jueves, marzo 10, 2011

AGAPO 25 + 1




Fue Andy Warhol quien dijo: "En el futuro, todo el mundo tendrá derecho a sus quince minutos de fama mundial". Pues bien, en lugar de 15, son más bien 3 minutos los que dura la aparición estelar de The Rescuers en la tele (TVE-2), en diciembre de 1987:



Se trata de unas pocas tomas rodadas durante la prueba de sonido que hicimos para una de las muchas actuaciones que dimos en el "Agapo", un pequeño pero legendario local que estaba situado en la madrileña calle de la Madera, junto a la casa donde vivió Quevedo, en pleno barrio de Malasaña.

La canción que suena es "If you wanna love me" (no "I wanna love you" como pone en el rótulo), el vídeo fue grabado de la tele, y se emitió dentro de la sección en la que se anunciaban los conciertos de la semana, incluida en un programa musical que entonces presentaba Moncho Alpuente, si no recuerdo mal. La cinta original está en VHS, la cual ha sido pasada a formato digital y subida a "Youtube" gracias a nuestro ex-guitarrista, el virtuoso Vicente Murillo (el de bigote en la foto), quien, curiosamente, no sale en el vídeo, ya que aquel día se encontraba de viaje en Londres, en cambio sale "El Lagarto" (Gonzalo), tocando magistralmente las maracas (no os lo perdáis), quien poco después sustituiría a Jesse Dalton a la batería. Al bajo estaba nuestro entrañable Paquiño, tristemente fallecido a causa de un cáncer en el año 2004. Y a la cabeza del grupo, poniendo la voz y la guitarra rítmica, tenemos al parisino de origen berciano Ramón Diez, quien está mucho mejor con el pelo corto que con el pelo largo teñido de rubio que caracterizó su imágen durante varios años (tal y como sale en la foto de arriba). En cuanto a la longitud capilar de la morena cabellera que lucía entonces el fabuloso teclista del grupo, prefiero ahorrarme los comentarios.

El motivo por el que estamos abriendo el baúl de los recuerdos es porque, en el mes de mayo, se va a celebrar un fiestón en Madrid para conmemorar el 25+1 aniversario de la apertura del "Agapo" gracias a los hermanos Ruiz (Álvaro, Marisa y Santi), y Álvaro está buscando material original de la época para amenizar e ilustrar el evento.

¡Qué tiempos aquellos! ¡Agapo for ever!

Foto en blanco y negro: The Rescuers en el "Agapo" (Madrid, 1987). detalle ampliado, pintado a todo color (autorretrato) y cartel anunciador del concierto by Mad Hatter.

miércoles, marzo 02, 2011

VENTANA ROTA DE LUCIDEZ

En alguna ocasión, ya me había fijado en sus sagaces viñetas, publicadas por "El País", pero el otro día, tras escuchar una entrevista a Andrés Rábago en la radio, me di cuenta de la enorme lucidez, sensatez, sencillez y gran sentido común que atesora este experimentado y sabio artista que firma sus dibujos como "El Roto".

Muchas veces, la realidad se nos presenta cubierta por una excesiva vestimenta hecha con el espeso tejido de la hipocresía y un sin fin de excesos: exceso de ruido, exceso de tecnología, exceso de velocidad, exceso de información, exceso de manipulación, exceso de crispación, sobrealimentación, etc, etc. En esta sociedad todo parece ser excesivo, excepto la holgura, tanto en lo referente al espacio vital como a los sueldos. Una de las frases lapidarias que aparecía bajo una de las geniales viñetas que dibujó "El Roto" decía: "La conquista del espacio nos ha llevado a pisos de 30 metros cuadrados... a precios astronómicos".

"El Roto", con su afilada plumilla, se dedica a abrir pequeños rotos o agujeros en esa tupida vestimenta que recubre la realidad, a modo de pequeñas ventanas por las que se puede ver con diáfana claridad la verdad subyacente.

Durante la entrevista, realizada en el programa "Carne Cruda" de Charly Faber en Radio 3, la voz de Andrés Rábago sonaba suave, tranquila, serena, sosegada, sin subidas de tono ni estridencias. "No sé por qué la gente tiene que hablar tan alto", dijo, él grita en silencio con la contundencia de sus dibujos.

No os perdáis su nítida visión del medio ambiente en la colección de dibujos "ECLIPSE".

miércoles, febrero 23, 2011

EL DOLOR DE LOS CORAZONES PUROS


A principios de los 80, en plena fiebre tecnopopera, con su sofisticada vestimenta tecnológica pero, muy a menudo, con una gran simpleza en sus letras y contenidos, un grupo de pulcros jovenzuelos ingleses, procedentes de un barrio obrero de Manchester, nos trajeron una brisa de refrescante sencillez, con el olor a limpio de una camisa blanca y los más puros sonidos de guitarras, con los que arroparon unas letras elaboradas, llenas de poesía, que surgían a raudales de la alocada cabeza de Morrissey (en la foto de arriba), dibujando mil filigranas vocales y surrealistas acrobacias argumentales, arrastradas por un cristalino torrente de guitarras y ritmos vigorosos.

En fin, la mayoría ya habréis adivinado que me estoy refiriendo a The Smiths, los cuales están siendo recordados últimamente por numerosos grupos noveles de "indie pop", a juzgar por lo que estoy escuchando estos días en la radio.

Uno de estos grupos está formado por unos neoyorquinos jovenzuelos, con cara de no haber roto un plato en su vida, cuyo nombre me evoca las complejas obsesiones y las volubles cábalas que nos cantaba el hipersensible Morrisey con su inconfundible voz, se trata de "The Pains of Being Pure at Heart" (los dolores de ser puro de corazón), y si no escuchad este tema.

La sangrante brecha que los Smiths lograron abrir en el pétreo y frío muro del tecnopop fue seguida por otros artistas como Lloyd Cole & the Conmotions, Chris Isaak, Prefab Sprouts, Modern English, Bluebells, Friends Again, Pale Fountains, Everything but the Girl, Beat Farmers, Revolver, Lotus Eaters, June Brides, Ups & Downs y Winter Hours, entre otros. Pero, poco después, aquellas inmaculadas guitarras se fueron desgarrando y ensuciando con ásperas distorsiones y ácidos efectos corrosivos, y así surgieron bandas como Jesus & Mary Chain y Teenage Fun Club que, igualmente, también están siendo reivindicadas por numerosos grupos actuales.

Siempre he pensado que las canciones de los Smiths quedarían muy bien en voces femeninas, y por fin podemos escuchar una de ellas, "There Is a Light that Never Goes Out", gracias a un grupo de jovencísimas californianas llamadas las "Dum Dum Girls", que, según dicen, se pusieron ese nombre en honor al álbum "Dum Dum" de The Vaselines, así como a la canción de Iggy Pop "Dum Dum Boys", aunque a mi me gusta pensar que es por aquella otra canción ochentera de los inolvidables "Talk Talk". La versión que hace este grupo de chicas es fiel a la melodía y al espíritu originales, aunque el sonido se ensucia y endurece considerablemente, al estilo de las bandas que mencionaba al final del párrafo anterior, si no comprobarlo vosotros mismos:



Resuenan en el sombrero: "Lost Saint".- The Pains of Being Pure at Heart (Brooklyn (NY); 2010); y "There Is a Light that Never Goes Out".- Dum Dum Girls (San Francisco (California), 2011).

miércoles, febrero 16, 2011

PLATA PÁLIDA, ORO SOLEADO





"Pena, pena, vuelve mañana, no tengo lágrimas para ti hoy…" Con estos sencillos versos (pero en inglés "Sorrow, sorrow, come back tomorrow, I´ve got no tears for you today") comienza una simple canción pop, casi naif, pero capaz de derretir los más fríos corazones nórdicos, la cual está incluida en el LP "Pale Silver & Sunny Gold" del grupo sueco "Sad Day for Puppets", que, a pesar de su oscura portada, está lleno de luminosas joyitas pop.

Siempre me han gustado mucho la mayoría de los grupos suecos, que parece que siempre nos llegan hasta el sur de Europa en forma de oleadas, como las olas de frío polar que nos azotan de vez en cuando, y es que en los países nórdicos, la gente tiene un especial talento para la música, ya que es un arte muy cultivado en numerosos hogares, y les ayuda a pasar de forma amena y creativa las largas noches del invierno boreal.

Además, esa luz melancólica propia de los paisajes y las gentes de Escandinavia, con sus luminosos, intensos y cortos veranos, seguidos de largos, fríos y oscuros inviernos, le pega mucho a los sabores agridulces y los claroscuros que impregnan el sotobosque "underground" del pop.

Pero… ¿De dónde diablos habrán sacado esa horrible portada? Me parece que (hablando de bosques y sotobosques) habrían quedado mucho mejor las fotos de arriba, las cuales podrían haber sido tomadas en Suecia, aunque lo cierto es que son imágenes invernales de algunos bosques riojanos, en las que la plata pálida puede asimilarse a las formas y colores que produce la luz al atravesar el hielo y reflejarse en la nieve y en las cortezas de los árboles; mientras un alga amarillo verdosa, que recubre la corteza de un roble, puede brillar casi tanto como el oro iluminado por el sol.

Goodbye sorrow! Go away!

Fotos by Mad Hatter, con los colores del bosque en invierno, en la riojana Sierra de la Demanda: Dehesa de las Frentes (Mansilla), poblada por hayas, robles, espinos y acebos; alga amarillo-verdosa (Chlorophyta, Desmococcus olivaceus) sobre el tronco de un roble; láminas de hielo entre las rocas con helecho culantrillo (Asplenium trichomanes).

Resuena en el sombrero: "Sorrow, sorrow".- Sad Day for Puppets (Estocolmo (Suecia), 2011):


miércoles, febrero 09, 2011

RECUERDAS CUANDO ERAS SALVAJE?


El otro día iba escuchando la radio en el coche ("Radio3" ¿Cómo no?), cuando me llamó la atención una canción de un músico que no conocía, un norteamericano llamado Kelley Stoltz, recuerdo que pensé: "Sí yo hiciese música ahora, es probable que sonase como este tío". Su estilo podría definirse como power-pop con influencias de la psicodelia de finales de los 60 y toques folk, y la canción en cuestión se llama "I Remember, You Were Wild", incluida en su último LP "To Dreamers", grabado en el 2010, en el sello "SubPop!":



Su colorido y onírico sonido me recuerda en algunos momentos al de grupos del revival psicodélico de los 80 como "The Dukes of Stratosphear", "Plasticland", "Rain Parade" o "Yard Trauma", sobre todo en los temas más garajeros como "Little Girl" y "Rock and Roll With Me", que, si bien suenan bastante frescos, han perdido parte de aquella loca espontaneidad juvenil de los 80, en favor de una mayor madurez, sobriedad y solidez.

Al llegar a casa, indagué en internet sobre la trayectoria de este artista y descubrí con asombro que en el 2005 grabó en su casa, de forma bastante precaria y artesanal, un disco llamado "Crockodials", en el que versioneó íntegramente todas y cada una de las canciones del "Crocodiles", de mis queridos "Echo & the Bunnymen". De entre todas las versiones, las que más me llamaron la atención fueron "Rescue" y "Do It Clean", posiblemente debido a la evidente influencia que tuvieron sobre los fabulosos "Rescuers":





¿Recuerdas cuando eras salvaje?

martes, febrero 01, 2011

CON EL BANJO EN LAS RODILLAS




En mi empeño por demostrar que lo rural no está reñido con lo urbano, y en colaborar a que las ficticias fronteras entre lo natural y lo artificial se difuminen, hoy voy a recordar la vuelta a las raíces que se produjo en aquella gloriosa y culminante escena musical de mediados de los 60. Me estoy refiriendo a cuando el "Beat" urbano, nacido en la populosa ciudad industrial de Liverpool, se encontró con el folk campestre, al otro lado del Atlántico, a orillas del Océano Pacífico, en los bosques y campiñas de las doradas costas de California, donde grupos de jóvenes melenudos, con moderno flequillo, se atrevieron a tocar con sus guitarras eléctricas temas tan tradicionales como "Oh! Susannah", tal y como hicieron los Byrds en 1965, sustituyendo el banjo por una Rickenbacker: "CLICK"

Sin embargo, esta mirada al pasado no fue del agrado de algunos de los grupos más vanguardistas del momento, y dicha versión fue contestada desde el otro lado del Atlántico, en el mismísimo Londres de la vieja Inglaterra, por mis queridos Kinks, con esta irónica canción: "Susannah´s Still Alive".

Pero hombre Ray! Con lo bien que suenan los Beatles en clave de "Bluegrass": "Can´t Buy Me Love".- Beatlesgrass (Nashville (Tennessee), 2005).

Incluso hoy, 45 años después, Susannah sigue vivita y coleando. No hay más que ver la primera foto de arriba, en la que aparece "Chihana", una jovencísima artista de country-rock japonesa con un banjo sobre sus rodillas. Según parece, algunas cosas no han cambiado tanto, únicamente hay que sustituir Alabama por Tokyo!!! En fin, quizás alguien debería haberle regalado un banjo a Dave Davies.

Fotos de arriba abajo: Chihana; Wade Mainer: Uno de los decanos del country americano más tradicional y genuino; Roger McGuinn: Cantante y guitarrista de los californianos The Byrds.

miércoles, enero 26, 2011

1.167 AÑOS






Un frío anochecer de finales de noviembre del año 882, un pequeño bando de zorzales alirrojos que se encontraba de paso en su viaje migratorio hacia el Sur, se refugió en una mata de acebo para alimentarse con sus rojas bayas y pasar la noche a resguardo del viento, antes de acometer la dura tarea de atravesar la Sierra de Moncalvillo.

El acebo se encontraba entre los peñascos del borde de un canchal, en una ladera de umbría, estratégicamente situado a sotavento del cierzo helador, en el claro de un hayedo.

Los zorzales, al defecar durante la noche, dejaron el regalo de una semilla de tejo que quedó dormida entre los intersticios de las rocas del canchal.

Pasaron dos primaveras, hasta que en el amanecer del radiante día del 23 de mayo del año 884, la semilla de tejo despertó de su letargo y emitió un tierno brote, mientras en la lejanía del valle del Iregua resonaba el fragor de la batalla de Clavijo, y el resplandor del sol reflejado en la espada que blandía Santiago Matamoros iluminó fugazmente sus verdes hojas.

Esta batalla de Clavijo se produjo como consecuencia de que el rey cristiano Ramiro I de Asturias se había negado a pagar los tributos de los emires árabes, especialmente el tributo de las Cien Doncellas, lo cual exasperó a las huestes musulmanas que acudieron raudos a la Guerra Santa contra los cristianos, quienes vencieron debido al auspicio del Apóstol Santiago, que se le había aparecido en sueños al rey Ramiro I.

En apoyo del rey también acudió el noble Don Sancho Fernández, a quien se había encomendado la defensa de Cameros y La Rioja. En mitad del combate, perdida su arma por circunstancias de lid, tomó Don Sancho una rama de tejo y la empleó como arma ofensiva contra los musulmanes, al grito de "¡Teixedo!". A raíz de estos acontecimiento se fundaron los solares de Tejada y Valdeosera.

Unos años más tarde, en el 918, Ordoño II de León y Sancho Garcés I de Navarra unieron sus fuerzas para atacar las propiedades riojanas de los Banú-Qasi del emir Abderramán II; tras una campaña fulgurante, el rey navarro fortificó los castillos de Arnedo y Viguera. Pero el control cristiano fue efímero, ya que el 31 de julio del 920, Abderramán III entraba de nuevo en el castillo de Viguera, tras su victoria en Valdejunquera, haciéndolo destruir al encontrarlo vacío. Tres años después, reconquistaba la villa el rey navarro Sancho Garcés I.

Mientras los hombres andaban atareados en sus violentas disputas y contiendas, la vida de nuestro joven tejo transcurría sin demasiados contratiempos en la tranquilidad de su alto canchal, únicamente perturbada muy de vez en cuando por algún desprendimiento de rocas, la acción del hielo y la nieve, o quizás algún que otro mordisco de algún corzo despistado o de alguna cabra que algún valiente pastor se había atrevido a llevar hasta estos abruptos parajes, en los que todavía reinaba el lobo; ya que, en aquellos tiempos, las gentes diezmadas por las hambrunas del medievo y las manadas de lobos hambrientos, mantenían a raya a las poblaciones de caza mayor, hasta llevar a los cérvidos al borde mismo de la extinción.

Por eso, cuando en los siglos XIII y XIV se produjo el apogeo ganadero impulsado por el Honrado Concejo de la Mesta, nuestro tejo, que ya contaba con más de 400 años, había alcanzado una altura y porte suficientes como para escapar sin problemas al ávido diente de la cabra y la vaca, y los acebos y las hayas que le hacían sombra en sus primeros años, hace tiempo ya que murieron de viejos y sus troncos putrefactos yacían a su alrededor aprovisionándole de esponjosa materia orgánica repleta de nutrientes, que le ayudaron a crecer y extender su oscuro y follaje por esa zona del canchal, entre cuyas rocas ya despuntaban algunos nuevos retoños procedentes de semillas de la vieja madre tejo.

Los despojos y restos de las ramas, cortezas y hojarasca del tejo contienen unos alcaloides tóxicos con un notable efecto alelopático, de manera que impiden la germinación de plantas bajo su copa y de árboles competidores en las proximidades.

Con la madera de tejo se fabricaban los arcos de mayor alcance de la época, lo que motivó que fuese una especie protegida por la Corona Inglesa durante la Edad Media, siendo la horca la pena que se imponía a quien osara cortar o dañar un tejo real. Sin embargo, nuestro protagonista ibérico, que vive en un apartado canchal de la Sierra de Moncalvillo, es posible que sufriera alguna que otra poda proferida por algún aprendiz de Robin Hood.

En 1398 se firmó la llamada Concordia del Monte Moncalvillo, mediante la cual se reguló la explotación de dicho monte, fijándose los límites de aprovechamiento común a ambos concejos: el de las Villas del Campo (Navarrete, Manjarrés, Sotés, Hornos, Daroca, Entrena, Sojuela y Sorzano) y el de las Villas del Iregua (Nalda, Viguera y Castañares de las Cuevas).

Durante el siglo XVI se roturaron activamente los bosques para extender la superficie cultivada ante la mayor demanda de alimentos de la creciente población.

En este período de aumento considerable de la presión humana, nuestro ya maduro tejo de 700 años, junto con sus vástagos de 100 a 500 años, consiguieron aguantar el azote del fuego y el hacha, acantonados en su inexpugnable refugio del canchal serrano.

En los siglos XVII y XVIII la ganadería entró en un período de crisis que culminó con la desaparición de la Mesta en 1836.

Un hito importante para la protección de estos montes se produjo con la promulgación en 1748 de las Reales Ordenanzas para repoblar los montes con hayas, encinas, robles, castaños, nogales y chopos, aprovechando riberas y vertientes, de manera que cada vecino debía plantar al menos cinco árboles en tierras baldías y montes.

Estos montes, al estar cubiertos por especies norteñas, tales como hayas, robles y acebos, tuvieron la suerte de escapar a la Desamortización de Mendizábal y la Ley Madoz (1834 – 1855), por las que numerosos montes públicos y propiedad de la Iglesia pasaron a manos privadas, siendo la mayoría de ellos roturados, esquilmados o malogrados. De forma que la inmensa mayoría de los montes de la Sierra de Moncalvillo han logrado conservarse intactos, formando parte del patrimonio de los ayuntamientos, mancomunidades y, a partir del 2001, también de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

Sin embargo, durante esta loable última etapa de estabilidad y profesionalidad de la gestión forestal, hay que reseñar que, a raíz de la reintroducción del ciervo en las sierras de la Demanda y Cameros, realizada en los años 1970 mediante la realización de sueltas de ejemplares procedentes de la Sierra de Cazorla y los Montes de Toledo, las densidades de grandes herbívoros (cérvidos + ganado) que se han alcanzado en muchas zonas de la sierra dificultan enormemente la regeneración y el desarrollo de los ejemplares jóvenes de tejo. Si bien, afortunadamente, en la zona del apartado canchal donde vive nuestro protagonista (primera foto) hay unos pocos ejemplares jóvenes que, aunque algo recomidos (quinta foto), parece que tienen el desarrollo suficiente como para garantizar la permanencia de esta antigua y valiosa especie, verdadera joya botánica de nuestros montes.

Es de reseñar el hecho ocurrido el 9 de febrero de 1995 en el anfiteatro de la Plaza Joaquín Elizalde de Logroño, cuando, con motivo de la conmemoración del Noveno Centenario del Fuero de Logroño, Sus Majestades Don Juan Carlos y Doña Sofía plantaron allí un tejo de unos 50 años de edad.

Porque hay que decir que, aunque esta especie es escasa en nuestros montes, resulta bastante frecuente en muchos jardines europeos, así como en los cementerios ingleses y bretones, debido a que, por su gran longevidad, simboliza la vida eterna, existiendo ejemplares cuya edad supera los 3.000 años.

Debo confesar que, cuando realicé las fotos de arriba, no me pude resistir al impulso de abrazar algunos de estos bellos, imponentes, mágicos y longevos árboles. Me sorprendió comprobar lo increíblemente cálido y suave que es el tacto de su corteza. Uno siente que su cuerpo es recorrido por una tremenda energía vital que transmite mucha paz y serenidad ¡Ojalá cumplan otros 1.167 años! ¡Larga vida!

jueves, enero 13, 2011

EL INFIERNO ESTA LLENO DE BUENAS INTENCIONES





A comienzos de año suele ser habitual plantearse buenos propósitos, aunque para esta loable labor conviene ser realistas y proponerse metas alcanzables y realizables, así como comenzar con cosas sencillas y concretas. Así que, como nos estamos aproximando al tiempo apropiado para realizar la poda de la mayoría de las especies leñosas, simplemente voy a proponer el siguiente objetivo: podemos bien, por favor.

Empezaré por enseñar lo que no hay que hacer, y un buen ejemplo de ello es la aberración que aparece en las fotos de arriba. Hay mucha gente que se cree que forzando a los árboles, mediante podas salvajes, van a conseguir que éstos "se estiren", crezcan más y mejoren su porte, y para ello llegan hasta el extremo de cortar casi todas las ramas, dejando únicamente un ridículo penacho de hojas en la cúspide. Esto es, a todas luces, un tremendo atentado que daña y debilita enormemente a los árboles.

No debemos olvidar que las plantas se nutren a través de sus hojas, y éstas suelen estar prendidas en las ramas, así que siempre hay que dejar el suficiente número de hojas para que el árbol pueda nutrirse y desarrollarse correctamente. Con la poda, lo que se pretende es favorecer la dominancia apical, la correcta ramificación, mejorar la calidad de la madera del fuste y dificultar la propagación de incendios, para lo cual lo que se hace es eliminar las ramas del tercio inferior de la altura total del árbol, y aquellas ramas superiores que puedan producir bifurcaciones o tiendan a crecer verticalmente compitiendo con la guía terminal.

Para la producción de madera, lo ideal es que las ramas sean finas, horizontales y se distribuyan lo más homogéneamente posible a lo largo del tronco, es decir que no se aglomeren en verticilos que puedan producir deformaciones y un exceso de nudos.

Si nos pasamos en la eliminación de ramas y dejamos el tronco excesivamente desnudo, van a suceder tres cosas: en primer lugar el árbol se debilita por una pérdida excesiva de follaje (hojas captadoras de energía), la corteza puede sufrir una insolación excesiva y producirse quemaduras en la cara orientada al sur, y también es frecuente la indeseable emisión de "chupones" en la base del tronco.

Si lo que se pretende con la poda es favorecer la fructificación (árboles frutales), no nos interesan fustes altos y limpios, sino todo lo contrario, hay que procurar que las ramas gruesas se abran desde un baja altura y que las ramas secundarias se extiendan horizontalmente sin cruzarse, ni estorbarse, ni rozarse, de forma que el máximo número de ramas queden bien iluminadas y aireadas, con una estructura lo más sencilla posible, similar a lo que podría ser la de un paraguas con sus varillas abiertas.

Con respecto a la época apropiada para realizar las podas, lo que se busca es que las heridas permanezcan abiertas el mínimo tiempo posible, sin dañar la época más sensible que es la brotación y la floración, teniendo una buena visibilidad de las ramas de los árboles. Por eso, el momento más apropiado para la mayoría de las especies suele ser el final del invierno (febrero y principios de marzo), poco antes de que el árbol comience a brotar, de forma que, durante la primavera y el verano, en su crecimiento anual, produzca nuevas capas de madera y corteza que cubran las heridas lo antes posible. Para ello también es importante procurar no retrasar mucho tiempo las podas, es decir, que cuanto más finas sean las ramas que se cortan mejor, para que el diámetro de las heridas sea el mínimo posible.

Sin embargo, hay algunas excepciones a esta regla general, como por ejemplo sucede con los cerezos (Prunus), debido a que son muy sensibles a que penetren hongos y bacterias patógenas durante el invierno, motivo por el que suelen evitarse riesgos podando en mitad del verano (julio), de forma que durante los meses de agosto y septiembre al árbol le da tiempo a proteger o cerrar la mayor parte de las heridas, y la eliminación de parte del follaje en pleno estío ayuda al árbol a reducir el estrés hídrico que suele sufrir en esta época de habitual sequía en nuestros climas mediterráneos.

En cuanto a cómo de pegado al tronco debemos cortar las ramas, no es bueno ni dejar un muñón, ni eliminar parte de la corteza del tronco, lo ideal es cortar justo por encima del rodete de inserción de la rama, un pequeño pliegue o arruga de la corteza que suele haber justo en el punto en el que la rama se une al tronco, procurando que el corte sea limpio, sin dejar flecos ni rasgaduras. De nuevo, todo va encaminado a favorecer que la cicatrización se produzca lo antes posible.

Si no tenemos más remedio que cortar ramas relativamente gruesas, conviene proteger las heridas con una pasta selladora, ahora hay productos que permiten la transpiración, favorecen la cicatrización y evitan la infección de hongos (fungicidas). La práctica antigua de cubrir las heridas con brea, pintura sintética o incluso cemento no es aconsejable.

Capítulo aparte merecería la poda de los bonsais, pero eso es algo muy específico en lo que no voy a entrar ahora.

Bueno, así que ya lo sabéis, a podar bien! Y si encima conseguís dejar de fumar, ya sería la hostia!

domingo, enero 02, 2011

QUERIDOS KINKS MAGOS...





Aprovechando el espléndido día de sol que hoy nos ha regalado, esta mañana he ido a dar un paseo por los jardines del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Y de repente, entre el rincón dedicado al sabinar y el del matorral mediterráneo, me ha parecido identificar un rostro tremendamente familiar,... pero bueno,... un momento... vamos a ver... ¡No puede ser! ¿¿¿¡¡¡Una escultura del busto de nuestro amigo “Atikus” en el Museo de Ciencias Naturales!!!??? ¿Cómo es posible? Totalmente sorprendido y boquiabierto me acerco a la estatua y compruebo con asombro que se trata de Don Luis Benedito Vives, un ilustre taxidermista que, a finales del siglo XIX, realizó su excelente trabajo en el Museo de Ciencias Naturales ¡Qué curioso! Pero es que el jodío es clavadito a “Atikus”, comprobadlo vosotros mismos en las fotos segunda y tercera.

La mayoría de los que visitáis este blog con cierta asiduidad conocéis o habéis oído hablar de nuestro querido amigo “Atikus” (en las fotos tercera y cuarta). Y estoy seguro que todos echamos de menos sus amenas y originales entradas sobre películas, actores, actrices y en general todo lo que tiene que ver con el cine y, en ocasiones, también con la música, sin duda dos de sus grandes pasiones.

Algunos de nosotros tenemos la gran suerte de conocerle en persona, en mi caso desde hace ya unos cuantos años, incluso décadas. La primera vez que le vi, cuando él tocaba la guitarra en los inolvidables “Ciento Bailando", fue en las puertas de la legendaria sala “Rockola”, con su sonrisa burlona, su pelo encrespado y sus boogies de gamuza azul, no pude evitar relacionarle con uno de mis ídolos musicales de entonces, el gran Germán Coppini, cantante de “Golpes Bajos” (en la quinta foto).

Sin embargo, después de escuchar el impresionante disco “The Kinks Choral Collection” (que ya traje a colación cuando lo descubrí gracias a Radio 3), salvando las distancias, he descubierto ciertas similitudes entre nuestro amigo “Atikus” y el bueno de Ray Davies (en la primera foto).

Ferni Atikus” siempre se ha caracterizado por su agudo sentido del humor, por lo que estoy seguro que sabrá perdonarme esta pequeña broma, al igual que Ray Davies siempre hizo gala de un exquisito humor inglés, no exento de una irónica visión crítica del mundo. Por otra parte, los Kinks le dedicaron una canción a esos inmortales “héroes del celuloide”, por eso, ahora que se acerca la festividad de los Reyes Magos, me apetece regalarle a “Atikus” esta impresionante versión del “Celluloid Heroes”, a cargo del líder de unos auténticos reyes musicales “The Kinks”, acompañado grandiosamente por las voces corales del “The Crouch End Festival Chorus”:

¡Vivan The (Kings) Kinks!¡Larga vida al Rey Ray! ¡Larga vida a “Atikus”!

De propina he añadido dos de mis canciones favoritas de los Kinks8: Por un lado, la archiconocida “You Really Got Me” (también en la impresionante versión coral); y por otro, una de las menos conocidas, en este caso compuesta por Dave Davies (el hermano menor de Ray) , se trata de “Love Me Till The Sun Shines” (incluida en su LP “Something Else By The Kinks”), que quizás hubiese pasado aún más desapercibida si no hubiese sido versioneada por “The Lyres” en 1986, cuando, otro genio loco de la música, Jeff Conolly, consiguió mejorar la canción, prolongando ese final con palmas y órgano que en la versión original se queda corto y nos sabe a poco.

Resuenan en el sombrero: “Celluloid Heroes” y “You Really Got Me”.- Ray Davies (London, 2009) y “Love Me Till The Sun Shines”.- The Kinks (London, 1967):




P.D.: Querido “Atikus”, ya sé que hubieses preferido que hubiese sonado la música de tus queridos “Ramones”, pero me ha salido así, macho ¡Qué le vamos a hacer!


martes, diciembre 28, 2010

EL VALLE DE LOS TEJOS






En la Sierra de Guadarrama, entre Rascafría (Segovia) y el Puerto de Cotos (Madrid), en el valle del Arroyo Valhondillo, hay un bosque mágico, poblado por Pinos (Pinus sylvestris), Rebollos (Quercus pyrenaica), Abedules (Betula alba), Temblones (Populus tremula), Genistas (Genista florida), Acebos (Ilex aquifolium), Enebros (Juniperus communis) y Tejos (Taxus baccata).


Estos últimos, los tejos se encuentran salpicados entre pinos y acebos, aferrados con sus retorcidas raíces a los ásperos peñascos de gneis, en las escarpadas laderas y en los altos canchales, desde el límite superior del bosque hasta la orilla de los arroyos.

El Tejo tiene un crecimiento extraordinariamente lento, sus semillas, rodeadas de un carnoso arilo rojo, dulce y comestible, muy apreciado por los pájaros, tardan dos o tres años en germinar y las pequeñas plantas que emergen pueden tardar 40 años en alcanzar una altura de 2 metros, por lo que sólo consiguen escapar al diente de los cérvidos, cabras y vacas, aquellas que vegetan en roquedos inaccesibles o bien protegidas en el seno de algún arbusto espinoso, como el acebo, el espino o el enebro.

En la parte más alta del valle, a unos 1.600 metros de altitud, vive uno de los árboles más viejos de España, “El Abuelo”, un tejo cuya edad se ha estimado en unos 2.000 años.

El camino comienza unos 7 kilómetros más abajo, junto a la carretera M-604, cerca de la bonita Presa del Pradillo, después hay que seguir una pista forestal que atraviesa el arroyo Valhondillo en el viejo puente de la Angostura, desde el que podemos avistar algunas bravas truchas serranas apostadas en sus pozas de gélidas y cristalinas aguas.

Los árboles más abundantes son los pinos silvestres que elevan sus rectos fustes, cubiertos por escamas de un bello color asalmonado, entre cuyas verdes copas, repletas de pequeñas piñas parduscas, revolotean las bandadas de Piquituertos, que por estas fechas ya comienzan a emparejarse y a proclamar su amor con sus metálicos cantos.

Además de los vetustos tejos, de oscuro follaje, huesudas ramas, retorcidos troncos y serpenteantes raíces; los cenicientos troncos de los rebollos cubiertos de líquenes blanquecinos, así como los líquenes denominados “Barba de Capuchino” (Usnea barbata) que cuelgan lánguida y lúgubremente de las ramas de los pinos montanos, contribuyen a crear el ambiente mágico propio de los bosques de hadas y gnomos.

Todas las fotos by Mad Hatter, excepto la de “El Abuelo”.


sábado, diciembre 25, 2010

FELICES NAVIDADES CARACOLERAS




A los naturales del pueblo riojano de Tricio se les llama "caracoleros", cuyos más excelsos representantes son el gran científico Mariano de la Paz Graells y el laureado pelotari Titín III (Augusto Ibáñez). Este curioso gentilicio proviene de las famosas carreras de caracoles arrastrando latas de espárragos que se organizan en este pequeño pueblo riojano.

Aguas abajo del Ebro, los arrozales que se cultivan en su Delta están siendo dañados desde hace unos pocos años por un caracol exótico venido de Sudamérica, llamado Caracol manzana (Pomacea canaliculata, en la primera foto). Pese a los esfuerzos y medidas tomadas para tratar de erradicarlo (desecaciones, fumigaciones y eliminación de puestas), la plaga continua afectando a unas 30 hectáreas de la margen izquierda del Delta del Ebro.

Estos caracoles anfíbios de gran tamaño, pertenecientes a la familia de los ampuláridos, se alimentan de la vegetación acuática que se desarrolla abundantemente en las zonas húmedas tropicales y se reproducen en gran número, es por ello que en sus regiones de origen cuentan con especializados depredadores. Así, los ríos y humedales sudamericanos son sobrevolados por el Aguilicho caracolero (Rostrhamus sociabilis, en la segunda foto) una bella rapaz que captura caracoles con sus garras, los lleva a su posadero sobre una rama y allí, mediante una aparatosa contorsión de su cuello, introduce su largo y curvado pico por la apertura de la concha para extraer la totalidad de su cuerpo carnoso.

En el África subsahariana, en los humedales y riós del Sureste africano vive una curiosa cigüeña negruzca que también se alimenta de caracoles ampuláridos, se trata de la Cigüeña de pico abierto (Anastomus lamelligerus, en la tercera foto), cuyo enorme pico termina en una especie de cascanueces con el que es capaz de romper el duro caparazón de estos grandes caracoles, ingiriendo su interior carnoso con la ayuda de su lengua.

En fin que, lo mismo que llegó el exótico Caracol manzana a los arrozales del Delta del Ebro, cualquier día puede entrar a formar parte de su rica avifauna alguna de estas especializadas aves caracoleras ¡La esperanza es lo último que se pierde!

¡Felices y esperanzadas navidades caracoleras!

lunes, diciembre 20, 2010

MANTRAS



Un mantra es una plegaria cantada, un sonido profundo que, a fuerza de repetirse una y otra vez, acaba por entrar a formar parte de nuestro ser y de nuestra historia.

Los mantras son propios de la milenaria sabiduría oriental hindú, aunque en nuestro moderno mundo occidental también tenemos nuestros peculiares "mantras". Por ejemplo, se podría decir que el mantra del capitalismo es el conocido soniquete de los niños de San Ildefonso cantando los números del sorteo de Navidad de la Lotería Nacional, que constituye un auténtico pistoletazo de salida de estas fechas navideñas y de la fiebre consumista en la que hemos convertido estas fiestas, que, curiosamente, no terminan de perder del todo su sentido religioso, aunque más bien habría que decir "supersticioso", ya que, con frecuencia, hablamos de la "Diosa Fortuna", se manejan "rosarios" de bolitas como los que se ven en la foto, o nos encomendamos a diversas Vírgenes y Santos (Santa Teresa, Santa Rita, San Pancracio, o el ya mencionado San Ildefonso, entre otros).

Como no podía ser de otra forma, este mantra capitalista de la lotería empieza por cifras y termina en euros, que es, al final, a lo que se reduce todo para el capitalismo. A fuerza de repetirse todos los años y de estar inmersos en una sociedad fundamentada en el tener y en el consumo, lo acabamos asumiendo y nos convertimos en eso, en un mero número, un D.N.I., un número de cuenta corriente, o un número de la Seguridad Social. En el fondo quizás sea eso -seguridad- lo que buscamos en el sistema externo que rige nuestra sociedad, sin darnos cuenta de que la seguridad no existe, es una intelequia, algo ficticio e irreal que puede terminar en el momento más inesperado, y en ese momento, lo único que nos queda es nuestro ser, lo que tenemos dentro de nosotros mismos, y a lo sumo, quizás, si tenemos la suerte de contar con ella, nuestra familia y unos pocos amigos de verdad.

Los verdaderos mantras sánscritos suelen comenzar por "Om", un poderoso "sonido semilla" que transmite una particular e indescriptible energía. "Om" es el sonido del sexto chakra, del "Tercer Ojo", del lugar donde las energías femenina y masculina se encuentran. También se le llama el "Sonido insonoro" o el "Sonido del Universo". Y los mantras suelen acabar con la palabra "Namaha", que significa "Ofrezco" ¡Qué gran diferencia con la Lotería! ¿Verdad? En la que esperamos que todo nos caiga del cielo, ofreciendo únicamente a cambio los pocos euros que nos cuesta el boleto.

Los verdaderos mantras deben repetirse 108 veces (de ahí que se utilicen rosarios para contar), ya que, de acuerdo con las escrituras Védicas, nuestro cuerpos (físicos y mentales) contienen 72.000 canales de energía, llamados "Nadis", de los que hay 108 canales mayores que se encuentran en el "Corazón Sagrado" (hrit padma). Por lo que, cuando cantamos un mantra 108 veces, nos aseguramos de que su energía penetre por todo nuestro cuerpo.

Lo ideal es cantar los mantras dos veces al día (al amanecer y al atardecer), durante al menos 21 días (preferiblemente 40), de forma que el mantra llega a formar parte de nosotros, transformando y bendiciendo nuestras vidas.

Hay mantras para casi todo, por elegir uno, a continuación Deva Premal y Miten, nos cantan el dedicado al "Sagrado Quehacer del Amor" (Om Kama Pujitayei Namaha), el cual se recomienda cantarlo en pareja, antes de hacer el amor, al que traerá una nueva calidad sagrada, haciendo honor a las diosas y dioses que somos.

Resuena en el sombrero: "Om Kama Pujitayei Namaha".- Deva Premal & Miten (Nürmberg (Alemania), 2009).
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jueves, diciembre 09, 2010

SALUDO AL SOL




La palabra "rutina" suele tener ciertas connotaciones negativas, con frecuencia escuchamos la expresión "caer en la rutina", sin embargo, si no fuese por maravillosas rutinas, como la cotidiana salida del sol, no existiría la vida en nuestro planeta. Por otra parte, los seres humanos somos animales de costumbres y a nuestros cuerpos les encanta la rutina, en el sentido de que cada cosa se haga a sus horas y con un cierto orden y regularidad, así Robert Svoboda en su libro sobre "Ayurveda" dice:

"Al organismo humano le encanta la rutina y prospera cuando come, hace ejercicio y descansa con regularidad.

Tengamos la constitución que tengamos, la comida, el sueño y el sexo son los tres pilares de nuestra vida… Estos tres pilares equivalen a la digestión, el descanso y la creatividad. Alimento es todo aquello que el cuerpo digiere, lo que nutre el organismo. Abusar de la comida agrava principalmente a pitta y conduce a la mala digestión física y mental. El sueño es lo que obliga a la mente a descansar de su incesante proyección exterior y permite que nuestra identidad consolide su control sobre todo el organismo. Dormir demasiado agrava sobre todo a kafa y entorpece el dinamismo del cuerpo y de la mente. El sexo es lo que procrea y permite que nos unamos temporalmente a otro ser. Abusar del sexo agrava sobre todo a vata y debilita la creatividad y la capacidad de comunicarnos.

La comida que se come y se digiere correctamente nos proporciona la energía necesaria para la creación, la proyección en el entorno de la unicidad de nuestra individualidad. Podemos proyectar nuestra energía en la materia para crear una forma artística, o un balance, o podemos disiparla proyectándola en actividades improductivas como ver la televisión. Si durante el día no conseguimos crear con nuestra energía ni disiparla, por la noche estaremos tentados de proyectar esa energía en otro ser humano a través del acto sexual: para crear otra forma humana, engendrar satisfacción en la pareja o simplemente para disiparla. Después de la transmisión, descansamos de nuestro afán de proyectarnos y expresarnos y entramos en el estado de reposo conocido como sueño, que nos prepara para la admisión y el gasto de energía del día siguiente. La digestión, la creación y el descanso son indispensables cada día para todo individuo sano de cualquier constitución. Todos necesitamos el alimento, el sueño y el sexo preciso; ni más, ni menos.

La meditación es una forma de alimentación, un consumo de energías sutiles que son digeridas por los fuegos digestivos sutiles de la mente. La meditación es un elemento crucial de cualquier programa diario, porque satisface el apetito mental. La meditación inadecuada o insuficiente deja hambrienta a la mente, y hace que se vuelva hacia los órganos de los sentidos en busca de satisfacción en los objetos sensoriales, incluida especialmente la comida física.

El control del deseo, que es el apetito mental, es la clave de la longevidad y la inmortalidad.

Meditación puede serlo todo, en la medida en que sea sincero y realmente sentido. Desde el punto de vista estrictamente de la salud del organismo, la más sencilla de todas las meditaciones concierne al sol, sin cuya luz y calor no existiríamos. El color dorado del sol es de entre todos el más saludable, el más nutritivo y el que da más fuerza y vigor. El ayurveda recomienda el consumo diario del color dorado.

Los yoguis suelen hacer acopio de ese color mirando fijamente al sol, en el momento del amanecer, al mismo tiempo que meditan sobre su magnificencia. Cuando la luminosidad del sol alcanza un grado de intensidad que resulta molesto y dañino, podemos cerrar los ojos y continuar mirando fijamente un rato más a través de los párpados cerrados. Unos poco minutos al día nos fortalecerán el Yo y nos mejorarán la vista.

Si no tenemos acceso a la contemplación del sol o vivimos en un clima nuboso, podemos obtener color dorado por el método ayurvédico de fijar la mirada en un cuenco dorado lleno de gui de vaca, que es de color dorado. O podemos valernos del procedimiento denominado trataka, que consiste en colocar a la distancia del brazo y la altura de los ojos una lámpara llena de gui, que arde con luz dorada, y mirarla fijamente hasta que se nos salten las lágrimas. También podemos cerrar los ojos e imaginar el sol, o un globo de oro incandescente. Tras cualquiera de estos procedimientos, hay que lavarse los ojos e instilar una o dos gotas de agua pura de rosas en cada uno de ellos para eliminar todo exceso de calor".

Finalmente, al hablar de los efectos beneficiosos del ejercicio moderado, sobre todo si este es de tipo meditativo, como el yoga o el tai-chi, para evitar la torpeza mental y asegurar la correcta circulación de energía por todo el organismo, describe un sencillo ejercicio de saludo al sol o "surya namaskara" como el que describe el siguiente vídeo:



Lo cierto es que, aunque no tengamos el tiempo ni los medios necesarios para realizar todas las rutinas, prácticas y ejercicios descritos anteriormente, el mero hecho de imaginar y meditar sobre el sol al levantarnos y realizar alguna actividad creativa y algo de ejercicio físico y mental durante el día, mejorará mucho nuestra conexión con el mundo, nuestra vitalidad y nuestro estado de ánimo ¡Animaos a probarlo! Ya veréis.

Las "setas sol" de las fotos de arriba, corresponden a un carpóforo de Amanita muscaria, descolorido por efecto de la lluvia, en el suelo de un pinar, la primera; y la segunda a la pequeña seta Tubaria hiemalis, que aparece de diciembre a marzo, sobre restos leñosos semienterrados en zonas herbosas (Sierra de Cameros, otoño de 2010).

Resuena en el sombrero: "Here Comes The Sun".- The Beatles (Liverpool (UK), 1969), quienes también quedaron fascinados en su día por la milenaria sabiduría hindú; y, aunque esta canción está compuesta por George Harrison, valga como pequeño homenaje a John Lennon, un día después de cumplirse el 30 aniversario de su fatídica muerte.