viernes, enero 10, 2014

LOS EXTREMOS SE TOCAN XXV: MICORRIZAS



Los árboles tienen una estrategia vital basada en la longevidad y en el desarrollo en altura, buscando la luz del sol, por encima de sus competidores. Por este motivo, son los principales productores de materia orgánica y energía en muchos de los principales ecosistemas naturales terrestres más productivos y complejos, como son los bosques y selvas de nuestro planeta.
Efectivamente, los bosques se caracterizan por la existencia de árboles como los principales sustentadores del ecosistema. El material del que están hechos los árboles es la madera, formada por la superposición de los anillos de crecimiento que va acumulando el xilema, año tras año, durante siglos. Por así decirlo, la estrategia de los árboles es ser grandes e ir despacio pero seguros, por lo que la actividad metabólica de la mayoría de las células de sus tejidos es poco intensa y lenta.
A pesar de su longevidad, lentitud de desarrollo y de tener unas características genéticas bien definidas, los árboles (como todos los demás seres vivos) precisan de la reproducción sexual para ir adaptando su genotipo a un medio ambiente cambiante. Para ello, en las angiospermas, se produce una doble fecundación: El grano de polen tiene dos núcleos espermáticos (haploides, con un sólo juego de cromosomas = n), al emitir el tubo polínico y llegar hasta el gineceo femenino, uno de ellos se fusiona con la oosfera (haploide) para generar el cigoto (diploide (2n), con las conocidas parejas de cromosomas que albergan los núcleos de las células que componen nuestros cuerpos), que por división celular (mitosis) formará el embrión de la semilla; mientras que el otro núcleo espermático se une al núcleo secundario (diploide)  del óvulo generando una célula triploide que por mitosis dará lugar al endospermo o albumen (reserva de alimento para el embrión).
De esta forma, cuando la semilla caiga en un lugar apropiado germinará y, gracias a la generosa reserva (triploide) de alimento, emergerá una nueva planta, formada por células con un sólo núcleo diploide (con la mitad de su material genético procedente de la madre y la otra mitad procedente del padre).
Durante su desarrollo y crecimiento, la feroz competencia que se produce en el suelo del bosque por acceder al agua y los nutrientes del suelo, resistir la prelación de los animales herbívoros, así como la carrera en altura, hacia el dosel arbóreo, en busca de la luz, se encargará de seleccionar a los mejor adaptados.
Sin embargo, la inmensa mayoría de los árboles precisan, para su correcto desarrollo, asociarse a unos seres con una estrategia vital totalmente distinta, me estoy refiriendo a los hongos que se unen a los ápices de las raíces de los árboles para formar las micorrizas.
Los hongos, al contrario que los árboles, producen muy poca materia, básicamente consisten en unos delgados y endebles hilillos (hifas) que forman una red (micelio) en el mantillo del suelo del bosque, en el que viven a costa de descomponer los residuos orgánicos de plantas y animales (saprobios), así como de los nutrientes (principalmente azúcares) que les proporcionan las raíces de los árboles con las que se asocian (simbiontes), a cambio de mejorar su capacidad absorbente y de constituir una eficaz defensa contra infecciones de hongos parásitos patógenos.
La reproducción sexual de los hongos superiores (ascomicetos y basidiomicetos) se realiza cuando dos hifas (haploides) procedentes de sendas esporas, se unen para formar hifas con dos núcleos compatibles (dicarióticas, provistas de 2 núcleos que nunca se fusionan), cuyo micelio producirá las setas o cuerpos de fructificación (carpóforos) en los que se encuentran los ascos o basidios que, mediante meiosis (división celular que implica un reducción a la mitad del número de cromosomas), producirán las esporas (por lo general con un sólo núcleo haploide), con lo que se cierra el ciclo reproductor.
A fin de aprovechar al máximo los efímeros momentos durante los que se producen las condiciones óptimas para su desarrollo (humedad elevada pero sin encharcamiento y temperaturas suaves), así como para fructificar con rapidez y abundancia ante situaciones de estrés o alteraciones que amenacen el medio en el que viven (derribos de árboles por viento, nieve o tormentas, incendios, inundaciones, excavaciones de animales, apertura de caminos o cortafuegos, etc.), de manera que las abundantes y ligeras esporas puedan dispersarse a otras zonas con mejores condiciones donde establecerse, hay momentos en que los hongos necesitan con urgencia acelerar enormemente su metabolismo.
La solución biológica para resolver las situaciones que requieren de un aporte extra, para intensificar su metabolismo, a fin de acelerar su crecimiento y velocidad de reproducción, es el “sinticio”, es decir, aumentar el arsenal genético mediante el desarrollo de células con muchos núcleos y también numerosos orgánulos citoplasmáticos como las mitocondrias (encargadas de la respiración celular) y retículos endoplasmáticos, ya que ellos albergan el ADN que contiene el código genético para fabricar tanto las proteínas como los ribosomas (complejos macromoleculares formados por proteínas y ARN, que se encargan del montaje de las proteínas mediante la traducción el código genético contenido en el ADN).
Por ejemplo, las fibras de nuestros músculos son sinticios formados por fusión de varias células.
En el caso de los hongos, está demostrado que algunas especies de ascomicetos como las Colmenillas (Morchella) producen esporas con entre 10 y 30 núcleos haploides y, a su vez, las hifas producidas pueden unirse (anastosomarse) para formar colonias miceliares por las que circulan numerosos núcleos. Por así decirlo, estos hongos han renunciado a su identidad genética individual, en favor de aumentar la capacidad de crecimiento, reproducción y supervivencia de la especie o grupo supraespecífico, lo cual supone una gran dificultad a la hora de su caracterización, descripción y clasificación taxonómica.
Esto explicaría cómo es posible que, de la noche a la mañana, salgan multitud de colmenillas sobre las cenizas de un bosque quemado, observándose una amplia diversidad morfológica, incluso entre ejemplares que salen en apretados grupos sobre un pequeño trozo de micelio.
En menor o, al menos, en cierta medida, algo parecido podría suceder con otros muchos taxones de hongos, en los que, más que “especies” en sentido estricto, quizás sería más apropiado hablar de “grupos” infragenéricos, formados por especies, subespecies, variedades, formas, colonias o ejemplares bastante próximos genéticamente entre sí, pero que, debido a esa facultad de unir sus hifas y de poner en común su material genético, al menos en determinados momentos y circunstancias, resulta muy complicado determinar su grado exacto de parentesco o afinidad.
Esto explicaría por qué en la micología de setas silvestres nunca se habla de híbridos, sencillamente, éstos no serían detectables porque el rango de variabilidad de las especies o  “grupos de especies” descritos ya los englobaría (en caso de que realmente se produzcan) y, en cualquier caso, es prácticamente imposible estar seguros de cuál es el “padre” y la “madre” de un determinado micelio que crece en el suelo de un bosque, con lo cual no es posible saber si se trata de un híbrido o no. Si bien, en laboratorio se han conseguido producir híbridos artificiales de champiñón, intraespecíficos entre distintas variedades de Agaricus bisporus.
En base a diferencias morfológicas, muchas veces bastante sutiles, o a diferencias en el hábitat, suelen describirse numerosas especies, pero ¿Cómo estar seguros de que en realidad no se trata de especies con un cierto rango de diversidad de hábitats, formas, colores y tamaños? ¿Cómo determinar si se trata de diferentes especies, subespecies o variedades, dentro del rango de diversidad de una misma especie?
El rigor clasificatorio taxonómico nos ha llevado a la aberración que supone denominar con distinto nombre científico (de género y especie) a las distintas fases (sexual y asexual) de un mismo individuo, por ejemplo la fase asexual del hongo ascomiceto Gibberella circinata (que se reproduce sexualmente por ascosporas producidas en ascas) se denomina Fusarium circinatum (anamorfo del anterior, se reproduce asexualmente mediante clamidosporas producidas en conidios).
En mi opinión, resulta evidente que la taxonomía linneana clásica (originalmente ideada para la clasificación de plantas y animales) no se adapta a la compleja y singular realidad del reino Fungi, sobre todo del subreino Dykaria (por aquello de sus hifas dicarióticas).

Anteriores entradas de esta sección:
I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI, XVII, XVIII, XIX, XX, XXI, XXII, XXIII y XXIV.

Resuena en el sombrero: “Under Your Mushroom”.- The Stems (Perth (Australia), 1985).
 

jueves, enero 09, 2014

P.V.P.



Las Perversiones del Verdadero Poder (P.V.P.):

- El verdadero poder es el económico: Bancos y grandes lobbies (financiero, petrolero, energético, farmacéutico, químico, alimentario y armamentístico). Consecuencia: El dinero se ha convertido en un fin en si mismo y ha dejado de ser un medio necesario para hacer cosas. Para ganar dinero vale todo. Se necesita trabajar para ganar dinero y poder vivir “ganarse la vida”, en lugar de necesitar dinero para hacer las cosas que de verdad importan en la vida.

- El poder político es un lacayo del poder económico. Consecuencia: “La democracia se ha convertido en un instrumento de dominio del poder económico y no tiene ninguna capacidad de controlar los abusos de este poder”.- José Saramago.

- El verdadero ideal actual consiste en “ganar el máximo de dinero trabajando lo mínimo posible”. Por eso estamos sometidos (esclavizados) por los bancos y se permite la existencia de los sindicatos, porque se considera legítimo que se quiera trabajar lo menos posible y de paso se da una imagen de democracia y de protección de los derechos de los trabajadores. Consecuencias: Mucha gente invierte en especular y en asuntos poco constructivos, se ha perdido la cultura del trabajo y el esfuerzo, se minusvaloran las vocaciones y los servicios públicos.

Si sólo se mide la cantidad de dinero para valorar las cosas, si el sistema no valora la justicia, ni la felicidad, ni la sostenibilidad, resulta totalmente lógico que vivamos en un mundo en el que cada vez hay más desigualdad social, más injusticia, más violencia, más contaminación, más esquilmación de los recursos y lo que me parece aún más triste, en el fondo, NADIE es realmente feliz, ni siquiera las personas más adineradas y poderosas.

El sistema es intrínsecamente perverso y se retroalimenta así mismo, se autosostiene con nuestra imprescindible colaboración, sin apenas darnos cuenta, porque también controla los medios de comunicación y la educación.

Desde que somos pequeños nos han enseñado (someramente) a que la economía trata sobre la contabilidad y el manejo del dinero, medios de producción, costes, salarios, complicados tejemanejes de altos estamentos, bancos e inversores internacionales, fluctuaciones de la moneda, inflación, deuda, bolsa, prima de riesgo ¿Por qué tiene que ser todo tan opaco y complicado?

Por eso, para poder cambiar el sistema actual, es totalmente imprescindible y necesario cambiar el actual sistema económico monetarista. Además del dinero, se pueden y se deben medir otras cosas, dándoles un valor real material que, de algún modo, cotice en el mercado, de manera que todo aquello que puntúe de manera positiva en el desarrollo sostenible de la sociedad y favorezca el bien común, se premie mediante bonos o incentivos fiscales, mientras que las puntuaciones negativas deberían castigarse mediante multas e impuestos.

Esto ya está inventado, se llama “Economía del Bien Común”, un sistema ideado por el economista austriaco Christian Felber, lleva más de 3 años funcionando y ya hay muchas empresa y cooperativas que lo han adoptado, incluso existen bancos alternativos que ya manejan balances del bien común. Existen grupos de trabajo y “centros de energía” en numerosos países, incluido España. Lo sé, su implantación generalizada va a ser muy difícil, pero si todos juntos presionamos en la dirección correcta, se puede hacer ¡Ánimo!

Resuena en el sombrero: “Money”.- The Sonics (Tacoma (Washington), 1965).

viernes, enero 03, 2014

LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN



¿Cómo no nos hemos dado cuenta antes?


No es posible cambiar el actual sistema sociopolítico, a todas luces injusto e insostenible, si no se cambia el actual sistema económico monetarista, en el que el dinero es un fin en lugar de un medio ... ¡No se puede medir sólo la cantidad de dinero! ¡El objetivo no puede ser únicamente ganar dinero! Es evidente que hay que medir y valorar otras cosas, tales como la calidad de los productos y servicios ¿Realmente se trata de “bienes”, que aportan algo positivo y constructivo a la sociedad? Así como el impacto que producen en el medio (sostenibilidad), la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y de los clientes (grado de felicidad) y una justa distribución de la riqueza generada (justicia social).

No es verdad que el ser humano sea competitivo por naturaleza, lo divertido del deporte no es competir, sino jugar, la competición sólo añade tensión y estrés. Muchos estudios científicos demuestran que la mayoría de las personas, en ausencia de presiones externas, tienden a COLABORAR entre ellas para resolver los problemas.

En todo esto es en lo que está trabajando el movimiento “ Economía del Bien Común”, que lleva 3 años en marcha, ya está implantado en algunas empresas de centroeuropa (Austria y Alemania), en España ya hay algunos grupos de trabajo, incluso existen algunos bancos alternativos que empiezan a manejar balances del bien común ¡Sí amigos! ¡Esto se puede y se debe medir! ¡Esto puede funcionar! ¡El sistema puede cambiar si nosotros queremos!

Quiero resaltar el hecho de que esto no es un “quítate tú para ponerme yo”, se trata únicamente de un sistema que aplica el sentido común, teniendo en cuenta los valores éticos universalmente aceptados. Propone una forma lo más clara, justa y objetiva posible de medir las cosas que de verdad importan (no sólo el dinero), con ello se acaba con el engaño y la hipocresía reinante en el sistema actual. Sin personalismos y sin propugnar la hegemonía de ningún grupo, partido o ideología. Es más, este movimiento propone el final de las ideologías, hay que eliminar las emociones irracionales y la visceralidad de nuestros sistemas organizativos, para eso ya tenemos el rock´n´roll...

Resuena en el sombrero: “Out of Our Tree”.- DMZ (Boston (Massachusetts), 1978).

lunes, diciembre 30, 2013

PISANDO LOS ESCENARIOS DEL CIELO Y DEL INFIERNO








Logroño no es una ciudad demasiado rockera que digamos, sin embargo este fin de año, durante dos días consecutivos (26 y 27 de diciembre de 2013), se ha producido una extraordinaria coincidencia de eventos y talentos contrapuestos:

Por un lado, desde el Oeste, provenientes de la capital puzelana de Castilla y León, el día 26 nos visitaron los jóvenes melenudos de Arizona Baby, con sus largas barbas, sus guitarras acústicas y sus aires americanos, con un mesiánico Javier Vielba a la cabeza, cantando en inglés, proclamando la verdad y nada más que la verdad, para redimirnos de nuestros pecados, en estos tiempos aciagos, con canciones tan frívolas como la curiosa versión acústica que hicieron de “ The Model” (de Kraftwerk), si bien dieron buena muestra de sus raíces hippies cuando, durante una forzada pausa a causa de la rotura de una cuerda, Javier entonó el “California dreamin” (Mamas & the Papas)… “in such a winter day”.

La noche siguiente, desde Oriente (ya que venía de tocar en Zaragoza, supongo que, a la altura de Alfaro, sería todo un trago para Ana volver a pasar por el fatídico punto kilométrico en el que dejó la vida Eduardo Benavente hace 30 años), llegó su majestad Ana Curra (Alaska y los Pegamoides, Parálisis Permanente y Seres Vacíos) acompañada de otras no menos legendarias figuras del afterpunk madrileño, como son: Manolo UVI (al bajo), José Battaglio (ex-La Frontera y Seres Vacíos, a la guitarra rítmica) y César Scappa (ex-Escaparate y pareja actual de Ana, a la guitarra solista); quienes nos deleitaron con su fabuloso espectáculo de “El Acto”, en el que no sólo recrean canciones de Parálisis, sino que introducen alguna que otra sorpresa como “Misa Negra” de Desechables y “Adiós Reina Mía” de Eskorbuto. A mitad de concierto, también contaron con la colaboración estelar de Rafa Balmaseda (bajista original de Parálisis), que vino de la cercana Donosti para subirse al escenario a tocar con ellos y sumarse a tamaña conjunción de astros (4ª foto).

Es muy probable que mi hermano y yo fuésemos las únicas personas que asistimos a ambos conciertos, lo cual no es de extrañar, teniendo en cuenta las evidentes diferencias generacionales y de estilo entre Arizona Baby y Ana Curra, así como la coincidencia de que fuesen dos días seguidos, ya que, en estos tiempos, la mayoría de los bolsillos no están para tantas alegrías.

Javier Vielba alzaba con frecuencia los brazos al cielo, cual rústico Jesucristo Superestar, con aires campestres y neohippies de la fría meseta castellana.

Mientras que Ana Curra apareció en el escenario envuelta entre la niebla, luciendo una máscara como la de Hannibal Lecter en “El Silencio de los Corderos”, mientras sonaba de fondo el Réquiem de Mozart y truenos de tormenta, encarnando a la perfecta sierva de Lucifer, ataviada con una blusa negra de malla gruesa, medias artísticamente rasgadas y botas de cuero negro. Se agachaba con frecuencia para colocar el pedal del teclado, llegando a gatear por debajo de éste y a tumbarse en el suelo. Hablando de lo mal que está la situación, también comentó que “nosotros siempre sobreviviremos porque somos como las cucarachas”. Sin embargo, a pesar de todo, su actitud no pudo ser menos rastrera, danzando magistral y extraordinariamente sobre el escenario con la ligereza, gracia, soltura y energía de una cría de 18 años, obviando la pila de tiempo que lleva pisando las tablas con gran maestría (y eso se nota).

Ana fue una de mis musas fundamentales durante los años de la movida, quizás esa coincidencia generacional sea la causa de que me sienta más apegado emocionalmente a Ana Curra y sus huestes que a los Arizona Baby, a pesar de que, actualmente, mis gustos musicales estén más próximos a los de éstos últimos.

Otras mágicas y curiosas coincidencias fueron que ese día 27 cumple años César Scappa, pisando firme el escenario (segunda foto), con sus botas y su serena actitud rockera, como contrapeso a la desbordante energía de Ana, colocado a su derecha, pude ver como le temblaba la mano después de tocar con gran potencia y coraje el “Sangre”. También fue César el encargado de cantar (para descanso de Ana) un tema que Parálisis Permanente heredó de los Escaparates que reza: “Esto no es nada divertido,… una vez y otra vez más siempre vuelves con lo mismo… ¿Y qué es ese polvo blanco que echas en mi comida? Sé que no soy la primera que liquidas con estricnina!”.

La otra coincidencia (nada feliz en este caso) fue que hacía dos días de la muerte de Germán Coppini (Siniestro Total, Golpes Bajos) a quien Manolo UVI le dedicó la canción titulada “Jugando a las cartas en el cementerio”.

Por su parte, Ana, por encargo de una amiga, le dedicó el “Quiero ser Santa” al Ministro Gallardón, con su reforma de la Ley del aborto, para que se entere de una vez por todas de que “ahí dentro no entra ni Dios”.

Lo cierto es que Ana realizó un impresionante despliegue de fuerza y energía, yo diría que incluso mucho más que en los 80, cuando era Eduardo quien cantaba de forma no menos intensa, pero con una cierta contención y frialdad, fruto de una dura pugna interior entre arrogancia rockera y timidez adolescente. Mientras que Ana nos deslumbraba con su hierática belleza de diosa egipcia del afterpunk, atrincherada tras su teclado, nos acribillaba con las ráfagas de su demoledora mirada, cada vez que levantaba la vista por encima de las teclas.

Lo que más me sorprende de Ana es su increíble capacidad para pasar de ser una furibunda sacerdotisa del diablo y transformarse en una dulce y pizpireta colegiala dando alegres saltitos, en cuestión de segundos.

Al final, hicieron un magnífico bis que comenzó con una muestra del gran dominio del piano que tiene Ana (profesora en el Conservatorio), interpretando una pieza de Chopin que enlazó con “Adictos a la lujuria”, “Autosuficiencia” y “Un día en Texas” a modo de apoteosis final.

Me emocionó especialmente su versión del “Héroes” de David Bowie, así como el beso y el abrazo que nos dimos para la histórica fotografía que nos tomó mi hermano, tras el concierto ¡Muchas gracias!

Al hacernos la foto le comenté mi sorpresa por la forma en la que se mueve sobre el escenario, con la energía de una cría de 18 años, a lo que Ana me respondió: “Debe ser por algún pacto con el Diablo, porque no quiero nada con Dios”.

Resulta curiosa esta influencia de la religión en el rock (no en vano nuestra cultura occidental tiene unas claras, profundas e inevitables raíces cristianas), por un lado los Arizona Baby, con su mesiánica verdad y nada más que la verdad. La entrada del concierto estaba ilustrada con una mano sobre una Biblia. Y en el lado opuesto la imagen satánica de Ana Curra y sus esbirros celebrando una auténtica “Misa Negra Punk”, en su ritual del “El Acto”, que llevan casi dos años mostrando por los escenarios de España y México.

Pero yo me pregunto ¿Existe algún nexo de unión entre ambos extremos? –Además del hecho de que mi hermano y un servidor acudiésemos a ambos conciertos, y de la mención de dos Estados del Sur de EEUU (Arizona y Texas), los Arizona Baby son socios de los Coronas, junto a quienes conforman los “Corizonas”, en los que toca Fernando Pardo, miembro fundador de los “Sex Museum” quienes en directo a veces hacen una versión del “Unidos” de Parálisis Permanente, con lo que el círculo se cierra, el afterpunk de la movida se une al neofolk psicodélico actual, pasando por el garaje del revival sesentero de la postmovida. A fin de cuentas, y más en los difíciles tiempos que corren, la gran familia del rock debe permanecer unida.

Resuena en el sombrero: “Unidos”.- Parálisis Permanente (Madrid, 1982).

Fotos by Mad Hatter.

miércoles, diciembre 18, 2013

LA MEJOR BEBIDA DEL MUNDO



Seamos sinceros, la cerveza, el vino, el whisky y otras bebidas precisan de un período de aprendizaje o acostumbramiento para que realmente nos lleguen a gustar, su sabor tirando a amargo no entra a la primera.

Los famosos taninos del vino son sustancias sintetizadas y almacenadas por las plantas (en este caso procedentes de la madera de roble con la que se fabrican las barricas), al objeto de defenderse de herbívoros e insectos dañinos, de ahí su sabor amargo y ciertamente desagradable en estado puro, si bien hemos adaptado nuestro paladar al "bouquet" de este tipo de vinos.

No soy aficionado a las bebidas dulces, nunca me gustaron mucho esas cervezas de frambuesa (“Mort Subite”) que dejan en la boca un sabor dulzón y artificial, como a jarabe. Sin embargo, el otro día se me ocurrió probar una cerveza belga llamada “FARO” que realmente me sorprendió, tiene un suave y agradable sabor acídulo que recuerda algo al de la manzana reineta, pero con un ligero retrogusto amargo e incluso salado, la combinación resulta sencillamente perfecta. Su color es ámbar rojizo, algo tostado, y sus abundantes y pequeñas burbujas le dan una chispa de agradable picorcillo, además del cuerpo y la fuerza que le proporciona su 4,5% de alcohol (una cerveza “sin” es como un jardín sin flores).

Entra tan bien que da la impresión de ser inmediatamente absorbida por el organismo, antes incluso de llegar al estómago, de ahí que no te llene ni te canses de beber. Es prácticamente imposible conformarse con un sólo vaso.

Y no es nada cara, una botella de 25 cc. cuesta un euro.

Por eso, me atrevo a decir que esta deliciosa ambrosía de los dioses es más que una excelente cerveza, es la bebida humana por excelencia (además del agua).

Resuena en el sombrero: Aunque la cerveza “Pabst” de Milwaukee (Wisconsin) es bastante flojucha y no tiene nada que ver con la “Faro”, esta música también es sencilla pero excelente y poderosa, (it´s only rock and roll but I like it) y es lo mejor que he encontrado para ilustrar esta entrada: “Pabst Blue Ribbon”.- The Untamed Youth (Missouri (USA), 1990).

Foto by Mad Hatter.

P.D.: Espero no ser expulsado de La Rioja por ensalzar una cerveza belga (y encima sin comisiones de ningún tipo, os lo prometo), tan sólo es la pura verdad, tenía que decirlo.

lunes, diciembre 16, 2013

LA REINA DEL HIELO




Llegó montada en su carro de hielo arrastrado por dos ponies negros lanudos, sobrina de Odín y hermana del bueno de Noel, al contrario que éste, ella no se levanta temprano para trabajar en la fábrica de juguetes para los niños del mundo, sino que gusta de trasnochar para salir de juerga hasta las tantas.

Por ello, fue expulsada del Polo Norte y desde entonces vaga por todo el mundo llevando consigo el frío helador de las olas polares que azotan buena parte del hemisferio norte, entre noviembre y abril. Sus gélidas agujas de cristal crecen y se clavan como dagas en el cuerpo de las indefensas víctimas que no fueron capaces de encontrar un refugio lo suficientemente cálido.

La Reina de Hielo mantiene una extraña relación de amor-odio con el mar, ya que aunque su hogar está en las aguas congeladas del Océano glaciar ártico, más al sur termina su reino y comienza el de Neptuno, quien, con su largo tridente, le impide llegar más allá de la línea de playa.

Resuena en el sombrero: “Ice Queen.- The Stranglers (London (UK), 1987).

Fotos by Mad Hatter.
 

martes, noviembre 26, 2013

LOS EXTREMOS SE TOCAN XXIV: RIMAS PARA OLVIDAR



Ambos son europeos, ambos son rubios, ambos son más conocidos por sus apodos que por sus nombres verdaderos y ambos tuvieron su máximo apogeo en la década de los 80, aunque es difícil encontrar dos personas más opuestas en muchos otros aspectos: Uno es hombre, la otra mujer; él es inglés, paradigma de la elegancia y la sobriedad en la música; ella es húngara residente en Italia, ex-actriz porno, cantante y ex-parlamentaria del Partido Radical Italiano, su nombre siempre ha estado asociado a la provocación y al escándalo, quizás por eso ambos tienen su punto punk.

Como ya habréis adivinado estamos hablando de “Sting” (Gordon Matthew Thomas Sumner) y de “Cicciolina” (Ilona Staller).

A mediados de los 80, ambos comenzaron a desarrollar sus inquietudes políticas, en 1985 Sting sacó su primer disco en solitario y en él incluyó una canción titulada “Russians”, escrita en tono reconciliador, en plena “Guerra Fría”, cuando el mundo occidental todavía veía a la Unión Soviética como una amenaza real, con una letra que decía cosas como estas:

How can I save my little boy from Oppenheimer's deadly toy
There is no monopoly in common sense
On either side of the political fence
We share the same biology
Regardless of ideology
Believe me when I say to you
I hope the Russians love their children too.”

Efectivamente, Sting, rusos y europeos compartimos la misma biología, al margen de la ideología,… y, sí, los rusos también aman a sus hijos.

Y claro, cuando la dulce y pacifista Cicciolina escuchó aquella canción, en la voz del apuesto Sting, no se pudo resistir a hacer su propio himno al amor verdadero y la paz universal, así que cantó su peculiar “Guerra Atómica Anatómica”… “Amore vero per l´umanità”, otra bonita rima que entró a formar parte del valioso legado de los felices 80.

Resuenan en el sombrero: “Russians”.- Sting (London (UK), 1985). Y la versión de Cicciolina (Roma (Italia), 1987).

Anteriores entradas de esta sección: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI, XVII, XVIII, XIX, XX, XXI, XXII y XXIII .

viernes, noviembre 22, 2013

LOS EXTREMOS SE TOCAN XXIII: UN MUNDO MARAVILLOSO






Hay dos músicos estadounidenses opuestos en numerosos aspectos: Uno es negro, rechoncho, simpático y con el pelo corto; el otro es blanco, espigado, rarete y melenudo. Pero, sin embargo, cada uno en su estilo, ambos fueron pioneros, uno del Jazz y el otro del Punk. Por las fotos ya habréis adivinado que se trata del gran Louis Armstrong y del no menos grande Joey Ramone.
En 1967, 4 años antes del fallecimiento de Armstrong, éste grabó uno de sus temas más populares “What a Wonderful World”, debido a que apareció en la banda sonora de las películas “Good Morning Vietnam (1987)”, “Conoces a Joe Black? (1998)” y “Madagascar (2005)”.
En 2001, poco antes del fallecimiento de Joey, éste decidió grabar en solitario una versión de “What a Wonderful World” que, curiosamente, queda muy bien a ritmo ramoniano, adquiriendo en su voz un cierto gusto ácido, lleno de ironía, que se incrementó considerablemente cuando, pocos meses después, se produjeron los catastróficos atentados de las Torres Gemelas.
Resuenan en el sombrero: “What a Wonderful World”.- Louis Armstrong (New Orleans (Louisiana), 1967). Y la versión de Joey Ramone (Queens (New York), 2001).
Anteriores entradas de esta sección:
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miércoles, noviembre 20, 2013

LAS DUDOSAS DUDAS DE LA JUSTICIA


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Antes de ayer, en una de esas tertulias televisivas, estaban hablando sobre el caso de tres jóvenes que, tras una pelea en un club de alterne, le quitaron las llaves del coche a un cliente, lo condujeron sin carnet, se estrellaron y finalmente quemaron el vehículo. Uno de los tertulianos, indicó que uno de los jóvenes (hijo adoptivo de un famoso torero retirado) confesó ante la Guardia Civil su participación en todos los hechos, excepto en la quema del vehículo, por lo que dicho tertuliano le preguntó a un abogado, que asistía en calidad de experto, que si eso podría ser debido a que la quema del coche pudiera constituir el delito más grave de los cometidos. A lo que el abogado contestó: “No, realmente, la gravedad de los hechos va a depender fundamentalmente de si el coche fue devuelto antes de las 48 horas desde su sustracción, puesto que antes de ese tiempo se trataría de unuso indebido sin autorización”, pero una vez transcurridas 48 horas ya se considera robo”. A lo que el tertuliano preguntó: “¿Pero aún habiéndo quemado el coche?¿Cómo lo va a devolver?”. El letrado argumentó: “Bueno, aún estando quemado, si el coche aparece antes de las 48 horas, el juez podría interpretar que no ha habido robo”.

¿Por qué todos los letrados de este país tienen un trato tan exquisito y son tan considerados en sus interpretaciones de las leyes con los presuntos infractores? ¿Por qué jamás se equivocan favoreciendo a las víctimas?

Es cierto que nuestras leyes son tremendamente garantistas y que nuestro Estado de Derecho se basa en la presunción de inocencia y en el principio “in dubio pro reo”, pero las dudas deben ser lógicas, razonables y justas, no vale “curarse tanto en salud” hasta llegar a extremos tan absurdos como la “duda” planteada por el abogado del primer caso ¡Por amor de Dios, si existen cualquier tipo de dudas cuando alguien admite quitarle las llaves a un señor después de una pelea, conducir su coche sin carnet, estrellarlo y quemarlo, apaga y vámonos! ¡Así no me extraña que en este país todo el mundo se vaya “de rositas”! Los del “Prestige”, los de “Noós”, etc, etc, etc.

¿Por qué los juristas siempre se posicionan del lado del reo? ¿Por qué se es “más papista que el papa”? Por favor... ¡Equivóquense alguna vez del lado de las víctimas, que es humano, y si alguien tiene que recurrir las sentencias, que sea el presunto delincuente quien tenga que molestarse! Porque,... si no es por eso... ¿Por qué es? ¿Por querer hacer ver a la sociedad que las leyes tienen errores que deben ser corregidos por el Poder Legislativo? ¿Por afán de protagonismo quizás? Por favor, si algún jurista lee estas líneas que me lo explique, porque yo no alcanzo a entenderlo.

Y encima hoy nos acabamos de enterar que debemos felicitarnos porque PP y PSOE por fin han llegado a un acuerdo para repartirse el pastel del Consejo General del Poder Judicial, en un momento en el que es un clamor en la calle que la gente pide la despolitización de la Justicia y la verdadera separación de poderes, imprescindible para el correcto funcionamiento de la Democracia.

Siempre se ha representado a la Justicia con una venda en los ojos, pero en este país, además de ciega, la Justicia es manca y sufre de papanatismo y cobardía crónicos.

Resuena en el sombrero: “Tell it to the Judge on Sunday”.- The Long Ryders (L.A. (California), 1985).

miércoles, noviembre 13, 2013

EL ENCANTO DEL MISTERIO





Gracias a un artículo en el suplemento dominical del periódico, he descubierto el Manuscrito Voynich, un documento que data de finales del siglo XV, procedente del Norte de Italia, pero que no está escrito en italiano, ni en latín, ni en ningún otro idioma conocido, sino en un extraño leguaje críptico indescifrable hasta la fecha, motivo por el que hay quien piensa que se trata de un fraude, una especie de broma que realizó algún fraile con demasiado tiempo libre.

En el año 1912, los jesuitas de Villa Mondragone, un colegio de la Compañía de Jesús cerca de Roma, estaban al borde de la ruina, por lo que no les quedó otra que vender su biblioteca. Avisaron a un coleccionista, Wilfrid M. Voynich, de origen polaco, que les compró 30 manuscritos, entre los que se encuentra este.

Poco se sabe con certeza del mismo, un pergamino de 240 páginas. La Universidad de Arizona demostró mediante la prueba del carbono 14 que podía datarse entre 1.404 y 1.438. Su autor es anónimo. El emperador Rodolfo II de Bohemia está acreditado como el primer propietario conocido del manuscrito, por el que pagó 600 ducados de oro (unos 70.000 euros). Rodolfo II, sobrino de Felipe II, fue un monarca excéntrico aficionado a las ciencias ocultas. Coleccionaba juguetes mecánicos, autómatas, recetarios de magia y manuales de alquimia. El manuscrito lo heredó su farmacéutico, Jacobus Sinapius, favorito del emperador, al que presuntamente curó de una grave enfermedad con un elixir de su invención. La panacea tuvo una enorme demanda y Sinapius ganó una fortuna. Fue el primero que intentó descifrarlo.

En la larga lista de traductores frustrados sobresalen dos: uno es William Newbold, profesor de filosofía en Pensilvania, a principios del siglo XX, fue condecorado por descifrar mensajes de los espías alemanes durante la Primera Guerra Mundial. Dedicó los últimos años de su vida a examinar el manuscrito, hasta que perdió la noción de la realidad. Murió loco.

El otro es William Friedman, considerado el mejor criptógrafo de la era moderna y uno de los fundadores de la Agencia Nacional de Seguridad Estadounidense (NSA). Friedman descifró el “Código Púrpura” que protegía las comunicaciones navales japonesas, durante la Segunda Guerra Mundial. Pero no pudo con el manuscrito Voynich, aunque su hipótesis de trabajo se considera plausible. No se trataría de un idioma inventado, sino de una lengua probablemente europea “oscurecida” mediante un algoritmo que desplaza letras individuales.

Recientemente, un equipo de investigadores de la Universidad de Manchester (Reino Unido), dirigidos por el físico Marcelo Montemurro, analizaron la frecuencia de las palabras en el manuscrito y las compararon con textos de similar extensión en inglés, chino, latín, un lenguaje informático y fragmentos del código de ADN. Los textos analizados, entre ellos “Las confesiones de San Agustín” y “El origen de las especies” de Charles Darwin, tienen entre 500 y 700 palabras claves, mientras que el sistema de programación ronda las 300, y el genoma, las diez. El “voychinés”, como se conoce al presunto idioma del manuscrito, tiene 800. “Su estructura es compatible con la de una lengua humana”, afirma Montemurro. Además, en el voychinés, la distribución de las letras y palabras es cualquier cosa menos aleatoria. Por ejemplo, cumple a rajatabla la Ley de Estoup-Zipf, que establece que en todas las lenguas humanas la palabra más frecuente en un texto extenso aparece el doble de veces que la segunda más frecuente, el triple que la tercera y así sucesivamente. Lenguajes artificiales como los élficos de Tolkien o el “klingon” de “Star Trek”, no cumplen esta regla.

Con la potencia de los ordenadores actuales desentrañarlo debería ser coser y cantar. Pero no es así. Se han hecho pruebas con el hebreo; también con un cóctel políglota de lenguas orientales (chino, tibetano, vietnamita,…); con escritura esteganográfica (textos que carecen de significado en su mayor parte, pero que contienen la información oculta en detalles arbitrarios y discretos). Todo en vano.

El propósito del libro también intriga a los estudiosos. Teorías recientes lo relacionan con secretos de los gremios de artesanos de Milán que incluyen la elaboración de venenos y la producción de vidrio, cuya transmisión a potencias extranjeras estaba sujeta a la pena de muerte. Y hay incluso quien lo relaciona con conocimientos pioneros en la energía atómica. Pero llega un punto en que se mezcla la leyenda y los pocos datos fehacientes.

No es extraño que se hayan escrito unas treinta novelas sobre el manuscrito. Como escribe Reed Johnson, de la Universidad de Virginia: “Tanta gente ha dedicado tanto tiempo a intentar descifrarlo que si fuera un fraude sería trágico. Nos impulsa el afán de descubrir algún significado trascendente. Por lo menos, que no sea una lista de la compra o un catálogo de chistes verdes de los monjes del siglo XV”. No obstante, matiza: “Voynich estaba equivocado cuando dijo que descifrar el manuscrito lo haría más valioso. La resistencia del libro a ser leído es lo que o hace único. No importa lo interesante que sea lo que dice, será una decepción cuando deje de ser un misterio”.

Además del texto indescifrable, el manuscrito está magníficamente ilustrado con intrigantes y misteriosos dibujos que representan a damas bañándose en un laberíntico balneario o complicado spa repleto de tuberías serpenteantes y bañeras en las que se aplicaban extraños tratamientos de hidroterapia (2ª ilustración), así como plantas quiméricas con aspecto extraterrestre (1ª ilustración), sin bien, algunos estudiosos han creído identificar algunas especies botánicas realmente existentes en nuestro planeta.

Como gran y entusiasta aficionado que soy a la botánica, me pregunto por qué nos atraen tanto las plantas raras o escasas, supongo que será por un afán de búsqueda, para conocerlas antes de que, eventualmente, pudieran llegar a extinguirse, y con ello tratar de evitar su desaparición, aumentando sus poblaciones para que no sean tan escasas, mediante su estudio, protección, reproducción y cultivo. Es posible que detrás de esta tarea se encuentre aquel primer Adán, jardinero conservador y mejorador del Jardín del Edén.

Con ese fin se crearon los bancos de semillas (germoplasma) como los de “Seed Savers”, en USA, en España tenemos el “Proyecto Artemis” de la Universidad Politécnica de Madrid (E. T. S. Ingenieros Agrónomos), si bien el más grande y ambicioso de todos ellos es el creado en una isla de Noruega, la “Bóveda Global de Semillas de Svalbard”, que atesora bajo la dura roca 30.000 copias de semillas procedentes de todo el mundo.

Incluso ha habido investigadores que han hecho experimentos sobre la sensibilidad de las plantas, como los que realizó el técnico en detección de mentiras de la CIA Cleve Backster (3ª foto), en 1966, quien comenzó jugando a conectar el polígrafo a una planta ornamental de la oficina para pasar el rato, y terminó por descubrir que las plantas también tienen algún tipo de sentimientos.

En mi caso, tengo una lista de plantas raras para buscar en La Rioja, una de ellas, la bella Daphne laureola, fue objeto de una reciente entrada, otra es la Lonicera pyrenaica. Antes de ayer un compañero me pasó la última foto que veis arriba, la cual, aunque no es de muy buena calidad y no tiene flores, podría tratarse del escaso arbusto, SI ALGUIEN PUDIERA CONFIRMÁRMELO SE LO AGRADECERÍA. No obstante, le seguiré la pista, para ver si soy capaz de encontrarla en el campo la primavera que viene,… y cuando la encuentre ¿Qué?

Como decía Reed Johnson, quizá lo que más nos atraiga en realidad sea el puro misterio, de manera que en el momento en que éste sea desvelado, se terminará el encanto y la atracción.

Resuenan en el sombrero: “Rari”.- The Standells (Los Angeles (California), 1966). Y “The Garden in Pain”.- Plasticland (Milwaukee (Wisconsin), 1987).

miércoles, noviembre 06, 2013

THE BRIGHT SIDE OF THE FALL










Unos rayos de sol otoñal, no tan tenues como cabría esperar para estas fechas, atraviesan las copas de los pinos, se reflejan en las escamas asalmonadas de la parte superior de la corteza e iluminan las hojas ambarinas (fotos 1ª y 2ª) del Mostajo (Sorbus torminalis).
Un único rayo consigue llegar hasta el suelo para calentar el pequeño parche de musgo y mantillo, justo lo suficiente para despertar a la Ramaria (3ª foto) que se desentierra y despereza desenredando su madeja de brazos de marfil y agitando sus dedos de pálido coral, como buscando una mano amiga que le ayude a salir, o como si estuviese bailando sevillanas a cámara ultralenta ¡Vaya usted a saber! (Merece la pena pinchar en la foto para verla ampliada).
El silencio del bosque se rompe con un rápido zumbido, la Mosca soldado (Stratiomys potamida) se empeña en vivir en blanco y negro dentro de un mundo multicolor, parando a tomar el sol sobre las cálida hojas del Acirón (Acer opalus, 4ª foto).

La mariposa Maculada (Pararge aegeria) la observa con envidia y pronto la despacha, ocupando su lugar sobre la soleada hoja del arce (si pincháis en la 5ª foto podéis apreciar con mayor claridad su alargada cara de envidia), desplegando sus discretas máculas ocres y haciendo brillar sus penetrantes ocelos que parecen mirarnos, atravesando la maleza, desde la cercana hoja del Rebollo en la que terminó por aposentarse (6ª foto).
¡A disfrutar de estos cálidos, soleados y preciosos días de otoño!
Resuena en el sombrero: “Bright Side of the Road”.- Van Morrison (Belfast (Irlanda del Norte), 1979) ¡Me encanta la armónica de esta canción!

lunes, noviembre 04, 2013

EL TIEMPO DIRÁ




Suele decirse que el tiempo lo pone todo en su sitio, por eso, es conveniente tener una cierta perspectiva temporal para poder valorar las cosas en su justa medida, si bien, a veces, tanta calma y paciencia pueden resultar frustrantes y nos entran unas ganas locas de romperlo todo.


El tiempo es como un reloj de chocolate, si no te lo comes a tiempo, puede derretirse y perderse para siempre.

Pero no, no vamos a hablar de la “Chocolate Watchband”, sino de nuestros queridos “Kinks”, quienes, cuando estaban grabando su tercer álbum de estudio, “Kink Kontroversy”, a finales de 1965, inexplicablemente, descartaron esta gran canción titulada “Time Will Tell”, la cual fue recuperada por los americanos “Chesterfield Kings”, en 1987, para su álbum “Don´t Open Til Doomsday” (No abrir hasta el día del juicio final), y ha sido recientemente castellanizada por los valencianos “Wau y los Arrrghs!” (en la 2ª foto), quienes, definitivamente, lo van a romper todo!

Estos complejos y espinosos asuntos del tiempo, la frustración y la controversia entre paciencia y prisa o entre calma y rabia, siempre han estado muy presentes en el garage de todos los tiempos. De lo que no cabe la menor duda, es que el tiempo ha terminado por poner en el sitio que le corresponde a esta gran canción:

Resuenan en el sombrero: “Time Will Tell”.- The Kinks (London (UK), 1965). “Time Will Tell”.- The Chesterfield Kings (Rochester (NY), 1987). “Todo lo voy a romper”.- Wau y los Arrrghs! (Valencia (España), 2013).