jueves, septiembre 20, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (XIII)



La emergencia del tecno-pop, a principios de los 80, supuso un auténtico aldabonazo para buena parte de la juventud del momento, en especial para los europeos, que anhelábamos que los avances tecnológicos de la época se trasladasen al mundo de la música popular. Lo paradójico fue que, ciertamente, las formas, las herramientas, los instrumentos, los sonidos e incluso la estética se cargaron de complicados aparatos electrónicos y aires vanguardistas, pero, en cuanto al contenido, parecía buscarse la quintaesencia de lo profundamente humano, a través de las máquinas. Es significativo que uno de los grupos más emblemáticos del tecno británico se llamase "Human League" (la Liga Humana).

Tras una era de predominio casi absoluto del funky negro norteamericano en las discotecas de todo el mundo, unos jovenzuelos paliduchos del "Viejo Mundo" alzaron la voz y sus sintetizadores para proclamar: "Aquí estamos, somos tecnológicos, incluso "cabezas cuadradas", pero también tenemos nuestro corazoncito, a nuestra manera, somos apasionados y también sabemos bailar".

Unos alumnos aventajados en esto de bailar con traje, corbata y pelo corto fueron los británicos "Depeche Mode". Si bien, rápidamente fueron evolucionando hacia una imagen más dura, ligada a una profundización hacia facetas más sociales, emocionales y psicológicas, llegando incluso a lo espiritual y religioso, tal es el caso del tema "Personal Jesus" (Martin Gore, 1989), que dice cosas como estas:

"Feeling unknown
And you´re all alone
Flesh and bone
By the telephone
Lift up the receiver
I´ll make you a believer
Take second best
Put me to the test
Things on your chest
You need to confess
I will deliver
You know I´m a forgiver".

Una canción que me impactó porque, al margen de sentimientos religiosos, expresa muy bien ese deseo que todos hemos sentido alguna vez de teletransportarnos en carne y hueso, a través del teléfono o del ordenador. Y todas las personas tenemos la necesidad de abrirnos, sincerarnos y confesar nuestros sentimientos más profundos y verdaderos a un confidente, un amigo o compañero de fatigas frente al que podemos relajarnos y quitarnos la careta sin miedo.

Ciertamente, las nuevas tecnologías han aumentado y acelerado mucho nuestra capacidad de comunicación, pero muchas veces a costa de eliminar las "inteferencias" de lo emocional, en los chats y mensajes escritos, ocultamos la información más humana que transmitimos a través de la voz, los gestos y el lenguaje no verbal, si bien, a pesar de ello, en ocasiones, las emociones son tan fuertes que parece como si las feromonas, la piel, el sudor y las caricias circulasen por la red.

Si "Depeche Mode" me impactaron, cuando en 2002, un anciano Johnny Cash versionó este tema, la sorpresa fue mayúscula, si bien, en el fondo, todo encajaba y tenía mucho sentido, nada chirriaba y, verdaderamente, consiguió descubrirme la esencia más profunda de esta gran canción, puesto que este gran artista, "el Hombre de Negro", marcó una etapa muy importante en mi vida.

¡Que las disfrutéis!

1) Depeche Mode (1990).

2) Johnny Cash (2002).

lunes, septiembre 17, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (XII)



Bueno, ya está bien de hipocresía, autocomplacencia y victimismo, todos somos muy pacifistas y muy ecologistas hasta que nos tocan el bolsillo o nuestra comodidad. Vender bombas que matan gente es éticamente reprobable, pero cuando las fabricamos nosotros y nos podemos quedar en el paro, ya lo vemos de otra forma. El gasoil contamina mucho, pero cuando nos suben los impuestos y nos presionan para cambiar de coche antes de lo previsto, ya decimos “total por unos años más, tampoco va a pasar nada…”.

En el plano emocional y de las relaciones humanas, a veces también tratamos de no asumir la realidad de una situación, intentamos eludir los conflictos y tensiones que, inevitablemente, suelen surgir en el trato con nuestros semejantes, o, simplemente, nos incomoda el contacto con otras personas, y entonces nos refugiamos en la Naturaleza, ya sean mascotas, animales domésticos, la jardinería, causas en favor de la fauna o la flora silvestre amenazadas, la biodiversidad, el medio ambiente. Nos reconforta acariciar un animal o abrazar un árbol, pero somos incapaces de mirar a los ojos del vecino con el que hemos coincidido en el ascensor y mucho menos de iniciar una conversación que vaya más allá del tiempo que hace ese día.

No digo que no esté bien preocuparnos por el medio ambiente, el bienestar animal, estudiar los hongos de nuestros bosques, velar por la conservación de la biodiversidad ¡Es estupendo!¡Ojalá lo hiciese más gente! Pero que ello no nos sirva de excusa para evitar comprometernos con la gente o, simplemente, conocer a las personas de nuestro entorno más cercano. Es evidente que es imposible que nos caiga bien todo el mundo. Una de las mejores frases de Keith Richards es. “No he conocido a nadie del que no haya absolutamente nada que no me moleste”. Pero también es verdad que todo el mundo tiene algo que merece la pena ser conocido, algún talento o cualidad, algo positivo que nos puede enseñar o que podemos compartir.

Y para hablar a las claras nadie mejor que los Ramones. En su último álbum de estudio “¡Adiós Amigos!” (1995), Joey Ramone compuso la canción “She Talks to Rainbows”, que tiene bastante que ver con el tema que hemos tratado. En 1999, Joey produjo un disco para su vieja amiga Ronnie Spector (en el enlace podéis ver la entrada que la dediqué en 2012), en el que le prestó dicha canción.

¡Que las disfrutéis!

1) The Ramones (1995).

2) Ronnie Spector (1999).

lunes, septiembre 10, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (XI)



Mi ángel de la guarda y mi intuición me dicen que los tiempos de "blues" y de melancolía están a punto de terminar. Ya lo decía Bob Dylan:

"You must leave now, take what you need, you think will last
But whatever you wish to keep, you better grab it fast".

En una de sus canciones eternas, "It´s all over now, baby blue", que el Bardo de Duluth compuso en 1965, y que llegó a mis oídos en las armoniosas voces de los Byrds, quienes versionaron el tema en 1969. Si bien, mi versión favorita es la que hizo uno de mis grupos escoceses preferidos, The Thanes, en 2102. Es por ello que esta canción no podía faltar en esta recopilación de versiones que han marcado mi vida, justo ahora, sí, ya pasó, ya llegó:

Que las disfrutéis!:

1) Bob Dylan (1965).

2) The Byrds (1969).

3) The Thanes (2012).

jueves, septiembre 06, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (X)



A menudo escucho decir “El Rock and Roll es el nuevo Jazz”. Ciertamente, el rock nunca morirá. La explicación de por qué esta música ha conseguido atrapar a millones de personas de varias generaciones es muy sencilla (y compleja a la vez). Básicamente, el Rock´n´Roll consigue conectar, de una forma intensa y divertida, los valores más elevados del ser humano, como es el amor universal, con nuestros instintos más primitivos (no diré la palabra “bajos”), como es la energía vital, más concretamente, el impulso sexual. Sin ocultar nuestro lado más oscuro y sin desvelar el profundo misterio que encierra todo ello.

Y este eje, del que también nace el Soul, el Pop y el Punk, indefectiblemente pasa por… Litlle Richard. Sobre todo hay una canción que me parece que aglutina el compendio de todo, y lo más fundamental, de lo que va todo esto, incluidas las redes sociales y los blogs, que no es otra cosa que la COMUNICACIÓN, en su sentido más positivo y universal, es decir, el envío de mensajes de amor, sin esperar nada a cambio y, muchas veces, desesperados, como es este desgarrador canto titulado “Send me some lovin´” que la “Reina del Rock´n´Roll” lanzó en 1956 y que ha sido versionado por innumerables artistas tan geniales como Buddy Holly, Otis Redding, Sam Cooke y un largo etcétera. Los últimos en hacerlo son unos chicos de San Roque (Cádiz) que han vuelto a agarrar el contrabajo y la armónica para revivir las raíces del Rock and Roll más auténtico, genuino y primitivo ¡Ole por ellos!”.

Que las disfrutéis:

1) Little Richard (1956).

2) Howlin´ Ramblers (2017).

sábado, septiembre 01, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (IX)




Las versiones de este capítulo están dedicadas a esas mujeres que muchas veces pasan desapercibidas pero que siempre están ahí, de toda la vida han sustentado y sustentan el rock and roll, otras músicas y otras artes, tanto encima como fuera de los escenarios.

Las más cercanas para mi han sido las inolvidables "Víboras", con Norah, Gema, Pili y Valle. Si bien las versiones que voy a poner hoy no tienen mucho que ver con ellas (salvo por la palabra "placer" (pleasure), en el caso de Norah), se trata de "What a way to die" que compuso y tocó el grupo íntegramente femenino, The Pleasure Seekers de Detroit (Michigan), en 1965, y de la que el año pasado (2017), un divertido grupo de chicas y chicos de Pamplona, Las Kassettes, hicieron una fabulosa versión en castellano titulada "Escuche, Señor Juez".

 Va por vosotras, queridas! Que las disfrutéis!:

 1) The Pleasure Seekers (1965).

 2) Las Kassettes (2017).

jueves, agosto 30, 2018

VERSIONES DE UNA VIDA (VIII)



A veces, la línea que separa la virtud del defecto es muy delgada, tal es el caso de la firmeza y la persistencia, virtudes muy importantes y valoradas, conocido es el dicho “el que la sigue la consigue”, pero que, sin embargo, casi sin darnos cuenta, con suma facilidad, pueden transformarse en defectos como la tozudez y la obsesión.

De este espinoso asunto trata una de las más bellas canciones que he tenido la fortuna que atravesara mis pabellones auditivos. Fue, como en tantas ocasiones, a mediados de los 80, cuando escuché por primera vez “Keep on trying”, a cargo de una de las bandas más apreciadas del revival garagero, como fueron los “Tell-Tale Hearts” (¡Qué gran nombre los “corazones cuentistas”!), provenientes de San Diego (California), nunca tuvimos la suerte de que viniesen a tocar a España, pero ejercieron una gran influencia en los grupos emergentes a este lado del charco. Sin embargo, más tarde me enteré que esta tremenda canción fue gestada en tierras holandesas, en 1966, gracias al enorme talento de una banda que ha pasado bastante desapercibida, como fueron los Outsiders (el nombre también es significativo).

Y es que la firmeza y la cabezonería están basadas en la misma actitud, en una férrea voluntad de alcanzar un objetivo, lo cual nos impide desfallecer y nos mueve a intentarlo una y otra vez. La diferencia reside en el objetivo que se persigue. Cuando éste se sustenta en la verdad y tiene consecuencias positivas, es una gran virtud, pero si lo que perseguimos está basado en una mentira, daña a otras personas o nos autodestruye, entonces debería encendérsenos la luz roja.

La canción lo dice de una forma tremendamente clara, bella y demoledora:

Just keep on trying
And you´ll succeed in breaking my heart
Just you keep on lying
And you´ll succeed in tearing it apart
Just you keep on, yeh keep on trying
And you´ve got me, you´ve got me crying
My resistance is low now girl
`Cause I love you, don´t you know now”.

Que las disfrutéis:

1) Outsiders (1966).

2) Tell-Tale Hearts (1986).

miércoles, agosto 22, 2018

VERSIONES DE UN VIDA (VII)




Además de a los sonidos de “Garage”, siempre he sido aficionado a la ornitología. Me introduje en ella, en 1972, cuando siendo un niño de ciudad, aterricé en la casa de mis tíos, en un pueblo de la Sierra de Cameros (La Rioja) para veranear, y al dar un paseo por el pinar cercano descubrí con asombro unos pequeños y vivarachos pájaros blanquinegros que piaban constantemente mientras adoptaban acrobáticas posturas, agarrados a las ramas, en busca de insectos con los que alimentarse. Mis padres me había regalado un libro de animales en el que había un "Pájaro moscón" que se le parecía algo, pero pensé: "Se parece, pero no es!". No paré hasta que en un libro más especializado "Aves de España" al fin lo encontré: "Sí, por fin! Éste es el "Carbonero garrapinos", claro!" Me hizo tanta ilusión que pinté la acuarela que véis arriba con todas las aves insectívoras del bosque, que, poco a poco, fui descubriendo en mis cada vez más largos paseos.

Por eso, en esta lista de versiones no podía faltar este tema original de una banda de Cape Cod (Massachusetts), The Barbarians, en el que, en 1965, hablan de lo de siempre, o sea de chicas, pero en términos de pequeñas y gráciles aves, cuyos nombres siempre hemos tenido curiosidad por conocer.

Hey little bird” fue versionada en 1985 por los Miracle Workers de Portland (Oregon), ganando en crudeza, fuerza y acidez.

Que las disfrutéis, pajaritos y pajaritas!!!:

1) The Barbarians (1965).

2) The Miracle Workers (1985).