miércoles, noviembre 18, 2009

Plumas y Espinas Invisibles






Es el tiempo de las criaturas de la noche. Los días, aunque soleados, cada vez son más cortos, y hay que pasarlos escondidos, camuflados en el mundo pardo, ocre y gris de las cortezas, los líquenes, los troncos, las ramas y las hojas secas del bosque, para no ser molestado por los bandos de los ruidosos y valientes pajarillos que afrontan la proeza de pasar el otoño y el invierno en nuestras inhóspitas y solitarias sierras norteñas.

En el sotobosque, el Rosal silvestre (Rosa pimpinellifolia) protege sus frutos con un espeso y pinchudo alambre de espino, a prueba de ratones.

Unos ratones que en estas fechas se entretienen royendo bellotas y los desmogues de los corzos, ricos en sales minerales, recién caídos sobre la hojarasca que cubre el suelo.

Estos pequeños y activos roedores serán cazados y tragados enteros por las rapaces nocturnas, como el Cárabo común (Strix aluco) y el Búho chico (Asio otus), que descansan durante el día pegados a los troncos o en el interior de huecos y se deshacen de los restos no digeribles de sus presas, vomitando unas bolas de pelo y huesos llamadas egagrópilas.

Mientras el Hidno imbricado (Sarcodon imbricatus) fabrica sus agujas apuntando hacia abajo, hacia el mantillo del que extrae su sustento, descomponiéndolo, al igual que hacen las lombrices de las que se alimenta la misteriosa “Dama de los ojos de terciopelo” que también descansa durante el día, quieta e invisible, echada en algún tranquilo y silencioso rincón del suelo del bosque.

Resuena en el sombrero: En el enlace de “bandos” se pueden escuchar y ver unos pájaros que ahora ya se sienten mucho mejor y de lo más animados, bailando casi tan rápido como yo en el concierto de los "Fleshtones" de mi entrada anterior.

Fotos y dibujos by Mad Hatter: 1) Cárabo descansando tras la primera nevada. 2) Cárabo durmiento en el interior del hueco de un haya. 3) Cabeza de Búho chico. 4) Frutos y espinas del Rosal silvestre. 5) Carpóforos de Hidno imbricado en el suelo de un pinar.

sábado, noviembre 14, 2009

¡¡¡QUÉ FALLO!!!


Resulta que los que vienen esta noche a tocar a Logroño no son los "Fuzztones", tal y como dije equivocadamente hace dos entradas, sino que son los "Fleshtones", tal y como intuía nuestro querido amigo "Atikus" ¡¡¡¿¿¿Pero cómo es que nadie me advirtió del error???!!!

Todo se debe a un malentendido, causado por el parecido entre el nombre de ambos grupos neoyorquinos. En fin, no pasa nada, la verdad es que me apetecía recordar a los "Fuzztones", y el de los "Fleshtones" sin duda será todo un conciertazo que a buen seguro servirá para animarme, ya que estos últimos son mucho más festivos y alegres que los primeros.

La verdad es que necesitaba unas vacaciones, destaponar mis oídos y mi corazón, y para eso nada mejor que escuchar una canción de los "Fleshtones", en esta ocasión con una versión que casi suena mejor que la original, a cargo de una no menos legendaria banda de viejas glorias del garaje norteamericano, se trata de los "Slickee Boys" de Washington D.C., que empezaron a tocar nada menos que en 1976!!!, con un tema incluido en aquella increíble recopilación del 2007 titulada "Vindicated!":



Resuena en el sombrero: "Headlock on my Heart".- The Slickee Boys (Washington D.C.; 2007).

En la foto, el microcirujano que salía en la portada del "Laboratory of Sound", el álbum de los "Fleshtones" de 1995, haciendo lo que puede para recomponer los corazones rotos.

domingo, noviembre 08, 2009

Olvidar el azul



¿Es posible olvidar un color?

Según dicen, la gente que pierde la vista por un accidente o una enfermedad, con el tiempo, acaba por olvidarse de cómo eran los colores.

¿Y el dolor? ¿Es posible olvidar un dolor, una sensación o un fuerte sentimiento?

¿Se puede aprender a olvidar?

El “toque azul” lo pone en esta ocasión la flor del “Nomeolvides” (Myosotis arvensis) de la primera foto, y el “toque outsider” viene de la mano de esta canción que versionearon los Lyres a mediados de los 80:



Resuena en el sombrero: “Teach me to forget you”.- The Outsiders (Amsterdam, 1968).


jueves, noviembre 05, 2009

EL MUNDO AL REVÉS



¿Por qué todo el mundo está al revés?

No pude escuchar lo que me dijo Batman.

Creo que necesito destaponar mis oídos.

Atención aviso: Sonidos altamente corrosivos.

Resuena en el sombrero: “My World Is Upside Down”.- Primero en la versión original de The Shames a mediados de los 60; y luego en la versión que hicieron los Tell-Tale Hearts, a mediados de los 80, cuyo teclista y armonicista, Bill Calhoun, aparece en la segunda foto, arriba a la derecha, mirando el mundo al revés.

The Shames: "My World Is Upside Down":



Tell-Tale Hearts: "My World Is Upside Down":

jueves, octubre 29, 2009

VIENEN POR NUESTRAS MENTES


Se acerca la víspera del día de todos los Santos, la famosa “All Hallows´ Eve”, o sea “Halloween” y para celebrarlo ¿Hay algo más apropiado que una actuación de los “Fuzztones”? Una de las bandas más oscuras y terroríficas del garaje contemporáneo, los reyes de “esa cosa del pantano”, con el incombustible, echao pa´lante y protuberante macarra, Rudi Protrudi, al frente.

El próximo día 14 de noviembre vienen los “Fuzztones” a la sala “Biribay” de Logroño, como una especie de Santa Compaña rockera, como dirían los “Golpes Bajos”:

“Sigo la procesión con un hacha de cera, soy una parte de ellos que aterroriza la aldea, entablo amistad con fantasmas y visiones, bañando en terror a los pobres de espíritu. Por las cerraduras sacan a los dormidos para que se unan a ellos y a su tan lúgubre marcha, más pobre de aquel que no pase por muerto porque le entregan un cirio y ese no vuelve a su lecho”.

En fin, ya se sabe que las malas noticias viajan deprisa, mientras el tiempo pasa, ella es una malvada cenicienta, she´s a voodoo child… I hear the call of the wild!

Resuenan en el sombrero: “Bad news travel fast”, “As time´s gone”, “She´s wicked” y “Cinderella”.- The Fuzztones (New York (USA), 1984):

Bad News Travel Fast:




As Time´s Gone:




She´s Wicked:




Cinderella:



sábado, octubre 24, 2009

Encantos Ocultos





Esta mañana he desayunado tarde, tranquilo, sin prisa, he hecho la colada, he tendido la ropa y luego, como hacía muy buen día, me he ido al monte a ver si había salido alguna seta después de las últimas lluvias.

La verdad es que no iba con demasiadas esperanzas porque por aquí no ha llovido tanto, soplaba un tórrido viento del suroeste y, a medio día, seguro que no era el primer buscador de setas que habría pasado por allí.

Al salir del coche vino hacia mi uno de esos perros pastores de la sierra (primera foto) que, a falta de ganado, andan vagabundos por el monte. Este tenía collar y estaba limpio, por lo que a buen seguro que tendría dueño, parecía simpático y se acercó a mi en busca de alguna caricia en aquel solitario paraje.

Después de darnos los buenos días y olisquearme, el perro se dirigió hacia una de las pocas encinas que hay en esta zona de pinares ¡Hombre una encina! (pensé) Vamos a ver si hay algo debajo. Medio escondidas entre la hierba seca vi unos sombreros parduzcos de unas setas, me agaché y levanté una de ellas, a juzgar por el grosor de su pie sin duda se trataba de alguna especie de Boletus, si bien las manchas oscuras que aparecieron en los poros de debajo al tocarla me hacía sospechar que se trataba de una de esas dudosas especies de Boletus azuleantes, y su aspecto tampoco era demasiado apetecible (segunda foto), sin embargo me llevé las dos que parecían más sanas para identificarlas en casa.

Continué el paseo y en el pinar lo único que encontré fue un par de Babosas (Suillus luteus) que también cogí, y algunas Amanitas muscarias y Russulas que estaban empezando a emerger del suelo.

Al llegar a casa, identifiqué la seta dudosa, se trataba de Boletus erythropus, especie tóxica en crudo pero comestible al ser cocinada. Lo cierto es que nunca antes la había probado, así que limpié los Boletus y los Suillus quitándoles con un cuchillo la cutícula viscosa y los poros (una especie de tejido esponjoso y fibroso que tienen bajo el sombrero). Corté el pie de los Boletus en rodajas circulares y en láminas todo lo demás (en la tercera foto, arriba las Babosas de color amarillo claro, abajo, de color violáceo, están los pies de los Boletus, y en el centro, de color parduzco, los sombreros de los Boletus).

En una sartén con aceite de oliva eché un par de dientes de ajo cortados en láminas. Allí freí las setas como si fuesen patatas fritas, las saqué poniéndolas en un plato y en el aceite que quedaba en la sartén freí un huevo. El resultado es el que veis en la cuarta foto.

El Boletus erythropus resultó tener un sabor excelente, muy suave, con un ligero toque dulce (como casi todos los Boletus), yo lo describiría como algo intermedio entre la batata y el hígado, aunque con una textura mucho más suave y untuosa, si bien carece del espectacular aroma que poseen sus nobles primos los Boletus del grupo edulis.

En fin, a veces las cosas que tienen un aspecto poco atractivo nos sorprenden con encantos ocultos. Como el humilde perro pastor serrano, peludo, ni grande ni pequeño, pero simpático y gran buscador de setas; el modesto Boletus erythropus, que adquiere un extraño y poco sugerente color azulado al ser cortado; las despreciables Babosas con ese sombrero viscoso y su color amarillento; y el vulgar huevo frito, corriente y moliente pero qué pocas cosas hay que puedan superarlo.

No hay que fiarse de las apariencias, a veces merece la pena arriesgarse y apostar por cosas, setas, animales o personas que la mayoría de la gente desprecia, sólo hace falta un poco de curiosidad, confianza y suerte ¡Ánimo!

jueves, octubre 22, 2009

Blancos con Alma Negra




Por fin llueve con ganas y comienza a hacer frío, y como suele sucederme, a medida que se acerca el invierno y baja el mercurio, parece que para compensar sube mi temperatura musical, resurge mi alma negra, saco mis chalecos y mis botines, comienzo a balancearme con un cierto "swing" al andar y al hablar no puedo evitar que se me escapen anglicismos como "cool", "mojo", "groovy", "baby" y otras horteradas por el estilo. Y el estilo nace en aquel momento maravilloso a finales de los 60, en el que el "Soul" empieza a convertirse en "Funky", sin llegar todavía a los excesos discotequeros posteriores.

Me encantan esos órganos antiguos que se cargan de fantásticos efectos sonoros como leslies, ecos y primitivas distorsiones que poco después se dispararían hasta el infinito con el desarrollo de los sintetizadores y los shamplers. Pero como suele pasar, a medida que se incrementa la complejidad técnica, con el uso y abuso de máquinas y artilugios electrónicos, aumenta el automatismo y la frialdad, con la consiguiente e indeseable pérdida de calor humano y pasión que ello conlleva, y en el arte, como en casi todo en la vida, la pasión es fundamental, no debemos olvidarlo.

Por motivos no sé si genéticos o culturales, se ha llegado al convencionalismo o estereotipo de que la raza negra está más próxima a la primigenia y ancestral pasión animal que a la fría, civilizada y evolucionada tecnología que históricamente ha sido principalmente desarrollada por blancos, sesudos, racionales, protocolarios y cuadriculados blancos, muy blancos. Pero, afortunadamente, todos estos estereotipos racistas y sexistas se van diluyendo con el tiempo y todo evoluciona, y ahora resulta que los músicos electrónicos más vanguardistas y sofisticados han recuperado la magia de aquellos sonidos del soul negro, lo que supone rizar el rizo hasta casi retornar de nuevo a lo "afro".

En la música popular ha habido algunos blancos con alma negra, en orden cronológico (seguro que me dejo a muchos): el norteamericano Elvis Presley, el irlandés Van Morrison, el inglés Joe Cocker, los suecos The Creeps, el español Miguel Ángel Julián (segunda foto, "Cool Jerks", "Soul Tellers") y, más recientemente, artistas tan interesantes como el californiano Bart Davenport (tercera foto) del que últimamente he escuchado algo realmente brutal, o el también irlandés David Holmes (primera foto), responsable de la banda sonora de la saga "Ocean" (11, 12 y 13 ¡Menudo reparto!) y otras películas como "Hunger", "Cherrybomb", "Five Minutes of Heaven", "Buffalo Soldiers", "Out of Sight" y "Resurrection Man"; hace poco ha sacado un álbum en solitario titulado "The Holy Pictures" y ha colaborado con multitud de músicos como U2, Primal Scream, Manics, St. Etienne, Doves, Joyzipper y Manic Street Preachers.

Resuenan en el sombrero: Banda sonora de "Ocean´s 13".- David Holmes (2007); y "Soul Teller".- Soul Tellers (2007).





You are so cool, baby!!!