viernes, agosto 14, 2026

ADIÓS VÍCTOR COYOTE!


Ayer recibí la triste noticia del repentino fallecimiento de Víctor Coyote (Víctor Aparicio Abundancia) con tan solo 68 años de edad. Confieso que nunca fui fan, ni he seguido su carrera artística, pero fue uno de esos personajes “singulares” de la Movida que siempre estuvo revoloteando alrededor.

El hecho de que se haya ido poco después del eclipse, me ha hecho reflexionar sobre este tipo de artistas singulares, polifacéticos y complejos (hay quien los llama “underground” o “malditos”, pero la verdad es que no me agradan mucho esos calificativos). Son un tipo de artistas a los que casi todo el mundo reconoce su originalidad y su gran talento, pero que nunca acaban de alcanzar la fama. Es como si hubiesen estado permanentemente eclipsados por otras “estrellas” del momento.

Víctor fue un chaval de Tuy (Pontevedra). Al ver la foto que he encontrado en un blog de algún compañero de colegio, no he podido evitar recordar al gran Buddy Holly, con sus características gafas de pasta. A buen seguro, ya desde muy joven tendría una cierta sensibilidad artística (afición al dibujo y la música), así como un espíritu rebelde, que le llevó a conectar con el Rockabilly, irse a Madrid y fundar Los Coyotes, junto con otros dos amigos.

A principios de los 80, Madrid estaba en plena ebullición y Los Coyotes se convirtieron en unos asiduos de la sala Rock-Ola, donde coincidió con otro ilustre gallego Germán Coppini (tristemente fallecido el 24/12/2013) a los 52 años de edad), al frente de su irreverente banda los Siniestro Total. Poca gente sabe que el mural que había a la entrada del Marquee (en los sótanos de Rock-Ola) fue obra de Víctor junto a Luis Serrano. Incluso fue guitarrista de Alaska y Dinarama, durante una breve etapa.

En aquella época, cuando casi todos nos inclinábamos por derroteros oscuros y anglófilos, al bueno de Víctor se le ocurrió fusionar el Rock con los ritmos latinos. Aún debo tener por ahí, en alguna de las cintas que grababa de la radio, su canción “Como un Extranjero”. Si bien, aquella onda latina fue a más, en su afán por la exageración, la desmesura y el esperpento, aún recuerdo horrorizado aquel vídeo en el que salía vestido de rojo y azul, con movimientos toreros, y enorgulleciéndose de ser “El Típico Español” (1.989).

Además de músico y showman, Víctor también ha escrito libros como “Cruce de Perras” (2.006), ha dibujado numerosos comics e ilustraciones.

Confieso que, pasados los 80, me perdí gran parte de sus discos, aunque reconozco que ha evolucionado y envejecido excelentemente, como los buenos vinos, ganando en madurez musical y profundidad en sus letras, como muestra me quedo con esta magistral “Maravilla”.

¡Adiós! Y descansa en paz, querido Víctor.

jueves, agosto 13, 2026

EL HONGO QUE PRODUCE ALUCINACIONES LILIPUTIENSES


Científicos de la Universidad de Utah han estudiado un hongo asiático, bastante consumido en China, del orden de los Boletales, llamado Lanmaoa asiática, cuya ingesta produce en el organismo humano unas alucinaciones específicas consistentes en ver e interactuar con personas diminutas (8 a 10 cm.), por lo que a este tipo de alucinación se la ha denominado liliputiense ¿Quizás sea este el origen de la famosa relación entre los duendes, enanitos del bosque o gnomos y las setas. Pero, lo más misterioso del caso, es que los científicos aún no han descubierto en dicho hongo ninguna sustancia psicoactiva a la que atribuir la causa de este tipo de alucinaciones.

La complejidad del cerebro y los efectos que determinadas sustancias producen en nuestra conciencia y en nuestra mente son asuntos que se mueven por las misteriosas fronteras que discurren entre la ciencia y la espiritualidad. En anteriores entradas, ya hemos hablado sobre los efectos llamados psicodélicos de determinadas sustancias, algunas de ellas producidas también por el reino fungi. Pero, es ciertamente extraño que las alucinaciones puedan llegar a ser tan específicas en la inmensa mayoría de las personas que entran en contacto con estas sustancias.

Quizás el caso más parecido (si bien no está demostrado científicamente) es el de la planta denominada Harmala (Peganum harmala), que crece en zonas secas, pedregosas y algo nitrogenadas, de Oriente medio y zonas mediterráneas, siendo nativa en el Sur de la Península Ibérica, donde es conocida como alárgama y gamarza, entre otros nombres vulgares. Esta planta fue cultivada porque de sus semillas se extrae un tinte rojo utilizado en la elaboración de las famosas alfombras persas, aunque también contiene un alcaloide denominado harmalina, con actividad inhibidora sobre la enzima monoamina oxidasa, que tiene un uso médico (éste sí que está estudiado por el Hospital Monte Sinaí de Nueva York) para el tratamiento de la diabetes, al actuar sobre las células beta del páncreas. Pero también tiene notables efectos alucinógenos, quienes la han probado (siempre en dosis muy bajas) afirman que experimentan alucinaciones muy vívidas en las que suelen aparecer impresionantes guerreros tártaros, hunos o mongoles vestidos con relucientes armaduras doradas y empuñando enormes alfanjes.

En fin, alguna canción psicodélica raruna hay por ahí que habla de “gente pequeña (“Little People” (1.968).- The Wind in the Willows), aunque personalmente me quedo con la legendaria “Bad Little Woman” (1.966) de The Wheels y Sladows of Knight), aunque en la versión de The Fuzztones:
Resuena en el sombrero: Bad Little Woman.- The Fuzztones (New York, 1.985).

jueves, agosto 06, 2026

EL OCASO DE LAS CONÍFERAS DE MONTAÑA


Hace 20.000 años, cuando el hielo empezó a retirarse de la Península Ibérica, al final de la glaciación Würm, el paisaje se despojó de su espeso manto blanco y comenzó a vestirse de verde, gracias a árboles tan resistentes al frío como el Pino silvestre (Pinus sylvestris), provisto de pequeñas acículas de color verde azulado que producen un bello contraste con el color asalmonado de la corteza de la parte superior de su copa.

En España, debido a las numerosas guerras, la explotación maderera para la construcción de barcos y a los privilegios del Honrado Concejo de la Mesta (1.273 – 1.836), lo cierto es que los montes no se caracterizaban precisamente por la abundancia de densos bosques, sino que predominaban los pastos para alimento del ganado, especialmente los inmensos rebaños de ovejas merinas, cuya apreciada lana, proporcionaba pingües beneficios a los numerosos ganaderos que, durante siglos, recorrieron los ásperos montes de nuestra “piel de toro”.

En ese paisaje pelado, únicamente resistían algunos bosquetes refugiados entre los peñascos de las zonas más escarpadas de las montañas, como el pequeño pinar de la Sierra de Cameros (La Rioja), donde vivían mis padres, a principios del siglo XX. El tibio viento de una tarde de mayo de 1.926, llevó una nube de polen de mi padre, hasta el óvulo de una piña de mi madre, ambos se unieron y se formó un pequeño piñón alado que, esquivando el curvo pico del Piquituerto y los afilados incisivos de la Ardilla roja, logró caer al pie de una roca, en el pequeño hueco existente entre un Enebro y el tronco caído de uno de mis abuelos.

En aquel rincón acogedor, germiné, emití mis primeras acículas juveniles y hundí mi raíz entre el humus y las piedras. A los pocos días, noté en mis pelillos radiculares el dulce cosquilleo de las hifas del Níscalo que se asoció a mí para ayudarme a absorber mejor el agua y minerales tan valiosos como el fósforo, el nitrógeno, el magnesio y el hierro, así como evitar la infección de hongos patógenos; mientras yo, a cambio, le proporciono nutritivos azúcares procedentes de la fotosíntesis de mis acículas.

Pero los momentos felices y agradables fueron muy escasos, ya que aquellos primeros años fueron muy duros y peligrosos. Recuerdo cuando una Cabra lanzó hacia mi brote terminal su terrible dentellada que, afortunadamente, finalmente fue a parar a los brotes de una rama del vecino Enebro protector. A los diez años de edad, logré que mi guía terminal escapase del voraz apetito de los herbívoros, al haber alcanzado una altura de dos metros sobre el suelo, pero entonces, aquel invierno, una gran nevada, seguida de una fuerte ventisca estuvo a punto de quebrar mi joven tronco.

El verano siguiente fue extraordinariamente tórrido y seco, recuerdo que las voraces llamas de un incendio subían ladera arriba, rápidamente cerré mis estomas para evitar que el humo tóxico y ardiente penetrase en mis acículas, cuando noté aterrorizado que la resina de mis canales resiníferos empezaba a evaporarse a una velocidad inusitada, el fuego se paró al llegar a las rocas del pie de la ladera ¡¡¡Bufff!!! Esta vez, sí que creí que no lo contaba!!!

Pasados esos momentos de crisis, lo cierto es que buena parte de mi juventud transcurrió de una forma bastante apacible. Mientras iba creciendo, noté que cada vez había menos ganado en la sierra. La rocosa ladera en la que vivía apenas era visitada por ningún pastor, cazador ni paseante. El único susto que sufrí fue cuando, un verano, a un Corzo le dio por frotar su cornamenta contra la corteza de mi tronco, para despojarse de la borra que la cubre.

Ya en mi edad adulta (aún recuerdo con ilusión cuando, a los cuarenta años, salieron mis primeras piñas), percibí que cada vez cae menos nieve en invierno y que los veranos cada vez son más cálidos, secos y largos. Hace diez años, apareció un nuevo y molesto visitante, fue un nutrido grupo de peludas orugas, creo que los humanos las llaman “Procesionaria”, que tuvieron la desfachatez de empezar a devorar mis acículas y construir un horrible nido de seda en mi guía terminal (quinta fotografía). Afortunadamente, enseguida acudieron mis amigas las aves insectívoras, para librarme de tan molesta plaga.

Sin embargo, yo seguía muy preocupado, ya que no estoy preparado para unos veranos tan secos y calurosos, con temperaturas máximas de 40º C y mímimas de 20º C, durante varios días seguidos!!! ¡¡¡Esto es insufrible!!!

Cada año que pasaba, el clima iba empeorando y yo cada vez me encontraba más débil. Hasta que una triste tarde de junio, el cielo se tornó de un color gris oscuro, se levantaron fuertes rachas de viento y descargó una violenta granizada que tiró al suelo buena parte de mis ramillos y produjo numerosas heridas en mis ramas (segunda foto). Pasada la tormenta, noté un escozor escalofriante, mis canales resiníferos, prácticamente secos, tras varias décadas de sufrimiento, no fueron capaces de sellar las heridas producidas por el granizo, lo cual fue aprovechado por las esporas de hongos oportunistas como Sphaeropsis sapinea (tercera foto) para germinar y penetrar en mi madera. Poco a poco infectaron los extremos de mis ramas y fueron descendiendo hasta llegar al tronco, produciendo mi muerte a los pocos días (cuarta foto). Finalmente, unos diminutos escarabajos perforadores (Ips y Tomicus) excavaran multitud de galerías en mi cambium y mi madera, por debajo de mi corteza, para rematarme e introducir las esporas de los hongos lignícolas que teminarán por descomponer mi madera. Por desgracia, no morí solo, sino que mi triste destino fue compartido por multitud de compañeros de rodal (ver primera foto).

Con este breve relato, narrado en primera persona, he querido describir el decaimiento que están sufriendo no sólo los pinos silvestres, sino también otras coníferas de montaña como el Abeto blanco (Abies alba), el Abeto rojo (Picea abies) y el Pino laricio (Pinus nigra), en toda Europa.

Resuena en el sombrero: La Marcha fúnebre de Sigfrido (El Ocaso de los Dioses).- Richard Wagner (Leipzig (Alemania), 1.876).

lunes, agosto 03, 2026

ADIÓS JEFF!


El 14 de mayo de 1956, nacía en Boston (Massachusetts) un niño rubio de pelo rizado llamado Jeff Conolly.

Su niñez transcurrió en plena época de esplendor del Rock and Roll y el Soul de los 60.

En 1976, el gran Jerry Lee Lewis dió un concierto memorable en el Ramada Inn de Boston, donde, durante unos segundos, Jeff y Jerry cruzaron sus miradas (segunda foto).

Ese mismo año (1976), el joven Jeff, junto con otros tres chavales de Boston, fundó la banda de Garage-Punk DMZ. Tres años más tarde (1979), influenciado por los sonidos sesenteros de la gigantesca colección de singles de oscuras bandas de Garaje grabados en mono (de ahí su apodo “Monoman”) que atesoraba en el desván de su casa, fundo los legendarios Lyres, cuyos miembros variaron frecuentemente, debido al difícil carácter y las numerosas manías que caracterizaban la compleja personalidad de Jeff.

A mediados de los 80, aquel sonido crudo e hipnótico de The Lyres me atrapó, gracias a diversos y magníficos programas de radio. Cuando Jeff ponía su mano derecha sobre el teclado de su órgano “Contiental Vox” y con su mano izquierda golpeaba la pandereta sobre el muslo de su pierna izquierda, no sé si sería debido al efecto del amplificador “Leslie” al que conectaba el órgano, pero conseguía un sonido totalmente mágico y poderoso, ante el que caí fascinado. Me propuse que tenía que lograr un sonido como aquel, así que busqué y me compré un órgano Vox de segunda mano y me aliste en el grupo de Garaje The Rescuers que formamos junto a mis amigos Ramón Díez (voz y guitara), Tono Sánchez (bajo) y Jesús “Jessy” Romero (batería), en 1986.

El 12 de mayo de 1987; mis idolatrados Lyres dieron un concierto en “La Gruta” (Madrid), por lo que, lógicamente, acudí a verles en primera fila (tercera foto, dentro del recuadro violeta).

Durante la prueba de sonido, una de las teclas del “Continental Vox” de Jeff sonó un pelín apagada, rápidamente y bastante cabreado, el músico levantó la tapa del vetusto órgano y, armado con un destornillador y profiriendo un sinfín de juramentos, se puso a arrancar y tirar al suelo un aluvión de condensadores, resistencias y otros aparatejos electrónicos de las tripas del desdichado instrumento, mientras los asistentes al ensayo mirábamos boquiabiertos la escena y nos preguntamos: “Pero.., ¿Qué diablos le pasa a Jeff?”. El mánager nos dijo que, por lo visto, le acababa de llamar su novia de Boston para decirle que lo dejaba. El concierto exhibió un sonido especialmente crudo y rabioso, pero fue de una calidad extraordinaria o, al menos, así nos lo pareció a los fans.

El 30 de abril de 2016, celebrando el 50 cumpleaños de nuestro amigo “El Guanche”, en el mítico bar “Más Allá” de Malasaña (Madrid), descubrí en una de sus paredes un gran mural con la cara de Jeff Conolly (primera foto).

El 31 de julio de 2026, tras una complicación por el cáncer de vejiga que padecía, Jeff Conolly nos dejó ¡Descanse en paz!

De entre las numerosas canciones de su larga carrera, muchas de las cuales han ilustrado este blog, voy a elegir una cuyo riff de órgano aprendí a tocar a mediados de los 80, cuando quedé atrapado por el mágico e irrepetible sonido de The Lyres: “Not Looking Back”.

miércoles, julio 29, 2026

HITOS HISTÓRICOS


Este mes de julio se están produciendo algunos “Hitos Históricos” en relación a los incendios forestales:

1º) El 22 de julio, en Burgohondo (Ávila), se inició el que actualmente es el mayor incendio forestal en la Historia de España, con una superficie de 50.000 Ha. Si sumamos las superficies de otros dos incendios cercanos con los que se ha fusionado tenemos una superficie total de 80.000 Ha. (28.000 en la Comunidad de Madrid y 2.000 Ha. en la provincia de Toledo).

2º) Como consecuencia del mencionado “megaincendio”, ha sido la primera vez en la Historia que se ha declarado el Nivel 3 de Emergencia Nacional, al mando de la cual está el Ministro de Interior.

3º) El mismo fatídico día 22, cerca de la Bahía de Arcachon (La Gironda, Francia) se originó otro megaincendio que ha quemado 42.000 Ha., llegando a 15 Km. De la ciudad de Bordeaux, convirtiéndose en el mayor incendio forestal de la Historia de Francia. 240 edificaciones quemadas, 220.000 personas desalojadas, primera vez que se utiliza el avión militar A400M para la descarga de agua con retardante para la extinción de un incendio.

4º) A un nivel mucho más modesto y local, ha sido una de las escasísimas veces (si no la primera) en que un ayuntamiento ha suspendido un festejo tradicional a causa de las altas temperaturas y el elevado riesgo de incendios. Se trata de la fiesta de La Molienda de Ocón (La Rioja), que se iba a celebrar el próximo domingo 2 de agosto. Como puede verse en el titular de la foto, publicado en el períodico “La Rioja”, el 29 de julio, además de suspenderse el acto, que suele atraer a más de 2.000 personas, están buscando una nueva fecha para el año 2027.

Realmente, da mucho miedo la forma en la que estamos afectando al clima y las consecuencia que conlleva. Recuerdo que, cuando era niño y joven, el verano era una estación de relax, de disfrute de actividades al aire libre, de vacaciones. Por lo que es triste comprobar como, con el paso de los años, se ha convertido en un auténtico suplicio de calor, masificación turística, incendios, garrapatas y medusas.

Resuena en el sombrero: “Summertime Blues”.- Brian Setzer (Los Ángeles (USA), 2019).

jueves, julio 23, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA CXXXIII


Hace 15 años que nos dejó Amy Winehouse, con tan sólo 27 años de edad, a causa de una intoxicación etílica tras un período de abstinencia, que cruel paradoja que el significado de su apellido sea “casa del vino”.

Justamente ayer, vi por televisión el comentario de un estudio científico en el que se asegura que no existe una dosis “saludable” de ninguna bebida alcohólica, el alcohol es un tóxico que causa inflamación, destruye defensas antioxidantes, produce radicales libres e incrementa las probabilidades de sufrir siete tipos de cáncer.

En 2006, Amy publicó su segundo álbum “Back to Black”, que incluye el tema “You know I´m not good”; una auténtica obra maestra del nuevo Soul, que, al año siguiente, versionó la banda británica Artic Monkeys.

Sabemos que el alcohol no es bueno, pero….

1) Amy Winehouse (London, 2006).

2) Artic Monkeys (Sheffield, 2007).

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jueves, junio 25, 2026

VERSIONES DE UNA VIDA (CXXXII)


El día 25 de junio ha sido oficialmente declarado el “Día Mundial de The Beatles”, debido a que ese día del año 1967 se retransmitió vía satélite a todo el mundo, desde los estudios “Abbey Road” de Londres, una actuación en vivo de The Beatles interpretando la canción “All You Need Is Love”, considerado el primer enlace televisivo global vía satélite de la Historia.

Desde luego, la legendaria banda de Liverpool han sido pioneros en muchas cosas y constituyen uno de los mayores hitos en la Historia de la Música.

All You Need Is Love”, ha sido versionada por innumerables bandas, pero me quedo con dos: La que hicieron los londinenses New Musik, en 1982, en plan “tecnopop”; y la interpretada por sus paisanos de Liverpool los Echo and the Bunnymen, en 1984.

Cuando hay canciones tan impresionantes como esta, sobran las palabras. Disfrutemos, sin más, de las tres versiones:

1) The Beatles (London, 1967).

2) New Musik (London, 1982).

3) Echo and the Bunnymen (Liverpool, 1984).

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