miércoles, junio 04, 2008

La Primera Impresión



Las primeras fotografías estaban basadas en la capacidad de una placa impregnada con sales de plata para ser impresionada por la luz que penetraba en el interior de una cámara oscura, a través de una pequeña apertura, donde se encontraba el objetivo. Pero, como decía John Muir y otros sabios barbudos, no hay nada más impresionable ni más sensible que el alma humana, ya que Muir estaba convencido de que el amor por la Naturaleza es algo innato en el ser humano, que se activa o refuerza por la mera contemplación de la belleza natural.

A menudo, suele decirse que "la primera impresión es la que cuenta". Y cuando se tienen 16 años, uno descubre, se impresiona y se sensibiliza de muchas cosas por primera vez. Un buen día, en aquella cámara de fotos que nos regalaron para la Primera Comunión, además de imágenes de cumpleaños, fiestas de fin de curso, excursiones, amigos, flores y bichos, de repente aparece en escena un nuevo "animal", uno ciertamente bello y misterioso, perteneciente al género femenino, que, pícara y risueñamente, se asoma por primera vez a nuestras vidas. Ese acto, tan dulce e inocente, a primera vista, dispara en nuestro interior una potentísima reacción en cadena, una explosión que, muchas veces, tiene terribles consecuencias para los pobres e ingenuos chavales que se adentran en los peligros de la adolescencia.

Lo cierto es que, durante esa etapa, no sabemos muy bien lo que nos sucede, pero aquel extraño ser con trenzas que, hasta hace dos días, nos parecía de lo más repipi y exasperante, ahora nos atrae como un imán, no podemos apartar la mirada de su pelo, de sus ojos, de su sonrisa, ni de esas bellas curvas que antes juraríamos que no estaban ahí, tan bien puestas y que se mueven tan armoniosamente al andar.

Somos irremediablemente atraídos, como abejorros cubiertos por una incipiente pelusilla, hacia las tiernas flores de suaves pétalos y dulces aromas (no os perdais el enlace a la tremenda canción "Girls in their summer clothes", de Bruce, pone la carne de gallina). Pero pronto descubrimos que las rosas también tienen afiladas espinas con las que, tarde o temprano, acabaremos pinchándonos.

Estamos en pleno apogeo de la floración, después de estas copiosas lluvias, todo florece al salir el sol, y se disparan las alergias y las fiebres. El mes de junio, además de ser el mes de los exámenes finales y en el que termina el curso escolar, tiene un olor especial, las temperaturas se elevan, los días se alargan y la ropa de las chicas se acorta desconcertantemente. Empezamos a coger la manía de mirarnos en el espejo y descubrimos con estupor que la ropa que nos habían comprado nuestras madres ya no nos gusta, y que el pelao del barbero de la esquina ya no nos satisfacía, nos veíamos horrorosamente ñoños e infantiles. Y, como estábamos a principios de los 80, y tras pasar (gracias a Dios) por una breve etapa de "Status Quo", nos dio por dejarnos el pelo muy cortito por los lados y por detrás, alborotado y encrespado por arriba, que nos dejaba el cuello despejado, muy fresquito, y nos hacía unas cabecitas locas de lechuguino, que nos otorgaban un cierto aire retro y postmoderno, a la vez. Nos encantaban las camisas de paño gris, los pantalones amplios (cuando no llevábamos vaqueros), y calzábamos unos zapatones de suela gruesa, tipo boogies.

Y luego estaba la radio. Todas las tardes escuchábamos los programas más "in" y alternativos de la FM. Todavía recuerdo la voz cordial y entrañable de Fernando García, en "Radio España", con su inolvidable "Sin Nicotina", la de entradas de conciertos y copas para el "Rock-Ola" que nos pudo dar aquel buen hombre, tras acertar las respuestas de los concursos telefónicos que hacía casi todas las semanas en su programa, donde pinchaba discos de grupos ingleses de pop moderno como los "Bluebells", los "Pale Fountains", los "Friends Again" (éstos dos últimos ya salieron en un comentario de la entrada "Mad World") y los "Lotus Eaters", que cantaban aquello de "tu primera fotografía, la primera fotografía del verano":

La pintura es un óleo de Fred Gibbons (Palo Alto, California), titulada: "The Girl With Flowers After Cézanne". Siempre soñé con ser pintor impresionista, me parece superdifícil y una de las máximas expresiones del arte.

8 comentarios:

Lula Fortune dijo...

"impregnada con" "penetraba en" "una pequeña apertura". "No hay nada más sensible", "es algo innato en el ser humano" y "se activa o refuerza por la contemplación de"
"Ese acto dispara una potentísima explosión que": "no podemos" pero "se mueven tan armoniosamente" que "irremediablemente" "una incipiente pelusilla" surge "en pleno apogeo de".
"Cuando no llevábamos vaqueros" "me parece superdifícil".

Besitos malévolos para hacerme perdonar la manipulación (Uy! qué palabreja) pero no he podido resistirlo (no negarás que está muy currado).
Ahora te vas a enfadar y no pondrás tu foto "estauscuo"...

Mad Hatter dijo...

¡Si serás bicho y meiga Lula! Pero... ¡No me ha descifrado todita la clave la tía!
Yo creo que puede ser debido a la magia de cierto vestido, hecho con amor por ciertas manitas maravillosas.
No, no me enfado, Lula, está muy currado, te pongo un 10.

Lula Fortune dijo...

Ese es mi chico! Muac!!!

nancicomansi dijo...

Oyes...¿y no escuchabas Rdio 3? sobre todo "diario POP", y a Diego Manrique, a Jesús Ordovás...
Que tiempos aquellos!!! me has echo entrar una "ñoñi-nostálgiiiiiia!!!

Un beso, Mad!!!

Mad Hatter dijo...

Sí, Nanci, también escuchaba esos programas, pero sobre todo el de Gonzalo Garrido ("Dominó"), el de Julio Ruiz ("Disco Grande") y algo el de Rafael Abitbol.
Pero, Nanci ¿A estas alturas todavía no te has enterado de nuestra famosa "historia" con Jesús Ordovás?

lateral zurdo dijo...

al leer el post me ha recordado una frase que siempre utiliza mi amigo david "nunca hay una segunda oportunidad para una primera mala impresión" ( en definitiva aprovechar el tren que no pasa dos veces ...)
y después al leer los comentarios ... me he vuelto a preguntar que es lo que pasó realmente entre el gran ordovás y los prometedores flequillos de los rescuers?

El futuro bloguero dijo...

Me encanta el cuadro que has puesto.

(Y la manipulación lingüistica de LULA, jaja genial)

Por cierto, a mi también me regalaron cámara en la comunión, aunque hoy en día tristemente, los chicos hacen la comunión para que les regalen la Play Station 3, o la Wii.

Hablando de tu breve fase Status Quo en los 80, mi hijo atraviesa una larga temporada Heavymetalera... Por ahí lo cuento

Y como dice Nanci, por ahí estaba yo también con Radio 3, y con Disco Grande, y Diario Pop, y Plásticos y Decibelios...

Mad Hatter dijo...

¡Jopé "L.Z."! Siempre me pillas con esta historia del Ordovás, que ya huele un poco ¿No?

"F.B.", todos tenemos un pasado y por algo hay que empezar, nunca se sabe. Precisamente, hoy ha cumplido 67 años Charlie Watts el batería de los Rollíng, un tipo que más parece un banquero o un Lord inglés que un batería de una banda de rock.
Además, esta entrada de regreso a la adolescencia me acerca más a tu hijo de 16 años que a tí "Futuro Melenudo".