jueves, junio 14, 2012

MI CABRA "NORTE"


Cuando era pequeño, a veces jugaba con la cabra del pastor del pueblo al que solía ir a veranear con mi familia. Recuerdo que la llamábamos “Norte”, debido a que tenía un largo pelo rubio y unos grandes cuernos que nos recordaban a un vikingo.
Los pueblos bárbaros del Norte (Vikingos, Hunos y Godos) siempre se han caracterizado por dedicarse al asedio y pillaje de los pacíficos y civilizados pueblos del Sur, cuna de antiguas y grandes culturas, como los Egipcios, los Griegos y los Romanos. Concretamente, a la civilización Griega le debemos el nacimiento de asuntos tan importantes como la Filosofía, el Deporte (*) y la Democracia.
En estos tiempos, afortunadamente, ya no nos dedicamos a guerrear y tratar de expoliar al vecino a fuerza de espadas, hachas, lanzas, escudos, arcos y flechas, sino que ahora utilizamos armas mucho más civilizadas, sofisticadas y sutiles, a través de los mercados y los “rescates financieros”, pero el resultado viene a ser el mismo, es decir, que los serios, racionales y trabajadores pueblos del Norte mantienen su dominio y control sobre los informales, pícaros y golfos pueblos del Sur. Por fin el Norte ha recuperado su posición natural, es decir, los que mandan son los del Norte, como tiene que ser y “como Dios manda” (*).
Sin embargo, muchos tenemos la sensación de que hemos perdido el Norte, más que nunca, por lo que convendría pararse, centrarse, reflexionar, recuperar la esencia fundamental de la vida y volver a las raíces.
Es conocido el dicho de “la cabra tira al monte”, el ganado caprino siempre ha sido visto por los forestales plantadores de árboles como el enemigo a batir. Si bien, es una de las mejores formas que ha encontrado el hombre para sacar provecho de los duros pastos leñosos y los pétreos ramajes que cubren los desolados páramos y las agrestes sierras ibéricas, convirtiendo en alimento rico en proteínas (leche y carne) los duros matorrales que subsisten sobre los suelos secularmente descarnados.
Ciertamente, todos llevamos una “cabra” dentro que debemos controlar para no dejarla desbocada a su libre albedrío, de forma que nos tire y nos arrastre a la pereza, a la ira o a la avaricia.
Tampoco es buena la estrategia de la “avestruz”, que en demasiadas ocasiones hemos adoptado los despreocupados y timoratos pueblos del Sur, sin afrontar los problemas a su debido tiempo.
Para ello, nada mejor que escuchar los relajados y serenos sonidos de folk moderno que nos trae la banda escocesa “The Magnetic North” (segunda foto) que han versioneado a los “Beach Boys” en su época más gloriosa del “Pet Sounds” (en la primera foto Brian Wilson, tras la famosa foto de portada con las cabras).
¡Cabritas y avestruces a mi!
Resuena en el sombrero (desde el Sur de Europa y el Norte de España): “You Still Believe in Me”.- The Magnetic North (Scotland (UK), 2012).
(*- Si bien el Sur sigue manteniendo su supremacía en muchos deportes ¡Aupa Nadal! ¡Viva La Roja!).

jueves, mayo 31, 2012

SI LOS BEATLES HUBIESEN SIDO NEGROS




Es evidente que la música negra, especialmente el Rythm & Blues y el Soul, influyeron enormemente en los Beatles, pero… ¿Qué hubiese pasado si en lugar de cuatro paliduchos de Liverpool hubiesen sido un grupo de muchachos de color?

Pues, entre otras cosas, que habrían pegado mucho más con los bombones helados “Beatle Bar” (cuarta foto por gentileza de Pilar Pop SiclesWodehouse”).

You´ve got the feeling, baby? ¡Bonitos sombreros, chicos! (“Black Heat” en la 1ª foto) y Al Green en la 2ª.

 Resuenan en el sombrero: “I Want to Hold Your Hand”.-Al Green (Memphis (Tennessee), 1969). “And I Love Her”.- The Vibrations (Los Angeles (California), 1966). “Drive My Car”.- Black Heat (Washington, D. C., 1975).

lunes, mayo 28, 2012

ELLA HABLA CON LOS ARCOIRIS





Ella habla con los arcoiris… y con Bruce Springsteen… y con Joey Ramone… y con Keith Richards… y con Brian Wilson. Ella es Verónica Yvette Bennett, más conocida como Ronnie Spector (1ª foto), ya que estuvo casada con el famoso productor Phil Spector, del que se divorció en 1974, debido a que prácticamente la mantenía recluida en casa, de la que huyó descalza tras romper un cristal, ya que Phil le escondía los zapatos para que no saliese y, debido a sus celos enfermizos, le prohibió (junto con el resto de las Ronettes, que eran su hermana Estelle y su prima Nedra) ir de gira con los Rolling Stones y con los Beatles. En su biografía “Be My Baby: How I survived Mascara, Miniskirts and Madness”, Ronnie confiesa que habría muerto si no llega a escaparse de casa. Actualmente, Mr. Spector cumple condena en la cárcel (desde el 2009) por el asesinato de la actriz Lana Clarkson, en 2003.

Ronnie (de madre mitad afroamericana y mitad cherokee y padre de origen irlandés) siempre fue la cantante preferida de Bruce Springsteen. En 1976, Ronnie apareció como invitada en el primer disco de Southside Johnny & The Asbury Jukes, cantando el tema “You Mean So Much To Me”, escrito por Springsteen.

En mayo de ese mismo año, en el club Stone Pony de Asbury Park, presentando el álbum, Southside Johnny contó con la participación en el escenario de Ronnie, interpretando el mencionado tema. El concierto también contó con la presencia de Steve Van Zandt, Max Weinberg y el propio Bruce como fin de fiesta.

El 4 de noviembre de 1976, Bruce Springsteen and the E Street Band actuaron en el Palladium (Nueva York) donde contaron con la presencia de Ronnie interpretando sus tres mayores éxitos con The Ronettes: “Be my Baby”, “Baby I Love You” y “Walking in the Rain”.

En 1977, Steve Van Zandt, ejerciendo como productor, reunió a Bruce y a la E Street Band para grabar un single con Ronnie. El single compuesto por las canciones “Say Goodbye To Hollywood” (de Billy Joel) y “Baby Please Don´t Go”, se lanzó en abril de ese año. Debido a los problemas legales que tenía Bruce en esa época con su productor Mike Appel, no consta en los créditos. Tanto Van Zandt como Ronnie han verificado su participación con la guitarra acústica, e incluso Ronnie ha declarado que se grabaron más temas para un posible futuro álbum, que nunca vio la luz, que están en posesión de Bruce.Actualmente el single es una autentica pieza de coleccionista.

Años más tarde, en 1999, fue Joey Ramone quien produjo su disco “She talks to Rainbows”. En la tercera foto se les puede ver junto a Dee Dee Ramone y Keith Richards. (Por cierto en la canción de los RamonesIt´s not my place (in the 9 to five world)" se menciona a Phil Spector).

Resuenan en el sombrero: “Say Goodbye to Hollywood” y “Bye, Bye, Baby”.- Ronnie Spector con la E Street Band (1977) y con Joey Ramone (1999).

lunes, mayo 21, 2012

MAD OTIS




Uno de los mejores cantantes de Soul que han existido, quien formó parte del Muscle Shoals Sound (Alabama) y que realizó sus primeras grabaciones en los estudios de FAME, fue el gran Otis Redding (primera foto).

En el recopilatorio de “Ace Records”, titulado “The Fame Studios Story”, han incluido una demo inédita del “You left the water running” (2 minutos más larga que la versión que salió en disco en su época). A mediados de los 80, cuando tocaba con los “Rescuers”, descubrí esta gran canción en la versión que hicieron los “DMZ” de Jeff “Monoman” Conolly (segunda foto), quien incluyó unas teclas de órgano VOX con mucho acierto, por lo que no me pude resistir, agarré el “Casio”, un radiocassete y me atreví a grabar este engendro en mi casa:



Resuena en el sombrero: “You left the water running”.- Otis Redding (Muscle Shoals (Alabama), 1966). Una pena que este hombre, gran artista y mejor persona, falleciese tan joven en un desgraciado accidente de avión sucedido en Madison (Wisconsin) en diciembre de 1967. Y esta es la versión en directo de los “DMZ” (Boston, 1982):

Fotos 3ª y 4ª by Mad Hatter, las mejores que tengo con agua corriendo.

lunes, mayo 14, 2012

LA DAMA SE ESCONDE


Tras las últimas lluvias y con el calor, la condesa orquídea del bosque ha despertado, escondida bajo el manto del sotobosque de una pequeña avellaneda, junto a un arroyo que desciende desde la Sierra de la Demanda hasta el valle del Ebro, se despereza en mayo estirando sus hojas y su esbelta espiga de flores, dejando entreabrir tímidamente sus blancos tépalos, bajo los que esconde su misteriosa y dulce mirada del color de la miel, que sólo muestra en las noches de luna llena, para que liben en ella las mariposas nocturnas.

Resuena en el sombrero: “Un Regalo”.- La Dama se Esconde (San Sebastián, 1985).

Fotos by Mad Hatter: Cephalanthera damasonium (Millar) Druce (La Rioja, 2012).

jueves, mayo 10, 2012

EL MUNDO DE LAS COLMENILLAS







Es relativamente fácil identificar una “Colmenilla”, “Cagarria”, “Morilla” o “Múrgula” (género Morchella) del resto de setas, debido a su aspecto característico, con sus bellas mitras cuajadas de alvéolos que recuerdan las celdillas de un panal de abejas, y también al hecho de que fructifican en primavera, con la salvedad quizás de otros géneros próximos como Gyromitra, Mitrophora y Verpa, de los que se distingue porque en el género Morchella la inserción del pie con la mitra se produce en la parte inferior de ésta, casi a mitad de la mitra en Mitrophora y en la parte superior de la mitra en el género Verpa (ver último dibujo).

Sin embargo, la identificación de las distintas especies es algo mucho más complicado debido principalmente a los siguientes factores:

a) Los micólogos centroeuropeos comenzaron a clasificarlas a finales del siglo XIX y principios del XX con un escaso rigor y dejando fuera especies que habitan en el Sur de Europa y otras partes del mundo. Posteriormente han proliferado una gran cantidad de nombres de taxones basados en las características macroscópicas y el hábitat, existiendo una gran cantidad de sinónimos que han contribuido a crear una gran confusión e incertidumbre, en lugar de aclarar la taxonomía del género.

b) Estos ascomicetos varían enormemente en color y forma según se van desarrollando y madurando, así como en función de la meteorología, la insolación y el viento pueden desecarlas y hacer que el ápice se atrofie e incluso se caiga quedando con forma de “donuts” (ver cuarta foto) y del hábitat.

c) La genética de este género es muy compleja, inicialmente, se establecen colonias o redes de hifas interconectadas por tabiques perforados, por los que circulan numerosos núcleos heterocigóticos (hasta más de 60), por lo que su reproducción sexual no se conoce en profundidad, pudiendo no encajar en el concepto clásico "linneano" de especie. No se conoce con exactitud el rango de variabilidad genética intraespecífica o dentro de los diferentes taxones. Ni siquiera está clara si su estrategia trófica es fija o variable, al parecer predomina el modo de vida saprófito, pero hay especies que establecen estructuras miceliares que se relacionan con el sistema radical de las plantas próximas, de manera similar pero no idéntica a lo que conocemos como ectomicorrizas.

Los actuales estudios moleculares del ADN han permitido establecer relaciones filogenéticas a modo de árboles genealógicos (ver figura en la sección “adnatae”) que han contribuido a arrojar algo de luz científica sobre el género e incluso han demostrado que lo que se consideraba un género distinto como era Mitrophora, basándose en que la inserción del pie se produce a mitad de la altura de la mitra, no es más que un grupo incluido en la sección “distantes” del genero Morchella, osea que sería como si tuvieran una velécula muy exagerada, de manera que la parte inferior de la mitra cuelga por encima de la parte superior del pie.

Básicamente, tenemos tres secciones que, por orden de antigüedad, son los siguientes:

1) Sección “rufobrunnea” (oxidadas): Comprende dos especies que entroncan con los ancestros más primitivos del género, en el Jurásico, de los que durante el Cretácico evolucionaron las dos secciones siguientes. Se caracterizan por carecer de seno o valécula de separación entre el pie y la mitra, ésta es pequeña (menos de 8 cm. de altura), de forma alargada, cónica, predominan las costillas longitudinales, con alvéolos primarios grandes, poco numerosos (menos de 30 por ascoma). Las dos especies termófilas y poco comunes, en contradas en la Península Ibérica, son las siguientes:

1.1.- M. rufobrunnea Guzmán, G.; Tapia, F. (1998): Típica del grupo, alvéolos bastante numerosos, color grisáceo o blanquecino en la juventud. Habita en jardines, camas de astillas, terrenos urbanos o suburbanos de todo el mundo, si bien en la cuenca mediterránea sólamente se ha encontrado en España (Sur y Galicia), en Turquía sale también en olivares, en Chipre e Israel. Forma de vida principalmente saprófita, se cultiva.

1.2.- M. anatolica Isiloglu, Spooner, Alli & Solak, Mycologia (2010): De pequeño tamaño, costillas claramente verticales con muy pocos alvéolos alargados (menos de 15), dispuesto verticalmente que prácticamente ocupan toda la altura de la mitra. Vive en terrenos ruderales, bajo árboles de la familia oleaceae (olivos y fresnos), frecuentemente con adelfas (Nerium oleander), en el Sur de Europa (Turquía, Grecia, España y Portugal).

2) Sección “adnatae” o “Morchella” (rubias): Se caracterizan por que la inserción de la base de la mitra con la parte superior del pie se realiza de una forma adnata (sin valécula), sólo tienen alvéolos primarios, alvéolos desordenados, colores ocres claro, amarillentos o anaranjados en la madurez, las costillas (bordes de los alvéolos) tienden a enrojecer (aspecto ferruginoso u oxidado) con la edad. En esta sección se ha logrado construir un árbol genealógico o filogenético, en base a las secuencias de la región ITS-5.8S-ITS2 del ADN ribisomal (Documents mycologiques, tomo XXXVI (2015)), de los principales taxones:


2.1.- M. esculenta (L.) Pers. (1801): Típica del grupo, forma redondeada u oblonga, pie robusto, engrosado en la base, alvéolos poligonales, desordenados. Se distingue de M. vulgaris porque desprende un aroma muy débil. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mes-8. Habita en bosques de ribera, frecuentemente con fresno (Fraxinus excelsior), Ulmus, Quercus y arrastraderos de madera de pino carrasco (Pinus halepensis).

2.2.- M. fluvialis Clowez, P. Alvarado, M. Becerra, Bilbao & P. A. Moreau (2014): Pie cilíndrico, más largo que la mitra, de color blanco que se torna amarillento anaranjado al ser tocado o dañado. Mitra cónica-trapezoidal, de color inicialmente gris ocre que pasa rápidamente a ocre claro. Alvéolos relativamente amplios con algunos secundarios incompletos. Habita en los bosques de ribera de la Península Ibérica (primera foto), poblados por Populus nigra, Fraxinus angustifolia y Ulmus minor, frecuentemente junto a la planta parásita Lathraea clandestina.

2.3.- M. americana Clowez (2012): Tamaño mediano a grande, aspecto rígido. Pie cilíndrico, regular. Mitra de forma ovoide, alvéolos regulares, con tendencia a disponerse longitudinalmente. El color de su superficie va variando del gris claro al blaquecino y marfil, sin adquirir tonos rojizos u oxidados, en estado fresco. Filogenéticamente se corresonde con el clado Mes-4. Común en Norteamérica, donde vive en bosques de ribera con álamos (Populus) y fresnos (Fraxinus), frecuentemente bajo Ulmus americana muertos o moribundos (por efecto de la grafiosis) y bajo fresnos, también sale bajo manzanos cultivados y bajo fresnos en zonas urbanas.En Europa sale sobre todo bajo chopos híbridos Populus x canadensis, habiéndose encontrado en Turquía, Francia, Alemania y España, posiblemente introducida desde Norteamérica.

2.4.- M. castaneae L. Romero & Clowez, Bull. Soc. mycol. Fr. (2012): Mitra de forma ovoide alargada, con enrojecimiento escaso o discreto, alvéolos amplios, con fondo plano, irregularmente poligonales y medianamente densos (40-60 por ascoma). Vive bajo Castaño (Castanea sativa), Quercus y Fraxinus, en la Península Ibérica.

2.5.- M. vulgaris (Pers.) Boud. (1897): Alvéolos estrechos y profundos, muy irregulares (aspecto cerebriforme), de fondo oscuro, sobre todo en la juventud, al madurar los alvéolos pueden ser muy amplios. Presenta una pseudovalécula en la inserción de la mitra con el pie. Mitra de forma oblonga, frecuentemente aperada, color gris oscuro en su juventud, pasando luego a amarillento u ocre anaranjado. Pie grueso, frecuentemente ensanchado en la base, "pata de elefante". Fuerte olor espermático. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mes-17. Vive en hábitats muy variados, desde bosques de ribera, frecuentemente bajo fresnos (Fraxinus excelsior y F. angustifolia), olmos y mazanos, también en arrastraderos de madera de pino carrasco (Pinus halepensis),la variedad “alba” bajo abetos (Abies alba).

2.6.- M. dunensis (Castañera, Alonso, G. Moreno) Clowez, Documents Mycologiques (1997): Filogenéticamente está muy próxima a M. vulgaris (también está incluida en el clado Mes-17), si bien su aspecto recuerda más a M. esculenta, con pie grueso, mitra de forma ovoide a redondeada, con alvéolos muy irregulares y desordenados, de color ocre que se tornan rojizo anaranjados con el tiempo. Se caracteriza por su hábitat único y exclusivo de dunas costeras, de Francia y España, entre los manojos del barrón (Ammophila arenaria).

2.7.- M. galilaea Masaphy & Clowez, Bull. Soc. mycol. Fr. (2012): Especie de fructificación otoñal (octubre-diciembre). Tamaño pequeño a mediano. Mitra de forma cónica a subcilíndrica. Alvéolos no muy numerosos, alargados verticalmente, elípticos o poligonales. Pie cilíndrico, algo ensanchado en la base, glabro y blanquecino. Filogenéticamente se corresonde con el clado Mes-16. Ha sido encontrada en China, Java, Hawaii, Nueva Zelanda, India, diversos paises africanos, Israel (bajo Fraxinus syriaca , Turquía y en España, donde se ha encontrado en pinares de Pinus halepensis de Valencia, Tarragona, Barcelona y Mallorca.

2.8.- M. palazonii Clowez & L. Romero, Doc. mycol. (2015): Tamaño pequeño a mediano (5 - 7 cm. de altura). Mitra de forma cilíndrica a trapezoidal con ápice aplanado o truncado. Color inicialmente gris oscuro, pasando tempranamente a amarillento o anaranjado sucio. Alvéolos pequeños (50-70 por ascoma), redondeados y de fondo cóncavo. Pie relativamente largo, cilíndrico con tendencia a estrecharse hacia el ápice, de color claro que se vuelve anaranjado o rojizo muy fácilmente, al roce o con la madurez. Habita bajo fresnos (F. excelsior y F. angustifolia, caso del holotipo, en Aracena (Huelva), junto a Adelfas (Nerium oleander)); también bajo encinas (Q. ilex), en antiguas carboneras (Huesca).

3) Sección “distantes” o “elata” (morenas): Tienen la inserción de la mitra con el pie distante (separada por un seno o valécula), alvéolos ordenados según costillas alineadas en sentido vertical, que tienden a ennegrecer con la edad, presencia de alvéolos primarios y secundarios, mitra de color oscuro en la madurez, de forma cónica u ovoide pero siempre apuntada en lo alto. Se trata de una sección muy compleja en constante evolución debido a los análisis genéticos. A continuación muestro el árbol filogenético "abreviado" reducido a los taxones que han sido citados en la Península Ibérica:



3.1.-M. tridentina Bres., Fungi Tridentini (1898): Mitra de color grisáceo en la juventud que se vuelve ocre claro con tendencia a volverse “ferruginosas” en la madurez, de forma alargada, oblonga o cónica, a veces globosa cuando el crecimiento del ápice se atrofia por efecto del sol, el viento o la sequía. Costillas alineadas verticalmente (frecuentemente hendidas o dobles). Pie corto (ver 4ª foto). Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-2. Habitat muy variable: Bosques de ribera bajo avellanos, antiguas carboneras en encinares, bosques de Pinus sylvestris y Abies alba.

3.2.- M. semilibera DC. (1805) : Valécula muy pronunciada, de forma que la parte inferior de la mitra cuelga por encima de la parte superior del pie, éste es muy largo, hueco y finamente granulado. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-3. Habita bajo frondosas, en bosques húmedos o de ribera. Como hemos mencionado, hace poco se la encuadraba dentro del género Mitrophora.

3.3.- M. populiphila M. Kuo, M. C. Carter & J. D. Moore (2012): Similar a la anterior, con inserción del pie a mitad de la altura de la mitra. El pie es relativamente más corto y tiende a engrosarse en la base. Mitra de color marrón claro, con costillas y alvéolos muy definidos. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-5. Es de origen norteamericano, donde vive asociada a Populus trichocarpa, si bien se ha visto en España (Granada y Valladolid), asociada tampién a este Álamo balsámico de California, aunque también se ha observado bajo P. x canadensis, junto a M. semilibera.

3.4.-M. dunalii Boud., Bull. Soc. mycol. Fr. (1887): Muy parecida a la anterior, en 2014 se recuperó este nombre, que proviene de una acuarela pintada por Dunal (1833-1843), con el que se denominó al linaje filogenético Mel-25 analizado por Richard et. al. (2014). Se trata de un taxón muy extendido por la cuenca mediterránea, donde vive bajo pinos y encinas a altitudes bajas y medias. Macroscópicamente, se caracteriza por tener alvéolos primarios redondeados, dispuestos verticalmente.

3.5.-M. kakiicolor M. Kuo, O´Donnell & T. J. Volk (2012): Mitra de forma cónica alargada, con costillas verticales paralelas y alvéolos secundarios numerosos, de costillas gruesas y relativamente profundos (aspecto de escalera), de color marrón claro que va oscureciendo, con tonos oliváceos o kaquis. Pie blanquecino, más bien corto. Filogenéticamente se corresonde con el clado Mel-11. Habita en bosques de las Islas Canarias y Málaga.

3.6.-M. eximia Boudier (1909): Su aspecto recuerda a M. tridentina, aunque suele alcanzar un mayor tamaño y presentar colores marrones más oscuros, con la mitra de forma columnar, cilíndrica u oblonga alargada. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-7. Habita en bosques de coníferas, frecuentemente en terrenos quemados y al borde de arroyos

3.7.- M. importuna M. Kuo, O´Donnell & T. J. Volk (2012): Mitra de forma ovalada o cónica, con costillas verticales paralelas y alvéolos secundarios muy numerosos y abigarrados (aspecto de escalera), de color marrón que oscurece casi a negro con la madurez. Pie blanquecino, más bien corto. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-10. Habita en jardines, camas de astillas, terrenos removidos en ambiente periurbano, así como en bosques de coníferas quemados recientemente. Ha sido descrita en Norteamérica, China, Turquía, Francia, Suiza y España.

3.8.- M. exuberans Clowez, Hugh Sm. & Sandi Sm. (2012)( = M. capitata M. Kuo & M. C. Carter, 2012): Parecida a M. importuna, pero con las costillas menos alineadas, los alvéolos más laberínticos y desordenados (aspecto barroco, abigarrado), algo más gruesa y color generalmente más claro, tendiendo al ocre amarillento u oliváceo, sobre todo en la base de la mitra. Valécula muy amplia. El pie suele presentar abundantes pliegues y oquedades. Al microscopio se observan abundantes paráfisis capitadas en las costillas. Linaje filogenético Mel-9. Habita en jardines, en ambiente periurbano, así como en bosques de coníferas quemados recientemente. Ha sido descrita en Norteamérica y Europa (España incluida).

3.9.- M. mediterraneesis Taskin, Büyükalaca & H. H. Dogan (2016): Tamaño pequeño a mediano (25 a 60 mm), pie constreñido en la base, bastante ancho, de color asalmonado claro, finamente granulado, frecuentemente con arrugas estrechas. Mitra ovoide a cónica, bastante puntiaguda, separada del pie por una valécula profunda y estrecha. Alvéolos redondeados y desordenados. Esporas con superficie arrugada. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-27. Descrita en Turquía donde habita bajo coníferas (Pinus, Cedrus, Abies y Juniperus) y coscoja (Quercus coccifera). En España se ha encontrado bajo Abies alba, Abies pinsapo y Pinus sylvestris.

3.10.- M. disparilis Loizides & P. A. Moreau (2016): Tamaño pequeño a mediano. Pie alargado al madurar. Valécula profunda y angular. Mitra cónica de color pardo oliváceo, alvéolos primarios muy alargados y estrechos (1 a 4 ocupan toda la longitud de la mitra), de forma que a veces puede parecer que haya costillas dobles (tipo M. tridentina). Esporas < 27 micras (media 24,1). Hábitat: Fue descrita por primera vez en Chipre, en maquis mediterráneo, asociada a Arbutus andrachne y Cupressus sempervirens. En 2017, ha sido citada en España (Albacete y Tarragona), próxima a cipreses, madroño y boj.

3.11.- M. deliciosa Fr. (1822): Tamaño pequeño a mediano. Mitra de forma ovoide-cónica, costillas anchas y pruinosas, poco ennegrecientes, con alvéolos primarios grandes, estrechos y muy alargados en esentido longitudinal, alvéolos secundarios más o menos rectangulares y angulosos. Inicialmente de color pardo claro, a veces con tonos rosáceos, que con la madurez se van volviendo de color caqui, con tonos amarillentos en el interior de los alvéolos. Filogéneticamente se corresponde con el clado Mel-26. Pie generalmente corto, aunque en ocasiones puede alargarse. Habita bajo pinos, muy frecuente en Pinus sylvestris, con tendencias pirófitas, pero no exclusivamente.

3.12.- M. eohespera Voitk, A.; Beug, M. W.; O´Donnell, K. & Burynski, M. (2016): Especie descrita en la Península de Labrador (Canadá), que pone nombre al taxón determinado molecularmente conocido como "Mel-19". Macroscópicamente, es parecida a M. purpurascens, con una mitra de forma cónica, silueta triangular, ancha, con ápice bastante redondeado u obtuso. Tiene tonos purpúreos en la juventud, que se van oscureciendo en la madurez, adquiriendo tonos marrones, con costillas casi negras y con tintes oliváceos en los alvéolos. Alvéolos primarios relativamente grandes, de gran longitud, con alvéolos secundarios numerosos, irregulares y bastante profundos. Pie de altura similar a la mitra. Especie cosmopolita, hasta la fecha ha sido encontrada en Canadá, China central y Europa. En España se están estudiando posibles citas en bosques de fagáceas (Fagus y Quercus), bosques mixtos, y pinares de la Península Ibérica.

3.13.- M. purpurascens Jaquet. (1985): Parecida a M. deliciosa, alcanza mayores tamaños. Ápice obtuso, costillas primarias algo gruesas, colores con matices rosa púrpura. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-20. Vive en los lugares más húmedos de los bosques de coníferas, especialmente en abetales.

3.14.- M. pulchella Clowez & F. Petit (2012): Mitra cónica, alargada, a menudo girada hacia un lado, con el ápice redondeado, costillas no muy numerosas, alvéolos primarios alargados y amplios en la madurez, con tonos interiores amarillentos. Pie largo, a veces de mayor altura que la mitra. Filogenéticamente se corresponde con el clado Mel-31. Bajo chopos.

3.15.- M. inamoena Boud. (1897): Mediana, puede alcanzar un tamaño bastante grande. Mitra de color marrón, con tonos caquis o verdosos, (ver segunda foto) alvéolos primarios amplios, con valécula marcada, pie finamente granulado, que tiende a tomar un color rosado con la edad. Olor característico a queso Camembert, cuando está madura y algo seca. Habita bajo frondosas (chopos, robles).

3.16.- M. arbutiphila Loizides, Bellanger & P. A. Moreau (2016): Tamaño mediano a grande. Mitra carnosa de color ambar a marrón-oliváceo, de forma ovoide a cónica. Alvéolos redondeados, oblongos. Pie largo, de mayor longitud que la mitra, con gránulos purpúreo-rosados en el ápice. Esporas grandes, de menos de 31 micras (media 26,5). Al microscopio, pelos del pie catenados, con una longitud de menos de 140 micras. Habita bajo Arbutus andrachne, en Chipre, aunque hay sospechas de haber sido vista bajo Arbutus unedo en Andalucía (España).

Todos estos taxones han sido caracterizados genéticamente.

Se trata de hongos saprófitos que no forman verdaderas micorrizas con las raíces de los árboles bajo los que crecen, aunque parece que viven en gran parte a expensas de los azúcares presentes en la rizosfera, pudiendo ser específicas de determinadas especies (abetos, pinos, encinas, fresnos, alisos, avellanos, chopos, Lathraea clandestina). Hay incluso quien dice que cuando crecen junto a las hiedras (Hedera helix) adquieren tonalidades más grisáceas de lo habitual, contribuyendo aún más, si cabe, a la confusión y dificultad de identificación de estos complejos y curiosos hongos.

En cuanto a los suelos, en general gustan de terrenos arenosos y muchas especies salen sobre suelos de zonas quemadas. Se ha dado el asombroso caso de una Morchella que salió en una obra, bajo el lixiviado de una hormigonera (!!!???). Parece que están especializadas en colonizar suelos desprovistos de hongos competidores debido a alteraciones producidas por crecidas de ríos, incendios, muerte o corta de árboles, arrastraderos de madera, obras, etc.

Estas setas se han considerado siempre excelentes comestibles, sin embargo poseen toxinas de dos tipos: unas son termolábiles, es decir que se destruyen con el calor, al cocinarlas a temperaturas superiores a los 70ºC; mientras que otras son las responsables de un síndrome que se ha detectado recientemente, denominado “cerebeloso”, cuyos síntomas aparecen al día siguiente de la ingesta y consisten en una sensación de malestar, mareos, templores, falta de equilibrio, inestabilidad al andar o estar de pie y falta de coordinación motora que dificulta la manipulación de cualquier objeto. Dependiendo del grado de afección, estos síntomas pueden durar de unos días a varias semanas. Es posible que se presenten predisposiciones personales ante la intoxicación, especialmente tras la ingesta de grandes cantidades de estas setas, lo cual nunca es recomendable para cualquier especie, en general.

Se desconocen las causas de este síndrome, si bien todos los casos tenían en común el consumo de colmenillas frescas (incluso cocinadas). No habiéndose documentado, en cambio, ningún caso entre las consumidas tras ser previamente desecadas, por lo que se recomienda la desecación de este tipo de setas antes de su consumo. De hecho, tradicionalmente, estas setas se han comercializado secas y guardadas en frascos de vidrio.

En la cocina, debido a la textura de sus numerosos alvéolos y a que son huecas, se embeben con facilidad en las salsas y se prestan muy bien a ser rellenadas (con paté, foie, bechamel, etc.) El plato más exquisito que he probado con estas setas ha sido un rape con múrgulas…. ¡Ummmmm!¡El colmo de la suavidad y la untuosidad!
¡Salud y buen provecho!

Fotos: 1) Morchella fluvialis en su hábitat de ripario. 2) M. inamoena bajo chopo, en la Sierra de Cameros (La Rioja) y sus esporas 3). 4) M. tridentina bajo avellanos en una ribera. 5) Morchellas con forma de “donut” al habérseles caído la punta por desecación. 4) Diferentes alturas de inserción de la mitra con el pie que diferencia los géneros Morchella, Mitrophora, Gyromitra y Verpa.

jueves, abril 26, 2012

GATEAR


Uno de los momentos más emocionantes en la vida, es cuando ves que tu hijo comienza a gatear, tan sólo se trata de unos pocos centímetros arrastrándose sobre la alfombra, pero significa que, por primera vez en su vida, tu hijo es capaz de desplazarse por sí mismo, sin la ayuda de sus padres.

Hasta ahora, había que llevarlo en brazos o en cochecito para ir de un lugar a otro, cuando se sentaba había que vigilarlo para que no se cayese, pero ahora, de repente, le ves gatear de un extremo al otro de la habitación ¡Ya no te necesita para moverse a corta distancia, ni para alcanzar los juguetes! Aunque su mayor movilidad exigirá un plus de atención a partir de ahora, pero no importa, es una buena señal, significa que está creciendo, que se está haciendo mayor.

Gatear no es ninguna tontería, implica tener que alzarse sobre el suelo y coordinar adecuadamente los movimientos de las cuatro extremidades. De hecho, en algunos colegios realizan el ejercicio o actividad de gatear, incluso hasta los 14 ó 16 años, ya que se ha comprobado que esto activa áreas del cerebro que fomentan la creatividad y el equilibrio emocional y mental del individuo, disminuyendo nuestro ego y potenciando nuestro “yo” verdadero. Es algo que nos acerca a nuestros antepasados cuadrúpedos, así como a la Madre Tierra.

¡A gatear my baby!

Resuena en el sombrero: “Be My Baby”.- The Ronettes (New York (USA), 1963).

Foto by Mad Hatter.

viernes, abril 20, 2012

EL PODER DE UN MICRO

FAME (Florence Alabama Music Enterprises) fue un afamado estudio de grabación (segunda foto) creado a finales de los años 50 en la ciudad de Muscle Shoals (Alabama) que dio nombre a un sonido característico del Southern Soul, denominado “Muscle Shoals Sound”, que yo, basándome en la fonética (sonido) más que en el significado de las palabras, traduciría como sonido “Más queSoul y que, actualmente, el sello “Ace Records” ha resucitado sacando un recopilatorio de 3 volúmenes denominado “The Fame Studios Story”, que es una auténtica joya.
¿Dónde radicaba el secreto del éxito de estos estudios? Pues en el hecho de que tenían los mejores micrófonos de voz del mundo, en aquellos momentos. Los cantantes de entonces lo sabían y los querían para grabar sus discos.
Cuando uno se sube a un escenario y se pone delante de un micro, no suele haber término medio, una de dos: o te entra un miedo escénico que raya en el pánico, te pones a tartamudear, a temblar, a sudar y acabas saliendo por piernas; o bien consigues vencer la timidez, uno se crece, se ve invadido por una sensación de poder y le entran ganas de arengar a las masas. Sorprendentemente, en mi etapa con “The Rescuers” yo era más bien de los del segundo grupo, a pesar de mi carácter y de no llevar la voz cantante, si bien contaba con el “escudo” protector de mi voluminoso órgano “Vox”. Fue precisamente en los años de apogeo de los estudios “FAME” (sobre todo a principios y mediados de los 60), donde el Soul más genuino empezó a mezclarse con el Rhythm & Blues, el Beat, el Surf y el Tex-mex, en un ambiente de jolgorio y cachondeo típico de las fiestas juveniles universitarias, para dar origen al denominado sonido de “Garaje”, creado por grupos de chavales, casi adolescentes, que se juntaban en los garajes de sus casas, con instrumentos de segunda mano, para tratar de imitar las músicas que acababan de escuchar en los tocadiscos y pick-ups de sus padres, con tonadas como esta:
Resuena en el sombrero: “Gonna make you say yeah!.- Terry Woodfor (Muscle Shoals (Alabama), 1964), incluida en el disco 1 de “The Fame Studios Story”, verdaderamente, esto es “Más que Soul” ¡Sí Señor!

miércoles, abril 18, 2012

BLUE SUEDE MOLD



Ayer me pasé por la zona donde hace una año encontré por primera vez las setas comestibles denominadas Lyophyllum decastes, y, efectivamente, tras las últimas lluvias habían salido un par de ejemplares que puse a buen recaudo.

Como estas setas suelen salir en corros, rebusqué un poco entre la hojarasca de chopo (Populus nigra) para ver si había más carpóforos en las proximidades, y, mira por dónde, encontré el palo de la foto, bastante podrido y recubierto por una costra aterciopelada o moho, de un eléctrico color azul cobalto con reflejos morados y blanquecinos.

Al principio creí que se trataría de uno de esos coloridos plasmodios de los myxomycetes (unos extraños seres capaces de moverse lentamente sobre el suelo del bosque y que filogenéticamente son algo intermedio entre los hongos y los protozoos (animales)), pero al final resultó ser un verdadero hongo (totalmente sésil) Basidiomycota, Polyporal, denominado Terana caerulea ( = Pulcherricium caeruleum).

Hablando de cosas azules que se mueven, todavía no ha habido nadie que haya sido capaz de superar a ninguno de estos bichos:

Resuenan en el sombrero: “Blue Suede Shoes”. Carl Perkins (1955), una canción quizás mucho más conocida por la versión que Elvis Presley hizo en 1956.

viernes, abril 13, 2012

AGUJERO DE AGUA




Por fin se han abierto los cielos, con abril llegan los anhelados frentes borrascosos, “en abril aguas mil”, de repente un oscuro nubarrón se cierne sobre nuestras cabezas y descarga un chaparrón, “abriladas” que decía mi abuela.

El agujero en el viejo tronco del pino caído se llena de agua y hace crecer en su costado el hongo de pudrición (Fomitopsis pinicola), mientras que en el suelo del bosque, entre la hojarasca de las hayas, la pinocha y el musgo, asoman tímidamente los sombreros grisáceos de las apreciadas “Setas de marzo” (Hygrophorus marzuolus), unas auténticas delicias, así llamadas porque típicamente salen en marzo, al derretirse las nieves, pero lo cierto es que pueden salir desde febrero a junio, dependiendo del año y de la altitud.

Los “marzuolus” son francamente difíciles de encontrar, ya que apenas sobresalen del suelo. Son muy buenos comestibles, aunque tampoco es que tengan mucho sabor, pero su suave, tierna y carnosa textura es incomparable. Al freirlas en aceite de girasol (para no enmascarar su gusto sutil), sueltan bastante líquido, se añade un diente de ajo en láminas, un par de huevos, una pizca de sal u toque de pimienta, un puñado de jamón serrano picado y… ¡Ummm! ¡Se me hace la boca agua!

Resuena en el sombrero: “Waterhole”.- The Outlaws (Tampa (Florida), 1975).

Fotos by Mad Hatter: 1 y 2) Fomitopsis pinicola sobre tronco muerto de Pinus sylvestris. 3) Hygrophorus marzuolus en el suelo de bosque mixto de pinos y hayas de la Sierra de Cameros.

miércoles, abril 04, 2012

ANGELITOS NEGROS




Cuando Machín se murió y subió al cielo, Dios le tomó con suavidad sus maracas, le miró a los ojos y le dijo: “Dámelas Antonio, que las convertiré en angelitos negros”. Machín miró al Creador dibujando en su rostro una amplia sonrisa de agradecimiento y complacencia, mientras se adentraba, lleno de paz y serenidad, en las luminosas brumas celestiales.

Las maracas de Machín, convertidas en angelitos negros, descendieron a la Tierra con la misión de dar alegría y esperanza a los seres humanos, pero, por alguna extraña razón, estos pícaros angelitos morenos se fijaron de manera claramente desproporcionada en los individuos del género femenino y desarrollaron un inusual y excesivo gusto por los dulces, especialmente por el chocolate y las chuches de fresa, hasta el punto que llegaban a embriagarse a base de Bonys y palotes de fresa, entonces se ponían “idem”, y se dedicaban a levantar las faldas de las muchachas, aprovechando su invisibilidad.

El buen Dios, que todo lo ve, al darse cuenta del comportamiento inapropiado de los nuevos angelitos de color, descolgó el teléfono rojo de las emergencias y les advirtió que se comportasen de una manera más angelical o se vería obligado a tomar medidas drásticas. Pero los angelitos negros eran incorregibles, trataron de enderezarse, pero en cuanto se cruzaba en su camino una niña comiendo un palote de fresa, volvían a las andadas ¡No lo podían evitar!

Repentinamente, el cielo se oscureció y se cubrió con un oscuro nubarrón sobre las cabezas de los angelitos negros, retumbó el estruendo de un poderoso trueno y un rayo abrió un agujero humeante en el suelo, junto a ellos. Entonces se escuchó una profunda voz que dijo: “Si no sois capaces de ser ángeles del cielo, os sepultaré bajo tierra, que bastante tuve ya con un Ángel caído” Inmediatamente, los ángeles se convirtieron en una especie de trufas negruzcas que cayeron por el agujero humeante, el cual, casi al instante, fue sellado con tierra.

El otro día, en un remoto paraje serrano cubierto por rebollar (Quercus pyrenaica), la perra trufera que mencioné en la entrada anterior detectó y desenterró unos extraños Elaphomyces (en la primera foto), muy negros y con un curioso aroma a palotes de fresa, que han resultado ser de la especie E. anthracinus.

Resuena en el sombrero: “Angelitos Negros”.- Antonio Machín (Sevilla (España), 1947). Y “Telephone”.- Black Angels (Austin (Texas), 2012, en la tercera foto).

Texto y 1ª foto by Mad Hatter. Pintura: “Angels of the Lord” de Hulis Mavruk.

¡Feliz Semana Santa!

sábado, marzo 17, 2012

LA MINA DE ORO DEL SUELO









Hace unos años, en mi empeño por encontrar una Trufa negra (Tuber melanosporum) por mis propios medios, es decir, sin la ayuda de un perro adiestrado, comenté la increible variedad de aromas que se pueden apreciar en unos pocos palmos de suelo, en un encinar calizo, excavando un poco, agachándose y acercando la nariz.

Finalmente, me he convencido de las limitaciones de mi pituitaria para oler a cierta distancia estos hongos subterráneos (hipógeos), así como las de mi vista para detectar cierta mosca indicadora de la presencia de trufas bajo el suelo, y el otro día acompañé a unos amigos a buscar esta escondida riqueza micológica de nuestro bosques, con la inestimable ayuda de una perra capaz de detectar cualquier carpóforo de hongo hipógeo, por pequeño que sea y por débil que sea el aroma que este emita.

La práctica totalidad de los hongos hipógeos emiten un aroma característico, al objeto de que puedan ser detectados por determinados animales (jabalíes, ratones, ardillas, tejones, ciervos, corzos, conejos) que los desentierren y los devoren dispersando así las esporas que contienen estas fructificaciones (carpóforos).

Resultaba ciertamente espectacular observar las rápidas evoluciones de la perra, llena de energía y vitalidad, mientras recorría el bosque hasta que se detenía y escarbaba en el lugar exacto en que se encontraba el carpóforo subterráneo, debiendo acudir rápidamente su dueño para apartarla y examinar el hoyo con cuidado mediante un cuchillo trufero, una especie de grueso punzón especial para realizar esta delicada tarea.

Pero lo más asombroso de todo es que la única recopensa que la perra exige a cambio de encontrar estos tesoros subterráneos es que le lancen un palo para jugar.

De esta forma, en un paseo de poco más de un kilómetro, entre hayas, quejigos, encinas y enebros, en unas dos horas logramos encontrar varias docenas de carpóforos pertenecientes a cinco géneros distintos, cada especie con su aroma característico, más o menos intenso y más o menos agradable, dependiendo de la nariz de cada persona, del estado de madurez del carpóforo y del tiempo transcurrido desde su extracción, ya que algunos que inicialmente resultan medianamente agradables al ser desenterrados, se tornan más bien desagradables al desarrollar un olor pútrido con el transcurso de las horas, tal y como sucede con Tuber foetidum (quinta foto). Pero lo cierto es que el festival de cabriolas de la perra y aromas de suelos y hongos fue francamente espectacular.

Los aromas de estos hongos son tremendamente complejos y difíciles de describir, pero haciendo un esfuerzo de imaginación me atrevo a decir que la Tuber brumale (cuarta foto) huele a una mezcla entre mejillones al vapor, estofado de perdiz en escabeche y gas butano, este último aroma (bituminoso) aparece en muchas otras trufas (género Tuber); así en la especie Tuber excavatum (sexta foto) el olor a gas se combina con el ácido de la seta Suillus luteus y con el aroma de las avellanas, resultando una mezcla armoniosa pero mucho más suave y sutil que el fuerte y penetrante aroma de Tuber brumale.

Muy agradable resulta también el aroma a frutas exóticas de Gautieria morchelliformis (tercera foto), un aroma que comparte con Hymenogaster luteus (primera foto), si bien esta última especie lo combina con un curioso olor a blandiglub y plastilina, con un toque de resina.

Quizá la especie de las encontradas en esta inolvidable jornada, con un aroma menos intenso, si bien agradable, sea la bella, aunque diminuta y hueca, Genea pulchra (segunda foto).

Es curioso como en lo profundo del suelo de un bosque, muy alejado del mar, uno puede encontrar pequeños y ocultos seres vivos que huelen en parte a mejillones o caracolillos de mar. También los hay que huelen a ajo o cebolla (olor aliáceo). Pero lo que más me ha sorprendido es que, después de vivir esta intensa experiencia sensorial, mi sentido del olfato no ha vuelto a ser el mismo de antes, ya que ahora detecto el matiz de ciertos aromas fúngicos en cosas tan emotivas como pueden ser: un beso en la boca, la piel de un bebé o el pelaje de una mascota.

El olor de algunos hongos ha conseguido incluso que recupere recuerdos casi olvidados de la niñez que tenía escondidos en lo más profundo del cerebro, tales como: el viejo abrigo que solía llevar mi abuela, el estofado que cocinaba mi madre o la sensación de entrar en el colegio, con esa mezcla de olores a plastilina, tiza y comedor de cuartel.

Además de estos tesoros sensoriales y gastronómicos que son las trufas, setas y hongos en general, el suelo del bosque cuenta con inumerables plantas medicinales, melíferas, comestibles por los humanos, pastables por el ganado o, sencillamente, de una belleza extraordinaria. Si bien hay que recordar que también hay setas y plantas tremendamente tóxicas o venenosas.

Pero, sin duda, el valor más importante de los suelos forestales se encuentra en su insustituible labor de mejora de la fertilidad mediante la acumulación de materia orgánica, así como para frenar la escorrentía y aumentar la infiltración y capacidad de retención de agua, evitando así la erosión y regulando el caudal de nuestros ríos.

Realmente, los suelos forestales... y esa perra trufera son unas auténticas minas de oro.

Resuena en el sombrero: “Goldmine”.- Colleen Green (New York (USA), 2012).

Texto y fotos by Mad Hatter: 1ª) Hymenogaster luteus. 2ª) Genea hispidula. 3ª) Gautieria morchelliformis. 4ª) Tuber brumale. 5ª) Tuber foetidum. 6ª) Tuber excavatum.

miércoles, febrero 29, 2012

LA SOLUCIÓN ESTÁ EN NUESTRAS MANOS


En la Historia de la Humanidad, todos los derechos y avances en materia social han tenido que ser conquistados por el pueblo llano a base de “sangre, sudor y lágrimas”. Es decir, los poderosos nunca han cedido ni un ápice de su poder voluntariamente, al pueblo nunca se le ha regalado nada.

Ingenuamente, pensábamos que, con la generalización de la democracia, por fin estábamos a punto de alcanzar los más nobles y anhelados valores humanos, tales como la paz, la justicia, la libertad y la prosperidad, pero resulta que la democracia ha sido secuestrada por el poder económico-financiero. Casi sin darnos cuenta, muchos derechos fundamentales se han convertido en un negocio e incluso en un lujo, tal y como sucede con la vivienda, el trabajo, la educación, la sanidad y la alimentación. La gran mayoría de la gente vive embaucada y esclavizada por los bancos, por los medios de comunicación y por las grandes empresas energéticas, alimentarias y farmacéuticas. Los políticos que “democráticamente” votamos los ciudadanos son o se convierten rápidamente en meros cómplices de dicho poder económico-financiero. Se ha llegado hasta el extremo de que, para algunos poderes públicos, los ciudadanos que se quejan por las graves deficiencias producidas en los servicios que gestionan dichos poderes han pasado a ser ni más ni menos que... “el enemigo”.

Quejarse es legítimo y comprensible, pero no sirve nada más que para amargarse, debilitarse y perder el tiempo. Si nos libramos de nuestros complejos y nos unimos, la solución está en nuestras manos. Para ello os invito a que conozcáis la “Fundación Solidaridad Total”, ideada por un “Espartaco” del siglo XXI que se ha propuesto que todos nos autoliberemos de nuestras esclavitudes ¿Cómo? Pues mediante la creación de empresas cuyo objetivo no sea únicamente la generación de beneficios monetarios para ser distribuidos entre los accionistas, sino que los beneficios generados serán utilizados en la creación de más empresas y más puestos de trabajo, así como para ir creando un fondo que permita independizarse de las todopoderosas entidades financieras.

Naturalmente, no valdrá cualquier tipo de empresa, sino que éstas tendrán que ser “empresas solidarias”, es decir aquellas que pongan en marcha proyectos que vayan a favor de la sostenibilidad ambiental, económica y social, las cuales serán analizadas y valoradas por un equipo de expertos, apoyando a todos aquellos emprendedores que tengan ideas rentables y valiosas para mejorar el mundo.

La dirección y control de la Fundación será realizada de forma totalmente transparente por un “Patronato” constituido por las personas más sabias, honestas y consecuentes con los objetivos de la Fundación, mientras que resto de Órganos de gestión y administración serán elegidos democráticamente entre los propios miembros. Todos los Órganos, bajo la supervisión del Patronato, velarán por que no se desvirtúen los objetivos originales de la Fundación, su correcto funcionamiento, la transparencia y la honestidad de todos sus miembros.

Para ello es preciso comenzar con un mínimo de tres personas y contar con los 10.000 euros necesarios para registrar la Fundación en el Ministerio del Interior, por eso os animo a que visitéis el blog de “Solidaridad Total” y si os gusta la idea colaboréis con nosotros, actualmente sólo estamos el citado “Espartaco XXI” (ingeniero aeronáutico e inventor profesional, aficionado a la meditación y al deporte) y un servidor (ingeniero de montes, naturalista y músico y pintor aficionado), pero ¡La Revolución está en marcha!¡Ánimo!¡Nosotros podemos!

martes, febrero 21, 2012

SOMBREREROS A GO-GO



Gracias a nuestra querida amiga “Wodehouse” descubrí una banda de Annapolis (Maryland) llamada The Mad Hatters, que grabó en 1965 el tema “I Need Love”. Una pena que no los conociésemos en tiempos de The Rescuers porque sin duda habríamos hecho una versión de dicha canción, ya que en la última etapa solía alternar bastante el órgano “Vox” con la armónica.

Buscando en internet he visto que en los 60 hubo al menos otras 3 bandas con el nombre “The Mad Hatters” o “ The Madhatters”: una de Washington D. C. (en la primera foto), otra de Stamford (Connecticut) y otra de Minnesota.

Actualmente, hay una banda de Limerick (Irlanda) llamada “The Mad Hatters Band” que se encarga de amenizar bodas y otros festejos (en la segunda foto).

Curiosa y sorprendentemente, ninguno de los miembros de estas bandas luce sombrero alguno (!?).

Resuena en el sombrero: "I Need Love”.- The Mad Hatters (Annapolis (Maryland); 1965).

lunes, febrero 13, 2012

LA PIPA DE LA PAZ


Todos los aficionados al “western” sabemos lo que es la pipa de la paz que fuman los indígenas norteamericanos, sin embargo, en el extremo opuesto del mundo, en Oriente, en China, la “Pipa” es un instrumento musical de cuerda, parecido a un laúd, pero de cuatro cuerdas, que suele ser tocado por las mujeres en los salones de té, como hace la bella “Gorrión Dorado” (Liu Yifei) en la película “El Reino Prohibido” (ver foto de arriba). No en vano a los gorriones les encantan las pipas, sobre todo las de girasol, aunque lo cierto es que esta otra pipa inspira mucha paz y armonía al ser escuchada.

Resuena en el sombrero: Pipa & Shakuhachi.

martes, febrero 07, 2012

EL LANZADOR DE SOMBREROS





Existe un género de hongos zygomicetes llamado "Pilobolus”, que significa “lanzador de sombreros”, debido a que sus esporangios, oscuros y en forma de boina, se disponen en el extremo de una ampolla rellena de agua, la cual, en el momento de maduración de las esporas y debido a la presión osmótica, estalla violentamente lanzando el esporangio a una distancia de algo más de un metro, lo cual es una auténtica proeza para un hongo que sólo mide unos pocos milímetros.

Pero ¿Por qué un hongo ha desarrollado un modo de dispersión tan extraño y sofisticado? El motivo es que este zygomicete se desarrolla sobre las boñigas de vaca y los excrementos de otros herbívoros, de modo que los esporangios (que contienen las esporas) al ser lanzados a esa distancia se adhieren a la hierba próxima, pero lo suficientemente alejada de la boñiga para que pueda ser pastada por el ganado, de modo de las esporas son ingeridas junto con la hierba y así el hongo puede seguir fructificando sobre las boñigas, asegurando la continuidad de su ciclo vital.

Un día, un micólogo que estaba mirando al microscopio las esporas de estos curiosos hongos, se encontró que junto a las esporas nadaban unos gusanos microscópicos (nematodos), los cuales resultaron ser larvas de la especie Dyctiocaulus viviparus, unas diminutas lombrices parásitas de los pulmones del ganado, que en su estadio larvario L-III se introducen en la ampolla acuosa de los cuerpos de fructificación de los Pilobolus, por lo que son lanzadas junto con las esporas del hongo hasta la hierba cercana a las boñigas, y, al igual que éstas, son ingeridas por el ganado. Cuando llegan al intestino delgado, las larvas del nematodo se liberan de las vainas protectoras y atraviesan la mucosa intestinal, pasan a la circulación linfática y alcanzan los ganglios linfáticos mesentéricos locales, donde a las 24 horas ya hay L-III; en ellos mudan a larvas L-IV en aproximadamente 4 días. Posteriormente estas larvas llegan a los pulmones por la vía linfática y sanguínea y allí se encuentran ya a la semana. Desde los capilares perialveolares atraviesan los tejidos y pasan a los alvéolos y bronquiolos pulmonares donde realizan la última muda para pasar a L-V, a los 18 -20 días. En los bronquios y bronquiolos estas fases inmaduras se desarrollan sexualmente, se aparean, ponen los huevos, eclosionan y al cabo de un mes ya se observan larvas L-I en las heces.

En el exterior, en el seno de la materia fecal, las L-I se mueven lentamente y con humedad, temperatura y oxigenación favorables, mudan dos veces, se transforman en L-II y L-III, que ya son infectantes y se mantienen a expensas de sus reservas celulares, con lo que se completa el ciclo vital (ver 2ª imagen).

Así pues el periodo de prepotencia es aproximadamente de 4 semanas. Los Dictyocaulus viven a expensas del abundante mucus presente en el tracto respiratorio, como consecuencia del proceso inflamatorio, pero son incapaces de nutrirse de sangre. Su longevidad alcanza hasta los 6 meses. Algunas L-V permanecen algún tiempo en los pulmones hasta llegar a su madurez sexual, es decir, experimentan un retraso del desarrollo de semanas e incluso meses, lo que supone un estado de inhibición larvaria que prolonga el periodo de prepotencia.

Imágenes: 1ª) Foto de Pilobolus crystallinus var. kleinii. 2ª) Ciclo vital del nematodo Dictyocaulus viviparus.