martes, agosto 20, 2013

LA HUERTA DE CARMELITA








Cuando llega el atardecer y el ambiente refresca un poco, Carmelita siente la imperiosa necesidad de entrar al garaje para recoger los guantes de cuero, una azadilla y una navaja, y salir a su pequeña huerta para cavar un poco, quitar las malas hierbas y recoger los frutos del día, que hoy han consistido en: un joven calabacín tierno, cuatro flores de la misma mata (foto 1), media docena de pimientos del Padrón (unos pican y otros no), un par de tomates “Corazón de Buey” (foto 2) y siete fresas rojas.

Nada más llegar a la cocina, mete las fresas en el congelador. Y con el calabacín, Carmelita hace los mejores Nachos del mundo. Para ello, lo corta en láminas que fríe en aceite de oliva por ambas caras, después de la última vuelta coloca encima de cada lámina una fina loncha de queso, para que se funda ligeramente, pone cada lámina con queso encima de una tortilla chip de maiz, y de guarnición prepara las flores de calabacín rebozadas y los pimientos del Padrón fritos ¡Ummm! La combinación perfecta de texturas suaves y crujientes, con un puntito picante.

Los tomates, de un bello color rojo coral, los corta en rodajas que aliña con sal, vinagre y aceite de oliva. Al morderlas, una gota de jugo escurre de la comisura de sus labios, que son del mismo color que los tomates, y se desliza por su barbilla, para descender finalmente recorriendo su suave y longilineo cuello.

Sin haberse limpiado el sudor, después de trajinar por la huerta y en la cocina, derrama una pizca de sal sobre el moreno dorso de su muñeca, lo lame con cuidado, y rápidamente muerde una rodaja de limón, para terminar sorbiendo con fruición un chupito de Tequila.

Para el postre, cuece un poco de leche (de esa que caduca más tarde que la culpa, foto 7), añade chocolate, remueve bien, lo deja enfriar un poco y unta en él las fresas congeladas, que al ser mordidas intensifican aún más si cabe el vivo color rojo de sus labios, los cuales aprieta contra la botella de leche para dar un largo trago, del que escapa otra gota furtiva, cuya blancura contrasta con la bronceada piel de su escote.

¡Ay mamacita! ¡Hay que ver lo sensual y sexy que es la huerta de Carmelita! ¡No pierdan ocasión de visitarla siempre que puedan!

Las berenjenas, los pepinos y los melones ya están en flor y engordando (ver fotos 3, 4, 5 y 6).

Resuena en el sombrero: “Carmelita”.- Una canción compuesta por Warren Zevon, en la deliciosa versión que hicieron Dwight Yoakam & Flaco Jiménez (San Antonio (Texas), 1992).

viernes, agosto 16, 2013

LOS EXTREMOS SE TOCAN XVIII: SÓLO DIOS LO SABE



Que el autor de “Yesterday” diga que la mejor canción de la historia es “God Only Knows”, es, sin duda, algo muy a tener en cuenta. Este grandioso tema fue compuesto por Brian Wilson, en 1966, para formar parte del fabuloso álbum “Pet Sounds”.


Dieciocho años más tarde, un chico solitario, británico, paliducho y con pinta de no ir mucho a la playa, la cantó con una voz mucho más grave que la de los californianos, y no quedó mal del todo, aunque sin esas maravillosas armonías vocales… la cosa cambia mucho, mi querido David.

Resuenan en el sombrero: “God Only Knows”.- Beach Boys (Hawthorne (California), 1966); y la versión de David Bowie (London (UK), 1984).

Anteriores entradas de esta sección: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI y XVII.

lunes, agosto 12, 2013

EL ÁNGEL REFLEJADO EN SUS OJOS








Una de las ventajas de haber llegado tarde al evento, fue que pude saber fehacientemente que asistimos 104 personas, lo sé porque fui el último en entrar a la sala en la que iban a presentar unos libros de poesía, de los que te daban un ejemplar numerado, y, al parecer, 104 debe ser un numero inusualmente elevado en este tipo de acontecimientos, según explicó el presentador, gratamente sorprendido.
Sin restar méritos a los poetas Marcus Versus y Gsús Bonilla, quizás tan elevado aforo fue debido al tirón que supuso la presencia de Ana Curra entre los ponentes.

Como decía, la otra ventaja de llegar el último y colocarme en el único asiento libre que quedaba en primera fila, fue que Ana, el resto de los oradores y gran parte del público que se congregaba en el Instituto Riojano de la Juventud, sito en pleno centro de Logroño, no tuvieron más remedio que fijarse en mi.
Sí, allí estaba la bella Ana Curra, agazapada detrás de una mesa, tan menudita ella, rodeada de unos tipos bigardos y fuertes chicarrones del Norte, en la presentación de los libros de poemas “Otoño Asesino”, de “El Ángel”, y “No Happy”, de Marcus Versus, pero lo que realmente era un poema fue la penetrante y profunda mirada de Ana, una mirada que sólo poseen las diosas como Bette Davis o Siouxsie, en la que se reflejan ángeles como el que iba a ser objeto de la charla: Ángel Álvarez Caballero.
“El Ángel” fue un pionero de la movida madrileña, quien, junto a César Scappa (que se sentaba junto a Ana en la mesa por ser su actual pareja), Eduardo Benavente y un batería del que no recuerdo el nombre, formaron el grupo “Los Escaparates”, que no tuvo ningún éxito, en aquellos primerísimos años 80, por ser excesivamente transgresores y experimentales. El propio César comentó que si sales a un escenario a tocar canciones de 40 minutos, recitando poemas con todos los amplis acoplados, es un tostón que no hay dios que se trague y mucho menos que lo entienda, por lo que no encajaron en ningún sitio, a pesar de que él había visto hacer cosas parecidas a la “Velvet Underground” en Nueva York.
César había conocido a Ángel a los 15 años, nos contó que su padre era un abogado del Estado en tiempos de Franco, aunque no era afín al régimen, supo mantener las formas, por lo que la familia gozaba de una situación acomodada, que propició que César ingresase en un buen colegio liberal, colegio al que también iba Ángel (hijo de un representante comercial y crítico literario), si bien él estaba dos cursos más abajo, una diferencia de edad que a esos años resulta casi insalvable. Sin embargo, César se apunto al grupo de teatro en el que también estaba la hermana de Ángel, por lo que iba con frecuencia a su casa y tuvo la oportunidad de conocerle mejor. “Era tremendamente bello” (suspiró César, recordándole, mientras enmarcaba con sus cejas unos claros ojos azules de nostálgica y agridulce mirada). Inevitablemente, al poco tiempo, surgió una profunda amistad entre ellos.
Ambos eran unos niños bien, pertenecientes a buenas y cultas familias, ambos tenían inquietudes artísticas un tanto bohemias, y ambos tuvieron la posibilidad de acceder a la vanguardia de lo que entonces se estaba cociendo en el mundo, a nivel de teatro, literatura y música. César viajó a Nueva York muy jovencito, allí conoció en persona todo el ambiente de la “CBGB”, el nacimiento del punk y la “Velvet Underground”. Mientras que Ángel se abastecía de numerosos discos y libros, gracias a los frecuentes viajes al extranjero que realizaba su padre.
Un buen día, César le propuso a Ángel formar un grupo de rock, una idea totalmente peregrina, ya que contaban con escasísimos medios y todavía menos formación, lo cual, sin embargo, no fue óbice para que fuese acometida con grandes dosis de ilusión e imaginación. La batería fue suplida por el golpeteo de una máquina de escribir y, pretenciosamente, decidieron que su sonido debía ser “ascendente”, es decir apoyando los amplis sobre cintas y libros apilados. Poco después conocieron a Eduardo Benavente, al que César enseñó a tocar la guitarra, cogieron a un batería y formaron “Los Escaparates”, compartiendo local de ensayo con “Alaska y los Pegamoides”.
Allí fue donde Ana conoció a Ángel y al resto de “Los Escaparates” (entonces cayó en la cuenta de que había sido pareja de todos ellos, excepto el batería, en diferentes etapas de su vida). Nos dijo que nunca en su vida había escuchado unas letras tan fuertes, motivo por el cual fueron censurados, vetados y expulsados de numerosos lugares.
Supongo que cuando “Los Escaparates” estaban activos, ni yo ni mi amigo Carlos estábamos tan metidos en el mundillo “underground” de la movida como para conocerlos, lo cual confieso que me produjo una cierta sorpresa y frustración ¿¡Cómo es posible que me haya enterado de la existencia de un grupo tan primordial y esencial de la movida durante la presentación de unos libros de poemas 30 años después!? Aunque más vale tarde que nunca, sobre todo tratándose de la vida de Ana, una de mis musas más queridas y adoradas.
Siguiendo con la historia, César nos contó que se lo pasaron muy bien juntos, además de tocar y hacer canciones, iban a conciertos y leían muchos fanzines, revistas y libros, pero con el paso del tiempo cayeron en la atracción fatal de las drogas, que atrapó con mayor fuerza a Ángel, quien se hizo adicto a la heroína. Juntos vivieron el infierno que supone tener que conseguir dinero, perseguir a un camello que está en determinada calle de 3 a 6, buscarle aunque lloviese o hiciese frío o calor, esconderse para no ser parados por la policía, buscar un sitio donde chutarse y procurar no romperse una vena ni morir de sobredosis.
Ambos acabaron contrayendo el SIDA, que se llevó por delante a Ángel y a todos los amigos de César, una generación casi entera perdida, él, por suerte, se pudo librar cuando prácticamente estaba desahuciado, gracias al esfuerzo, empeño y tesón, tanto de él como de su familia, especialmente sus padres. Nos dijo que lo que más le llamó la atención de Ángel es cómo alguien que pasa de una familia estable a caer en el infierno, fue capaz de escribir de la forma que él lo hizo.
Por su parte, Ana nos contó que, aunque Ángel le gustó y le atrajo desde el principio, terminó enrollándose con Eduardo, con quien luego estuvo en los “Pegamoides” y más tarde formaría “Parálisis Permanente”.
Ángel estuvo unos años viviendo en Montevideo (Urugay), cuando regresó a Madrid, a principios de los 90, llamó a Ana y le dijo que tenía algo que enseñarle. Lo que Ana no podía imaginarse es que se trataba de un tocho tremendo de papeles manuscritos y varias cintas grabadas con su guitarra y su voz. Ana se pasó toda la noche leyendo y escuchando todo aquello y al día siguiente habló con Ángel y le dijo: “¡Serás cabrón! ¿Has estado todo este tiempo haciendo todo esto y me lo dices ahora?” Eran unos poemas y unas canciones tremendamente desgarradoras, con una fuerza y un talento realmente increíbles.
En aquel tiempo, Ana estaba con el fotógrafo Alberto García-Alix, a quien enseñó el trabajo de Ángel y ambos decidieron que había que mostrar todo aquel talento, el propio Ángel era consciente de que le quedaba poco tiempo de vida, por lo que en un año hizo todo lo que no pudo hacer durante una década. Así que, con la inestimable y generosa ayuda de varios amigos, en 1994 consiguió sacar el disco doble “Polvo de Ángel”, bajo el nombre de “Ángel y los Volcánicos” y su único libro de poemas –“Los Planos de la Demolición”-, del que se sacaron 2.000 ejemplares que se agotaron al poco tiempo y que ahora es una rareza muy cotizada por la que se pagan más de 200 euros.
Pero el asunto no se quedó en una mera colaboración entre amigos. Ángel le declaró abiertamente su amor a Ana y trató de conquistarla. Ella se resistió inicialmente, alegando que estaba con Alberto y que le quería. Pero Ángel no cejó en su empeño, llegándoles a proponer que quizás los tres podrían vivir juntos, ante lo que Alberto le comentó a Ana: “Debe de quererte mucho para ser capaz de compartirte así conmigo”. Ana estaba confusa, realmente quería a los dos, por lo que se produjo un triángulo amoroso que se deshizo al poco tiempo, cuando Ana se fue con Ángel a Sevilla, en 1993, para grabar el disco con los “Volcánicos” (formados por los músicos de “Los Mercenarios”). Su amor perduró hasta la muerte de Ángel, en 1995, debida a un linfoma. Durante su último año de vida permaneció postrado en la cama, con los atentos cuidados de Ana. Realmente eran almas gemelas.
Por su parte, Alberto se portó muy bien, ya que, por encima de todo, también sabe apreciar el talento, y no le importó ayudar activamente a Ángel a publicar y promocionar su libro “Los Planos de la Demolición”, en 1994.
Ana comentó que ella había tenido mucha suerte con los hombres, sin hacer ningún esfuerzo por su parte, tipos muy interesantes, atractivos y con un gran talento se han acercado a ella y con todos ellos ha mantenido unas relaciones muy intensas y enriquecedoras que duraron lo que duraron, como pasa siempre.
“Otoño Asesino” fue escrito por Ángel durante aquel período en que se produjo el triángulo amoroso con Ana y Alberto, que ésta recordó con un cierto sentido del humor, pero que en aquel momento fue una experiencia realmente dura y dolorosa. El texto tiene el inconfundible y personal estilo de Ángel, en el que mezcla lo callejero y lo onírico, el rockanroll con el catolicismo, en unos versos escritos por alguien que ponía en el papel las entrañas y que desplegaba su corazón como una generosa ofrenda sin tributos. Comienza así:
“En los campos están las ciudades
y en las ciudades están las calles
y en las calles están las casas
y en las casas la miseria moral y la traición
conviviendo con todos los inquilinos, los perritos y los gatos.

En las calles están las casas
y si te fijas dentro de ellas podrás distinguir parpadeantes luces de colores
son de los arbolitos
las luces de los arbolitos
porque estamos en navidad y todo el orbe se encuentra invadido por paquetes y cinismo
y eso hace que las bombillas funciones
como todos los años.

En esta ocasión hasta he podido escuchar a grupos de jovencitos cantando villancicos
y con cara de creérselos
aunque el que mejor lo hace es Enrique Morente
lo de cantar villancicos
no sé si se los cree o no
Los Campanilleros
Ana y yo volvimos a estar juntos en uno de sus conciertos
en un acto de fe más
ella y yo nos queremos a pesar de que no echemos un polvo desde hace una eternidad
tal vez en nochebuena como los gañanes”.

Más adelante continúa:

“En los campos están las ciudades
y en las ciudades están las calles
y en las calles están las casas
y en las casas los amantes
atrapando fragmentadas inmensidades
momentos estelares
magia
hacer gemir el más perfecto violonchelo
disfrutar al fin de la no ausencia
mi boca en tu coño
mis manos aferrándose a las tuyas
y el sudor creando charquitos entre nuestras costillas
¿Dónde estás, mi amor?
De repente no te veo
el perfume se desvanece y todo se convierte en traiciones.

¿Por qué los amantes prometen tanto y cumplen tan poco?
Es mejor no decir “na”
ni “na” ni “na”
todavía no te has ido y ya estoy echándote de menos
y ahora no me puedo enorgullecer de ti
ni de mí
porque ayer estuviste conmigo y mañana puede volver a suceder
pero en este momento estás con otro pájaro
y estiro los brazos y no encuentro
y arqueo mis labios buscándote
y mi boca es un cero
yo soy un cero
abandonado en el bosque de eucaliptos
con un perrito y una guitarra
una guitarra
esa sí que es buena compañía
una fiel compañera
una mujer leal
es bien sabido que todas las guitarras son hembras y que no salen corriendo.

En los campos están las ciudades
y en las ciudades están las calles
y en las calles están las casas
y en las casas las medias verdades y propósitos equívocos
yo te he creído siempre
y no sé por qué
después de todo estoy entendiendo constantemente cosas que tú jamás dijiste
debo de tener una imaginación de cojón de mico
y de todas maneras da igual
las intenciones hay que demostrarlas
una vez y las que hagan falta
en un grupo de rock´n´roll o en una relación afectiva.

¿Por qué me permitiste volver a creer en todo eso?
Me hubiera producido menos sufrimiento el seguir fiel a mi nihilismo
el ángel escéptico
el que no siente
el que no padece
el que soñó una vez que nada ni nadie eran necesarios
eso ya no me lo creo ni yo mismo ni tu madre
ella debe conocerte bastante bien
la pobre mujer
digo pobre porque podía haber llegado a ser mi suegra
y ya seguramente no voy a tener el placer ni de conocerla siquiera
tú y ella os lo perdéis
tampoco eso es responsabilidad mía
ni los hijos y nietos maravillosos que no os daré.

Y yo me pregunto: ¿por qué no?
¿Por qué no puedo derramar en tu vientre mis últimas semillas y esperar
a ver qué sucede
si el milagro de traduce en una roquerita atigrada y salvaje
o en un angelito vengador con los ojos verdes?
Fuera lo que fuese me daría por satisfecho con que tuviera la mitad de tu belleza
yo ya no puedo aportar nada
la mujer de mi vida está con otro.

En los campos están las ciudades
y en las ciudades están las calles
y en las calles están las casas
y en las casas los cuartos de baño
las toilettes
los cagaderos
los sumideros
los santuarios de las sacerdotisas
los que siempre tienen cerrojo
los tocadores que encierran todos los secretos y olores de las deseadas
los territorios libres de muchos toxicómanos que todavía tienen que guardar ciertas formas
a pesar de todo
los sanitarios
¡Ja, ja, ja!

¿Qué significa un espejo para vosotros?
¿Algo donde corroboráis la belleza y la decrepitud?
¿El consejero de todas vuestras mentiras físicas?
¿El depositario de mil cosas que jamás os atreveréis a decir a la persona a la que deberíais?
¿El complemento perfecto de todos los narcisos?
Yo soy el primero
y lo soy hasta la náusea
si hace falta hasta me encargo de llevar el estandarte
pero estábamos hablando de espejos y de significados
espejo
inversión
tu huevo izquierdo se convierte en el derecho y parecen exactamente iguales a los reales porque
son mentira y nadie se ha visto los huevos de verdad y de frente
inversión
a mi el que siempre me fascinó es el otro lado
como Alicia intenté acceder a él muchas veces
ella lo consiguió, pero yo me debí pegar unos mamporros del copón bendito porque no recuerdo
haber vuelto a intentarlo
pero el otro lado es y será mío
incluyendo a la diosa morena que habita la dimensión prohibida
yo ya amé al natural en un hotel sevillano que tenía un espejo superlativo
ahora quiero también la réplica
o lo que demonios sea esa chica
la deseo
y puede que me haya quedado atascado en los tigres pero voy a seguir aquí
porque aquí me reunía yo en multitud de ocasiones con mi novia Heroína
y pasábamos juntos momentos inolvidables
de ensueño
con toda la lentitud y toda la ceremonia
además, si te emocionabas demasiado dándole al émbolo podías llenar todas
las paredes de una bonita explosión de sangre en primavera
las flores del mal también decoran las baldosas
pero las baldosas son fáciles de limpiar
y también es muy fácil enloquecerse con una jeringa
sobre todo si está cargada con un buen speed-ball.

Lo exigía todo porque todo lo daba
mas no quería nada para él
sino, simplemente, para que los sueños continuaran volando sin interrupción
a pesar de que todo era una gran mentira
pues esa clase de quimeras nunca habían conseguido levantarse del suelo
y en el suelo es donde te propinan las más formidables palizas
la crueldad no vuela
camina sobre el asfalto
es algo intrínseco a la miseria y a la abundancia
y al terreno que pisamos
machácalos a todos y sabrás que eres un triunfador
un monstruo
una persona como se debe
a la que hay que estar agradecido
porque yo te estoy agradecido hasta los tuétanos por aquellos inolvidables días que me brindaste
en un paraíso inexistente
aunque ya no sepa muy bien qué pensar acerca de ti y de tus motivaciones.

¡Oh, rey de las tinieblas, concédemela de nuevo y seré tu esclavo
para siempre!
Juntos ella y yo
seré tuyo y obedeceré, cabrón
y ya de paso me podrías rejuvenecer un poco
y devolverme el pelo perdido.

En los campos están las ciudades
y en las ciudades están las calles
y en las calles están las casas
y en las casas los amigos
las otras víctimas
las demás calamidades
porque es bien sabido que dios los cría y ellos se juntan
y que todos los cuervos son negros
de un negro azulado”.

Después de la charla me quedé un rato en la sala, porque pretendía saludar a Ana, confesarle mi admiración por ella y preguntarle si recordaba a mi amigo Carlos, si tendría la amabilidad de hacerse una foto conmigo y firmarme alguna cassete y algún dibujo mío que había traído en una cartera, pero, por alguna extraña razón, no pude hacerlo. Lo cierto es que acudió más gente de la que esperaba y no fueron pocos los que habían tenido la misma idea que yo, sorprendentemente para mí, la mayoría de la gente era muy joven. Una señora algo más talludita se enrolló un buen rato hablando con Ana, no obstante me acerqué, nuestras miradas se cruzaron furtivamente durante un segundo, pero no fui capaz de articular palabra alguna, así que, aprovechando que la señora no terminaba de irse, abandoné la sala discretamente. Fue como si, después de las cosas tan intensas que había escuchado y de todo lo que había aprendido aquella tarde sobre la vida de Ana, Ángel y César, cualquier cosa que yo hubiese podido decir parecería terrible y ridículamente insignificante. Busqué en vano, entre mis papeles, alguna vieja entrada de algún concierto de “Parálisis Permanente” o de “Los Seres Vacíos”, para que me la firmase, pero no la encontré. No pude hacer nada más, antes tenía que meditar y digerir todo aquello.
Luego me paré a pensar sobre toda esa generación perdida que murió a causa de las drogas, el SIDA y los accidentes de tráfico, la generación justo anterior a la nuestra, a la que pertenecen Ana, César y Ángel. Ellos fueron los pioneros y artífices de la “movida”, ellos se arriesgaron, fueron innovadores, creativos, se divirtieron, vivieron al límite, en el lado salvaje, de una manera extremadamente intensa, dejándose la piel y la vida en ello.
En comparación, nosotros, la generación posterior, parecemos una versión “light”, cobarde y acomodaticia, a los que se nos dio casi todo hecho, incluido el brutal aviso que supuso aquella demoledora experiencia de jugar con las drogas.
La movida, en sus inicios, utilizó el rock, en su faceta más punk, como un medio más para transgredir y romper con todo aquello que pudiera sonar a tradicional, sin que les importara mucho la calidad musical, lo importante era el espíritu rebelde y las ganas de diversión. Vivieron tan rápido que no les dio tiempo a tener hijos ni a disfrutar de una apacible vida en familia (en alguno de los versos de El Ángel se aprecia una cierta frustración por no haber podido dejar descendencia, uno de los instintos más fuertes de todos los seres vivos).
Por el contrario, la post-movida de mediados y finales de los 80, supo nadar y guardar la ropa para fundar una saga familiar, en la que, por un lado, conectó con los guateques de sus padres, sin renunciar a las tradiciones más folkies y castizas, mientras que, por el otro, ha pasado el testigo a una segunda generación, en el afán de dejar una obra digna, con la suficiente calidad, que entronque con el glorioso legado del rockanroll.
Pero ambas “movidas” tienen en común una cosa, ambas supieron divertirse por encima de todo.
Al salir de la charla de Ana y César, deseaba buscar toda la información que cayese en mis manos sobre “Los Escaparates”, pero, curiosamente, no me vino a la mente ninguna canción de Alaska y los Pegamoides, de Parálisis Permanente, de los Seres Vacíos, ni de “Digital 21”, sino que no hacía más que canturrear el “Bette Davis´ Eyes” de Kim Carnes, supongo que me recordaba aquella época de los primerísimos 80 y aquellos ojos de mirada profunda y ausente, viva y vacía, a la vez, en los que algunos ángeles privilegiados han tenido la suerte de reflejarse.
Resuena en el sombrero: “Bette Davis Eyes”.- Kim Carnes (Escocia, 1981).

Fotos 4, 5 y 6 by Mad Hatter.

martes, agosto 06, 2013

MARABUNTA A LA ORILLA DEL EBRO



Esta primavera tan lluviosa ya adelantábamos que iba a ser tiempo de orugas, mariposas, bichos y hongos. El año venía un tanto retrasado, el calor tardó en venir, pero cuando por fin ha llegado lo ha hecho con ganas, de manera que las hierbas que habían alcanzado un tamaño descomunal, en especial los jaramagos, mostazas y rábanos silvestres de la familia de las crucíferas, ahora se han secado en pocos días, dejando sin alimento a millones de ninfas de la llamada “Chinche gris” (Nysius ericae Schill.), como las de la 1ª foto, que han migrado en masa a zonas colindantes más húmedas y frescas, como parques y jardines, cultivos e incluso pueden buscar refugio en el interior de las casas, con las molestias y alarma social que eso conlleva, tal y como ha sucedido en algunas zonas de las afueras de Logroño y en el Aeropuerto de Agoncillo (La Rioja).

En las fases juveniles de ninfa, estos hemípteros lygéidos todavía no han desarrollado del todo las alas, por lo que no pueden volar y estas migraciones masivas de millones de bichitos de unos 3 mm. de longitud, caminando por el suelo, tienen todo el aspecto de una “marabunta” que lo invade todo a su paso (2ª foto).

A pesar de su espectacularidad, esta plaga es efímera, causa pocos daños y no pican ni muerden, la mayoría mueren en pocos días, al no encontrar alimento apropiado, si bien para evitar las molestias y suciedad que implica el gran número de insectos, éstos pueden ser combatidos con facilidad mediante agua jabonosa y fumigando con cualquier insecticida de uso doméstico contra insectos de jardín que incluya “chinches”.

La única constancia de un caso similar que he podido encontrar, data de mayo-junio de 1982 y 83 cuando, una vez seca la vegetación espontánea, se produjeron migraciones masivas de “Chinche gris” que dañaron cultivos de viña, cítricos y frutales en las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Castellón, Valencia, Alicante y Murcia. En California existe una especie muy similar Nysius raphanus que produce los mismos problemas y que, además de los mencionados cultivos, también ha causado daños a fresas.

Pocos días antes y en un lugar muy próximo, se había producido el ataque masivo de otro insecto, en este caso se trataba del lepidóptero geométrido Abraxas pantaria que defolió casi por completo una docena de fresnos (Fraxinus angustifolia) a orillas del río Ebro (en la 3ª foto pueden verse las orugas colgando de hilos de seda bajo las copas dañadas de los árboles), si bien no produce ninguna mortandad, ya que la inmensa mayoría de los árboles vuelven a rebrotar sin problemas.

Se trata de plagas cíclicas, habituales en la Naturaleza, que atacan con intensidad cada 10 ó 20 años, si bien la influencia humana puede producir alteraciones en estos ciclos.

La repentina e intensa llegada del calor también ha producido la caída prematura de las hojas de los chopos (Populus sp.) al sufrir el ataque del hongo Drepanopeziza punctiformis ( = Marssonina brunnea) que produce amarilleamiento y un moteado oscuro característico (4ª foto), sin mayores consecuencias en la mayoría de los casos.

A los seres humanos, en nuestro afán clasificatorio de ordenar todo en departamentos estancos, nos cuesta trabajo adaptarnos a la realidad integral e interconectada de la Naturaleza, debido principalmente a la consideración de intereses económicos.

En la agricultura, debido a que se cultivan masiva y artificialmente plantas domesticadas, los problemas fitosanitarios suelen ser más frecuentes que en los ecosistemas silvestres, y las explotaciones (horrorosa palabra) toleran mal cualquier pequeño daño o mínima distorsión que les suponga algún perjuicio económico.

Por el contrario, en los ecosistemas forestales hay un mayor margen para permitir la existencia de organismos parásitos, patógenos o predadores, los cuales también cumplen su función. A algún forestal, ante la muerte de algún pino, le he escuchado decir “Algo tienen que comer también los picapinos ¿No?” Efectivamente, la madera muerta en pie y sobre suelo del bosque tiene un importante papel, ya que en ella viven, se alimentan o buscan refugio innumerables seres vivos, en su inmensa mayoría animales invertebrados y hongos.

Hay pocos organismos especializados en una sola especie o variedad vegetal, la mayoría de ellos se alimentan o son capaces de “atacar” plantas pertenecientes a una familia o incluso a varias familias (polífagos), y no distinguen si se trata de una especie cultivada o silvestre, por lo que la colaboración entre diversos departamentos administrativos y el trabajo mediante equipos multidisciplinares (químicos, biólogos, veterinarios e ingenieros agrícolas y forestales) resulta fundamental para comprender los problemas en su totalidad, con sus múltiples facetas y aspectos, interconectados de manera más o menos compleja, y así poder ofrecer soluciones eficaces que sean económica y técnicamente viables.

Resuena en el sombrero: ”La Guerra y las Faltas”.- Modelo de Respuesta Polar (Valencia, 2012).

viernes, agosto 02, 2013

LOS EXTREMOS SE TOCAN XVII: ELEGANTES SOMBREROS INGLESES



Ambos son ingleses, ambos fueron atípicas estrellas de la música a principios de los 80 y ambos pusieron de moda el sombrero con cierta elegancia, al margen de las horteradas de Boy George o los sempiternos cowboys del country.

 Si bien en otros aspectos fueron completamente opuestos:

 “Madness” es un grupo numeroso, encuadrado dentro del movimiento “mod”, pusieron moda el ska y, después de las melenas sesenteras y setenteras, fueron de los primeros en cortarse el pelo y cubrir sus cabezas con sombreros y gorras, dando siempre muestras de buen humor y bailando alegres y divertidas coreografías corales, tal y como aparecen en esta estupenda y famosa canción de 1981: “It must be love”.

Justo al revés que el solitario y atormentado Gary Numan, un auténtico precursor del tecno con influencias glam, un tipo raro donde los haya, posiblemente debido a que padeció el síndrome de Asperger. No solía llevar sombrero, aunque curiosamente en el video promocional de la canción de 1982 “We take mystery to bed”, todos los músicos llevan puestos elegantes sombreros.

 Anteriores entradas de esta sección: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI.

viernes, julio 26, 2013

FRUTOS DE HAYEDO


Este año, además de que hay muchísima agua en el monte y todo está muy verde, las hayas (Fagus sylvatica) están cargadas de fruto (hayucos, 1ª foto) debido al fenómeno de la “vecería”, que consiste en que algunas especies de árboles con semillas que sufren la depredación de animales (insectos, aves y mamíferos) llevan a cabo una fructificación irregular, más o menos cíclica, de manera que cada 4-5 años se produce una producción muy abundante de semillas, a la que siguen años de mediana, escasa o incluso nula fructificación, al objeto de que los consumidores de semillas no se acostumbren a un suministro regular y homogéneo de comida al que puedan ajustar sus poblaciones, sino que, de vez en cuando, se ven sorprendidos y desbordados por una superabundante producción de semilla que asegure que puedan germinar las suficientes pala que garantice el futuro de los árboles de estas especies y, por ende, el de los bosques.

Los hayucos son ricos en aceite, la cual fue utilizada en el pasado para iluminar las calles de ciudades tan populosas como Londres o París. Mientras que la madera es utilizada para la fabricación de muebles, perchas y otros utensilios; y su leña es una de las más apreciadas para calentar los hogares y cocinar a la brasa. Particularmente valiosas, debido a su vistoso veteado y moteado irregular y decorativo, resultan las verrugas o lupias que se forman en troncos y ramas por infecciones víricas o causas desconocidas (foto 8ª).

Las hayas han sido tradicionalmente denominadas por los forestales como las “nodrizas de los bosques” debido al gran espesor y la excelente calidad del suelo que acumulan bajo sus copas a lo largo de los siglos y milenios, tal y como hemos podido comprobar recientemente al excavar una calicata o zanja para tomar muestras de suelo (foto 9ª), en el rodal selecto de Tobía (La Rioja), en un terreno con fuerte pendiente (50%) se excavó hasta más de un metro de profundidad sin encontrar apenas rocas (areniscas), el suelo es blando y mullido, con un color y textura similares al café molido. Aunque todavía no disponemos de los resultados de los análisis, su fertilidad y riqueza en nitrógeno y otros nutrientes podía intuirse debido a la abundancia de plantas nitrófilas como la Ortiga (Urtica dioica) y la Aliaria o Hierba de ajo (Alliaria petiolata).

Además de los hayucos que madurarán y caerán al suelo en octubre-noviembre, los hayedos producen otros frutos como las fresillas o mallotas (Fragaria vesca, 2ª foto), setas comestibles como Boletus edulis (3ª foto), Rebozuelos (Cantharellus subpruinosus, 4º foto), Anguileras (Pleurotus ostreatus, 5ª foto) y muchas otras no comestibles, tales como Postia tephroleuca (6ª foto) y Lactarius zonarius (7ª foto).

El tupido follaje de las hayas se dispone de manera perpendicular a los rayos del sol, tapando todos los huecos en el dosel arbóreo, de manera que la luz que llega al suelo en pleno verano es muy escasa, y sólo unas pocas plantas especializadas son capaces de crecer e incluso fructificar este ambiente umbrío, tal como hace la rara orquídea Epipactis fageticola (10ª foto). Mientras que son numerosas las plantas bulbosas que florecen durante la primavera temprana, cuando la luminosidad y la luz que llega al suelo todavía es abundante, tal y como sucede con el Ajo de oso (Allium ursinum) y la Escila o Jacinto silvestre (Scilla lilio-hyacinthus).

Resuena en el sombrero:” Long as I can see the light”.- John Fogerty & My Morning Jacket (USA, 2013).

Todas las fotos by Mad Hatter.

lunes, julio 22, 2013

CENAS PARA LA CRISIS (III)



Hacía tiempo que no retomaba esta sección de “cenas para la crisis”. Es curioso como siempre que me voy de vacaciones a la playa regreso cargado de cierta inspiración gastronómica, al margen de las setas.

Uno de los mariscos más sabrosos, nutritivos (son muy ricos en hierro) y más baratos (una bolsa de unos 30 me costó 1,50 €) es el mejillón. Por otro lado, me quedaba un puñado de las últimas habas (gruesas y duras) de la huerta, así que, en un momento improvisé la siguiente receta:

- Se limpian los mejillones y se ponen en una cazuela con un dedo de agua para hacerlos al vapor (5 min.). Cuando se abren, se apaga el fuego y se sacan los mejillones.

- En el caldo resultante se cuecen las habas, cuando están a medio hacer (6-7 min.) se añaden unos espárragos verdes (en este caso eran congelados) y transcurridos otros 5-6 min. se añade un puñado de guisantes (también congelados, que me quedaban en una bolsa empezada). Se remueve y se deja cocer a fuego medio otros 3-4 min., para entonces el caldo ya habrá reducido bastante, pero si fuese necesario, habría que eliminar algo, con el fin de que al triturarlo todo con la turmix nos quede con una consistencia similar a la de un puré de patatas pero de color verde.

- Se quita una de las valvas de cada mejillón y se emplatan apoyados sobre la otra cáscara, encima de cada uno se pone una cucharada del puré verde, sobre él se coloca una hojita de lechuga o una lámina fina de calabacín y encima se añade “caviar” de tomate crudo (el interior gelatinoso donde se encuentran las semillas), para terminar se añade un poco de perejil picado, una pizca de sal, unas gotas de tabasco, un poco de limón y un chorrito de aceite de oliva.

El resultado final son unos deliciosos y nutritivos pinchos que se comen de un bocado, sin necesidad de cubiertos, como a mi me gusta.

¡Que aproveche!

Resuena en el sombrero: “This is the Sea”.- The Waterboys (Dublin (Irlanda), 1985).

Foto by Mad Hatter.

martes, julio 16, 2013

LA ISLA DE LOS COLORES







El moderado oleaje del Mediterráneo va demoliendo y triturando, poco a poco, la roca caliza de sus costas, depositando en los someros fondos una arena muy blanca en cuyo espejo se refleja el cielo y el mar en una bellísima e infinita gama de azules turquesas, marinos y celestes (1ª foto).

Tanto azul y su apartada insularidad, en el extremo más oriental de España, quizás fueron la causa de que sus aguas se tiñesen de rojo en múltiples ocasiones: En la Edad Media, los turcos desembarcaron en la actualmente conocida como Cala de la Turqueta (1ª foto), saquearon Ciutadella y capturaron como esclavos a 4.000 de sus 5.000 habitantes. Años después, el pirata Barba Roja atracó en el puerto de Mahón sembrando el terror. Y cuando la Isla de Menorca pasó a ser colonia inglesa, se construyó un Hospital Militar en la Isla del Rey, del puerto de Mahón (2ª foto), motivo por el que se la denominó “Isla sangrienta”.

El rojo sangre parece teñir los picos de las Gaviotas de Audouin que sobrevuelan las costas de esta bella isla, así como las escamas y las agallas de los peces de roca (3ª foto) que sirven para cocinar un excelente suquet. Un tono rojizo similar al pimentón que recubre sus apreciados quesos y da color a las untuosas entrañas de las sabrosas sobrasadas.

El alto y poderoso sol de Julio tuesta las bronceadas epidermis de los bañistas, en las playas, a la vez que dora las espigas en los campos, tierra adentro, delimitados por cientos de kilómetros de muros de mampostería, levantados piedra a piedra, en una labor titánica, realizada a lo largo de milenios por unos isleños de paciencia infinita y delicado gusto, capaces de transformar los humildes y retorcidos palos de los arbustos que cubren la isla en bellas puertas rústicas (4ª foto).

Dicha vegetación está compuesta principalmente por acebuches u olivos silvestres, lentiscos, aladiernos, alsinas (encinas costeras) y pinos carrascos, los cuales se inclinan y retuercen por la acción de la fuerte Tramontana y las brisas marinas que, además del salitre del mar, de vez en cuando llevan hacia las costas a las temibles, incómodas y urticantes medusas de color violeta (5ª foto). Como violeta-azulados son los racimos de las uvas tintas con los que en la isla también se hacen buenos caldos, tal y como atestigua el bello mosaico (6ª foto) que encontré en una de las estrechas calles del fabuloso casco antiguo de Ciutadella.

Tal amalgama de colores, vientos y caldos acaban por aturdir las cabezas de los isleños y de los afortunados turistas que les visitamos, por lo que durante las serenas y refrescantes noches es preciso aclarar la mente y templar el ánimo degustando el cristalino y transparente cocktail de gin tonic con “Xoriguer”.

Resuena en el sombrero: “(The Ballad of) The Voodoo Ranger”.- Multicoloured Shades (Alemania, 1985).

Todas las fotos, excepto la primera, by Mad Hatter.

lunes, julio 01, 2013

BYE BYE BOBBY


Cuando en la anterior entrada hablaba con nostalgia sobre mi antiguo barrio de Argüelles-Moncloa estuve a punto de ilustrarla con la estupenda versión titulada “En el barrio” que El Vez hizo del tremendo “In the Ghetto” del gran Elvis, si bien calificar de “ghetto” a esta céntrica zona de Madrid, aunque fuese de un modo indirecto, me pareció poco apropiado.
Otra gran versión, esta vez en tono claramente negro, fue la que cantó Bobby Bland en los 80, ya en su etapa más decadente, dentro del sello “Malaco”, que fue una especie de refugio para las viejas estrellas del Soul pasado de moda.
Bobby Bland falleció el pasado 23 de junio y con él se fue uno de los personajes claves de ese momento mágico en el que el Rythm & Blues dio paso al Soul, junto con artistas de la talla de Sam Cook y Ray Charles.
Podríamos decir que fue uno de los primeros en abrir el grifo de las lágrimas, en hacer esa exagerada metáfora de comparar el llanto humano con el fluir de un río, en canciones como “Cry, cry, cry”, grabada en 1961 en su primer sello “Duke”, a la que poco después seguiría el “You left the water running” del gran Otis Redding.
La versión que Jeff Conolly (aún en los DMZ) hizo de este tema, a fianles de los 70, junto con la que los Them hicieron del “Turn on your love light” de Bobby Bland, en 1966 (año de mi nacimiento), ambas con unos fantásticos teclados, fueron decisivas para que me inclinase hacia los viejos órganos souleros y garajeros, cuando hice mis pinitos musicales con los Rescuers, a finales de los 80.
El dueño del sello de Memphis “Duke”, un auténtico mafioso, lo vendió al sello californiano “ABC”, en el que militaba el gran B. B. King, junto con el que Bobby (otro B.B.) grabó su propia réplica al citado “Cry, cry, cry”, en un tema titulado “Don't Cry No More”.
En fin, como vemos, me ha quedado una entrada llena de contrastes que, además, he empezado por el tejado. Todo sea por recordar a esta gran figura del Soul que se nos ha ido ¡Descanse en paz!