resulta evidente que HAY QUE CAMBIAR DE RUMBO Y DE PARADIGMA!!!

Seamos realistas, esas “fórmulas innovadoras de gobernanza” ni están ni se las espera. Los agricultores y ganaderos jóvenes, activos, emprendedores, bien formados, con conocimientos en agronomía, ecología, economía, informática, pilotos de drones, que tienen alergia a los productos químicos, jamás queman nada y aman a los insectos polinizadores, los pájaros y al “hermano lobo” NO EXISTEN. Como tampoco se conocen empresas privadas dispuestas a invertir en un medio lleno de riesgos e incertidumbres meteorológicas, sanitarias y mercantiles; en un entorno rural cada vez más abandonado, despoblado y carente de infraestructuras y servicios.

¿Qué hacemos entonces? En mi opinión, sería mucho más barato, sostenible y satisfactorio para todo el mundo que fuesen las Administraciones públicas las que formasen y nombrasen a “funcionarios públicos trabajadores rurales multifuncionales”, osea personas que viviesen en los pueblos, capaces de ser agricultores, ganaderos, guías turísticos, personal de apoyo en emergencias (incendios, inundaciones), vigilantes del entorno y del cumplimiento de las leyes; además de realizar labores de gabinete u oficina: redactar informes, llevar la contabilidad de las explotaciones y elaborar y enviar las estadísticas. Con ello sobrarían más de cuatro quintas partes de los funcionarios que actualmente gestionan la PAC, cómodamente sentados desde sus despachos climatizados de oficinas situadas en grandes ciudades.

Ciertamente, esto requeriría de una profunda transformación de la Administración pública, dotándola de criterios y herramientas más empresariales, a la hora de realizar la selección del personal, la medición objetiva de la productividad con su correspondiente repercusión económica. Los funcionarios recibirán sus 14 pagas al año, disfrutarán de vacaciones y días festivos, pero también tendrán el deber de proporcionar productos agrícolas y ganaderos, mediante procesos sostenibles, sanos y ecológicos; así como un deber de cooperación en apoyo logístico y sociocultural, en colaboración con los demás habitantes del medio rural y los visitantes urbanos.

Resuena en el sombrero: "Me and the Farmer".- The Housemartins (Yorkshire (UK), 1987).