lunes, agosto 07, 2017

TRANSMISIÓN DE IDEAS VS SEDUCCIÓN



Algunos antropólogos postulan que el desarrollo del lenguaje y de la música en el ser humano tiene ciertas similitudes con la forma en la que evolucionó el canto de las aves. Se originó como una forma de señalización del territorio, autoproclamación identitaria, demostración de fuerza, destreza y vigor, todo ello en relación con el cortejo o ritual de apareamiento. Posteriormente, también se utilizó como una forma de comunicar información de una índole más variada, quizás con unas finalidades más altruistas y solidarias, en relación a los demás congéneres, tales como: alarma o aviso de un peligro, abundancia de alimento, cohesión de los integrantes del bando, etc. Si bien, podría entenderse que la finalidad inicial, relacionada directamente con la selección natural de los mejores, para que sean éstos quienes pasen sus genes a la siguiente generación, es algo que, igualmente, va en beneficio del conjunto de la especie.

Pero claro, cuando hablamos de seres humanos el concepto de lo que se considera “natural” no es tan sencillo y depende de numerosos factores, ya que lo humano, por definición, siempre está impregnado de cierta “artificialidad”. Lo que quiero decir o preguntarme es ¿Cuál es la finalidad fundamental de nuestros actos? ¿Hasta qué punto hacemos las cosas por sí mismas, porque consideramos que es lo mejor (para el grupo?), o las hacemos principalmente para nuestro lucimiento personal, para seducir a los demás, ya sea consciente o inconscientemente?

Es evidente (por redundante) que todos nos sentimos atraídos por lo atractivo, pero la palabra “atracción” se diferencia de la “seducción” en un sutil matiz que tiene algo que ver con las palabras “engaño” y “embelesamiento”, es decir, tiene una cierta connotación negativa.

Hay que ser justos, sinceros y realistas, es perfectamente lícito, lógico y normal que nuestras buenas obras e ideas sean reconocidas e incluso elogiadas y premiadas, en eso se basan las retribuciones por los denominados “derechos de autor”, no tiene por qué haber nada malo en ello, salvo que traspasemos la raya moral delimitada por la dependencia, la exigencia y los reproches, es decir cuando nos veamos dominados o esclavizados por el “ego”. Tan negativo es un descontrolado egocentrismo y autobombo, como caer en una falsa modestia, o el tratar de aparentar ser lo que no somos.

Está muy bien autovalorarse y saberse vender, aunque, a veces, la línea que lo separa de la publicidad engañosa, puede ser muy fina.

Otra pregunta que me surge es la siguiente: Si en la Naturaleza todo está encaminado a la selección de los mejores ¿Por qué, tras varios milenios de evolución humana, no vivimos en un mundo perfecto? ¿Por qué algunos tipos de mal o determinados personajes malvados nos resultan atractivos?

La atracción que sentimos por el mal es un síntoma de que determinadas formas de mal, de negatividad y de descontrol del “ego” han tenido éxito en el mundo, y lo exitoso atrae.

Por lo tanto, al final, lo importante no es lo que nos motiva a actuar, sino que, sea cual sea la razón que nos mueve a hacer cosas, vayamos siempre en la dirección de reforzar lo positivo, los valores más nobles, lo que nos une en lugar de lo que nos separa, el bien común.

Todo este razonamiento ha sido motivado tras escuchar dos canciones en la radio, mientras conducía, a cargo de dos atractivas voces femeninas y plantearme la pregunta ¿Cuál será la voz femenina más sexy de cuantas ha habido en la historia de la música popular? Dichas canciones que resuenan hoy en el sombrero, son estas:

Est ce que tu le sais” de Sylvie Vartan (París, 1962), versión del “What´d I Say” del gran Ray Charles.

Vestido de bolero” de Nana Caymmi (Río de Janeiro, 1997).

Sí, ya sé que es un poco tópico que estén cantadas en francés y en brasileiro, y quizás tampoco es casualidad que ambas intérpretes hayan estado casadas con sendas estrellas de la talla de Johnny Hallyday (en la foto de arriba junto a Sylvie) y Giberto Gil, respectivamente.

¿Qué otras cantantes se os ocurrirían a vosotros?

sábado, marzo 25, 2017

EL LOBO, EL GRAN PROSCRITO




Todos conocemos a Luis Miguel Domínguez por sus reportajes y programas de la tele, ese naturalista que recuerda en su forma de hablar al gran Félix Rodríguez de la Fuente, por su elocuencia y entusiasmo. Gracias a esa fama, podría vivir cómodamente, pero también ha heredado del maestro Félix su compromiso con la Naturaleza y con una especie animal en particular, el Lobo ibérico, capaz de generar una gran polémica a su alrededor, motivo por el que Luis Miguel ha llegado a recibir amenazas de muerte. Aún así, su valentía y determinación le ha llevado a crear, junto a un grupo de amigos, la asociación “Lobo Marley”, que persigue la inclusión del Canis lupus signatus en el Catálogo de especies estrictamente protegidas en España, como primer paso para conseguir un nuevo modelo de desarrollo rural en toda Europa.

Ciertamente, el lobo no es una especie más, tiene un papel fundamental en los ecosistemas, pero también la facultad de reflejar todas nuestras contradicciones, nuestros miedos, complejos y defectos. Representa el lado más salvaje e indómito de la Naturaleza, es el antepasado del perro que se negó a ser domesticado, no deja de ser paradójico que el pariente más cercano de nuestro mejor amigo haya sido considerado nuestro peor enemigo, el único animal que ha osado desafiar nuestro dominio, nuestro único competidor en los bosques de la vieja y poblada Europa.

Luis Miguel nos contó en la charla que dio en el salón de usos múltiples del Ayuntamiento de Logroño, organizada por “Amigos de la Tierra en La Rioja” ayer 24 de marzo, un hecho que refleja muy bien lo especial y desconcertante que es este gran superpredador que, normalmente, vive en manadas y ahuya, pero que también es capaz de pasar totalmente desapercibido durante años, incluso criando no muy lejos de nuestras casas.

El lobo es el incómodo pepito grillo que se esconde en el lado más profundo y ancestral de nuestra mente, recordándonos con su mera presencia lo mal que estamos ejerciendo nuestro papel dominante en la Naturaleza, lo ineficiente e injusto del sistema que hemos creado, no sólo para el medio ambiente y el resto de los seres vivos, sino para con nuestros propios congéneres, recordemos la famosa alocución latina “Homo homini lupus” (el hombre es el lobo del hombre).

El lobo es un animal polémico que consigue exacerbar nuestras tensiones y la división existente entre el mundo rural y el mundo urbano. Luis Miguel nos abre los ojos en este sentido y nos muestra lo envenenado, interesado y negativo que es ese cisma artificial creado entre la ciudad y el campo, entre el valle agrícola e industrial versus la sierra silvestre y ganadera. No amigos y amigas! No debemos caer en esa trampa! El lobo representa a Iberia entera, es un tesoro natural que trasciende a todas nuestras luchas rastreras entre torpes miopes y a todos nuestros conflictos de intereses egoistas y a corto plazo.

Preguntado sobre si no cree que se debe realizar cierto control poblacional del lobo, Luis Miguel explicó que la eliminación de los individuos alfa puede desestructurar las manada y producir el efecto inverso al pretendido incrementando el número de ataques y daños al ganado doméstico. El lobo no mata ovejas todos los días, el “ánima”, el alma de este animal le impulsa a desarrollar su potencial, a ejercitar plenamente sus facultades lobunas, necesita cazar presas silvestres en equipo, superar retos dignos de su estatus de gran superpredador.

La presa ideal del lobo es el corzo, si comparamos el mapa de distribución de ambas especies comprobaremos que prácticamente se superponen. El desarrollo experimentado durante las últimas décadas de las poblaciones de caza mayor es lo que ha propiciado la recuperación y expansión del lobo, que estuvo al borde de la extinción en los años 70, refugiado en la frontera entre Zamora y Portugal, por lo que actualmente es una especie frágil genéticamente y, por lo tanto, vulnerable y amenazada.

El lobo estructura el territorio simplemente con su presencia, con estar, no necesita cazar ni matar, basta con que asome sus orejas por encima de una loma para que el resto de la fauna sepa a que atenerse.

Aprendamos del lobo a saber estar en la Naturaleza, no hace falta preocuparse tanto ni hacer tantas cosas, basta con integrarse, basta con SER Naturaleza. Está claro que el lobo ES Naturaleza, dejémosle entonces ESTAR.

No hagamos cosas raras difíciles de explicar a la Unión Europea, el lobo está estrictamente protegido en Portugal y no se ha hundido el mundo ni desaparecido la actividad ganadera, recibiendo ayudas europeas para ello, por lo que lo lógico, razonable y natural es que también esté protegido en toda España, para que toda la Península Ibérica pueda beneficiarse de la existencia de esta joya única y exclusiva de nuestra tierra, Canis lupus signatus, la especie más emblemática junto con el Lince (Lynx pardinus).

Resuena en el sombrero: “Will the wolf survive?”.- Los Lobos (Los Ángeles (USA), 1985).

sábado, febrero 25, 2017

LA CLAVE ES LA ATENCIÓN



El viernes 24 de febrero, la Universidad Popular de Logroño organizó una charla, en el salón de usos múltiples del Ayuntamiento de la capital riojana, del filósofo y pedagogo hinduista Sesha (en la foto), con el título “La atención encaminada al bienestar personal”.

La atención es necesaria para aprender, adquirir conocimientos y realizar todo tipo de actividades. Siendo algo tan imprescindible para la educación, resulta paradójico que nuestra cultura occidental nunca le haya prestado atención (valga la redundancia), sino que la atención era como el valor en la mili, se presupone. De modo que la educación siempre se ha centrado en la transmisión de conocimientos, en moldear la mente y el comportamiento, pero la atención se puede educar y mejorar para que sea realmente eficiente.

Históricamente, la atención se ha incitado e incluso exigido mediante la estrategia del “palo y la zanahoria”, con el castigo y el premio, fomentando el esfuerzo y la competitividad. De manera que la atención y el aprendizaje nos produce estrés, cansancio e inseguridad.

Sin embargo, los niños pequeños, hasta los 6 ó 7 años, son capaces de aprender si esfuerzo varios idiomas y muchas otras materias. El motivo es porque están siempre muy concentrados, de manera natural, sin esfuerzo, debido a que su atención es pura e inocente, no está intoxicada por información ni sentimientos irrelevantes, en ellos no existe el sentimiento de culpa, la vergüenza, los complejos. Viven el momento presente, en ellos todo es novedoso, no hay recuerdos ni experiencias previas con los que comparar o que nos rememoran ideas o sentimientos “tóxicos”.

Esas son las causas de que nuestra atención sea ineficiente, constantemente nos distraemos con información irrelevante, introducimos sentimientos, recuerdos y preocupaciones ajenos al lugar y al momento presente, es decir, fantaseamos. La fantasía es lo contrario de la concentración.

Cuando centramos nuestra atención en lo que estamos haciendo en ese momento decimos que estamos concentrados. En ese estado de concentración no damos lugar a que surjan pensamientos negativos (quejas, tristeza, depresión, desasosiego).

¿Existen formas para mejorar nuestra atención sin esfuerzo e incluso de manera divertida? Pues sí, hay 5 cosas que consiguen que prestemos atención de manera natural y eficaz:

1) Sorpresa: Recordamos mejor aquello que nos sorprende.

2) Asombro: Es algo que no nos producen las personas sino fenómenos o acontecimientos naturales que nos causan una gran impresión por su belleza o su fuerza.

3) Novedad: Lo novedoso siempre impacta más. Todos recordamos la primera vez que visitamos una ciudad, un lugar o conocimos una persona.

4) Juego: Lo lúdico crea un ambiente muy especial y mágico en el que, a menudo, podemos incluso perder la noción del tiempo o de nosotros mismos.

5) Alegría: Mediante el humor creamos un ambiente distendido y propicio para mejorar las relaciones humanas, la atención y el aprendizaje.

Cuando estamos concentrados perdemos la noción del tiempo, de nosotros mismos y de la propiedad. No pensamos en la meta sino en la propia acción que estamos llevando a cabo.

Incluso cuando estamos concentrados en el interior de nosotros mismos, lo que llamamos “meditación”, también desactivamos nuestro “ ego” y conectamos con nuestro “verdadero ser”.

Hay personas que son capaces de permanecer mucho tiempo concentrados, encadenando una serie de concentraciones en asuntos de diversa índole. Es lo que se llama el estado de “flujo”, en el que se pierde la conciencia del yo (ego) y se esfuma el sentimiento de posesión o sentido de la propiedad.

En definitiva, la concentración mejora nuestro nivel de existencia, mejorando nuestra sabiduría, nuestro comportamiento y nuestra salud física y mental.

Una de las formas más naturales y saludables de aumentar nuestra capacidad de atención, agudizar nuestros sentidos y mejorar nuestra percepción de la realidad, es através del contacto con la Naturaleza.

Una de las cosas a las que hay que estar atentos, en nuestros paseos por la Naturaleza, ahora que empieza a calentar el sol, es con las Víboras que salen a solearse a la entrada de sus guaridas, entre las rocas, porque nunca hay que dejar de tener el ego suficiente como para mirar por nuestra propia vida. Además, la única canción que conozco dedicada a la sorpresa es esta de The Vipers (New York, 1984). Resuena en el sombrero: “Surprise, surprise”.

martes, febrero 07, 2017

LA GANADERÍA EXTENSIVA EN EL SIGLO XXI





Parece increíble, pero en un mundo en el que predomina la sociedad urbana y la cultura del ocio, todavía existen jóvenes interesados en trabajar en una actividad secular como la ganadería extensiva, jóvenes que, inexplicable y milagrosamente, son llamados por una vocación de esfuerzo, sacrificio y entrega a su ganado. No, no estoy loco, lo he visto con mis propios ojos y lo he escuchado en diversos actos y programas realizados hace pocos días, tales como: La jornada sobre “Ganadería extensiva” organizada por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja en el salón de actos del Centro de “La Grajera”, el pasado 26 de enero (cuyo cartel figura en la 1ª foto), con gran asistencia de público, incluidas no pocas mujeres; el programa de televisión “Aquí la Tierra”, en la 1, que mostró la ilusión con la que un joven urbanita había regresado a su tierra, en la Sierra de Irati (Navarra), para hacerse cargo de su rebaño de ovejas, aprendiendo el oficio de un joven ganadero ya instalado en la zona; o ese otro programa de TV, “El escarabajo verde”, en la 2, en el que jóvenes catalanes aseguraban que existe una gran demanda por asistir a las escuelas de pastores y que, cuando terminan su formación, su gran ilusión es conseguir un trozo de tierra con pastos para poder ejercer su profesión.

Las únicas explicaciones que se me ocurren a este hecho son las siguientes:

-       La dificultad de encontrar un trabajo digno.

-       La necesidad de contacto con la Naturaleza.
-        
-       Ser autónomo, ser tu propio jefe, lo cual, en combinación con el punto anterior, supone alcanzar un anhelo de libertad.

Una libertad que contrasta con la opinión tradicional de las gentes del campo que siempre han considerado el trabajo de pastor o ganadero como una auténtica “esclavitud”.

Una vez enfocado el tema desde un punto de vista más bien psico-sociológico, pasemos a analizar la realidad económica y ecológica del sector:

En “El escarabajo verde”, los jóvenes pastores noveles catalanes se quejan de la dificultad de encontrar un terreno donde poder comenzar a ejercer su profesión, debido a la desconfianza de los propietarios, al elevado precio de los arrendamientos de las tierras y a las enormes trabas administrativas.

Si bien, en Andalucía se mostró el buen funcionamiento de los acuerdos firmados por la Administración autonómica y los ganaderos locales para que estos últimos mantengan limpias de matorral y hierba alta (pastando con su ganado) las áreas cortafuegos y las fajas auxiliares de los caminos, unas infraestructuras fundamentales en la prevención y lucha contra los incendios forestales.

Por otra parte, en La Rioja, los ganaderos se quejan de la enorme dificultad de compatibilizar la ganadería extensiva con la existencia del lobo, en lenta expansión en todo el norte y centro peninsular, siendo una especie estrictamente protegida por la normativa europea al Sur del río Duero.

La actividad ganadera ha permitido el desarrollo de la Humanidad en los últimos 5.000 años, sobre todo en las zonas más áridas y frías del planeta, donde el único recurso disponible es el pasto, más bien habría que hablar de pastos, entendidos como todos aquellos productos vegetales que sirven de alimento a animales herbívoros domésticos o silvestres, existiendo una importante diferencia entre los denominados “leñosos” y los “herbáceos”, ya que los primeros, árboles y arbustos, siempre resultan dañados por el ramoneo o corte de sus brotes, ramas, hojas, flores y frutos; mientras que en los “herbáceos” se cumple la llamada “paradoja pastoral”, ya que el ganado, al morder las hierbas con cierta periodicidad y defecar sus excrementos sobre el suelo, no sólo no daña sino que acelera el crecimiento y mejora la productividad. Si bien hay que tener en cuenta otra realidad ecológica, los pastizales constituyen una etapa inicial en la serie evolutiva de la inmensa mayoría de los ecosistemas en clima templado, y no ofrecen una protección suficiente al suelo, por encima de determinadas pendientes del terreno, en función del tipo de roca a partir de la cual se forma el suelo. Nunca hay que perder de vista el suelo, ya que es uno de los elementos fundamentales en el que se sustenta toda la vida.

Por lo tanto, resulta de suma importancia mantener una cierta proporción, un delicado y complicado equilibrio dinámico entre pastos, matorrales y bosques.

Además, desde el punto de vista legal, estamos obligados a conservar las razas autóctonas de ganado, así como una serie de hábitats y especies silvestres amenazadas a nivel europeo, constituyendo o viviendo la mayoría de ellos en pastizales y bosques, siendo la mayoría de las especies protegidas de animales terrestres, grandes depredadores (linces, osos, lobos y águilas) o bien especies propias de pseudoestepas cerealistas (avutarda, sisón).

En el ámbito mediterráneo, el ser humano ha sido capaz de crear un hábitat que aúna y optimiza muchos de estos objetivos, como es la dehesa, se trata de un bosque constituido por un estrato arbóreo poco denso, bajo el que crecen los pastos sin apenas ninguna competencia del matorral. En la 2ª foto podemos ver el aspecto invernal de una de las escasas dehesas que hay en La Rioja, una atípica dehesa de montaña con robles, arces, hayas y acebos, en el Alto Najerilla.

Las dehesas y la inmensa mayoría de los pastizales son ecosistemas que podríamos llamar “seminaturales”, en el sentido de que precisan de un manejo humano para su mantenimiento y conservación, una gestión que siempre implica un aprovechamiento ganadero.

Desde el siglo XVI hasta finales del XX, la carga ganadera de la inmensa mayoría de los montes ha sido elevada, a menudo se empleaba el fuego para desbrozar los pastos, y el aprovechamiento de las leñas por parte de la población rural era enorme, por lo que el bosque era destruido o, en el mejor de los casos, no conseguía regenerarse de manera adecuada. A partir de los años 80, el progresivo despoblamiento del medio rural ha conseguido que se invierta esta tendencia y, en la actualidad, podemos decir que los ecosistemas más escasos y amenazados son esos mencionados pastizales “seminaturales”, mientras que el avance del matorral, el bosque y su fauna asociada, como cérvidos y jabalís, resulta evidente, a pesar de los incendios forestales, para cuya prevención la ganadería extensiva es una herramienta imprescindible.

Es decir, que “ni tanto ni tan calvo”, por eso, aunque a los ingenieros de montes nos tiran más los árboles y el bosque, debemos ser realistas y decir sin tapujos que, en estos momentos lo que precisa de más apoyo y ayudas públicas son los pastos, el ganado y los ganaderos, especialmente el ganado ovino y caprino, por tener los condicionantes siguientes:

-         El manejo de este ganado requiere del trabajo de personal (pastores y esquiladores) y perros especializados (patores y mastines).

-         El consumo de la carne de ovino y caprino ha disminuido mucho, siendo su precio similar al que tenía hace 30 años.

-         El aprovechamiento de la lana resulta antieconómico, ya que una oveja produce un kilo de lana al año que se paga a 0,18 €/kg, mientras que esquilarla cuesta 1 €/oveja.

-         La existencia del lobo resulta polémica y problemática, exigiendo un complejo diálogo y consenso socioeconómico.

Debiendo distinguir la casuística y la muy distinta problemática existente en dos entornos muy diferentes, como son, por un lado, la montaña despoblada; y por otro, el aprovechamiento de los eriales, pastos, barbechos y ribazos colindantes con cultivos, urbanizaciones y polígonos industriales, en entornos periurbanos.

Las vigentes ayudas cofinanciadas con fondos europeos de la Política Agraria Común (P.A.C.) además de ser excesivamente complicadas y generar una burocracia monstruosa, resultan claramente ineficaces en los países montañosos como el nuestro, ya que el llamado “coeficiente de admisibilidad de pastos” excluye de las ayudas a las zonas boscosas, rocosas y con fuertes pendientes.

Si de verdad se quisiera ayudar a los pequeños agricultores y ganaderos que realmente habitan en el medio rural, especialmente en las zonas de montaña más despobladas, sería mucho más sencillo, barato y eficaz hacerlo mediante una correcta política fiscal gestionada fundamentalmente por el Ministerio de Hacienda, que es quien conoce los ingresos, los gastos y las circunstancias socioeconómicas de todas las personas físicas y jurídicas de nuestro país, sin necesidad de crear un ejército de funcionarios en la Comisión Europea, los Estados miembros y las CCAA exclusivo para la gestión y el control de dichas ayudas (como sucede actualmente), contando con la imprescindible colaboración de los departamentos (consejerías) de agricultura, ganadería y medio Ambiente de las CCAA, que son quienes controlan la calidad de las explotaciones y las actividades que se realizan sobre el terreno, mediante muestreos, inspecciones y controles, adecuados y proporcionados a cada actividad.

Otra medida lógica para ahorrar dinero y dedicarlo a los sectores que realmente lo necesitan sería reducir las ayudas destinadas a la reforestación, ya que estamos viendo que el bosque no precisa de ayuda para aumentar su superficie, en estos momentos y en Europa, pudiéndose limitar este tipo de inversiones a las plantaciones productoras de madera (choperas, nogales, cerezos, serbales) o de trufas (encinas, robles y avellanos micorrizados).

Tampoco es justo que el trabajo de pastor roce la “esclavitud”, por muy voluntario que sea y aunque ya se sepa que “sarna con gusto no pica”. Los ganaderos también tienen derecho a disfrutar de algo de tiempo libre y de unas merecidas vacaciones, por lo que lo lógico sería que cada rebaño estuviese a cargo de dos pastores o al menos en una proporción de 3 pastores por cada 2 rebaños, dependiendo del tamaño de los mismos y procurando optimizar el número de cabezas por rebaño.

Por eso, he llegado a plantearme si no empezaría a resultar rentable la creación de un cuerpo de “funcionarios rurales multifuncionales” para la gestión de las zonas de montaña. Todos conocemos la utilidad de los agentes forestales o medioambientales, pero si, al final, resulta que para una comarca de 1.600 Km2 basta con que haya 4 personas para gestionar correctamente el ganado y las infraestructuras rurales, las CCAA podrían “cubrir esas plazas” con personal funcionario o laboral “ad hoc”, seleccionado y formado para que realicen múltiples funciones relacionadas con la gestión y el seguimiento de la flora, la fauna, las tierras, el agua y el paisaje de nuestros montes, un personal que, además, desarrollaría una actividad económica de mercado, produciendo bienes y servicios que contribuirían a enriquecer las arcas públicas, rentabilizando o disminuyendo considerablemente el coste de dicho personal, además de contribuir a evitar el despoblamiento del medio rural. Si bien para ello sería imprescindible contar con el respaldo jurídico apropiado, mediante leyes, reglamentos, acuerdos y convenios que integrasen tanto a los propietarios públicos (ayuntamientos, mancomunidades, CCAA y Estado) como a los privados, de una manera consensuada y justa para todas las partes implicadas.

Resuena en el sombrero: “Cowboys like us”.- George Strait (Texas, 2003). Ya sé que los vaqueros norteamericanos tienen muy poco que ver con nuestros pastores carpetovetónicos, pero me gusta el espíritu de sana libertad natural que destila esta canción, y el ambiente de camaradería y cierta modernidad que se respira en el vídeo. Y lo cierto es que tampoco he encontrado ninguna canción española (salvo alguna rareza del folclore y el “Koala”, en plan más pop) que trate el tema de la ganadería.

viernes, enero 27, 2017

LA SABIDURÍA INTEGRAL DE RUDOLF STEINER






Con motivo de la fundación de la primera escuela Waldorf, el Doctor en Filosofía Rudolf Steiner impartió un ciclo de catorce conferencias pronunciadas del 21 de agosto al 5 de septiembre de 1919, que fueron traducidas al castellano y publicadas por la editorial Rudolf Steiner, en 2006 y 2016, con el título “Fundamentos de la educación Waldorf”, que he tratado de resumir en este breve artículo, en el que todas las frases que aparecen entrecomilladas están extraídas textualmente de dicho libro.

La figura de Rudolf Steiner la he descubierto hace pocas semanas y me parece de extraordinaria importancia, por lo que considero totalmente inaudito que no sea mucho más conocida. Mi impresión al respecto es que quizás haya sido olvidado por la Historia debido a tratarse de un filósofo librepensador que iba un tanto a contracorriente de las ideas que han prevalecido en lo que conocemos como “modernidad”.

Este filósofo austriaco contemplaba al ser humano de manera completa e integral, haciendo especial hincapié en su faceta artística y espiritual, consideraba que en la cultura actual prevalecía la capacidad racional, cognoscitiva o intelectual, mientras que se había olvidado de potenciar la capacidad volitiva, artística y espiritual. Fue un auténtico precursor de lo que actualmente conocemos como “inteligencia emocional”, ya que entendía que “todas las cosas del mundo provocan una impresión afectiva en el ser humano”, es más, para él lo realmente importante era la actividad anímico-espiritual.

Consideraba una aberración explicar el sentido de una poesía: “Es un pecado contra la vida humana que sea interpretado simbólicamente lo que habría de acogerse de una manera elementalmente artística”. “El hombre crece actualmente en un orden social donde se ve tiranizado por la prosa en el lenguaje”.

No entendía la obsesión por la especialización, tan en boga en el mundo moderno: “En la vida de hoy todo está especializado y eso es terrible. Ello se debe, precisamente, a que en la enseñanza ya hemos empezado a especializar”. No veía en ello ninguna ventaja práctica ni económica, sino más bien todo lo contrario, según Steiner la verdadera economía consistía en aprovechar las sinergias, los nexos comunes o hilos conductores existentes entre las distintas asignaturas o entre los diferentes idiomas (“el aprendizaje de un idioma debe apoyar el de los otros”), con lo cual “estamos en disposición de enseñar de una manera mucho más económica que si nos limitamos a cumplir ese terrible plan horario de los currículos ordinarios que malgasta energías y tiempo, donde en la primera hora tocamos un tema y en la segunda disolvemos lo que hemos aprendido en la primera”. También dijo:”No tendremos en ninguna profesión personas con iniciativa y eficiencia si no tienen la sensación de que alguna vez aprendieron cosas que no pertenecen a su profesión, aunque sea de forma rudimentaria”.

Por otra parte, también era partidario de aprovechar la tendencia lógica y natural del ser humano de variar de actividad, para evitar la fatiga o el hartazgo. Por ejemplo, proponía que los niños escribiesen una carta comercial por la mañana para que, por la tarde, estuviesen predispuestos para tratar conceptos religiosos, al haber “creado la disposición anímica que demanda ese polo opuesto”.

Señaló el desasosiego que produce en las personas la aceleración observada en la innovación tecnológica, debido a que no nos da tiempo a que la asimilemos de manera adecuada, ya que no comprendemos los fundamentos científico-técnicos en los que se basa el funcionamiento de las máquinas y aparatos que utilizamos, y eso nos crea una sensación de inseguridad y de malestar, al percibir (incluso de manera inconsciente) que no tenemos ni la más remota idea de algo que ha ideado un congénere nuestro contemporáneo.

A lo largo de las charlas, se percibe una cierta sensación de progresiva decadencia cultural y espiritual del hombre contemporáneo de aquella época (1919), por lo que me pregunto qué pensaría Steiner del ser humano del siglo XXI. Si ahora nos quejamos de que estamos perdiendo la capacidad de reflexión, él entonces se quejaba de un excesivo énfasis en los aspectos cognitivos: “Centrándonos sólo en el significado de las cosas unilateralmente, educamos al hombre en la mera reflexión sobre el mundo, en el mero conocimiento mental. Y si enseñamos solamente siguiendo esa proposición obtendríamos personas volitivamente débiles”. “Hemos sido educados tan mal que sólo se nos ha enseñado a sacarle el sentido a las cosas”. “En nuestra cultura estamos manteniendo artificialmente despierto algo que la destruye, igual que pasarse la noche empollando, propio de estudiantes demasiado diligentes, no hace más que destruir la salud. Y por eso nuestra cultura ya no está sana… El hecho es que la cultura irá siendo cada vez menos sana y los seres humanos tendrán que ir convirtiendo el proceso educativo cada vez más en un proceso curativo”.

Otro aspecto en el que parece que no hemos avanzado nada es en nuestra capacidad de escucha, Steiner se dio cuenta de manera muy clara en sus conferencias de que la inmensa mayoría de las personas escuchamos de una manera totalmente selectiva, nuestra capacidad de atención, escucha y, por tanto, de entendimiento es muy limitada. Él lo explicaba así: “La gente se ha quedado tan rígida en su escuchar que sólo se enteran de lo que se les ha quedado fijado desde hace decenios. Los hombres son incapaces de escuchar y cada vez lo serán menos en nuestra época, si no vuelven a despertar esa capacidad mediante la euritmia”.

Escucharnos unos a otros es fundamental para que las personas se presten atención mutua, se fomenten los impulsos sociales y la vida social, algo que también promueve la faceta poética-musical del hombre, “el hombre en cierto modo ha nacido como músico”.”En lo musical, el ser humano mismo es creador”. “No debemos olvidar que en lo plástico-pictórico contemplamos la belleza, la vivimos; mientras que en lo musical nosotros mismos nos convertimos en belleza”.

“En aquello que tiende a morir se puede introducir vida con lo plástico-pictórico; en cambio, en el caso de lo musical viviente, su exagerada vitalidad ha de apaciguarse, para que el hombre no se excite demasiado. Ese es el sentimiento con el que hemos de llevar lo musical a los niños”.

“La fuerza del yo afluye a través del lenguaje,… pero no despertaremos en los niños el sentimiento del yo de una manera egoísta, si se hace de manera correcta servirá para avivar en especial la voluntad hacia el altruismo, hacia la vida con el mundo exterior”. En este párrafo se vislumbra claramente el concepto del “ego” y la idea (propia de la sabiduría oriental) de empezar con el conocimiento interior y cultivar su belleza para que ésta quiera ser mostrada al exterior (nunca se muestra aquello de los que nos avergonzamos).

“Quede claro: siempre hemos de conseguir que la voluntad, el sentir y el pensar actúen conjuntamente”. La clave se encuentra en encontrar el equilibrio entre dos fuerzas o tendencias antagónicas: la simpatía y la antipatía. La primera nos faculta para amar y la segunda nos capacita para comprender las cosas. En el siguiente esquema se resume lo que Steiner relaciona con ambas fuerzas o tendencias:

- Simpatía → acercamiento → amor → voluntad → adjetivos → vocales → música.

- Antipatía → distancia → ego → intelecto → sustantivos → consonantes → plástica.

“Las vocales hay que considerarlas como matizaciones del sentimiento, mientras que las consonantes hay que verlas como imitación de objetos exteriores”.

“Si nos limitáramos a hablar en vocales, nos veríamos totalmente entregados a las cosas, nos fundiríamos con ellas, no tendríamos ningún egoísmo, pues desarrollaríamos nuestra más profunda simpatía por las cosas”.

“En todo lo que se expresa con los sustantivos nos hacemos conscientes de nuestra independencia como seres humanos. Nos separamos del mundo exterior aprendiendo a denominar las cosas con los sustantivos”.

“La cosa es totalmente distinta si describimos los objetos mediante adjetivos, cuando expresamos sus propiedades volvemos a juntarnos con ellos”.

“Si expreso el verbo, entonces me uno ya no sólo con el ser cuya palabra de actividad (verbo) estoy enunciando, sino que acompaño en su actividad lo que el otro está haciendo con su cuerpo físico. Yo hago lo mismo que él, mi yo participa de su acción”.

Steiner era partidario de decir al niño o anticipar conceptos que aún no es capaz de comprender o entender del todo: “Es sumamente importante atraer la atención del niño hacia algo que todavía no entiende, que todavía ha de madurar. Es errónea la suposición, hoy tan en boga, de que solamente habría que ofrecer al niño lo que ya entiende, pues eso despoja de vida a toda la educación”.

“También se le puede generar ese sentimiento de esperar para entender lo que está acogiendo ahora”.

“Hemos de acabar con la tendencia de tener tan poca confianza en la facultad de comprensión del niño.”

“Para el conocimiento pensante hemos de proceder de modo que desvelemos el significado de las cosas, y ahí tenemos el leer, escribir, etc. Para fomentar el quehacer volitivo hemos de configurarlo todo de manera que no lleguemos al mero desciframiento del sentido de las cosas, sino a una captación inmediata por parte del ser humano global, lo que equivale a decir que hemos de configurarlo artísticamente. Lo que hay entre estos elementos opuestos actuará en particular sobre la formación del sentimiento y la emotividad. En este último ámbito actuamos intensamente cuando ponemos al niño en situación de acoger algo memorizándolo, sin que lo entienda, sin que nos dediquemos a especular sobre su significado, aunque lo tenga; de manera que al cabo de un tiempo, cuando con otras medidas haya madurado lo suficiente y vuelva a recordar eso que había olvidado, sólo entonces podrá entenderlo”.

Es decir, Steiner defendía que los niños aprendiesen ciertas cosas de memoria, sin entenderlas plenamente, porque ese esfuerzo fortalece su voluntad y, al igual que la ortografía, ayuda a cultivar el sentimiento de autoridad y respeto a los mayores, al darse cuenta que está integrándose en una vida ya estructurada, en la que hay que tener en cuenta lo que ya existe. “No imponiéndole la autoridad al niño, sino actuando de manera que surja espontáneamente el sentimiento de autoridad”.

Si bien, Steiner tampoco entendía “el anhelo sistematizador de la ciencia actual” ni las “dictaduras” que en ocasiones impone un excesivo rigor formal, tanto a nivel científico como ortográfico, dándole una mayor importancia al fomento de la libertad y la capacidad creativa e inventiva del ser humano, tanto del maestro como del alumno.

Lo ideal es percibir las cosas y las ideas de la manera más directa, instintiva, natural y viva que sea posible. Por ejemplo, consideraba que “lo más cercano a la verdad es la sensación que surge del color, y lo menos verídico es el dibujo. Dibujar una línea horizontal para representar el horizonte es algo abstracto, algo moribundo, algo que no está diciendo la verdad ante la naturaleza. Pero cuando digo que veo algo verde y algo azul que se separan el uno del otro, entonces crece la línea horizontal de la frontera mutua entre los colores, y entonces estoy diciendo la verdad”.

De la misma forma, comenta que Schopenhauer se enojó muchísimo en su época porque en las escuelas no se enseñaba el teorema de Pitágoras simplemente viéndolo mediante la construcción de cuadrados a partir de los catetos y la hipotenusa de un triángulo rectángulo isósceles (figura I-II) o de lados desiguales (2ª figura).

En la enseñanza es muy importante seguir un determinado orden lógico y “natural”, para que se asimilen las ideas de manera óptima. Por ejemplo, siempre es conveniente partir de lo global, del total, para después ir desgranado lo particular y analizando cada una de las partes.

De manera similar, para estudiar la Naturaleza hay que hacerlo en sentido decreciente de cercanía o afinidad respecto a nosotros mismos con el resto de los seres vivos: Primero los animales y, dentro de estos: mamíferos-aves-reptiles-anfibios-peces-invertebrados; después seguiremos con las plantas y hongos, y por último estudiaremos los minerales. Pero la relación con el ser humano es fundamental, aquí se ve muy bien la gran influencia que tuvo Goethe en sus ideas: “Todo el resto del mundo en realidad alcanza su propia consciencia en el ser humano”.

Como vemos, por todo lo que he tratado de resumir de este denso ciclo de conferencia, Steiner le dio una gran importancia a la educación y formación del ser humano: “La educación y la enseñanza han de convertirse en un verdadero arte”. Especialmente dirigida a los niños, buscando la manera más eficaz de favorecer que la sabiduría fluya naturalmente, se desarrolle y potencie cada una de las facultades, en el momento más oportuno y adecuado, a lo largo del crecimiento físico y espiritual de las personas.

Como Steiner creó una nueva disciplina artística denominada “euritmia”, me veo impulsado a ilustrar esta entrada con los Eurythmics :There must be an angel (playing with my heart) (Londres, 1985).

Como anécdota curiosa, destacar el enorme parecido físico existente entre Rudolf Steiner y el actor inglés Jeremy Irons (ver fotos de arriba), con toda la intención de dar ideas para una posible y anhelada película sobre la vida e ingente obra de este gran filósofo austriaco.

lunes, diciembre 26, 2016

LA LEYENDA DE SAN PRUDENCIO









Según cuenta la tradición, Prudencio, obispo de Tarazona, se encontraba en Osma (Soria) para arreglar unos conflictos, cuando murió. Para dilucidar el lugar donde sería enterrado (por haber muerto fuera de su diócesis), se cargó el cadáver a lomos de una mula que, tras dos días de camino, llegó hasta una cueva en la ladera del monte Laturce (en Clavijo, La Rioja), donde paró. Allí fue enterrado y se levantó una iglesia dedicada a San Vicente que, posteriormente, pasaría a llamarse de San Prudencio.

Aunque esto debió ocurrir a finales del siglo VI, no se tiene constancia de la existencia de este monasterio hasta el siglo X, con la reconquista del valle del río Leza. Aunque inicialmente tuvo mucho protagonismo en la repoblación de dicho valle, posteriormente perdió poder e incluso sus moradores se sometieron al monasterio de Albelda, desde el año 950 al 1.058, por lo delicado de su ubicación en zona fronteriza.

Los propietarios del monasterio, los Señores de Cameros, tuvieron allí su panteón. Diego Jiménez (que sucedió a su hermano Pedro Jiménez en el señorío) y su esposa Guiomar Rodríguez de Traba, refundaron el monasterio en 1.181 y lo entregaron al Monasterio de Santa María de Rute, de la orden del Císter, que había sido fundado en 1.162 por Pedro Jiménez, su hermano Diego y la hermana de ambos, Teresa, junto con su esposo Lope Íñiguez de Mendoza, Señor de Llodio. La donación del monasterio de Monte Laturce al de Rute estipulaba que los monjes de este último monasterio se trasladasen al del Monte Laturce como comunidad cisterciense.

Más adelante, varios monasterios menores e incluso las parroquias de Villanueva de San Prudencio, Ventas Blancas y Lagunilla del Jubera, estuvieron a cargo del monasterio de Monte Laturce.

Además de las reliquias de San Prudencio (la mayoría fueron trasladadas a Santa María la Real de Nájera), también poseía las de San Funes y San Félix del Monte.

Inicialmente estuvieron bajo la orden de San Benito, y en 1.181 cambiaron a la cisterciense.

Con la desamortización de Mendizábal, en 1.836, fue abandonado y sus posesiones enviadas a la Concatedral de Santa María la Redonda de Logroño, donde se encuentra el busto de San Prudencio de la 3ª foto. Actualmente se encuentra en ruinas y forma parte de la lista roja de patrimonio en peligro de España.

Esta tarde del día después de Navidad, he ido a visitar las ruinas del Monasterio de San Prudencio, en compañía de mi hermano Diego (6ª foto), y nos ha sorprendido el enorme tamaño de las edificaciones para estar en un paraje tan abrupto y apartado. No se ven vestigios de caminos o accesos de cierta entidad, salvo una angosta vereda de cabras que arranca desde la fachada Oeste, la más próxima al fondo del barranco, y parte en dirección Sur, siguiendo la curva de nivel (quizás sea cierto que los primeros fundadores vinieron desde Soria con el cadáver de San Prudencio a lomos de una mula). Muy cerca de lo que debería ser la entrada al monasterio hay una cueva o cripta, donde quizás yacieron los restos del Santo, que actualmente utiliza el ganado como refugio para guarecerse de las inclemencias del tiempo.

Ciertamente, el paisaje tiene esa decadencia romántica que parece sacada de las “Leyendas y Narraciones” de Gustavo Adolfo Bécquer, al pie de unos farallones rocosos que conforman unos estratos verticales de areniscas roljizas que chocan contra rocas calizas del Cretácico, cuyas cuevas y repisas albergan una nutrida colonia de Buitres leonados.

En la soleada ladera encontramos una singular comunidad florística, debido a la inusual mezcla de especies, ya que conviven juntos Romeros, Aulagas, Tomillo, Espliego, Coscoja, Encina, Sabina mora, Espino negro (Rhamnus lycioides), Aladierno o Carrasquilla (Rhamnus alaternus), Boj (Buxus sempervirens), Guillomo (Amelanchier ovalis), Espirea (Spiraea hypericifolia ssp. obovata), Quejigos (Quercus faginea, en la 7ª foto), Cornicabra (Pistacia terebinthus) y Arce de Montpellier (Acer monspessulanum).

Con el abandono y el paso del tiempo, la flora y la fauna silvestre va recuperando el espacio que le fue arrebatado hace siglos por el ser humano. Con la salvedad de algunos aficionados al motocross que gustan de transitar por estas escarpadas laderas produciendo cierta contaminación acústica y atmosférica a su paso, puede decirse que la paz ha vuelto al valle.

Resuena en el sombrero: “Peace in the Valley Once Again”.- The Handsome Family (Chicago (Illinois), 2001).

Todas las fotos by Mad Hatter, excepto la de San Prudencio.

miércoles, diciembre 14, 2016

EMOTIRRATIOCULTURA





La palabra “emoción” proviene del latín “emotĭo” que significa movimiento, impulso, “aquello que te mueve hacia”, otra palabra latina que también lleva el sufijo –tio que indica “acción y efecto” es “ratio” (razón), por lo que no alcanzo a entender la histórica contraposición entre ambos términos que ha existido y que, cultural y coloquialmente, aún persiste, un antagonismo que afortunadamente está siendo desmontado por los avances producidos durante las últimas décadas en lo referente al conocimiento de la estructura y funcionamiento neurológico de nuestro cerebro y el desarrollo de una nueva disciplina que conocemos como “inteligencia emocional”.

El pasado lunes, escuchaba en RNE-1 una entrevista al ex-ministro Eduardo Serra, Presidente de la FundaciónTransforma España”, en la que explicaba que vivimos unos tiempos de profundos cambios, que él llegó a comparar con el momento histórico en el que pasamos del paleolítico al neolítico impulsado principalmente por el desarrollo de la agricultura, en el que los jóvenes, que son quienes representan el futuro, deben ser escuchados más que nunca, algo que la fundación que preside el Sr. Serra está haciendo a través de unos proyectos denominados “Think Tank”, “Action Tank” y “Talento Joven Generacion Sisi”.

En el primero de ellos, a través de las redes sociales se están recopilando ideas y realizando encuestas que ponen de manifiesto la distancia gerenacional existente en estos momentos. Por ejemplo, la violencia de género ocupa el puesto nº 24 en el orden de prioridades de los problemas que preocupan a la población en general, mientras que para los menores de 35 años se trata de la segunda preocupación en su ranking, mientras que la política ocupa el décimo puesto, indicándose además el hecho de que únicamente el 17% de los jóvenes votaron a los dos partidos tradicionalmente mayoritarios (PP y PSOE), en las últimas elecciones generales.

Pero lo que me pareció más interesante fue el concepto de “cross fertilization” (fertilización cruzada) aplicado a las ideas que se está llevando a cabo en el proyecto denominado “Talento Joven Generación Sisi” (en contraposición a la famosa “generación nini”), mediante el cual se están poniendo en contacto jóvenes talentos de diferentes sectores del mundo empresarial, al objeto de que se nutran mutuamente, utilicen, trasvasen y adapten ideas surgidas en un sector y que puedan aplicarse en otros, propiciando y facilitando nuevos puntos de vista y nuevos enfoques para resolver multitud de problemas.

Este concepto de “fertilización cruzada” siempre ha sido asociado a la botánica y a la agricultura, por lo que me resulta sumamente curioso cómo la revolución tecnológica, socioeconómica y cultural que supuso la agricultura, referida al cultivo de las plantas, parece reeditarse, en este momento histórico, respecto a las ideas y las formas de participación ciudadana.

Porque es evidente que estos proyectos reflejan el deseo, la decidida y firme voluntad de una parte importante y creciente de la población (jóvenes y no tan jóvenes) de tomar la iniciativa, de participar activamente en la toma de decisiones y en la construcción del futuro.

Mirando al futuro, pero teniendo en cuenta el pasado, para no repetir errores, pero sin perder nunca el sentido del humor, he de reconocer que a mi esto de “Generación Sisi” me suena un pelín a “Sissy”, por lo que hoy lo que termina resonando en el sombrero son nuestros queridos amigos The Fleshtones con este divertido tema interpretado magistralmente en directo: I´m not a Sissy anymore.