jueves, enero 21, 2010

Drácula nunca los comería






Dentro del amplio mundo de los hongos y de la ciencia que se dedica a su estudio (micología), los hongos subterráneos son los más desconocidos, ya que son los más difíciles de encontrar y observar, de forma que la clasificación taxonómica de muchos géneros está en discusión y todos los años se describen especies nuevas para la ciencia o se cambia de nombre alguna de las que ya se conocían.

Por la zona en la que suelo moverme y que más conozco (Sierra de Cameros, en el Sistema Ibérico Septentrional), llevo varios años tratando de encontrar alguna Trufa (Tuber melanosporun), sin ayuda de perros entrenados y, de momento, sin ningún éxito, aunque haberlas haylas.

Sin embargo, en algunas ocasiones me he tropezado por pura casualidad con otros hongos hipógeos o semihipógeos que habían aflorado a la superficie debido a la poca profundidad a la que se encontraban, a la erosión producida en los barrancos y taludes o a la actividad cavadora de algunos animales. Curiosamente, todos ellos tienen un olor similar al ajo (aliáceo) y todos ellos se parecen externamente a pequeñas patatas de color parduzco, por lo que su identificación no ha sido nada fácil.

Después de indagar en varios libros y páginas web, he llegado a la conclusión de que podría tratarse de seis especies (agrupadas en 3 géneros) que paso a describir a continuación, en orden creciente de rareza, es decir, empezando por las más comunes. Todas ellas forman micorrizas (se asocian simbióticamente) con los árboles de las zonas en las que viven:

1.- Rhizopogon roseolus (Nombre vulgar: Cast.: Turma, criadilla rosada. Cat.: Xugles): Basidiomiceto, Gasteromicete, de forma globosa, casi esférica, de 1 a 5 cm de diámetro, piel lisa de color pardo amarillento con tintes rosados o rojizos, recubierta en algunas zonas por pequeñas venas a modo de raicillas. Interior (gleba o gastro) macizo, de color blanco al principio que se torna pardo oliváceo y algo más poroso en la madurez (primera foto). Común en pinares, vive semienterrada en el suelo, a escasa profundidad. Tiene un suave aroma a ajo. Se come en revuelto en la zona de pinares de Segovia, si bien en la mayoría de los demás sitios no se conoce o se desprecia su uso gastronómico. Otra especie muy similar también propia de pinares es R. luteolus.

2.- Scleroderma citrinum (N. v.: Cat.: Pota de cavall groga): Gasteromiceto, de 3 a 10 cm. de diámetro, forma globosa, recubierto de una piel coriácea, de color beis a amarillo limón, con pequeñas escamas pardas en su superficie. La gleba es grisácea al principio y luego negruzca y está atravesada por numerosas venas blanquecinas. La carne es compacta al principio y finalmente puverulenta, con olor entre ajo y caucho. Al madurar la envoltura se rompe permitiendo la liberación de las esporas. Es tóxica, se cita su uso medicinal en algunos lugares. Habita en bosques de frondosas, principalmente robles, con brezales húmedos y musgo. A veces es parasitado por otro hongo basidiomiceto, Boletus parasiticus (segunda foto). Otra especie parecida es S. areolatum, de piel algo más lisa y escamas más pequeñas que dibujan como una fina piel de leopardo, gleba con tonos violáceos, y su aroma está entre el ajo y el arroz socarrado.

3.- Elaphomyces granulatus (N. v.: Criadilla de ciervo): Ascomiceto, Plectomicete. De forma globosa un tanto irregular, con un diámetro de 2 a 5 cms. La superficie exterior es granulada por la presencia de una especie de pequeñas verrugas, y su color varía en función de la madurez del espécimen, de un color amarillento ocre de joven , incluso pajizo, acaba por volverse oscuro con el tiempo, prácticamente pardo. Peridio apreciable al efectuar una sección de la seta, de un par de milímetros de grosor, liso, sin presencia de venas, de color pálido casi blanquecino, a veces teñido de color carne. Gleba pulverulenta y de color negruzco cuando se produce la maduración de las esporas. Carne compacta de joven, al final la zona interior desaparece manteniéndose solo la corteza exterior. Al principio su olor es poco destacado, pero al madurar llega a ser desagradable, como su sabor, que llega a ser algo amargo. Se trata de un hongo hipógeo, pero que suele estar muy cerca de la superficie. Crece al final del verano y principio del otoño, preferentemente entre coníferas aunque también bajo hayas. El nombre común de criadillas de ciervo viene motivado por que los animales del bosque se nutren habitualmente de este manjar de temporada, que resulta incomestible para los humanos. El olor les atrae y desentierran las setas para comérselas, pero es algo que hacen varios animales, no solo los ciervos. Es fácilmente confundible con el Elaphomyces muricatus, de aspecto casi idéntico, pero cuyo endoperidio está veteado de venas. Ambas especies de Elaphomyces son parasitadas con frecuencia por otros hongos ascomicetos del género Elaphocordyceps, como E. capitata (tercera foto) y E. ophioglossoides, que son los que delatan frecuentemente su enterrada presencia.

Un pariente muy cercano de los parásitos Elaphocordyceps es la especie Cordyceps militaris (cuarta foto) que, aunque no huele a ajo, la menciono porque se desarrolla sobre crisálidas y orugas muertas de nuestra vieja amiga la Procesionaria del pino (Thaumetopoea pytiocampa).

Otra seta que también huele a ajo es la frágil y delicada Marasmius alliaceus, como su propio nombre específico indica.

Hay plantas que sin ser ajos y ni siquiera pertenecer a su misma familia, tienen un olor muy parecido a éstos, como es el caso de la conocida Aliaria (Alliaria officinalis), una hierba crucífera comestible en ensaladas y guisos, a los que aporta un sabor menos picante que el ajo y que tiene propiedades medicinales, siendo recomendable para fortalecer las encías, prevenir caries y para personas obesas, hipertensas, con gota o artritis.

Y finalmente están los verdaderos ajos silvestres de la familia de las liliáceas, como el conocido Ajo morisco (quinta foto: Allium sphaerocephalon), propio de los pastos secos sobre suelo calizo; el frecuentemente asilvestrado Ajete o Cebollino de Siberia (Allium schoenoprasum var. sibiricum); el más raro Ajo de oso (Allium ursinum) que vive en los hayedos; o el escasísimo y amenazado Allium victorialis, que subsiste en las repisas rocosas y pastos de las montañas más altas.

Vaya, creo que me he vuelto a enrollar demasiado, enlazando unas especies con otras, pero por fin he terminado y podemos recuperar el aliento, mejor con olor a menta que a ajo, y al que no le guste… ¡Ajo y agua!

Y para aliviaros del tostón os dejo con este divertido vídeo del "Drácula ye-yé" de Andrés Pajares a cargo de los fabulosos Dr. Explosión:



Por cierto, el próximo 3 de febrero Dave Davies cumplirá 63 años y fue precisamente en 1963 cuando se formaron los "Kinks" ¡Alabados sean por siempre amén!

14 comentarios:

nancicomansi dijo...

¿HOngos subterráneos? Nunca dejarás de sorprenderme, niño...

Besazo!!

Lula Fortune dijo...

Jopé! cuánto sabes, Mad. Me quito el cráneo.
Besitos.

Mad Hatter dijo...

Claro Nanci, las trufas y criadillas son las más conocidas, pero hay centenares de especies que viven bajo tierra.
Muchas gracias, Luliña.
Pero ¿Cómo que niño?¿Qué es eso de quitarse el cráneo?
Si no llevaseis esos collares de ristras de ajo, ya os apañaba yo esos lindos cuellitos;)
Por cierto, un saludo desde aquí para las Pedroñeras, la capital manchega del ajo ¡Bloggesa!¿Dónde estás?

atikus dijo...

Pues no es mala idea eso de buscar trufas, el kilo esta por los 600 euros creo.

Lo de los hongos subterraneos esperate que el gallardón con la tuneladora te ayuda a encontrarlos ;)

En fin me quedo con los Kinks!!!

jeje...saludos con rima ;)

Mad Hatter dijo...

Pues esto no es broma, iba a hacer una entrada sobre una seta que es capaz de levantar el asfalto de las carreteras y el pavimento de las calles, se trata del champiñón de doble anillo (Agaricus bitorquis).
The Kinks for ever!!!

El futuro bloguero dijo...

Yo también me quedo con los Kinks, o con una tortillita de ajos tiernos, o ajetes...

Menudo artículo documentado, sí señor...

Mad Hatter dijo...

Gracias "Futuro Beatnick".
Además, mo me negaréis que tiene su mérito empezar hablando de hongos subterráneos que huelen a ajo para terminar hablando de los Kinks.
¡Buen finde!

Lula Fortune dijo...

Ay! sabrás mucho de plantitas, pero...A ver, voy a hacerte un test:
1. Dime tres comidas típicas españolas.
2. Tres vinos con denominación de origen.
3.Tres métodos anticonceptivos.

Volveré a ver las respuestas y te digo el resultado.

Mad Hatter dijo...

Glups! Bueno, vamos allá:
1.- Paella, patatas con chorizo (o a la riojana) y gazpacho andaluz.
2.- Crianza de Rioja, Reserva de la Ribera del Duero y un blanco del Penedés.
3.- Preservativo, píldora y DIU.
¿Qué es lo que se testa?
Besos intrigados...

lula Fortune dijo...

Pues lo que me temía: mucho comer, mucho beber, mucho follar...pero de cultura ni pajolera idea .JAJAJAJAJAJAJAJA.

"Me quito el cráneo" en una frase que se repite en la inmortal obra de Valle Inclán "Luces de Bohemia"...amos, hombre, npi...

Muchos besos malévolos y dulces.

Mad Hatter dijo...

¡Me cagüen...!!!
Pero Lula ¿Conoces alguna cultura mejor que esa basada en la gastronomía y el erotismo?
¿Cómo iba aquella canción... y de quién era? "Luces de bohemia e ilusión, se me nubla la razón, cuando estoy pensando en ellaaa..."

MK dijo...

Voy ahora mismo a hacerle la broma del test a uno del trabajo!
pero antes no me ha quedado claro lo de los ajos con la flor lila en Menorca está repleto si los cortas sin la cebolleta los cuelgas cabeza abajo y se secan conservan el color todo el año y suelo montar un florero para la casa, pero no me como nada.,se comen o no?

Mad Hatter dijo...

Pues nunca me ha dado por probar el ajo morisco, como el ajo cultivado es algo muy común, nunca lo he echado en falta, la verdad. Tóxico no es, supongo que será muy parecido al cultivado aunque mucho más pequeñito, por lo que pelar los dientes costará lo suyo, "M.K." ¡Me Kachis! Parece que tenemos otra bromista.

Lula Fortune dijo...

MK; Para hacer el chiste completo la cuarta pregunta debe ser:
4.Nombra tres escritores neozelandeses del siglo XIX.

Je, je, je. Pero a MAD se lo dejé más facilito...y ni así, oye.
Te quiero MAd, no pongas esa carita, ya sabes el refrán "Quien bien te quiere, te hará rabiar"