martes, septiembre 22, 2009

El moho pasta de dientes




Tras las primeras lluvias del final de verano y el comienzo del otoño (hoy es el primer día), ayer fui a dar un paseo para ver si habían salido las primeras setas después de los calores estivales, pero el monte estaba demasiado seco y ha absorbido todo el agua sin que a penas se noten sus efectos sobre el aspecto exterior del suelo.

Lo único que encontré fueron unas pequeñas bolitas de color rosa, como de chicle, que crecían sobre el tronco de un pino caído en el suelo del bosque. Y, como no vi nada más, al llegar a casa me entretuve en identificar la especie del extraño hongo, así que busqué en mi libro de setas y nada, no encontré nada parecido. Entonces busqué en internet, entre los hongos basidiomycetes ¿Quizás pertenezca al Orden Tremellales? Pero tampoco. Y hete aquí que en un grupo o collage de imágenes vi un grupo de bolitas rosadas apelotonadas y rugosas con aspecto de gominolas o chicles ¡Eso, eso es! ¿A ver si pone cómo se llama? Pues sí y la sorpresa fue mayúscula. Resulta que no se trata de ningún hongo sino de un protozoo (!!!), es decir un animal del reino Protista, Phillum Amoebozoa, Clase Myxogastrea, del género y la especie: Lycogala epidendrum.

Los plasmodios son de color rojizo, aunque son difícilmente visibles, y se desplazan deslizándose lentamente por el suelo, alimentándose mediante fagocitosis (como las amebas) de bacterias, esporas de hongos, plantas, protozoos y partículas de materia orgánica muerta. Cuando las condiciones son apropiadas, los plasmodios se agregan por medio de señalización química para formar un cuerpo fructífero.

Estos cuerpos fructíferos se parecen a pequeños cojines de unos 0,3 a 1,5 cm de diámetro, y son de colores muy variables, yendo del gris-rosado al pardo-amarillento o negro-verdoso, a medida que maduran tienden a hacerse más pardos y oscuros. Pueden ser redondos o algo comprimidos, con una textura áspera o verrugosa. Mientras son inmaduros están llenos de un líquido pastoso rosado, de ahí su nombre vulgar de "moho pasta de dientes" o "leche de lobo". Cuando maduran, el fluido se convierte en una masa polvorienta de esporas de color gris.

Las esporas miden de 6 a 7,5 micras, son esféricas con una textura reticulada de color ocre a lavanda. El pseudocapillitium (elementos estériles en la masa de esporas) está constituido por tubos ramificados largos, aplanados, con arrugas transversales y pliegues.

La naturaleza siempre nos sorprende, una vez más hay que resaltar la importancia de todo un ejército de diminutos seres (bacterias, hongos, protozoos, gusanos y artrópodos) que trabajan constante e incansablemente para descomponer la materia orgánica y reciclar los nutrientes que posibilitan la continuidad de los ecosistemas y la vida sobre el planeta.

Fotos by Mad Hatter: Primera: Cuerpos fructíferos inmaduros de Lycogala epidendrum en un tronco de pino (Pinus sylvestris) sobre el que ha germinado un piñón que ha dado lugar a una joven plántula de la misma especie. Segunda: Tronco hueco de Haya (Fagus sylvatica) visto desde el interior.

9 comentarios:

Le Mosquito dijo...

Mira tú por donde me has descubierto el origen y significado de esos "chicles" que conozco desde la infancia (también los he visto blancos). Claro, que de niño, y a pesar de su aspecto, siempre supe que no se trataba de chicles, pues en mi pueblo no había niños ricos ni orates capaces de hacer tales despilfarros.

¡Qué bueno!

El futuro bloguero dijo...

Impresionante.

Un protozoo que se parece a las nubes de golosina.

El fin de semana pasado busqué también entre un bosque de pinos y aún no hay una seta. Todo el suelo estaba crujiente y reseco, pese a las lluvias de la semana anterior.

(Era en Segovia)

Mad Hatter dijo...

Gracias "Mosqui", supongo que no se te ocurriría probarlos, lo digo por lo de "¡Qué bueno!".
Actualmente, los hongos están considerados un reino aparte distinto del vegetal y del animal, la existencia de estos protozoos nos hace replantearnos los límites entre reinos por ese afán clasificatorio del ser humano.

Es cierto "Futuro Pecho Lobo", un par de chaparrones no bastan para humedecer el monte con lo reseco que estaba.
Espero que no te moleste lo de "pecho lobo", lo digo por la obsesión que se tiene con este animal para poner nombres a los seres vivos: "pedo de lobo", "leche de lobo". Cuando lo más apropiado hubiese sido llamarle "chicle de la madera".

Le Mosquito dijo...

No, no ni catarlo, y ya te he comantado por qué.
Exclamo "¡Qué bueno!" por el descubrimiento que me has hecho. Ya ves, algo que conocía desde pequeñito y que ahora me aclaras.

Mad Hatter dijo...

Pues sí, es la típica "seta" pequeña de las muchas que salen en la madera muerta, a la que no le das importancia, hasta que un día te pones a mirar y descubres que ni siquiera es una seta. Gran parte del descubrimiento se lo debo a mi hija, que las pinchó con un palo y exclamó: "Ahí va si parece chicle".
En la foto no se ve bien, pero la piel está como escarchada, realmente parece una gominola o un chicle. En internet hay fotos mucho mejores, ya sabes que la fotografía no es mi fuerte, je, je.

India Ning dijo...

Muy interesante la lección de hoy; para fortuna (por los venenosos) o para mi desgracia (por la exquisitez de alguno) no me gusta nada que se parezca a las setas y sepa a moho; me da la sensación de estar saboreando unos calcetines sucios.
Creo que por aquí van a salir muy pronto, está el terreno bien húmedo.
Ya te contaré.
Besos!

Erna Ehlert dijo...

Que bien explicado lo de estas curiosas bolitas.

Un saludo

Introspección dijo...

Qué entrada más instructiva, aunque desafortunada yo por el momento de leerla (es que acabo de comer!!).
;))
Qué cara tengo, me cuelo sin pedir permiso y encima me quejo!!...pero si no te importa, seguiré pasando por aquí.
Un saludo!

Mad Hatter dijo...

Gracias por vuestros comentarios.
Bienvenidas Erna e Introspección, bonitos nombres.