sábado, noviembre 23, 2019

VERSIONES DE UNA VIDA (XLI)


A mediados de los 80 cayó en mis manos el primer volumen de la recopilación "Battle of the Garages" con un montón de bandas norteamericanas, en su mayoría desconocidas para mi, que desgranaban una música excitante, rítmica, energética y colorista que hundía sus raíces en los años 60, y que suponía un agradable contraste respecto a la música oscura y siniestra que reinó en Europa, a principios de los 80.

Una de las canciones que más llamó mi atención fue la titulada "Glendora", interpretada por un estrambótico grupo de Washington D. C. llamados "Slickee Boys". Recientemente he sabido que la canción es original de los legendarios ingleses "Downliners Sect" y que está dedicada al maniquí de plástico de unos grandes almacenes, algo que en nuestros días sería de lo más políticamente incorrecto.

En la fotografía, Glandora prostrata (Geres, Portugal, 10 de junio de 2019).

Disfrutadlas:

1) Downliners Sect (London (UK), 1966).

2) Slickee Boys (Washington D. C. (USA), 1981).

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miércoles, noviembre 20, 2019

HONGOS Y LUZ


En la charla del pasado día 8 de noviembre, sobre hongos en la sanidad forestal, dentro de las XVIII Jornadas Micológicas de Logroño, organizadas por la Asociación “Verpa”, durante el turno de preguntas surgió el tema de por qué algunas especies de hongos, a pesar de no poseer clorofila y no realizar la fotosíntesis, su fructificación se ve favorecida o no por determinado grado de iluminación del suelo o del sustrato donde se desarrolla el micelio.

Incluso hay especies, como el Omphalotus nidiformis de la fotografía, cuyos carpóforos son capaces de emitir una luz fría y verdosa, es decir son bioluminiscentes, brillando en la oscuridad de la noche.

La explicación más frecuente e inmediata al por qué de la influencia de la luz y la existencia de colores y bioluminiscencia en las setas, suele ser para atraer a los insectos, al objeto de que realicen o colaboren en la dispersión de las esporas de los hongos, aunque el asunto no está nada claro, las causas pueden ser distintas para las diferentes especies y también intervienen otros factores, entre los que se me ocurren los siguientes:

- El sol y la luz influyen en la humedad y la temperatura, a mayor iluminación, mayor temperatura y mayor cantidad de agua se evapora y con mayor rapidez lo hace. La temperatura, además, también influye en la velocidad de los procesos bioquímicos, así como en la formación de corrientes de aire en la superficie del himenio que favorecen la dispersión de las esporas.

- En el caso de los hongos micorrizógenos, que forman relaciones simbióticas con las raíces de los árboles, cuanto mejor iluminado esté un árbol mayor cantidad de azúcares y otros hidratos de carbono producirá para alimentar a sus hongos asociados. Algunas especies como Boletus aereus son consideradas heliófilas. Por no hablar de las especies que forman micorrizas con arbustos propios de matorrales heliófilos, como Jaras (Cistus sp.) y Brezos (Ericaceae).

- Hongos saprófitos que son cultivados por sus propiedades alucinógenas (Psilocybe cubensis) precisan de una exposición diaria de 12 horas de luz del espectro azulado y ultravioleta, para fructificar correctamente, mientras que los espectros rojizo, verdoso e infrarrojo inhiben la aparición de los primordios.

En el caso de la bioluminiscencia, también son muchos los aspectos a tener en cuenta:

• La bioluminiscencia de los carpóforos suele ser frecuente en hongos que viven en climas tropicales, mientras que en latitudes templadas es más habitual que sean los micelios los tejidos capaces de emitir luz.

• Dentro de una misma especie puede haber variedades (geográficas o en función del número de esporas que producen los basidios) que sean bioluminiscentes, mientras que otras no lo son.

• La bioluminiscencia es un proceso bioquímico que requiere que las células estén vivas y que consume oxígeno (oxidación), agua y energía (ATP), por así decirlo es una “fotosíntesis inversa”.

• Se han documentado casos en los que la supuesta bioluminiscencia del hongo, en realidad está producida por una bacteria que invade el carpóforo o el micelio.

Cualquier información, aclaración o experiencia al respecto será bienvenida.

Fotografía cortesía de Herman Anderson, tomada el 19-11-2019 en un bosque de Tasmania (Australia): Omphalotus nidiformis.

Resuena en el sombrero: “A Light from the Mountains”.- The Coal Porters (California, 2008).

domingo, octubre 20, 2019

EL TORNILLO DEL EGO


A menudo, cuando se habla de "plena consciencia", "concentración", "atención máxima" u "óptimo nivel de destreza" se emplea el verbo "fluir", porque en los estados de plenitud metal la mente fluye en una profunda conexión dinámica con el entorno espacio-temporal o circunstancias y seres que nos rodean. Son momentos en los que aflora y se desarrolla nuestro "verdadero ser" de luz y amor en conexión permanente y profunda con el Universo.

Por desgracia, suele tratarse de efímeros momentos de paz y lucidez, que mucha gente jamás ha experimentado, porque nuestros cerebros están total y absolutamente atenazados por el "ego", impidiendo que nuestra mente "fluya", crezca y se desarrolle. Por así decirlo, es un "modo" de nuestro cerebro que va recopilando todas las experiencias negativas, todos nuestros miedos, fobias y prejuicios, al objeto de diferenciarnos del resto del mudo y colocarnos por encima de él. "Sí, vale, todo ese rollo de la paz, el amor y la armonía Universal está muy bien, pero primero YO, ante todo mi supervivencia, mi bienestar, mi comodidad y mi superioridad por encima de los demás"; y también al revés, por el otro extremo: "Soy una pobre víctima del mundo cruel creado por los demás, yo no tengo la culpa de nada". Es como un tornillo mental que, a base de crear una constate tensión, nos diferencia de los demás, nos afianza en nuestras creencias, nuestros esquemas y nuestros prejuicios, nos atornilla en nuestra "zona de confort" e impide que tengamos una mente realmente abierta. Se apoya en nuestras emociones, nuestros recuerdos y experiencias negativas para provocar una suspicacia y desconfianza casi enfermizas, que nos impiden ser seres plenamente racionales y libres.

El "ego" constituye la principal herramienta por la que el poder ejerce su influencia sobre nosotros, por eso casi todos los estímulos que recibimos están encaminados a exacerbar y alimentar el "ego" hasta límites insospechados:

"Compre este coche para fardar ante sus vecinos".
"Independícese del Estado opresor".
"Permanezca unido y fiel al orden establecido internacional".
"Contrate un seguro, por lo que pueda pasar".
 "Ponga una alarma en su coche y en su hogar".
"Trump: En justo resarcimiento por las ayudas que la U. E. concedió indebidamente a "Airbus", ahora subo los aranceles a un montón de productos agrícolas europeos".
"Ándeme yo caliente y ríase la gente".
"¿Cambio climático? El que venga detrás que arree".
"El que más chifle, capador".
"El que no llora no mama".

Desatornillémonos del "ego", respiremos profundamente y relajémonos, atrevámonos a pensar por nosotros mismos y a ser realmente libres. ¡Dejemos de vivir permanentemente presionados, tensos y atemorizados!

Ilustración del pintor japonés Tetsuya Ishida (1996).

Resuena en el sombrero: "I´m Free".- The Who (London (UK), 1969).

viernes, octubre 18, 2019

VERSIONES DE UNA VIDA (XL)


¿Cómo es posible que me haya pasado desapercibida hasta ahora una música Garage-beat, cantada en castellano, con abundante “tiro-riroFarfisa, publicada en 1969, en Bolivia, en el sello “Lyra”!!!???

Menos mal que, una vez más gracias al “Sótano” (Radio 3), he podido escuchar esta joya del Garage titulada “Callaré simplemente” (1969), a cargo del grupo boliviano Los Ecos, que fue famoso por contar con la baterista más joven de la historia, la niña de 10 añitos María Esther Maldonado “Terso.

Se trata de una versión en castellano de un tema titulado “Pain”, compuesto en 1965 por una oscurísima banda de Kingsport (Tennessee), llamada The Downbeats, acompañados por una impagable sección de viento.

Disfrutadlas:

1) The Downbeats (Kingsport (Tennessee), 1965).

2) Los Ecos (La Paz (Bolivia), 1969).

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miércoles, octubre 16, 2019

HÍBRIDOS


A los seres humanos nos gusta pensar que existen unas leyes físicas o naturales fijas, inmutables, fiables e infalibles que rigen el funcionamiento del Universo o, al menos de nuestro mundo más cercano. Por ejemplo, la reproducción fértil y normal sólo es posible entre individuos de sexo contrario pertenecientes a la misma especie. Cuando dos individuos de especies distintas pero del mismo género (taxonómico) son capaces de producir descendencia, al fruto de su unión se le denomina “híbrido” y, por lo general es estéril. Un ejemplo de ello es la mula, producto del cruce entre un burro o asno (Equus africanus asinus) y una yegua (Equus ferus caballus), por eso el nombre científico de la mula o mulo es Equus africanus x ferus (el símbolo “x” indica que se trata de un híbrido).

Cuando hace un par de años saltó la noticia de que los humanos modernos no africanos poseemos en nuestro genoma entre un 1,8 y un 2,6% de genes de Homo neanderthalensis, pensé: “Pues entonces no debería hablarse de especies distintas, sino de subespecies dentro de la misma especie”. Porque es evidente que el fruto de aquella unión entre sapiens y neanderthalensis, que se produjo hace entre 145.000 y 130.000 años, dio origen a una descendencia fértil que ha propiciado que esos genes neandertales perduren hasta nuestros días.

Supongo que es muy difícil determinar con exactitud en qué momento se produce el suficiente distanciamiento genético para diferenciar una especie determinada del resto de sus “parientes” próximos o de los antepasados que la precedieron. Partiendo de la base de que tampoco existe unanimidad en lo que respecta al concepto científico de “especie”.

Esto en lo referente a animales, porque en plantas hasta hace poco se admitía la existencia de híbridos entre distintos géneros, por ejemplo la bella flor de orquídea que aparece en el centro de la imagen era denominada hasta hace poco x Orchiaceras bivonae (Tod.) Soo. (1931), ya que es un híbrido entre Orchis italica (a la izquierda) y Aceras anthropophorum (L.) Sm. (1818) (derecha), si bien cuando esta última especie pasó a incluirse en el género Orchis y denominarse Orchis anthropophora (L.) All. (1785), el híbrido pasó a llamarse Orchis x bivonae Tod. (1840), o sea un híbrido más normal entre dos especies del mismo género. Desconozco si estas orquídeas híbridas son capaces o no de producir semillas viables.

La reproducción y la genética del reino “Fungi” son muy distintas a las de animales y plantas, por lo que jamás se habla de híbridos entre especies de hongos, si bien en no pocas ocasiones se ven ejemplares con características intermedias que dan ganas de asignar a algún híbrido entre especies.

Fotografías cortesía de Santiago González Torregrosa, tomadas en la Sierra de la Safor (Alicante).

Resuena en el sombrero: La palabra latina “Orchis” significa “testículo” debido al aspecto de los bulbos o tubérculos que presentan las raíces de estas plantas. Me pregunto cuál hubiese sido el futuro de la humanidad si aquel Homo sapiens primitivo que se unió con una mujer neandertal hubiese sufrido un molesto picor en el momento culminante: “Me Pica un Huevo”.- Siniestro Total (Vigo (Pontevedra), 1983).

sábado, octubre 12, 2019

VERSIONES DE UNA VIDA (XXXIX)


El fabuloso grupo de “Surf” y Rock clásico instrumental -Los Tiki Phantoms- acaban de publicar un “Disco Guateque” que nos reconcilia a toda una generación de “enteradillos underground” con nuestro pasado y nuestras raíces, porque… Vamos a ver! Hay que ser sincero y reconocer que han existido artistas de copla que han marcado nuestra infancia y nuestra juventud, no sólo musicalmente, sino incluso sociológica, cultural y psicológicamente. Me estoy refiriendo a personajes como Rocío Jurado que cantó e interpretó temazos del calibre de "Como una Ola".

Tratando de ser objetivos y al margen de estilos, "Como una Ola" es un prodigio de composición, armonías y arreglos, que fue compuesta en 1981 por el inmenso y genial tándem constituido por José Luis Armenteros y Pablo Herrero. Los Tiki Phantoms se han percatado de ello y han hecho una magistral versión instrumental que, con ese nombre, pega muy bien con su estilo “Surf”.

Además, no es baladí el hecho de que sea justo en este momento cuando este temazo irrumpe en mi vida como una gran ola salvaje que golpea o, mejor dicho, acaricia las costas atlánticas con suave y rítmica cadencia.

Disfrutadlas:

1) Rocío Jurado (Chipiona (Cádiz), 1981).

2) Los Tiki Phantoms (Barcelona (Cataluña), 2019).

Fotografía cortesía de Ángeles Villasenín Álvarez: Mazaricos rabipintos o Agujas colipintas (Limosa lapponica) en A Guarda (Pontevedra, 20/10/2018).

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jueves, octubre 03, 2019

VERSIONES DE UNA VIDA (XXXVIII)




Ya iba siendo hora que le dedicase un capítulo de esta sección a un personaje muy querido para todos los amantes del “Garaje”, tato en España como en el resto del mundo, que no es otro que el simpar valenciano Juanito Wuau (ex - Wuau y los Arrrghs), que desde su sección radiofónica de “El Garaje de Juanito” (en el programa “El Sótano” de Radio 3), nos ilustra y descubre joyitas poco conocidas de este casi infinito universo de grupos, bandas y combos, que costituyen este peculiar estilo, que comenzó en los 60, tuvo un gran resurgir en los 80 y continúa vivo en nuestros días gracias, entre otros, a personas como Juanito.

En la 3ª foto le vemos con su característico collar de huesos, que acentúa el look primitivo que pusieron de moda The Fuzztones, a primeros de los 80. Recuerdo que, en aquella época, durante uno de mis paseos por el monte, me encontré un cráneo de perro (o quizás de lobo) con cuyos colmillos y dientes me fabriqué un collar parecido al que solía lucir Michael Jay (bajista de los Fuzztones, 2ª foto), y con el que entonar uno de los lemas emblemáticos de la época: “Get primitive!”

El estilo o fenómeno social de las bandas de “Garaje”, surgió en los barrios residenciales norteamericanos, en los años 60. Y, si bien en España no tuvimos nada parecido, algunos grupos del momento imitaron aquel sonido y grabaron temazos como el que traemos hoy a colación, que me descubrió Mr. Wuau, en su mencionada sección radiofónica, justo cuando me encontraba conduciendo a la altura de O Porriño (Pontevedra). Se titula “Yo Grito” y lo compusieron Los Sirex en 1966, el cual ha sido magistralmente versionado por los californianos The Night TimesfeaturingJuanito Wuau a la voz cantante!!!

No os perdáis los geniales efectos de percusión simulada que hace con la boca!!!

1) Los Sirex (1966).


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