sábado, julio 03, 2010

PEQUEÑOS ALIENS





La combinación de altas temperaturas, debido al calentamiento global, con la contaminación atmosférica, debido al ozono y óxidos de azufre, nitrógeno y carbono, ha producido un debilitamiento de los recubrimientos céreos de la epidermis de los vegetales, así como una mayor concentración de azúcares en la savia elaborada, lo cual ha favorecido una gran proliferación de insectos homópteros chupadores, los conocidos pulgones (áfidos) y cochinillas, así como hemípteros como las chinches.

Seguro que en alguna ocasión, al pasear bajo los árboles de sombra de vuestra ciudad, habéis sentido el pavimento pegajoso bajo las suelas de los zapatos, o cuando estáis sentados tomando algo en una terraza, a la sombra de algún árbol, os ha caído alguna gota de líquido o se os ha posado en la camisa alguna chinche o pulgón alado. Ese líquido pegajoso es la melaza o exceso de almíbar azucarado que expulsan los pulgones que se alimentan de la savia de los árboles y muchas otras plantas.

Afortunadamente, los pulgones y las cochinillas tienen numerosos predadores o enemigos naturales como las conocidas Mariquitas (Coleópteros, Cocinélidos) y las Chrisopas (Neurópteros). Menos conocidas son algunas pequeñas y vistosas moscas (dípteros) de la familia de los sírfidos, que con frecuencia imitan los colores y el aspecto de himenópteros temidos y respetados por su picadura como las avispas y las abejas. Seguro que los habéis visto volando inmóviles como un helicóptero o posados sobre alguna flor libando el néctar. Algunas especies (Syrphus ribesii y Scaeva pyrastri) se alimentan principalmente durante su estado adulto de la melaza que expulsan los áfidos, pero en su estadio larvario se alimentan de los propios pulgones.

Estas diminutas orugas tienen el aspecto de sanguijuelas verdosas que van avanzando por los tallos y hojas de la vegetación, tanteando con su delgada cabeza, cuando tocan un pulgón, lo levantan con sus ganchos (tercera ilustración), absorben sus jugos en un santiamén y tiran el exoesqueleto vacío como si fuese el casco de una botella, antes de capturar al siguiente áfido, y luego otro... y otro... Y así sigue hasta la cifra de 150 al día.

Otras moscas de costumbres terroríficas, aunque útiles, son los Tachínidos del género Gymnosoma (fotos primera y segunda). Con sus tres gruesos botones negros alineados sobre su chaleco rojo, esta mosca realiza cómicos movimientos sobre el suelo y la vegetación del bosque. Sin embargo, a ciertos insectos como las chinches pentatómidas, no les hace mucha gracia su presencia. Este pequeño payaso, con gorro de conejo, les salta encima y, aprovechando el instante en que éstas apartan sus alas instintivamente para recobrar el equilibrio, les pega su huevo sobre la espalda.

De este huevo sale pronto una larva que se introduce rápidamente en el interior del cuero de la chinche, horadando un minúsculo túnel en el que se aloja durante semanas. Para respirar se conecta con una de las tráqueas de la chinche (imagen izquierda del último dibujo). La larva de la mosca pasa todo el invierno dentro del cuerpo de la chinche. No será hasta la primavera siguiente cuando decida evadirse de la misma forma que entró, haciendo una fina hendidura en el cuerpo de la chinche, a través de la que se desliza mediante increíbles contorsiones. Pero lo más sorprendente de todo es que la chinche logra sobrevivir durante unas pocas horas más a esta terrible aventura.

Otras extrañas larvas de dípteros son la del sírfido Volucella pellucens, cuyos orondos y vistosos adultos ya vimos hace poco libando el dulce néctar de la Valeriana. Si bien sus larvas son una especie de babosas con pinchos (imagen central del último dibujo) que viven en el fondo de los nidos subterráneos de las avispas, donde se alimentan de todo tipo de desechos y restos.

Otra larva de sírfido que no se caracteriza por la higiene y pulcritud de sus hábitos alimenticios es la de la “Mosca cernícalo” (Helophilus pendulus), que vive en aguas no muy limpias, donde se pudren detritus vegetales junto a la orina y excrementos que aportan las vacas, dando aún más sabor al caldo. La larva come concienzudamente todo eso, mientras respira bajo el agua con la ayuda de la pajita periscópica que despliega en su parte posterior (imagen derecha del último dibujo).

Fotos by Mad Hatter tomadas en la Sierra de Cameros (mayo-junio de 2010): Tachínido Gymnosoma rotundatum sobre la orquídea saprofita Limodorum abortivum. Dibujos de Pierre Déom, copiados de la revista “El Cárabo” de “Quercus”: Larva de Syrphus ribessi devorando áfidos. Larvas de Gymnosoma sp., Volucella pellucens y Helophilus pendulus.

martes, junio 29, 2010

MADERAS NOBLES







Cuando se tratan temas de mejora genética forestal, en la que se seleccionan especies, variedades, procedencias, ecotipos e individuos (árboles “plus”), suele emplearse un lenguaje que a menudo suena un tanto clasista e incluso “racista”.

Así, los anglosajones emplean el término “softwood” para referirse a las coníferas y la madera que estas producen, con independencia de su dureza; mientras que denominan “hardwood” a las frondosas y a su madera.

Por lo general, cuanto más rápidamente crece un árbol, antes se corta (el turno es más corto) y la madera suele ser más blanda y de peor calidad (como la de chopos, eucaliptos y algunos pinos), por lo que suele usarse para las industrias papeleras, de tableros de fibras, contrachapados, envases y tablas de baja calidad. Mientras que las maderas más duras, que tardan más en crecer, suelen reservarse para usos más “nobles” como carpintería, ebanistería, muebles, barcos, herramientas, artículos deportivos, instrumentos musicales y esculturas.

En Europa, las maderas nobles provienen de especies de frondosas, tales como: el nogal (Juglans regia), el castaño (Castanea sativa), el cerezo (Prunus avium), el roble albar (Quercus petraea), el roble americano (Quercus rubra), los tilos (Tilia platyphyllos y T. cordata), los fresnos (Fraxinus excelsior y F. angustifolia), los arces (Acer pseudoplatanus, A. campestre y A. opalus), el peral (Pyrus communis var. pyraster) y los serbales (Sorbus sp.).

Éstos últimos quizás sean los menos conocidos y, al tratarse de especies “secundarias” (otro término clasista) que suelen vivir diseminadas de manera escasa y puntual en el seno de masas forestales más extensas de las especies denominadas “principales”, debido a su escasez y a la calidad de su madera, alcanzan elevados precios en el mercado, como sucede con el Serbal o Peral de monte (Sorbus torminalis).

Otra especie de serbal muy interesante es el denominado Pomar (Sorbus domestica), que produce una madera muy similar a la del S. torminalis, de mayor calidad que la del cerezo, y que además produce frutos comestibles. El Pomar presenta una acusada dominancia apical, escasa ramificación (como puede apreciarse en la tercera fotografía), es resistente a la sequía, puede vivir en climas continentales, con gélidos inviernos y tórridos veranos, y se adapta muy bien a suelos pesados arcillosos, que se encharcan durante el invierno y permanecen secos en verano. El nombre de “domestica” es debido a que era plantado con frecuencia en los ribazos, bordes de viñas, setos y huertos, por ser uno de los árboles frutales más duros y rústicos que existen en muchas zonas de la Península Ibérica.

Aunque la madera del Pomar es de mayor calidad que la del cerezo, tarda más tiempo en crecer que éste, de modo que si los cerezos se cortan a los 40-60 años, el pomar no bajaría de los 80, para poder alcanzar los diámetros de corta apropiados (60 – 70 cm).

La segunda foto corresponde a un pomar de 2 savias (años de cultivo) recién plantado, en el año 2005, en una ladera del valle del Ebro (Galilea, La Rioja), bastante seca y venteada, sobre suelos arcilloso-limosos, que se repobló en mezcla con Pino carrasco (Pinus halepensis). Cinco años más tarde, en junio de 2010, ese ejemplar se había secado, debido sin duda a las duras condiciones de la estación, pero unos metros más abajo todavía subsisten algunos pies que llegan a alcanzar 1,90 metros de altura y 2 cm. de diámetro (como el de la tercera foto).

En una estación más apropiada, en la Sierra de Cameros, en una ladera de escasa pendiente, aunque con suelos que también se encharcan en invierno y se secan en verano (sin riego), podemos encontrar ejemplares como el de la cuarta foto, que con 10 años tiene 3,30 m. de altura y 3,5 cm. de diámetro.

Con estos datos y teniendo en cuenta las curvas de crecimiento (más conocidas) del cerezo, no es aventurado estimar las siguientes curvas de crecimiento en altura y diámetro para el pomar:

El único inconveniente que presenta esta especie es que puede ser atacada por el peligroso “Fuego bacteriano” (Erwinia amylovora), nefasta enfermedad que afecta a los frutales de pepita y otras rosáceas leñosas. Si bien, parece que el pomar no es especialmente sensible.

Durante los últimos años, han proliferado empresas que promocionan la plantación de árboles de madera de calidad, como una forma de inversión de alta rentabilidad y que además es sostenible, ecológica y que aporta unos beneficios seguros y tangibles (no especulativos). Si bien, las premisas de las que parten y las previsiones que anuncian no son del todo lo realistas, en la mayoría de los casos. Sin embargo, esto no es óbice para considerar que la plantación de árboles es una inversión económicamente viable y digna de ser promovida, por los beneficios indirectos que reportan al medio ambiente y al conjunto de la sociedad, motivo por el que son o han sido subvencionadas mediante fondos públicos (cofinanciados por la Unión Europea), ya que se trata de inversiones que requieren unos fuertes desembolsos iniciales, mientras que los beneficios directos se generan a medio o largo plazo. Para los que quieran hacer números, las cifras más fiables que he conseguido recopilar, son estas:

Una plantación de nogales para madera tiene un crecimiento comprendido entre 1 y 3,5 m3/Ha.año, 2,5 a 8 m3/Ha.año en el caso del cerezo. El precio medio de la madera en rollo de cerezo y nogal para tablón está entre los 120 y 180 €/ m3, si bien el precio de la mejor chapa extra alcanza los 1.300 €/ m3. El coste aproximado de una plantación de este tipo, incluida la compra de terreno, establecimiento de la instalación de riego por goteo, clareos, laboreos, podas y tratamientos fitosanitarios es de unos 37.000 €/Ha.

Fotos by Mad Hatter: 1) Parcela de ensayo de distintas procedencias de cerezo (Prunus avium), en Albelda de Iregua (La Rioja), midiendo con la forcípula un ejemplar autóctono (procedente de la Sierra de la Demanda) de porte extraordinario (la foto no está trucada y el hombre tiene una estatura normal). 2) Pomar (Sorbus domestica) de 2 savias en Galilea (La Rioja), recién plantado en el año 2005. 3) Pomar próximo al anterior, 5 años más tarde (junio de 2010), sin riego. 4) Pomar de 10 años de edad en un prado de la Sierra de Cameros (La Rioja), sin riego. 5) Pomar de 150 años de edad en Oliván (La Rioja), declarado árbol singular, con un diámetro de 80 cm y una altura de 13 m. 6) Nogal (Juglans regia) procedente de una nuez que ha germinado entre los escombros de un solar (Logroño, La Rioja), porque en ocasiones las especies nobles pueden vivir en lugares no tan nobles.

jueves, junio 24, 2010

SÓLO PARA DISFRUTAR



Si ese claro del hayedo, en el que el arroyo de aguas cristalinas sonríe y se ilumina con los rayos de sol que se filtran desde las altas copas, ya es suficientemente bello ¿Por qué florece la Valeriana en sus orillas?

Si la orilla de un arroyo de montaña, lleno de cascadas, ya es el lugar más relajante que existe sobre la tierra ¿Por qué el aroma y el néctar de la Valeriana es tan sedante?

Si no existe ningún orden jerárquico entre las diferentes especies de insectos ¿Por qué el vuelo de la mariposa doncella de ondas rojas irrumpiendo en el claro resulta tan majestuoso? ¿Por qué esos moscardones sírfidos que liban a sus pies parecen orondos generales y ministros vestidos con sus mejores galas? ¿Por qué las alfombras de flores parece que adornan un enorme salón de baile por el que deambula toda la corte de insectos, con todos los tamaños, formas y colores posibles? Libando el néctar hipnótico y relajante de la Valeriana podemos encontrar grotescos bufones, serios burócratas, tullidos deformados, apuestos galanes, esqueléticos mendigos, sebosos banqueros, esbeltos acróbatas, tranquilas matronas, agitados ejecutivos, tiernos infantes, fornidos guerreros, elegantes damas, novios plantados y bellas princesas.

Sólo hay una respuesta para todas estas preguntas: "Todo eso está ahí sólo para complacerte, sólo para disfrutar, para sentirse bien".

Todo esto elucubraba mientras tocaba tranquilamente la lira sentado a la orilla del arroyo que atraviesa el placentero claro de un hayedo.

Resuenan en el sombrero: "Feel good" y "Trying just to please you".- The Lyres (Boston (Massachussets), 1988):





Fotos by Mad Hatter: 1) La Ninfálida Doncella de ondas rojas (Euphydryas aurinia) sobre flores de Valeriana pyrenaica. 2) El sírfido Volucella pellucens sobre la misma Valeriana pyrenaica.

Por favor, no arranquéis estas bellas y raras flores silvestres, el sentimiento de culpa contrarrestará su efecto sedante y al final os costará conciliar el sueño. Utilizad mejor las infusiones de Valeriana cultivada (Valeriana officinalis) ¡Gracias!

lunes, junio 21, 2010

LA ORQUÍDEA MÁS DISCRETA



Por estas fechas, en los bosques frescos y en los brezales de las montañas, florece la discretísima Listera ovata (*), una orquídea que pasa desapercibida y carece de nombre vulgar, debido a sus diminutas flores verdosas y a su efímera existencia, consistente en dos únicas hojas ovaladas (segunda foto) de las que surge una espiga verdosa de florecillas que brotan y se marchitan en apenas un par de meses.

Durante mucho tiempo, los científicos (biólogos, botánicos y entomólogos) se preguntaron qué insecto sería capaz de descubrir y polinizar unas flores tan pequeñas y discretas que florecen durante tan poco tiempo, medio escondidas en el sotobosque o entre los matorrales. La respuesta es que estas flores son polinizadas por unas unas diminutas avispillas (himenópteros de las familias Tenthredinidae e Ichneumonidae), concretamente los machos de algunas especies (Tenthredo atra, Apteris abdominator e Ichneumon insidiosus) que son atraídos por el aroma de estas florecillas verdosas, que imita a la perfección las feromonas sexuales de las hembras de estos minúsculos insectos.

En la primera foto (by Mad Hatter), se observa un macho de Ichneumónido atraído por la flor de la perversa orquídea, mientras liba su escaso néctar.

(* Así llamada en honor al naturalista inglés Dr. Martin Lister (1638 – 1711)).

lunes, junio 14, 2010

UN BOLETO AL CIELO






Lamento profundamente las muertes y graves daños que ha ocasionado este último frente de lluvias en Asturias y el Norte de Galicia, sin embargo, aquí en La Rioja, el agua de junio nos ha traído una temprana fructificación de setas tan apreciadas como el Boleto o Cep (Boletus pinophilus).

Mucha gente cree que las setas sólo salen en otoño, sin embargo, lo único que impide el desarrollo de estos hongos es la sequedad y las bajas temperaturas, por lo que, en la práctica, casi siempre que llueve con cierta abundancia y no hace mucho frío pueden salir y de hecho salen setas. Incluso hay hongos subterráneos, como la Trufa negra, que fructifican en pleno invierno. Si bien es cierto que son numerosas las especies que sólo fructifican durante el otoño.

Pero bueno, vamos al grano y empecemos a cocinar LA seta, porque sólo pude encontrar un único ejemplar, aunque bien hermoso eso sí. Comencemos con los ingredientes: Un Boletus, una cebolleta, unas virutas de jamón serrano, dos cucharadas de aceite de oliva, dos cucharadas de Pedro Ximénez, media taza de nata líquida y una pizca de sal.

Comenzaremos cortando el Boletus, para ello, tras limpiarlo con un cepillo (es preferible no utilizar agua), cortamos el pie en láminas finas transversales, como si fuese un salchichón, cortando luego los medallones más grandes por la mitad. El sombrero lo cortamos en tres trozos para quitarle con más facilidad la gruesa capa de tubos inferiores (himenio), y también, ayudados por un cuchillo, quitamos la parte más exterior de la piel superior de color marrón, hasta donde salga ella sola tirando suavemente. Los trozos los colocamos en un plato, sin mezclar los del pie con los del sombrero, tal y como se ve en la tercera foto.

En primer lugar, seleccionamos las virutas de jamón más grandes y las tostamos en la sartén hasta que queden crujientes, entonces las sacamos y las reservamos aparte. En la grasilla que ha quedado en la sartén añadimos un par de cucharadas de aceite de oliva y pochamos la cebolleta picada. Una vez que empiece a dorarse añadimos lo trozos del pie del Boletus (algo más duros), salamos y removemos. A continuación añadimos un chorro de Pedro Ximénez, después echamos los trozos del sombrero, removemos y añadimos la nata. Un poco más tarde echamos el resto de las virutas de jamón serrano y se remueve hasta que la salsa adquiera una consistencia cremosa y un color amarillento.

Vertimos el contenido de la sartén en un plato y encima colocamos las virutas crujientes de jamón para terminar de emplatar.

A mí me gusta maridar este plato con un buen vino rosado de aguja o con una cava rosé.

El resultado es espectacular, lo mejor es untar la salsa con pan ¡A la mierda la operación bikini! Un día es un día ¡Salud y buen provecho!

Fotos by Mad Hatter.


jueves, junio 10, 2010

TUMBADA AL SOL





Ahí está tumbada al sol, la Lagartija ibérica (Podarcis hispanica). Ella no necesita crema bronceadora, ni gafas oscuras. Su especie lleva calentándose al sol desde la era de los dinosaurios, muchos millones de años antes de la aparición del ser humano sobre el planeta, y, a buen seguro, seguirá haciéndolo cuando nosotros nos hayamos ido.

Ella no sabe lo que es la crisis, no conoce a Zapatero, ni a Obama, no sabe lo que es un bolígrafo, ni un reloj, ni un coche, ni un móvil, ni un ordenador, ni siquiera sabe en qué siglo estamos, ni que vive en Europa, en la Península Ibérica, en un roquedo de cuarcitas a 1.300 metros de altitud.

Lo único que necesita es aire, sol, insectos para comer y una grieta en la roca para guarecerse, y si a la entrada tiene una acolchada alfombra dorada de musgo seco para tumbarse más cómodamente, pues mejor que mejor.

Hablando de insectos, esta mañana, nada más salir de su agujero, se topó con el gran Grillo campestre (Gryllus campestris), un pesado cabezón que no hace más que frotar sus bronceados élitros para emitir su incesante y monótono cri-cri. Demasiado grande para ella, aunque sus crías están muy ricas y tiernas.

Bajo los robles, corrían las arañas lobo (Lycosa) entre las hojas secas del suelo, cuyas hembras acarrean bajo su abdomen un precioso saco de huevos. Crujientes por fuera y jugosas por dentro ¡Yam!

Entre las zarzas, una oruga peluda se calentaba al sol, con la tranquilidad que le proporcionan sus colores negro y amarillo, que anuncian su toxicidad y sus pelos urticantes.

Más tarde, se asomó a la roca que cae a plomo sobre la charca, en la que le pareció verse reflejada en el fondo, pero resultó ser su antiguo pariente el Tritón palmeado (Triturus helveticus), del que la leyenda cuenta que procede la misma estirpe reptiliana de las lagartijas, cuando estos anfibios cubrieron su fina piel con duras escamas que les permitieron soportar las radiaciones y la deshidratación que supone abandonar el acogedor seno acuático para conquistar la tierra firme, seca y hostil.

Algún día de primavera, si los monstruos alados del cielo y los dragones venenosos sin patas no lo impiden, se encontrará con uno de esos pesados congéneres del sexo opuesto, que la perseguirá implacablemente, la morderá en el cuello y ambos entrelazarán sus colas. Durante unos instantes, sentirán ese deseo universal de fusión con el otro, pero él se irá y la dejará con su carga de huevos fecundados, que ella sabrá poner a buen recaudo, para que nazcan nuevas lagartijas que puedan seguir tumbándose al sol sobre esa misma roca cubierta de musgo seco. Y así hasta que el sol se apague o las rocas se fundan.

Fotos tomadas por Mad Hatter en la Sierra de Cameros (mayo-junio de 2010), de arriba abajo: Lagartija ibérica (Podarcis hispanica); Grillo campestre (Gryllus campestris); Araña lobo o corredora (Lycosa sp.); Oruga joven de Pavón chico (Saturnia pavonia); Tritón palmeado (Triturus helveticus).

martes, junio 08, 2010

SERES SIN NOMBRE



La mayoría de la gente con la que hablo denomina a los seres vivos en amplias categorías del tipo: microbios, musgos, hierbas, flores, árboles, bichos y personas.

En contadas ocasiones me sorprende alguien que es capaz de diferenciar un roble. Todavía recuerdo la ilusión que me hizo, a los doce años, cuando descubrí que los "extraños" robles de hojas coriáceas y algo pinchudas que habitan en algunas zonas de la Sierra de Cameros, en realidad se llaman "Quejigos" y que, para evitar confusiones con los nombres vulgares que se les dan a los árboles en los distintos lugares, se le había asignado desde la antigüedad el nombre científico de Quercus faginea.

A partir de entonces, trato de identificar todos los seres vivos con los que me encuentro y que soy capaz de ver con un mínimo detalle.

A pesar de los muchos años que llevo andando por la Sierra de Cameros, no fue hasta hace pocos días cuando me percaté de la presencia de una pequeña pero bella florecilla, una bulbosa de la familia de las liliáceas, que florece al mismo tiempo que su pariente de mayor tamaño, el conocido Gamón (Asphodelus albus), en el sotobosque de pinares negrales (Pinus pinaster) y de rebollares (Quercus pyrenaica), junto a brezos (Erica cinerea, Erica vagans y Daboecia cantabrica), jaras (Cistus albidus) y cantuesos (Lanvandula stoechas).

Lo que más me llamó la atención de esta bella flor es que los filamentos de los estambres están recubiertos por un inmaculado y brillante fieltro blaco. Tras algunos minutos de búsqueda en internet, averigüé que se trata de Simethis planifolia, una planta que está en peligro de extinción en las islas Británicas y que también vive desde Francia hasta el Norte de Marruecos. A la que podéis ver en la primera foto, junto a una chinche (Heteróptero, Mírido de la especie Capsodes flavomarginatus) que apenas alcanza el centímetro de longitud.

No debo ser el único al que esta planta le ha pasado desapercibida durante largo tiempo, porque esta flor carece de nombre vulgar y tampoco he encontrado que se utilice para nada en ninguna publicación de etnobotánica o fitoterapia. El hecho de que, al igual que el Gamón, sea respetada por los mamíferos herbívoros, me hace sospechar que tendrá algún grado de toxicidad.

Sin embargo, a escasos metros encontré una planta más vistosa y conocida (segunda foto), el Toronjil silvestre (Melittis melissophylum) de grandes hojas aserradas y velludas y con grandes y bellas flores bilabiadas de color blanco y rosa púrpura, cuyo abundante néctar ofrece a las abejas y mariposas a cambio de que éstas distribuyan su polen. En efecto, se trata de una planta melífera que durante largo tiempo ha sido uno de los remedios más empleados contra la gota y los cálculos de las vías urinarias y que también se utiliza para combatir la angustia, el insomnio, la conjuntivitis y el vértigo, para lo cual se toma una infusión preparada con la parte aérea de la planta recogida al inicio de la floración.

Es lógico que los seres vivos más pequeños y discretos pasen desapercibidos y no se les ponga un nombre vulgar. Algunos seres que habitan selvas remotas y zonas abisales de los océanos todavía no se han descubierto para la ciencia y ni siquiera tienen nombre científico, sería muy triste que desapareciesen antes de ser descubiertos.

No olvidemos que para poder amar algo es preciso conocerlo.

Fotos by Mad Hatter (Sojuela (La Rioja), junio 2010).

sábado, junio 05, 2010

AMAPOLAS DE FUEGO



El volcán islandés vomita humo y lava.
El fondo del mar, mana ponzoña sin parar.
Europa se arruina y se enfurece Obama.

Las ostras están pachuchas
El agua escuece con medusas.
no hay suficientes tortugas en el mar.

El aire pica repleto de polen y polución.
Arden los árboles en el fuego abrasador,
el resto sucumben ante la cochinilla y el pulgón.

Hace calor
Demasiado para abrazarte
Mi amor.

De amapolas rojas
Arden los campos de pasión…
Y de dolor.





Resuena en el sombrero: “Fire”.- Arthur Brown (London, 1968). Excéntrico artista inglés que el próximo 24 de junio cumplirá 68 años, y del que (como podéis comprobar en el enlace anterior) ya hablé en una temprana y premonitoria entrada de 2006 (cuando todavía no sabía embeber vídeos ni audios), en ella se mencionaba una canción que viene muy bien para no perder la esperanza, a pesar de todo:




“Storms never last”:- Jessi Colter (Texas, 2002). La viuda del gran Waylon cantando una de sus canciones, una de mis favoritas, sin duda, con ese estremecedor: “your hand in mine still is a thunder…”, que casi suena mejor que la versión original, al estilo “Honky Tonk”, con un fabuloso piano de “Saloon”.

Poema y fotos by Mad Hatter.

sábado, mayo 29, 2010

BLUE ANGEL



Parece que por fin llega el verano, justo cuando he terminado el modelito de pamela unisex que podéis ver en la segunda foto, para ir a la "Blue Bayou Beach", cuyo diseño está inspirado en la elegante librea juvenil del Pez ángel emperador (Pomacanthus imperator), como el que se ve en la primera foto, un auténtico “ángel azul” de los cálidos mares tropicales.

Resuenan en el sombrero: “Blue Angel” y “Blue Bayou”.- Roy Orbison (Texas, 1960):





I´m so lonesome all the time, since I left my baby behind on Blue Bayou,… I´m going back some day, come one day to Blue Bayou... I´ll never be blue my dreams come true on Blue Bayou…”

miércoles, mayo 19, 2010

LA HERMEDAÑA Y LAS CIEN DONCELLAS


Escondidas en el pequeño claro de un bosque de la Sierra de Moncalvillo, en el término municipal de Sorzano (La Rioja), se encuentran las ruinas de lo que fue la Ermita de la Hermedaña, la cual custodiaba la imagen de una Virgen que se encuentra actualmente en la Ermita de la Virgen del Roble, situada en la parte más alta del pueblo de Sorzano, al final de la calle llamada "De las Cien Doncellas".

Desde tiempo inmemorial, las chicas adolescentes de ese pueblo tienen la costumbre de desfilar en procesión hasta la Ermita de la Virgen del Roble, el tercer domingo de mayo, para lo cual se visten de blanco y portan ramas de acebo adornadas con flores, que ofrecen a la Virgen de la Hermedaña, pidiéndole protección.

Hermedaña, ese nombre me sonaba, pero ¿Cuál es su origen? Buscando información al respecto, parece ser que hay dos teorías que tienen en común al dios griego Hermes, que pasó a llamarse Mercurio para los romanos.

Por lo visto, eran frecuentes los pilares coronados por el busto del dios Hermes, por lo que, con el tiempo, el nombre común de "hermes" se aplicó a los montones de piedras utilizados como mojones o hitos divisorios de las heredades (Menéndez Pidal).

Por otra parte, "aña" es una raíz prerromana cuyo significado es vena de agua, manantial o fuente.

La Hermedaña era un mojón, que aparece en los documentos antiguos, que marcaba el límite hasta donde podían llegar los ganados de las Villas de Campo y los ganados de las Villas de Iregua. Unas villas y otras acudían a la romería y celebraban allí sus Juntas y Concordias. En el carasol de La Hermedaña pastaban las ganaderías de ambas mancomunidades. Este carasol, también llamado carasol de la Virgen, estaba limitado por dos cantarrales, aquí llamados "ensecadas": La ensecada de los avellanos y la ensecada de La Hermedaña.

A los pies de la ensecada de La Hermedaña, debajo justo de los muros de la arruinada ermita, nace una caudalosa fuente, por lo que el significado de Hermedaña podría ser mojón o ensecada de la fuente.

Según otra hipótesis, como Hermes era el dios griego de la fecundidad, "Hermedaña" bien pudiera ser "Hermes Donna", es decir, señora de la fecundidad.

Siempre ha sido una fiesta que celebra el despertar de la vida en primavera. Una fiesta de las doncellas casaderas y más propiamente las que iban a contraer matrimonio en el año, lo cual encaja perfectamente con la idea de la fecundidad, que se implora para las futuras esposas, tanto en la civilización pagana como en la cristiana.

No muy lejos de Sorzano, aguas arriba del río Iregua, en la ermita de San Pedro de Torrecilla en Cameros, se ha encontrado un ara en el que aparece el nombre de la Diosa prerromana Ataecina, señora de la fertilidad, de la vida y la muerte, de los ciclos naturales, dueña del día y de la noche, señora de la naturaleza, que probablemente es la misma que la Diosa Mari de la cultura vasca, que en esta zona tenía su morada en las lagunas glaciares de los Picos de Urbión, ya que se la invocaba para pedir lluvia y estaba ligada al culto a los manantiales.

La diosa Ataecina fue sustituida en la cultura fenicia y cartaginesa por Astarte y Tanit, y por Demeter-Core, en territorio de influencia griega. Para los romanos se llamó Proserpina, y finalmente, bajo la influencia cristiana, fue sustituida por la Virgen María, entre las que destaca la Virgen del Pilar de Zaragoza o la Virgen del Prado de Talavera de la Reina (Toledo).

En un escrito titulado "Heremitoris Hispanis Urecio Descriptio" del siglo XI, se menciona al rey godo Liuva, como destructor del culto pagano, en donde está la actual ermita y posterior levantamiento del culto a la Virgen del Prado. En esta ermita se ha encontrado un ara dedicada a la diosa Ataecina, por lo que el culto destruido y sustituido por la Virgen María fue el culto a la diosa Ataecina.

Llama poderosamente la atención que la función dadora de aguas fue traspasada a la Virgen del Prado y cumple la misma función. Como también resulta llamativo el hecho de que en tiempo de sequía acudían a esta ermita, no sólo un pueblo, sino decenas de ellos, para pedirle agua a la virgen. Lo cual recuerda a la Hermedaña, a donde también acudían decenas de pueblos de la zona.

Otra coincidencia con La Rioja y el culto a la Hermedaña, es que en Talavera de la Reina también se celebran las mondas, de forma muy parecida a las mondas sorianas y riojanas y a las fiestas que se hacían en honor a la Hermedaña.

Como vemos, el tema del agua está muy relacionado y es muy probable que el vínculo de unión entre estas tierras riojano-sorianas y toledano-extremeñas haya sido la secular cultura ganadera de la trashumancia.

La diosa Ataecina aparecía y desaparecía en las profundidades de la tierra, dominaba el mundo subterráneo, pero también el mundo de la superficie. Sus colores eran el blanco y el negro, en representación de la luz solar del día y la oscuridad de la noche.

El blanco cuando surgía de las profundidades de la tierra en primavera, por lo que se utilizaban símbolos de resurrección y vida eterna, como son los árboles de hoja perenne como el acebo, la encina, el tejo y el laurel. De ahí la costumbre ancestral de que en primavera las mujeres adolescentes fuesen en procesión vistiendo túnicas blancas, portando ramos de acebo adornados con flores blancas, llevando en la cabeza y manos cestos con panes, semillas de cereal o flores.

Ya en tiempos de los romanos, durante estas fiestas se prohibía mantener relaciones sexuales, ya que eran unas fiestas de purificación y preparación para entender los misterios de la vida y la muerte.

Por tanto era un rito de purificación primaveral, donde las mujeres adolescentes se preparaban para ser madres, buscando la fertilidad de la diosa que ellas repartían para sí mismas, para los campos, los bosques y los animales, a través de una serie de rituales que solían acabar con banquetes donde se ritualizaba la comida y en los que el pan era un elemento principal.

Mucho más recientemente, en el siglo XIX, se atribuyó el origen de la procesión de las cien doncellas a la no satisfacción del tributo que los pueblos de la zona debían pagar a los moros invasores, en tiempos de la dominación musulmana, lo cual motivó la famosa batalla de Clavijo.

En fin, sea como fuere, de lo que no cabe duda es del profundo enraizamiento de estas tradiciones y fiestas en honor de las cien doncellas y la Hermedaña en tierras riojanas, sorianas, toledanas y vizcaínas, tal y como atestiguan los prestigiosos etnólogos José Miguel de Barandiarán y Daniel María Pérez Alatamira.

Muchas gracias también a Don Gregorio Remírez Aranzadi, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Sorzano, por la colaboración prestada.

En la foto de arriba, una imagen de la procesión de las cien doncellas que se celebró en Sorzano el pasado 16 de mayo.

lunes, mayo 17, 2010

PRIMAVERA AZUL



La hembra del cuco, de un bello color azul pizarra barreado de blanco en el vientre y el pecho, surca rauda el cielo azul de mayo, portando un huevo azul celeste en el pico, que ha robado del nido de alguna desgraciada pareja de pardos pajarillos, tras haberlo sustituido por uno suyo, del que nacerá un pollo asesino que expulsará los demás huevos o pollos, empujándolos hasta el borde del nido para tirarlos al suelo.

Un suelo humedecido por las últimas lluvias, en el que crece la Búgula (Ajuga reptans) de bellas flores de color violeta azulado, con propiedades cicatrizantes, que yergue orgullosa sobre la hojarasca del sotobosque y la cáscara del huevo del zorzal (ver primera foto).

Muy cerca, junto a los avellanos que crecen a la vera del arroyo de aguas cristalinas, emergen con fuerza del suelo los brotes del Sello de Salomón (Polygonatum odoratum, en la segunda foto), de cuyos elegantes tallos arqueados cuelgan tiernas flores amarillentas, bajo el glauco envés de sus hojas paralelinervas de liliácea.

Esta rara planta, propia de los bosques mixtos eutrofos de frondosa, debe su nombre a las cicatrices en forma de "sello" que dejan en el rizoma subterráneo sus tallos marchitos al desprenderse cada otoño. Este rizoma también tiene propiedades medicinales, ya que sus emplastos aplicados sobre golpes y chichones los alivia y reduce. Rizoma que también es utilizado en cosmética, al formar parte de numerosas cremas de belleza. Si bien hay que prevenir a los niños de que no se metan en la boca sus tentadoras bayas de color añil, que maduran durante el mes de junio, ya que son muy venenosas.

Primavera azul esta, de belleza desconcertante, en la que la vida y la muerte juegan al ajedrez sobre un tablero de cuadros de color azul celeste claro y violeta azul oscuro, en el claroscuro del suelo del bosque y de nuestros corazones.

Quizás esas cáscaras de huevecillos azulados, que se encuentran con relativa frecuencia en el suelo durante esta época del año, pudiesen explicar el temor que tenían los antiguos pueblos celtas a que el cielo se desplomase sobre sus cabezas, ya que la imaginativa y calenturienta mente de nuestros ancestros podría fácilmente pensar que se trataba de diminutos trozos que se habían desprendido de la bóveda celeste, porque ya se sabe que tacita a tacita…

Fotos by Mad Hatter tomadas en Sojuela (La Rioja) el 16 de mayo de 2010.

viernes, mayo 14, 2010

LAS ÚLTIMAS OLMEDAS




El olmo es uno de los árboles que a lo largo de la historia ha estado más próximo al hombre. La facilidad de trabajo de su madera, su flexibilidad y resistencia, y la utilidad de sus ramillas y hojas como alimento para el ganado, motivó que se plantaran multitud de olmedas a lo largo de toda la geografía europea.

El olmo ha sido siempre un árbol singular, al que con frecuencia se le han atribuido propiedades mágico-sagradas. En la Inglaterra del siglo X, un decreto del rey cristiano demuestra que los olmos eran considerados árboles mágicos; en la Francia medieval, lo hablado y negociado debajo de los olmos viejos tenía carácter de sacro-juramento; en Alemania fue famoso el olmo de Lutero, bajo el cual, según la tradición, predicó en no pocas ocasiones; en el nuevo Mundo fue famoso el olmo de Boston (Massachussets) que a mediados del siglo XVIII fue bautizado como "Árbol de la Libertad"; más recientemente, en nuestro país, uno de los olmos que ha adquirido notoriedad ha sido el olmo de Antonio Machado en Soria.

Con la fibrosa corteza del olmo se han fabricado ropas y cuerdas. Su madera, resistente al rozamiento e inmutable con la humedad, ha sido la preferida para construir los ejes y las ruedas de los carros, así como para los sistemas de canalización del agua de riego. En la viticultura italiana, fue muy habitual el uso de los olmos como soporte de las vides, mediante lo que se llamaba "maridar a la vid con el olmo". Este dicho fue desarrollado por poetas como Virgilio y Catullus en una metáfora para las parejas en general: "El hombre/el olmo es fuerte y derecho, pero por sí mismo es estéril y no da ningún fruto aprovechable; la mujer/la vid, al contrario, es débil, sola tiene que arrastrarse por el suelo, donde su fruto se descompone y se echa a perder. Pero unidos en la pareja crecerán ambos en la luz y juntos reunirán frutos maravillosos". Esta parábola se ha acreditado en los siguientes 2.000 años, una y otra vez, en la literatura. La Adriana de Shakespeare, que desea que su esposo retorne al hogar, se dirige a éste en los siguientes términos: "Vos sois un olmo, mi señor esposo, yo la vid". En este período el motivo "olmo y vid" fue, como alegoría de la pareja leal y fecunda, contrapuesto al motivo "árbol y hiedra". Este último respondía a sexo vehemente pero estéril (Demetz, 1958).

Pues resulta que junto a una viña próxima al pueblo riojalteño de Ábalos, en la comarca de la Sonsierra, subsiste casi milagrosamente una olmeda (primera foto) de la especie Ulmus minor var. minor, compuesta por unos 50 árboles de entre 12 y 14 metros de altura, con un diámetro de 30 a 60 cm. y cubiertos casi todos ellos por una abundante y espesa hiedra (Hedera helix).

El Olmo común (Ulmus minor), se caracteriza porque en la corteza de sus ramillas aparecen con frecuencia unas costillas suberosas (ver segunda foto), a modo de contrafuertes.

Lo de milagrosamente viene a cuento porque muchas especies de olmos en todo el mundo están siendo diezmados por la enfermedad de la grafiosis, causada por el hongo Ophiostoma novo-ulmi. Esta cepa agresiva o nueva estirpe del hongo, llegó a España en 1980, concretamente fue detectada por primera vez en San Sebastián (Robredo, 1980), y un año después se localizaron focos en Aracena (Huelva) y en Madrid. A partir de ahí, la enfermedad afectó a todas las regiones de un modo casi general, produciendo la desaparición de casi todas las olmedas y de multitud de ejemplares que adornaban plazas, paseos, parques y jardines de pueblos y ciudades.

Aún recuerdo la profunda impresión que me causó, cuando de niño acudí con mis padres a visitar los jardines del Palacio Real de Aranjuez, y paseamos por la grandiosa olmeda que ocupaba gran parte del jardín, caminando entre majestuosos olmos que elevaban sus troncos hacia el cielo como si fuesen las columnas de una catedral.

Aguas arriba de Aranjuez, en la vega del río Manzanares, próxima al río Jarama, se conservan todavía algunas bellas olmedas como la de la Casa Eulogio, que han resistido al paso de la enfermedad.

Unos pocos olmos de la mencionada olmeda de Ábalos presentan síntomas de grafiosis, es probable que la llegada de la enfermedad se haya visto dificultada por los tratamientos fitosanitarios realizados en la viña colindante o por la abundante cobertura de la hiedra. Si bien, tampoco hay que descartar que estos olmos tengan cierto grado de resistencia a la enfermedad.

Para ser sinceros y por fortuna, la grafiosis no elimina totalmente los árboles, la mayoría de ellos vuelven a rebrotar desde sus raíces y cepas, pero cuando los renuevos alcanzan el porte arbóreo resultan atractivos para los insectos vectores del hongo (escolítidos del género Scolytus), que vuelven a introducir el hongo en los vasos del árbol, produciendo su rápido secado y el ciclo vuelve a empezar, no sabemos a ciencia cierta hasta cuando seguirán brotando estas centenarias raíces y cepas.

En la Península Ibérica, además del Olmo común (Ulmus minor), en las zonas más húmedas y frescas de las montañas y del norte, habita el Olmo de montaña (Ulmus glabra), uno de cuyos ejemplares más viejos que se conocen en Europa, con más de 400 años y el tronco hueco, es el que aún se yergue junto a la iglesia del pueblo camerano de El Rasillo (tercera foto).

Gran parte del texto ha sido extraído del libro: "Los Olmos Ibéricos, conservación y mejora frente a la grafiosis", publicado por el Ministerio de Medio Ambiente en el año 2000, con los editores Luis Gil, Alejandro Solla y Salustiano Iglesias; así como del artículo publicado hace poco por el compañero Jesús Laría sobre el Olmo centenario de El Rasillo.

sábado, mayo 08, 2010

LA ABEJA SOLITARIA Y EL BOTÓN DE ORO




Ella nunca quiso someterse al yugo de ninguna jerarquía, no quería trabajar para ninguna reina, aquella hermosa flor, casi tan brillante como el sol, repleta de sabroso néctar y polen dorado, era suya, sólo suya. Al no tener la obligación de regresar a ninguna colmena, podía quedarse allí sentada sobre su botón de oro, todo el día, contemplando su reflejo en las gotas de rocío, rodeada por los racimos de flores azules de los atónitos nazarenos y los sensuales tépalos de color violeta de los fogosos satiriones, todos ellos esperando ansiosos ser visitados por ella, por la abeja solitaria, la reina de los prados.

Ahora que lo pienso, no recuerdo haber visto nunca a la abeja Maya trabajar duramente en el seno de ninguna colmena, quizás fuese porque Maya también es una abeja solitaria, como lo son la mayoría de las abejas silvestres europeas.

Estos pequeños himenópteros son los encargados de polinizar a las extravagantes orquídeas abejeras y otras muchas florecillas silvestres.

Y si la abeja Maya suele romper su soledad en compañía del zángano Willy, el rey de los zánganos de la música es el inimitable Coque Malla, que canta eso de “Has colgado tu bandera, traspasado la frontera, eres la reina, siempre reinarás, siempre reinarás. No puedo vivir sin ti, no hay manera...



Resuena en el sombrero: “No puedo vivir sin ti” (versión acústica).- Coque Malla (Madrid, 2008).

Fotos by Mad Hatter: Abeja solitaria sobre botón de oro (Ranunculus acris); grupo de Nazarenos (Muscari racemosum); Satiriones manchados (Orchis morio). Prados de El Rasillo (La Rioja, mayo de 2010).

jueves, mayo 06, 2010

¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON EL CLIMA?



Se dice que el cambio climático va a consistir o está consistiendo en una mayor frecuencia de fenómenos extremos. Una prueba evidente de ello son estos cambios tan bruscos que venimos padeciendo últimamente y que están produciendo que se estén batiendo numerosos récords históricos meteorológicos.

La mayoría de estos cambios se producen en función del sentido en que soplan los vientos dominantes, por ejemplo, la semana pasada el viento provenía del sur, por lo que las temperaturas ascendieron hasta el punto que, el día 27 de abril, se superaron las temperaturas máximas alcanzadas en un mes de abril en numerosos puntos de España: En Lugo llegaron a los 29,6ºC, en Murcia 32,5ºC y en Bilbao se alcanzaron nada menos que 33,1ºC!!!

Sin embargo, esta semana el viento sopla del Norte, se ha formado uno de esos famosos pasillos de viento polar y de nuevo se ha vuelto a superar otro récord, en este caso en sentido contrario, ya que en Pamplona no tenían una temperatura máxima tan baja en el mes de mayo desde el 10 de mayo de 1902, ya que ayer en la capital navarra no pasaron de los 6,4ºC!!!

Definitivamente, el tiempo se ha vuelto loco.

Y hablando de locos, quizás no tenga la suficiente base científica, pero en los últimos años he ido anotando todas estas desviaciones y he llegado a la conclusión de que la causa fundamental de estos cambios, al menos en la zona occidental de Europa, es que la forma de las isobaras que definen las borrascas y los anticiclones ha tendido a estirarse en la dirección Norte-Sur, con una mayor frecuencia, tal y como se ve en las ilustraciones de arriba. Me explico:

En la primera imagen, correspondiente al día 20 de marzo de 2007, vemos el típico pasillo de vientos polares, propiciado por la presencia de una borrasca profunda y alargada en dirección Norte-Sur situada al NE de la Península Ibérica y un anticiclón, también alargado en la misma dirección, situado al NO de la Península, y como los vientos giran en sentido horario en los anticiclones y antihorario en las borrascas, su acción combinada nos envía un chorro helador de vientos procedentes de latitudes polares.

Pero como la circulación general de la atmósfera suele producirse de Oeste a Este, cuando el anticiclón avanzase hacia el E y si una nueva borrasca atlántica le siguiese por el O, las posiciones se invertirían con respecto a lo indicado en el párrafo anterior, es decir, en pocos días pasaríamos a tener un anticiclón situado al E de la Península y una borrasca al O, lo que favorecería la entrada de vientos cálidos del Sur, que nos traerían temperaturas anormalmente elevadas y nubes de polvo en suspensión procedentes del desierto del Sahara ¿A que os suena esto?

En la segunda ilustración, correspondiente al 22 de noviembre de 2009, se ve una configuración más amable de las borrascas y anticiclones con las isobaras en forma de elipse con su eje mayor en sentido Oeste-Este, con lo que los vientos proceden de latitudes más cercanas, ya sean del Norte o del Sur, favoreciendo unas temperaturas más suaves y normales.

Si es que ya lo decía el amigo "Río Rojo": Las rayas horizontales siempre son mucho mejores que las verticales.

martes, mayo 04, 2010

¿QUÉ PASA CON EVA?


Supongo que no soy el único que se ha dado cuenta del notable empeoramiento experimentado por Gabrielle (Gaby*) Solís, el personaje interpretado por la actriz Eva Longoria en la serie televisiva "Mujeres Desesperadas", que aparece con el aspecto que veis en las fotos de arriba.

El hecho de que Eva esté casada con el jugador de baloncesto Tony Parker desde julio de 2007, supongo que no habrá influido en este sentido, y que las causas de este cambio de look hay que buscarlas más bien en los efectos de la crisis sobre su esposo en la ficción, Carlos, que ha pasado de ser un profesional de gran éxito a tener que trabajar en casa, dando clases particulares, con lo que el mensaje que se transmite es propio del más puro y rancio capitalismo "hiltoniano-lomanesco", que podría resumirse en un escueto y tajante: "Si eres pobre, además, serás fea".

Mensaje éste con el que estoy en total desacuerdo, quizás sea un iluso romántico empedernido, pero todavía creo en la existencia de la belleza natural y sin artificios, más allá de la cosmética, la cirugía estética, el botox y el fotoshop. Además, todo el mundo sabe que la verdadera belleza reside en el interior de las personas… Pero mientras, por favor Eva, con independencia de tu situación económica y de tu estado civil,… ¡Regresa! Todos queremos volver a verte lucir en las pantallas tal que así:


(* En otra ocasión hablaré sobre el grave conflicto emocional y psicológico que ha causado en los hombres de nuestra generación el hecho de que disfrutásemos de pequeños con los payasos de la tele y de mayores con "Mujeres Desesperadas").

domingo, mayo 02, 2010

CUANDO BROTAN LOS REBOLLOS






Uno de esos pastores observadores y grandes conocedores del clima, la flora y la fauna de su entorno, me contó en cierta ocasión que siempre llueve cuando los rebollos comienzan a brotar, cosa que por lo general, en la Sierra de Cameros, suele ocurrir a finales de abril y principios de mayo.

La cosa tiene su lógica y una explicación física, ya que el momento en que millones de árboles abren sus yemas y comienzan a bombear agua desde el suelo hasta las hojas, para que éstas transpiren y comiencen a fotosintetizar debe repercutir, sin duda alguna, sobre la atmósfera existente sobre estos bosques que cubren macizos montañosos enteros, influyendo así en el clima local.

Aunque es difícil saber qué es primero, si la gallina o el huevo, en el sentido de que también podrían ser los rebollos los que aprovechen para brotar cuando notan que la presión atmosférica desciende debido a la aproximación de un frente de lluvia primaveral.

Los robles melojos o rebollos (Quercus pyrenaica) deben desarrollar rápidamente sus tiernas hojas y brotes, cubiertos por un fino tomento blanquecino (ver primera foto), con el fin de eludir el mordisco letal de la helada tardía o del ejército de orugas hambrientas que los acechan.

Esta época tiene una magia especial, los brotes aterciopelados de color blanquecino con tintes rosados del rebollo (ver segunda foto), parecen crecer a cada minuto que pasa, con el ritmo que marca el monótono canto del Cuco (Cuculus canorus), y con el impulso ascendente que parece conferirle el vuelo y el canto vigoroso del macho del Bisbita arbóreo (Anthus trivialis) en celo. Posado en lo alto de un árbol (ver quinta foto), sube hacia el cielo con lentos aleteos para luego dejarse caer como en paracaídas para regresar a su percha inicial. Este pardo y pequeño pajarillo pasaría totalmente desapercibido si no fuese por estas manifestaciones primaverales de su parada nupcial que aportan música y vitalidad a un todavía áspero y grisáceo bosque que comienza a desperezarse con las primeras brisas y lluvias de mayo (ver tercera foto).

En el suelo, los Gamones (Asphodelus albus) comienzan a levantar sus varas cuajadas de flores blancas (ver cuarta foto), que parecen reflejarse a ras de suelo en las flores igualmente blancas de la pequeña Poténtila (Potentilla montana), que destacan entre la hojarasca pardusca, mientras que las flores de los Narcisos (Narcissus triandrus) ya empiezan a ajarse y decaer.

Todas las fotos, excepto la última del Bisbita, by Mad Hatter (Sojuela (La Rioja), 1 de mayo de 2010).

¡Feliz día del trabajo y día de la madre! Como dice una buena amiga: “¡Qué poco reconocido está el trabajo de ser madre!”