miércoles, noviembre 21, 2007

El árbol que tiembla y susurra




Temblón, Tiemblo, Tembleque, Tremolina, Trémol, Tremoleta, Trému, Ikararbolea, por todos estos nombres populares se conoce en las diversas partes de nuestra geografía a un bello y esbelto álamo, propio de las montañas del Norte y del Centro Peninsular, se trata de la especie Populus tremula, de la familia de las Salicaceas, que agrupa a álamos, chopos y sauces (géneros Populus y Salix).

Al álamo temblón se le llama también en lengua celta, "doille papil" (hojas de mariposa), ya que mariposa es "pa-pil" y "papul" (de donde procede el latín "papilio" y el francés "papillon") y al árbol en indogermánico se le llama "papil", por la forma de agitarse, a modo de aleteo continuado. En el Norte de Italia a los algodones voladores de los Populus se les llama "pappo" que viene a querer decir algo así como "mariposilla".

La denominación latina "Populus" resulta entonces procedente de una curiosa y muy antigua etimología popular que acomoda la arcaica denominación céltica e indogermánica (celta "poibleog", germánico "pappel" y "populier", rusos "papul" y "topola") a la de la palabra que significa "pueblo" (populus), debido quizás a que los álamos y chopos siempre han estado muy ligados al paisaje de pueblos y ciudades, asentados frecuentemente en la proximidad de los ríos, siendo además muy comunes desde la antigüedad los parques constituidos por alamedas.

La denominación castellana y aragonesa de "pobo", así como la italiana de "pioppo", proceden de "popus" y éste del "populus" latino, tras la eliminación del final de la palabra que parece un diminutivo "ulus").

Mientras que la palabra "trémulo" resulta un cultismo introducido por las corrientes italianizantes del siglo XVI.

Sebastián de Covarrubias en su voluminoso diccionario "Tesoro de la Lengua Castellana o Española" (1611) se refiere al álamo trémulo con estas palabras: "Dan por epícteto al álamo trémulo: populus tremula, porque los piecitos de sus hojas, por ser sutiles y estar las hojas ralas, con qualquiera vientecico se menean. Y así dize el cantarcillo viejo y muy celebrado:

De los álamos vengo, madre
de ver como los menea el aire
."

Por otro lado, la palabra "chopo" es un leonismo. El latino "populus" da un "popus" que pasa a "chopu" de forma análoga a como el latín "planus" origina el leonés "chanu".

El álamo temblón se diferencia de sus primos los álamos blancos y los chopos, en que suele ser más montaraz que éstos, ascendiendo a mayor altura en las montañas y no relegándose únicamente a las riberas de los ríos, existiendo rodales o bosquetes de esta especie salpicados en el interior de pinares, abedulares, hayedos, robledales y bosques mixtos.

Además del característico y sonoro temblor de sus hojas, también se distinguen por su colorido otoñal, con abundantes tonalidades rosadas y rojizas, mientras que en los álamos y chopos predominan los tonos amarillentos, dorados y ambarinos.

La madera del álamo temblón es blanca, ligera, homogénea y elástica, tradicionalmente se ha empleado para confeccionar cajas en las que transportar alimentos (queso, pan, frutas), así como para la fabricación de carretas, dada su resistencia a los roces y a los golpes. Por esta razón se ha empleado también para cajones de muebles y embalajes.

Al cortarse con máquinas y trabajarse con pulidoras apenas se astilla, cualidad que le hace especialmente indicada para fabricar cerillas y palillos de dientes, así como las paletas para pintar al óleo. Para el caso de las cerillas, parece ser que, además, no se quema con rapidez.

Las tiras largas obtenidas de hendir los troncos delgados y ramas gruesas, al igual que las del castaño, se emplean en cestería en el norte de España, principalmente para hacer canastos y cuévanos.

En muchas comarcas del norte, se utilizan los fustes de álamo temblón para la construcción de vigas y pilares para techumbres de cuadras y arquitectura tradicional. Con la ventaja de que se clava y atornilla bien.

La madera también se ha empleado asiduamente para fabricar cribas o cedazos, así como mangos de herramientas y escaleras.

En León y Zamora se conocen como "trasgales" a los bosquetes de este álamo. La trasga es una pieza de madera empleada para unir el yugo al arado. Por otro lado, en la mitología astur, el "trasgu" es el divertido y bromista duende de las trastadas domésticas.

El follaje se utiliza como ramón para forraje invernal del ganado, y su corteza y yemas tienen uso medicinal, al tener propiedades febrífugas y antiescorbúticas. La yemas se utilizan contra las hemorroides y con ellas se fabrica un bálsamo utilizado por los curanderos y brujas galeses. En el norte de Europa, en épocas de hambruna, la corteza interna se muele para fabricar una harina comestible. La corteza además se emplea como curtiente.

En numerosas comarcas de Castilla y, sobre todo, del ámbito leonés, es muy típica la celebración del mayo, ligada a las más ancestrales culturas. El mayo es un fuste recto y esbelto de álamo que es elegido y cortado por los mozos del pueblo, quienes lo llevan a la plaza donde se pina el mayo, es decir que se hinca vertical y queda plantado.

En numerosos pueblos leoneses se pinaba el mayo con motivo de la celebración del cantamisa (sacerdote que oficia su primera misa). El mayo suele hincarse en la noche del primer día del mes de mayo. Con el dinero obtenido de la venta del poste, se paga una merienda para los organizadores. La costumbre es que el dueño del árbol no pueda cobrarlo a los mozos, quienes son libres de escoger el mejor del término y a veces incluso el de otro pueblo vecino.

En la provincia de Zamora existen más de nueve tipos de mayos y en algunos se cuelgan unos grandes muñecotes llamados "Xudas".

En algunos lugares, el tronco del mayo se cortaba en pequeñas trozas con las que los chiquillos se hacían carros de juguete.

En las aldeas de Asturias los solteros "plantan l´alamu" en la noche solsticial de San Juan.

Para los pueblos indígenas norteamericanos las especies del género Populus (cottonwood, aspen, poplar) también tienen un importante valor mitológico y cultural. Por ejemplo el gran jefe espiritual de los Sioux, "Alce Negro", dice en un pasaje de su "Gran Visión":

"Tomé el brillante palo rojo (1) y lo hinqué en el centro del poblado. Cuando tocó la tierra, saltó poderosamente en mi mano y se convirtió en un "Waga-chun", el árbol susurrante (debido al sonido que producen sus hojas al vibrar con el viento), muy alto y con frondosas ramas donde cantan los pájaros. Y bajo su sombra, todos los seres vivos con raices, patas o alas, se mezclarán con la gente, como si fueran hermanos y gritarán de alegría".

(1) Este palo rojo se lo había dado el Gran Padre del Sur, donde vive el verano y de donde viene el poder de crecer.

Resuena en el sombrero: El susurro de las hojas del Álamo temblón mecidas por el viento y los secos chasquidos que se producen cuando las hojas se desprenden del tallo para caer al suelo.

9 comentarios:

WODEHOUSE dijo...

Con este brillante lápiz rojo, subí al árbol susurrante a escuchar los pajarillos que cantan en las ramas más altas y oir los coros que las hojas con forma de mariposa hacen al ser mecidas por el viento, para tratar de componer en mi pentagrama de raíces la canción que escuchaba.
Al no ser posible reflejar tanta belleza en un simple pentagrama me bajé y me acomodé bajo su sombra hasta que dormida soñé con la canción. ¡¡¡¡Qué bonita entrada!!!!

Mad Hatter dijo...

Me alegro de que te guste, tu comentario sí que es bonito "Wood", estás hecha una poetisa.

Carmen dijo...

Qué pedazo de texto! Me ha encantado, de verdad... es que es de los pocos árboles que reconozco cuando salgo fuera de la city... y, además, me recuerda a todo eso que dices, al sonido y al color. Me sabe todo esto a paseos, unos paseos que ahora no puedo dar... pero ya los daré . Besosss con aire.

Lula Fortune dijo...

El que a buen árbol se arrima...buen álamo le cobija.
Precioso e ilustrador post .
Un beso perenne.

Mad Hatter dijo...

Muchas gracias chicas.
Estoy en la gloria, comentado y halagado por mujeres (je, je).
Vais a conseguir que me ruborice.
Besos.

El futuro bloguero dijo...

No puedo reprimirme. Necesito escribir esto:

Recordad el Alamo....!!!!

Mad Hatter dijo...

Efectivamente "FutBlo", en la siguiente entrada, que está algo relacionada con esta, he puesto una alusión al "Álamo".
¡Jau!

WODEHOUSE dijo...

A ver ese "logroñica" sentimentaloide!!!qué fue del tipo duro que habitaba en tu interior???, ja,ja...

Mª Ángeles Herrero Gil de Muro dijo...

La palabra chopo no creo que sea leonismo, en La Rioja se dice, se ha dicho siempre y en las comunidades vecinas también.