El punto de inflexión que ha supuesto el intento de desahucio a Maricarmen, el pasado 23 de septiembre de 2026, ha removido, de nuevo, las procelosas aguas “a la izquierda del PSOE”.
El 11 de febrero de 2026, tras el importante avance electoral de la derecha y la ultraderecha producido en los comicios autonómicos, Gabriel Rufián propuso un nuevo proyecto de unidad de la izquierda, un pacto para concentrar el voto de izquierdas en un sólo partido, formación o plataforma, en cada convocatoria electoral, con el fin de evitar la temida dispersión del voto. Entonces, aquel mismo día, recordé que la única opción es avanzar hacia una “democracia participativa”.
Al ver las acampadas que se están produciendo en la Puerta del Sol de Madrid y en muchas otras ciudades de España, mucha gente estamos recordando aquel otro punto de inflexión que supuso el “15M”. Las esperanzas e ilusiones que, inicialmente, nos movieron a muchos y muchas a participar en política, finalmente, se vieron frustradas, al comprobar que los amiguismos, las facciones, las mafias, las luchas por el poder, los engaños y la falta de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, volvieron a sumergir todo aquel efímero sueño de autenticidad, participación y libertad, en el viejo y podrido lodo de la “casta”.
Si bien, en esta ocasión, los objetivos son mucho más concretos, claros y definidos, ya que se trata de una auténtica Emergencia Social que todo el mundo está sufriendo o, al menos, está siendo testigo. Todo el mundo nos estamos preguntando: “¿Por qué han tardado tanto en reaccionar? ¿Cómo es posible que esto esté pasando en Europa, en el siglo XXI?”.
Ayer, en una tertulia de TVE, el ex-diputado de ERC, Joan Tardá, recordó el aviso que Gabriel Rufián expuso claramente hace años: “Pedro Sánchez no caerá por la corrupción, sino por la vivienda”.
Ciertamente, el problema de la vivienda no es nuevo, pero el desahucio de Maricarmen, una señora de 87 años, con una buena pensión, que pagaba religiosamente todos los meses su alquiler, que podría ser la madre o la abuela de muchos españoles y españolas, ha despertado conciencias de forma transversal y mayoritaria, y ha supuesto un “¡Hasta aquí hemos llegado! Esto hay que solucionarlo ¡YA!”.
Hoy en día, la política no es sólo el discurso, el mensaje o el contenido de lo que se dice o, aún más importante, la coherencia con lo que luego se vota y lo que real y finalmente se hace. También son muy importantes las formas, la imagen, la puesta en escena, por lo que los políticos cada vez se parecen más a actores y actrices de cine (en la segunda foto: Anne Hathaway y Matt Damon).
Volviendo a Gabriel Rufián, seguro que muchos os habréis preguntado: “¿Quién esa esa enigmática mujer delgada y vestida de negro que siempre aparece detrás de Rufián en casi todas sus apariciones públicas?” (primera foto). Ella nunca dice nada, permanece en la sombra, ahí detrás, seria y hierática, cual oscura sacerdotisa que confirmara, aprobara y bendijese con su oráculo, las palabras del nuevo gurú de la izquierda española e incluso europea. Pues se trata de Meritxell Barrionuevo, la Jefa de prensa de ERC en el Congreso de los Diputados, una periodista catalana que fue famosa en 2010, por ser pareja de David Janer el actor protagonista de la famosa serie televisiva “Águila Roja”. Naturalmente, con esa imagen, ese apellido y esa trayectoria ¡El morbo está servido!
Señoras y señores políticos, basta ya de palabrería y tertulias de salón, es hora de salir a la calle, de ponerse manos a la obra y de solucionar los problemas de la gente!!!
Resuena en el sombrero: “El Rey del Glam”.- Alaska y Dinarama (Madrid, 1983),




























