jueves, septiembre 10, 2015

SACERDOTISAS DE BAAL















A principios de los 80, en el Portobello Market de Londres o en El Rastro de Madrid era habitual encontrarse con grupos de jóvenes vestidos de negro y con el pelo cardado, buscando con avidez, cual vampiros adolescentes en busca de sangre fresca, ropa y diversos accesorios compuestos básicamente por pulseras y cinturones de tachuelas metálicas, botas con un montón de hebillas, o los abrigos medio apolillados de nuestros antepasados, entonces se les llamaba “After-Punk”, “Post-Punk” o, más coloquial y comunmente, “Siniestros”. Fueron los pioneros del actualmente llamado estilo “Gótico”, y los más pioneros de todos fueron los líderes y cantantes de los grupos más emblemáticos del estilo y de la época: Siouxsie Sioux (de “Siouxsie and the Banshees) y Robert Smith (de The Cure).

Sobre ella ya he hablado en ocasiones anteriores (pinchar en los enlaces), para cualquier chaval era imposible substraerse al oscuro atractivo animal que emanaba de aquella misteriosa “criatura” de la noche, nunca mejor dicho, ya que Siouxsie formó un grupo paralelo llamado “The Creatures” (1ª foto), junto a Budgie, el batería de los Banshees.

Además de aquel glorioso concierto (ya comentado) en la sala “Astoria” de Madrid, y su apoteósica entrada en el escenario en plan Diosa egipcia, iluminando toda la sala con su refulgente luz dorada, recuerdo que, cuando salió su 6º álbum “Hyaena” (animal siniestro donde los haya), me impactó mucho ver una foto de aquella impresionante mujer gateando a cuatro patas entre un ambiente difusamente caótico (3ª foto). Ciertamente, Siouxsie era capaz de ser la más luminosa y la más oscura, a la vez. En su look mezclaba con extraordinaria elegancia lo más enigmático de la liturgia de ritos ancestrales, las películas de terror y el exotismo de las culturas orientales, árabes o hispanas, todo ello envuelto en la borrosa aureola propia del cine mudo y con cierto aire de cabaret decadente de los años 20, sin perder en ningún momento el descaro y la frescura propias del punk más auténtico. En su parafernalia, impactante pero siempre elegante, podían aparecer cruces gamadas y gorras militares nazis, estrellas de David (quizás para compensar lo anterior), crucifijos, símbolos egipcios, kimonos japoneses y pañuelos piratas, algo realmente único y sublime que sólo ella podía conseguir.

Por su parte, Robert Smith (2ª foto y del que también he hablado ya) ponía el contrapunto masculino con su irónico, ácido y oscuro sentido del humor, envuelto en cierta ternura y no poca timidez, cargado de sensibilidad pop. En algún momento acompañó a Siouxsie sobre el escenario, tocando discretamente la guitarra “camuflado” entre sus Banshees, sin embargo se trata de dos personalidades demasiado fuertes y deslumbrantes como para que compartiesen grupo de continuo.

La inevitable fusión o introgresión de ambas bandas se produjo con la aparición de The Glove, formado por Robert Smith y Steve Severin (guitarrista de los Banshees), en 1983, mientras que la voz femenina la puso la estilizada Jeannette Landray, en algunos temas.

Pero la sangre que nutría aquellas huestes de vampiros insaciables, hambrientos de nuevas sensaciones, no sólo estaba compuesta por los glóbulos primordiales que encarnaban los Cure y los Banshees, sino que también había otros grupos. En el Reino Unido, después de la “Batcave” londinense, en cuya área también se encontraban los imprescindibles “Bauhaus”, existía otro importante centro de culto en la ciudad norteña de Leeds, donde surgieron bandas como “The Sisters of Mercy” (1980), encabezados por el patibulario Andrew Eldritch, con su grave voz de ultratumba, junto a la enigmática Patrica Morrison (4ª foto), a la voz y el bajo, una californiana procedente de otros grupos de punk de Los Ángeles, entre los que destacaron los legendarios “Gun Club”. También de Leeds proceden The March Violets (1981) coliderados por la no menos misteriosa y bella Cleo Murray (en la 5ª foto, desde 1983, tras la marcha de Rosie Garland).

Más al norte aún, en Escocia, teníamos a “Cocteau Twins”, con la preciosa voz de Elizabeth Fraser, quien también colaboró en “This Mortal Coil”, proyecto liderado por Ivo Watts-Russel, fundador del emblemático sello británico “4AD”, ambos en un plan bastante más místico y atmosférico.

En Alemania también se formaron algunos grupos en esta onda siniestra, como “Xmal Deutschland” (Hamburgo, 1980, 6ª foto), banda exclusivamente femenina en sus inicios.

En Australia, surgieron “Dead Can Dance” (Melbourne, 1981), con la voz etérea de Lisa Gerrard.

En España (fundamentalmente en Madrid) también tuvimos nuestros pioneros y pioneras, como “Los Monaguillosh”, formados en 1977 por tres chicos a los que, en 1982, se unieron Susana Millaruelo (voz) y Beatriz Alonso (teclados), actuando como teloneros de “Alaska y los Pegamoides” en su despedida en la Facultad de Caminos de Madrid, el 12 de noviembre de 1982, grupo éste que se había formado en 1979, tras la separación de “Kaka de Luxe”, con Carlos Berlanga, Nacho Canut y Alaska (Olvido Gara, 7ª foto), a los que un poco más tarde se unirían Ana Curra (8ª foto) y Eduardo Benavente, éstos dos últimos formaría en 1981, un grupo inicialmente paralelo llamado “Parálisis Permanente”, hasta que en 1982, Alaska, Carlos Berlanga y Nacho Canut formaron “Dinarama”, que pronto pasarían a llamarse “Alaska y Dinarama”, sacando en 1983 su primer LP “Canciones profanas”, que incluía la canción “Sacerdotisas de Baal” que da título a esta entrada. En este primer trabajo en estudio aún conservan la influencia siniestra de los mencionados grupos británicos (sobre todo Siouxsie), indiscutibles reyes del estilo, pero su progresiva deriva hacia una música más bailable, colorista y comercial fue lo que motivó la escisión definitiva de Eduardo y Ana en “Parálisis Permanente”.

Gabinete Caligari” también fueron bastante siniestros en sus inicios, claramente influenciados por The Cure.

Toda esta onda o corriente “siniestra”, inmersa en las espumeantes, efervescentes y procelosas aguas de la famosa “movida madrileña”, era seguida por una legión de fieles esbirros y vampiresas, cuyo aspecto estaba claramente influenciado por las mencionadas estrellas del “after-punk”, luciendo sus trabajadas “pintas” en las catacumbas de la noche madrileña (galerías de “Galaxia” o bajos de Aurrerá, la Plaza de los Cubos, bares de Moncloa y garitos de Malasaña), siendo la pasarela principal la mítica sala “Rock-Ola”.

Por sus pasillos, barras, servicios, sofás y pistas de baile se paseaban notables sacerdotisas de la noche madrileña, entre las que destacaba la simpática y animosa May (May Paredes, a finales de los 80 formó el grupo “May la Piel”, junto a mi amigo Carlos (al bajo) y el famoso Fleco (a la guitarra), en la actualidad May es escritora, foto 9ª de Mariví Ibarriola, 10ª fabulosa foto de Alberto García-Alix, junto a Ambite, el bajista de los “Pistones” y 11ª foto), en esta última foto sale May (2ª) junto a Marta y Lisa (1ª y 3ª) que tocaban en “Las Brujas” (Lisa salió en un vídeo del tema “Strange Little Girl” de los Stranglers) y Celia (4ª). Esta última chica, Celia (hermana de May Paredes), podría considerarse (a juzgar por la 12ª y última foto tomada por Pablo Pérez Minués para la revista “Total”) una de las primeras imágenes de lo que ahora llamamos “Marca España”, porque, en los primeros 80, la “movida madrileña” fue una auténtica seña de identidad o “marca” de Madrid y de España.

Resuenan en el sombrero: “Miss the Girl”.- The Creatures (London, 1983), de su LP “Feast” que fue grabado en Hawaii porque Siuouxsie y Budgie clavaron al azar una chincheta sobre un mapa mundi y cayó en ese lejano archipiélago del Pacífico, pero lo cierto es que su música está impregnada de un exotismo tribal, simple y primitivo, sorprendente en aquella época, supongo que acabaron cansándose de tanta negrura y les apeteció un baño de color, como reflejan en su canción “Festival of Colours”. Y, en el ámbito nacional, me apetece poner el primer videoclip independiente de la nueva ola (dirigido por Pablo Martín Patino en 1983), a cargo de Los Monaguillosh, banda pionera que ha pasado bastante desapercibida y se lo merecen, este tema, “Voces en la Jungla”, podría ser la respuesta patria al “Hanging Garden” de The Cure.
 

lunes, agosto 31, 2015

ESAS VARIABLES, DIFUSAS Y COMPLEJAS RÚSULAS VIOLÁCEAS











Todos los aficionados a la micología (setas) sabemos diferenciar fácilmente el aspecto de las Rúsulas (género Russula). Se trata de unos basidiomicetos abundantes en la mayoría de los bosques, que se caracterizan por su sombrero convexo en la juventud, que va pasando a aplanado, para terminar siendo deprimido en su centro. El pie carece de anillo y su carne tiene una consistencia granulosa, es quebradizo y  se parte como una tiza, debido a las células esféricas que lo componen (esferocistos, 8ª foto), características del orden Russulales.

Como digo, identificar una rúsula es relativamente sencillo, pero la diferenciación exacta y fiable de las numerosísimas especies existentes es otro cantar y suele resultar harto complicada. En esta época tardo estival, suelen ser frecuentes en los bosques de planifolios unas rúsulas que presentan sombreros con colores un tanto variables y difusos, en los que predominan lo tonos violáceos, morados o vinosos, a menudo con decoloraciones más claras, pardas, ocráceas o verdosas, ya sea en el centro o hacia los bordes. Las láminas son muy claras, blanquecinas, color crema u ocre amarillentas. Mientras que los pies suelen ser prácticamente blancos, a veces con alguna mancha o tono violáceo.

Desde el punto de vista de su consumo, su correcta y exacta identificación no plantea excesivos problemas, ya que la mayoría son comestibles y no hay ninguna que resulte realmente peligrosa debido a su toxicidad.

La más apreciada como comestible es la Carbonera (Russula cyanoxantha, en la 1ª foto), que se caracteriza por sus láminas flexibles, que no se rompen al pasar el dedo y resultan grasientas al tacto (lardáceas). Pie de color blanco. Su carne tiene un suave olor fúngico a avellanas y sabor agradable. Siendo la esporada de color blanco.

De láminas también lardáceas, aunque menos, pie con tendencia a virar a tonos violeta, olor afrutado y sabor acre, un poco picante, que hace que no sea buen comestible, y esporada crema-pálido, tenemos a Russula ionochlora (2ª foto).

De láminas frágiles y quebradizas, blanquecinas o crema claro con tonos amarillentos. Cutícula del sombrero seca, algo pruinosa, en la que suelen predominar los tonos gris azulado. Pie blanco. Inodora y sabor dulce: Russula grisea (3ª foto).

Cutícula seca, afieltrada. Láminas de color blanco-crema con delgadas aristas en tonos lila. Pie macizo a hueco, pruinoso, adelgazado en la base, con manchas lila-carmín. Sabor dulce, olor a crustáceo cocido (marisco). Esporada amarillo-ocre: Russula amoena (4ª foto).

Cutícula seca, algo pruinosa, de colores claros variando del verdoso al azul y gris. Láminas apretadas de color blanco que viran al crema. Carne blanca y espesa, con el reactivo sulfato ferroso cambia a naranja intenso (R. ionochlora y R. grisea con el sulfato ferroso cambian a rosa). Sabor dulzón, aunque las láminas pueden picar un poco: Russula parazurea (5ª foto).

Russula olivacea (6ª foto): Cutícula seca, borde incurvado, de muchos colores en los que se combina el verde oliva, vinoso, púrpura, marrón y muchos matices más. Láminas de color crema, ocre amarillentas en la madurez, anchas y más bien gruesas. Pie grueso y robusto, cilíndrico, blanco con manchas difuminadas de colores rosas, púrpuras o rojizos. Carne espesa y consistente de color blanco. Olor afrutado, sabor dulce. Su comestibilidad ha sido puesta en entredicho, porque, al parecer, se han dado casos de personas que han sufrido una indigestión tras su consumo, pero para la mayoría resulta un excelente comestible. Especie típica de hayedos en verano y otoño. Comparte hábitat con la Russula romellii, algo más pequeña, de pie blanco, y que tiene el sombrero oliváceo en el centro y lila hacia el borde. Por su porte puede confundirse con Russula faginea, de sombrero rojizo con menos variedad de colores.

Russula heterophylla (7ª foto): Cutícula lisa, algo brillante, de color variable del verde amarillento al pardo claro, con tonos vinosos en el centro. Láminas blancas o cremosas, subdecurrentes, apretadas y muy bifurcadas en su unión con el pie. Olor indefinido y sabor dulce.

viernes, agosto 21, 2015

ARTE Y NATURALEZA












Últimamente estoy interesado (y parece que no soy el único, como muestra la artista australiana Martina Oehlinger) en la estética natural, formas y colores que se presentan espontáneamente en el medio natural, sin ninguna intervención humana, por lo que supongo que, por definición, no pueden considerarse arte, sino que simplemente se trata de apreciar y admirar la belleza natural.

Inevitablemente, ciertas creaciones de la Naturaleza nos inspiran o nos evocan sensaciones, sentimientos e incluso ideas, podría decirse que tomamos prestadas las formas, colores y texturas que generosa y gratuitamente nos ofrece la “Madre Naturaleza” para, a través de nuestra mente, transformarlas en arte o, mejor dicho, imaginamos o elaboramos en nuestra mente una recreación artística de determinados “caprichos de la Naturaleza” que nos llaman más o menos la atención (cinco primeras fotos).

Otra cosa distinta son las obras de arte, creaciones humanas que se integran en paisajes o elementos naturales como el famoso Bosque de Oma en Guernika, pintado por Agustín Ibarrola entre 1982 y 1985 (foto 6); las exposiciones de “Arte en la Tierra” que se realizan en la zona de Ocón (La Rioja) desde el año 2003 (foto 7); o la moda de decorar árboles recubiertos con ganchillo de lana de colores (foto 8).

En ocasiones, el arte se utiliza como una medida de presión para que no se dañe un espacio protegido, como sucedió con el Gernika que los vecinos pintaron en el hayedo de Zilbeti (Navarra) para evitar que fuese talado por una empresa minera (foto 9).

Pero yo me pregunto ¿Hasta qué punto somos realmente originales a la hora de crear? ¿Nuestro sentido estético, las formas, colores y texturas que se nos ocurren no estarán siempre, de alguna manera, inspiradas en algo que hemos visto o percibido antes en la naturaleza? ¿Entonces, si esto es así, la consideración de arte quizás dependería principalmente del grado de esfuerzo que hemos invertido en la obra? Es decir, si nos encontramos un trozo de rama o una roca bonita y la colocamos en una vitrina no es arte, pero si fabricamos esa misma forma (o una parecida) con nuestras propias manos y herramientas, entonces sí que lo es?

Fotos: 1, 2, 3 y 4 by Mad Hatter. 5 by Martina Oehlinger.

Resuena en el sombrero: “State of Art”.- Friends Again (Glasgow (Escocia), 1983).

lunes, julio 20, 2015

PLANTAS RÚSTICAS INTERESANTES





Hoy he visto en internet que el secreto de la longevidad de Fidel Castro parece residir en el consumo de las hojas, flores y frutos (vainas) de un árbol llamado “Moringa” (Moringa oleifera, 1ª foto), procedente del Norte de la India, que es muy rico en minerales y vitaminas, conteniendo también proteínas y lípidos, sus propiedades beneficiosas para la salud son conocidas desde hace milenios (“Ayurveda”). Al parecer, es muy rústico y fácil de cultivar, también he visto que ya hay algunas plantaciones en la isla de Tenerife, entre otros muchos lugares cálidos del mundo.

Otra planta rústica interesante, en este caso es autóctona del área mediterránea, es el “Rompepiedras” (Lepidium latifolium, 2ª foto), una herbácea de gran tamaño, propia de zonas algo encharcadizas, así llamada por su facultad de disolver las arenas o cálculos del aparato urinario, además de constituir un eficaz tratamiento contra la leishmaniosis, entre otras propiedades medicinales. Su nombre vulgar en inglés es “Pepperweed” (hierba de la pimienta), debido al sabor picante de sus hojas, que son comestibles en crudo. Precisamente, en uno de los programas de “Master Chef”, el prestigioso chef Quique Dacosta puso como entrante unas hojas crudas de “Rompepiedras” con una sabor picante muy similar al del “Wasabi”, una salsa japonesa que se extrae de la raíz de una planta (Wasabia japonica) de la misma familia (Brassicaceae, familia de la mostaza y la col).
Resuena en el sombrero: “Radha”.- Jorge Pardo (Madrid, 2014). Radha es la divinidad india consorte del Dios hindú Krishna, por la referencia al “Ayurveda” y extraido del fabuloso album “Historias de Radha y Krishna”.

lunes, mayo 11, 2015

JUNE, JOHNNY and JON



JON LANGFORD nació en Newport, Gales, en 1957. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Leeds en los convulsos y combativos años 70, con la galopante crisis y el ascenso de Margaret Thatcher, época en la que formó la legendaria banda de punk The Mekons. Posteriormente también el trío de art-metal The Three Johns, y el combo de country-rock The Waco Brothers. Es a partir de su reubicación en Chicago en 1992 cuando su faceta de artista plástico eclosiona, con multitud de exposiciones de sus obras, diseño de portadas de discos tanto para figuras legendarias (Hank Williams, Buddy Guy) como para artistas emergentes (Bloodshot Records), libros, carteles, tiras cómicas (Great Pop Things), programas de radio (The Eclectic Company), y espectáculos multimedia como “The Executioner’s Last Songs”.

En la actualidad Jon Langford sigue al frente de The Mekons, los cuales se han convertido con el paso de los años en un multifacético colectivo artístico que opera a ambos lados del Atlántico, y continúa dando rienda suelta a sus instintos más country y rock con The Waco Brothers, y Skull Orchard.

Las obras de Jon Langford amalgaman retratos de reminiscencias publicitarias con imaginería derivada del arte folk, naturalezas muertas, parafernalia del Oeste norteamericano, la Guerra Fría, y los años 50 en general, con una mirada inteligente y mordaz. Aplica su distintivo estilo para retratar a gigantes de la música americana (Johnny Cash, Hank Williams, Bob Dylan, Lou Reed…) y a otros más marginales, junto a cowboys astronautas, esqueletos y calaveras, pájaros cuco, serpientes, rosas espinosas, herraduras, y un sinfín de imágenes alegóricas. En muchos casos enfatiza el mensaje de sus obras pictóricas con versos y frases sacadas de sus poemas y las letras de sus canciones.

"NASHVILLE RADIO" es la primera exposición en España del artista y músico Jon Langford, una breve mirada a un mundo repleto de héroes musicales (Johnny Cash, Bob Dylan, Elvis, Lou Reed, Joe Strummer, Thelonius Monk…) y de reflexiones sobre las contradicciones de la sociedad moderna, al capitalismo salvaje, la pena de muerte, la fama, el éxito y el fracaso. Una perfecta introducción a su sarcástico lenguaje y a su desafiante, atractivo, y reconocible estilo. "Nashville Radio" está expuesta en “La Fiambrera” (en pleno barrio madrileño de Malasaña, Calle del Pez, 7) del 8 de mayo al de 7 de junio. La inauguración, el viernes 8 de mayo a las 19:00, contó con la presencia del artista, que ofreció además un concierto acústico con temas de varios de sus grupos: The Mekons, Waco Brothers, Pine Valley Cosmonauts, y Skull Orchard. Muchas de las canciones corresponden a obras que forman parte de la exposición, lo que él llama "song-paintings".

La semana pasada, tuve la ocasión de escuchar una entrevista con Jon en la radio (“El Sótado” de Radio 3) en la que dijo que uno de los personajes que más le ha impresionado conocer a lo largo de su vida ha sido Johnny Cash (artista por el que yo también siento una especial admiración). Mencionó que tuvo ocasión de hablar con él en 1988 y le dijo que la música del legendario “Man in Black” no se escuchaba en las emisoras de country estadounidenses, lo cual a Langford le pareció algo totalmente inaudito, un símbolo de la decadencia de este estilo musical que, en las últimas décadas, se ha acercado mucho más a la música pop comercial y ha abandonado aquel espíritu rebelde y de contar historias auténticas, muchas veces duras, que caracterizó a algunos forajidos (“outlaws”) que surgieron a finales de los 60 y primeros 70.

Mencionó también otro síntoma de esta mercantilización que lo invade todo en nuestros tiempos, como es que construyesen un centro comercial encima del mítico “Grand Ole Opry” de Nashville (la denominada “Music city”).

Pero lo que más me fascinó, fue cuando busqué en internet algunas de sus obras y encontré la pintura de Johnny y June que aparece arriba del todo, inspirada en la foto de una portada de un CD de grandes éxitos de Cash que yo también dibujé el 28 de diciembre de 2015 (2º dibujo), durante uno de mis viajes a Iowa (por motivos familiares), si bien yo me centré exclusivamente en el la figura de un maduro Johnny Cash que refleja como pocas el peso de los años, pero que, a la vez, transmite una gran ternura y serenidad.

June Carter fue el gran amor de Johnny Cash y quien dio cierta estabilidad y serenidad a su ajetreada vida. Dentro de pocos días se cumplirán 12 años de su muerte (15 de mayo de 2003), 4 meses después (12 de septiembre de 2003) le acompañaría Johnny ¡Descansen en paz! ¡Nunca os olvidaremos!

Resuena en el sombrero: “If a were a carpenter”.- Johnny Cash and June Carter (en una actuación en Praga (República Checa), 1978).

lunes, abril 20, 2015

REPRODUCCIÓN vs CRECIMIENTO






Los pinos son especies colonizadoras en las etapas de sucesión o evolución de los ecosistemas forestales.

El hecho de que no puedan rebrotar de raíz o de cepa (con la excepción del Pinus canariensis que ha evolucionado en unas islas volcánicas) tras un incendio y que su regeneración sólo sea posible mediante semillas (piñones), para lo cual los pinos deben tener una edad suficiente para que tengan piñas fértiles, les confiere nula o escasa resistencia a los incendios que se produzcan con una periodicidad superior a los 20-30 años.

Sin embargo los Pinos resineros o negrales (Pinus pinaster) procedentes de la Sierra del Teleno, al S.O. de León, a fuerza de siglos, incluso milenios, de adaptación (selección) al fuego, son quizás los pinos de la Península Ibérica mejor adaptados a una elevada frecuencia de incendios, ya sean naturales (rayo), como producidos por la mano del hombre.

Pinus pinaster en el Teleno posee unas gruesas cortezas que llegan a suponer el 50-60% del volumen del fuste, así como un potente banco de semillas que empieza a desarrollarse a edades tempranas. Las semillas se acumulan en la copa, encerradas en piñas termodeiscentes que no se abren (denominadas “serotinas”). La diseminación, en un elevado porcentaje de los conos, en particular los procedentes de rodales regenerados tras los incendios, no ocurre hasta que las altas temperaturas de los fuegos licuan las resinas de la banda de sellado que, mientras están solidificadas, mantienen unidas las escamas.

Diversos estudios han caracterizado los rasgos más sobresalientes y la dinámica postincendio de esta procedencia (Tapias, 1993; Vázquez-Freire, 1993; Flores, 1996). Estos trabajos muestran la existencia de rodales que, a los 30 años, poseen un banco aéreo previo de 4,3 millones de semillas por hectárea. Durante los incendios se han estimado pérdidas por carbonización de un 20% de los piñones, pero aún queda una enorme cantidad de semilla que va germinando desde que tienen lugar las primeras lluvias. Una parte importante sufre la prelación de la avifauna en los siguientes meses, período en el que las heladas invernales reducen gran parte de las plántulas germinadas en el otoño. Al principio de la primavera, las densidades son de hasta 300.000 plántulas por hectárea, con golpes de 50 o más plántulas por metro cuadrado.

Las semillas de esta procedencia presentan una gran variabilidad de durmiciones, de manera que pueda existir una germinación prolongada en el tiempo (Molina et al., 1997). En el primer verano se reduce la población, con mayor o menor rigor en función de las condiciones estivales. Posteriormente se inicia una dura competencia frente a las diferentes especies de matorral pirófilo como Erica australis ssp. aragonensis, Genistella tridentata, Erica umbellata y Calluna vulgaris, en particular con la primera, por sus grandes cepas y rebrote otoñal. Existe un gran mosaico de situaciones, pero rápidamente los brotes del matorral preexistente dominan el espacio y a los brinzales de pino, a los cuales ahílan, pero al cabo de unos seis años los pinos más vigorosos comienzan a sobresalir por entre los brezos, destacando la presencia de flores femeninas y masculinas en sus extremos, en un porcentaje importante de los pies. De manera que, a los diez años del incendio, se vuelve a iniciar un banco aéreo que irá acumulando semillas, a la vez que comienza a ahogar el matorral más heliófilo hasta el próximo fuego. En primavera, con la abundante y vistosa floración de los brezos (Erica australis ssp. aragonensis) se puede ver el espectacular paisaje que muestra la primera foto, cedida por gentileza de Tomás Catoute.

En ausencia de matorral y con densidades de 7.000 pies por hectárea, las primeras flores femeninas de estos pinos del Teleno aparecen a los 4 años en unos 200 pinos por hectárea (2,8%), mientras que los conos polínico son más escasos a dicha edad, apenas uno de cada 10.000 pinos presentan flores masculinas, por lo que, a estas edades, la polinización sólo es posible por el aporte externo procedente de pinos o rodales no quemados.

La diferenciación de esta procedencia también se manifiesta en otros caracteres, como crecimiento y forma. Sus árboles destacan por su escaso crecimiento en altura en todos los ensayos efectuados con la especie. No responde a la fertilidad de la estación, comportándose como una procedencia con bajo crecimiento independientemente de la estación de ensayo (Molina, 1995; Alía et al., 1996), tanto en altura como en diámetro. Su crecimiento en altura es de los más bajos de la especie en el ensayo situado en Acebo (Alía et al., 1991). Sin embargo, presenta una importante fructificación, siendo siempre la procedencia que produce mayor número medio de piñas, lo que da un aspecto característico a esta procedencia.

En el extremo opuesto estaría la procedencia de la Montaña de Soria-Burgos (también presente en la Sierra de Cameros riojana), cuyos pies o rodales suelen aparecer íntimamente mezclados con el Pino albar (Pinus sylvestris). En estos bosques de montaña, con temperaturas más bajas, mayores precipitaciones y una frecuencia de incendios muchísimo menor que en la Sierra del Teleno, sus individuos adquieren una rectitud del fuste y una calidad de la madera que, con frecuencia, los hacen comparables a los contiguos P. sylvestris.

Destacan por su buena forma, con troncos rectos y esbeltos, así como copas pequeñas. Tiene un crecimiento en altura medio que se mantiene incluso en sitios pobres.

Personalmente, los ejemplares de P. pinaster que he visto en la riojana Sierra de Cameros (2ª foto) siempre me llamaron la atención por el tamaño relativamente pequeño de sus piñas y la escasez de éstas en sus copas (me costó bastante trabajo reunir las 4 piñas que se ven en la 3ª foto), así como por su distribución dispersa entre la masa de Pinus sylvestris, lo cual me hace sospechar que, en estos terrenos, la estrategia de esta especie se asemeja más a la de una especie secundaria, colonizadora de pequeños claros, algo más secos y pedregosos (ver 4ª foto de una plántula), cuyas semillas se dispersan mediante la intervención de la fauna (zoocoria), al esconder sus nutritivos piñones (bastante más gruesos y escasos que los del P. sylvestris).

Por otra parte, los pocos pies jóvenes de pino resinero, que hubiesen logrado desarrollarse a partir de las pocas semillas germinadas, deberán superar el daño por roce de la corteza que les propinan los ungulados (jabalíes, corzos, ciervos y vacas), atraídos por la “escasa delicatesen” que supone su resina, abundante y aromática, con la que se impregnan para repeler el ataque de los molestos insectos.

Es decir, se cumple la regla universal de la oferta y la demanda, según la cual sierre se concede más valor a lo escaso, por lo que los raros y algo más gruesos piñones del P. pinaster, así como su resina (no en vano se le denomina “pino resinero”), son más codiciados por la fauna local que los piñones y la resina del mucho más abundante Pino albar.

De este modo, vemos como una misma especie, Pinus pinaster, puede tener un aspecto y un comportamiento bastante diferentes, en función de sus distintas procedencias y adaptación a diversas condiciones. De manera que, parece que cuando lo que prima es producir una abundante fructificación lo antes posible, al objeto de sobrevivir a frecuentes incendios, se resiente el porte y el crecimiento (producción de madera). Mientras que, en condiciones más húmedas, con escasos incendios y con competencia de otra especie principal, el porte y la estrategia reproductora pueden ser totalmente distintas.

Texto sobre la caracterización de las procedencias resumido de “Regiones de procedencia de Pinus pinaster Aiton”, Servicio de Material Genético de la Dirección General de Conservación de la Naturaleza (INIA-CIFOR y Cátedra de Anatomía, Fisiología y Genética de la E. T. S. I. de Montes de Madrid, 1996).

Fotos: 1ª) Paisaje de los Montes de León con Pinus pinaster despuntando entre Erica australis en plena floración (cortesía de Tomás Catoute). Las demás tomadas by Mad Hatter en la Sierra de Cameros (La Rioja): 2ª) Pinus pinaster aislado, inmerso en una masa de P. sylvestris. 3ª) Piñas relativamente pequeñas para ser de P. pinaster. 4ª) Plántula de una savia de P. pinaster en un claro algo más seco y pedregoso de lo que predomina en la masa de P. sylvestris circundante. 5ª) Tronco del mismo pino de la 2ª foto y su piña.

martes, abril 14, 2015

PLASTIC SURF






Al parecer, cada vez es más difícil encontrar una ola limpia donde poder practicar el surf, todo se masifica, es necesario producir de todo industrialmente. Incluso, se están empezando a fabricar tablas de surf con la madera de uno de los árboles de crecimiento más rápido que hay en el mundo, un híbrido artificial de Pauwlonia elongata x fortunei (3ª foto), que alcanza un diámetro de 1 metro en 10 años y que produce una madera malucha pero extraordinariamente ligera… Árboles de plástico para surfear en el plástico.

¿Qué fue de aquella idea romántica del surfista que se fabricaba sus propias tablas, esculpiendo el tronco caído de un árbol, en una apartada y prístina playa? Algo que refleja muy bien la segunda imagen extraída de la película de dibujos animados “Surf´s Up”.

Estaba pensando en ilustrar musicalmente esta entrada con el clásico de los Trashmen, “Surfin´ Bird”, pero he optado por algo más moderno, el sucedáneo de surf que los geniales Doctor Explosión nos han fabricado con métodos arcaicos y artesanales, a partir del tecnológico “Blue Monday” de New Order.

Resuena en el sombrero: “Blue Monday”.- Doctor Explosión (Gijón (Asturias), 2012).

lunes, marzo 30, 2015

SETAS AL SOL PRIMAVERAL






Las setas suelen asociarse al otoño, a la llegada del frío, la lluvia y el mal tiempo. Sin embargo hay especies de hongos que fructifican en primavera, aprovechando la humedad producida por el deshielo y el calor de los rayos del sol, tras el duro invierno.

Así, en un pequeño claro entre los matorrales mediterráneos, junto con los primeros brotes de hierba, emerge un vistoso corro de clavos incandescentes, con pies de chicle y sombreros de piel lacada, que se cuartean bajo el sol y se secan con el viento, se trata de los frescos y alegres carpóforos de la Laccaria laccata (1ª foto).

Mientras en el pinar resplandecen los carpóforos traslúcidos y ambarinos de la Dacrymyces stillatus, cual dulces gominolas que fructifican en la madera muerta de las ramas caídas en el suelo (2ª foto).
Un suelo empapado por el deshielo, cubierto de acículas secas y verdes musgos, en el que asoman tímidamente la parte superior de los sombreros húmedos, oscuros y tremendamente discretos de los Hygrophorus marzuolus (3ª foto), muy difíciles de ver si no fuese por la ayuda de las ardillas y los corzos que, al mordisquearlos, dejan al descubierto su blanco y carnoso interior (4ª foto), un tesoro comestible que nos regala la Naturaleza, justo en una época en la que escasea el alimento.
Resuena en el sombrero: “Gail with the golden hair”.- The Handsome Family (Alburquerque (New Mexico), 2003). No habla nada de setas, pero me encanta cuando dice:
“We lay in a golden fire / as the screaming buzzards circled.

Far down in the darkened valley / the city lights still twinkled.

But my eyes saw only gail / and her hair in golden fire.

jueves, marzo 12, 2015

ALMENDROS MONTARACES





En la áspera sierra de marzo
Duros estratos de pizarra negra
entreverados con vetas de espuma blanca de cuarzo
El color de la tierra se refleja en las plantas
Con los almendros de negros troncos
coronados con la espuma de sus flores blancas
Espinosas aulagas de color ceniza
comienzan a asomar tímidos
sus botones dorados
En la áspera sierra de marzo
El cierzo arrastra los pétalos blancos
de los montaraces almendros
con sabor a café negro
y blanca espuma de nata
En la áspera sierra de marzo
El viento es una serenata.

Resuena en el sombrero: “I Fell”.- The Handsome Family (Chicago (Illinois), 1998).

Versos y fotos tomadas en la Sierra de Alcarama (Cornago, La Rioja)y versos by Mad Hatter.

martes, marzo 10, 2015

PREOCUPANTE DEFORESTACIÓN MARINA





El Grupo de Investigación del Bentos Marino de la UPV/EHU lleva tomando datos de los fondos de la costa vasca y otras zonas del Cantábrico oriental desde principios de los 90 y ha detectado una importante reducción en las poblaciones del Alga roja (Gelidium corneum) que se han reducido a la mitad, pasando en los casos más extremos de un 80% a un 5%.

En los 90 el fondo del mar estaba cubierto por densas y frondosas praderas de esta alga roja (1ª foto), mientras que actualmente muchas zonas ofrecen el aspecto desértico que se ve en la 2ª foto.
Esto conlleva una importante pérdida de productividad, ya que las algas son las encargadas de absorber la energía solar y ponerla a disposición de la fauna, por lo que afecta gravemente a la biodiversidad marina.
Se trata de algas de gran tamaño (equivalentes a los árboles en los ecosistemas terrestres) que actúan como refugio, lugar de puesta de huevos y hogar de muchos animales y algas.
El lugar que antes estaba cubierto por estas algas rojas está siendo parcialmente ocupado por especies del género Corallina, más pequeñas y duras, de naturaleza calcárea y color rosado.
La Laminarias, algas de aguas más frías que ocupaban algunas zonas, han desaparecido completamente, mientras que ha aumentado la riqueza y diversidad de la algas simples, de pequeño tamaño y de carácter estacional.
Las causas de estos cambios parecen ser el incremento de 1º C en la temperatura media del agua del mar, producido durante las últimas décadas, así como la reducción de las precipitaciones de primavera y verano, observada durante los últimos 30 años, lo cual ha producido una estratificación del agua del mar que ha aumentado su transparencia, con lo que el sol incide con mayor intensidad sobre el fondo marino, y también, debido a un menor caudal de los ríos en verano, se ha reducido el aporte y la disponibilidad de nutrientes.
Es imprescindible continuar con las investigaciones para conocer los procesos de pérdida y sustitución de unas especies por otras, y cuantificar las pérdidas que eso conlleva, en términos de bienes y servicios ecosistémicos que las microalgas proporcionan a la sociedad, así como la evaluación de medidas de mitigación y restauración.
Resuena en el sombrero: “Where do we go from here”.- The Chesterfield Kings (Rochester (New York), 1999).


lunes, marzo 09, 2015

JUSTICIA Y PERDÓN




Cualquiera puede ponerse furioso…eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta… eso no es fácil.” (Aristóteles: “Ética a Nicómaco”).

El otro día, viendo una entrevista a un abogado en la tele, debatían sobre la calidad de la Justicia en nuestro país. “La Justicia no es venganza” decían. La venganza es un sentimiento negativo que no debe guiar la Justicia, por eso uno no puede ser juez y parte, a la vez, y es conveniente tomar las decisiones en frío y tomando cierta distancia, para ser realmente justo e imparcial.
Aunque la Justicia occidental no es venganza, ciertamente se basa en determinar quién es el culpable y quién es la víctima, y la forma en que el primero debe compensar a la segunda, así como a la sociedad, por el mal cometido y sus consecuencias.
Nuestro insaciable ego necesita encontrar culpables, necesitamos sentirnos superiores a “los malos”, sin caer en la cuenta de que ellos también son seres humanos,… Sí, vale, se supone que las penas están para rehabilitar y reinsertar a los delincuentes, pero, no nos engañemos, lo importante es el castigo.
El comportamiento de las personas es producto de nuestra sociedad, entonces… ¿Hasta qué punto son o somos realmente culpables? ¿Qué ganamos con el castigo? ¿Añadir más pena y sufrimiento al dolor, resuelve algo?
La poetisa africana Tolba Phanem escribió en 2007 un cuento titulado “La canción de los hombres” en el que narra como las mujeres de una tribu, cuando están embarazadas, se van al bosque en busca de inspiración para componer una canción para su futuro hijo, cuando el niño nace, le reciben cantando su canción, una canción que le acompañará en todos los hitos importantes de su vida, se la cantan en los rituales de llegada a la edad de madurez, cuando se casa y cuando muere.
En caso de que alguien de esa tribu africana cometa un crimen o un acto reprobable, no hay penas ni castigos, sino que la persona es rodeada por los demás, quienes entonan su canción, al objeto de que encuentre su verdadero ser, su auténtico yo, que es amor, luz y bondad, como el de todos los seres humanos.
Sólo podemos alcanzar la felicidad si nos conocemos a nosotros mismos, si estamos en paz, conseguida mediante el perdón y el agradecimiento.
Resuena en el sombrero: “Good feeling”.- Violent Femmes (Milwaukee (Wisconsin), 1982).

martes, enero 27, 2015

LA HISTORIA SE ESCRIBE NEGRO SOBRE BLANCO


En el fascinante mundo estético de los 60, convivían dos extremos: Por un lado estaba la explosión de imágenes exageradamente multicolores, distorsionadas e hipersensuales, propiciadas por las alucinaciones psicodélicas; y en el otro extremo se encontraban los sobrios diseños en blanco y negro, mediante hipnóticas bandas contrastadas que simulan movimiento. En efecto, en la mágica década de los 60, lo más abigarrado convivía sin problemas con lo más minimalista.
Las sociedades occidentales tendemos a simplificar el complicado mundo real en el que vivimos, la mayoría de las veces de forma maniquea: Dividimos el mundo en buenos y malos, lo que no es blanco es negro, pero en la vida real los infinitos matices del gris, así como la riqueza que aportan los diferentes colores, son aspectos muy importantes.
En la antigua Grecia, cuna de la filosofía, la democracia y las artes clásicas, ya convivía la luminosidad y la belleza de las esculturas de mármol blanco, con la negrura de las guerras y la esclavitud… Por desgracia, no hemos avanzado gran cosa, durante más de 2.000 años.
Ahora mismo, el maltratado pueblo griego ha sido valiente y ha tomado una determinación y un rumbo que constituye un hito en la Historia de Europa y de la Democracia. Sin embargo, ya se han producido las primeras y previsibles reacciones maniqueas: “¡Desgrecia!”, “Triunfo del populismo”, “Grecia saldrá del euro”… Una vez más, la estrategia del miedo ¡Que viene el lobo! ¡Negros nubarrones amenazan el futuro!
Otros que tampoco son capaces de ver el gris son los yihadistas que asesinaron vilmente a los periodistas y dibujantes de “Charlie Hebdo”, hace unas semanas, empotrando con violencia intolerable una negra página de terror en la Historia de Francia y de Europa. Pero la realidad es que las caricaturas de Mahoma tampoco son de un blanco inmaculado, sino de un difuso color gris, que transita por la fina y peligrosa frontera que discurre entre la sátira inteligente y la burda ofensa.
No se trata de un problema de religiones. El problema está en las personas que mantienen una cierta cultura guerrera, una visión medieval y maniquea del mundo, en la que los buenos deben vencer y aniquilar, a toda costa y sin importar el método, a los malos, porque los “buenos” son seres intrínseca y objetivamente superiores a los “malos” y, por tanto, están legitimados para hacerlo. Son personas que realmente no han asumido lo que significa el “Estado de Derecho”, para ellos eliminar al enemigo es algo lógico y natural, es una opción más ¿Por qué tomarme la molestia de denunciarlo a la lenta y engorrosa Justicia? ¡Hay ofensas tan claras y evidentes que sólo pueden lavarse con sangre! (piensan ellos). Unas veces se amenaza o se ofende al honor, otras a la fe, otras al sistema político, otras a los mercados, otras a la estabilidad, otras al suministro energético, otras a la riqueza de determinado país o sector, otras a la supremacía de una raza, de un pueblo, de una casta de privilegiados… Sólo hay una cosa en común, siempre acaban muriendo personas, muchas veces inocentes ¡Y todo por no ser capaces de ver los diferentes tonos de gris ni la riqueza de los colores!
Las cebras pueden resultar bonitas, pero, en el fondo, no son más que burros con trajes de presidiario.
¡Todos los colores tienen derecho a existir!
IGUALDAD, LIBERTAD, JUSTICIA, PAZ, AMOR.
Resuena en el sombrero: “Black and White”.- Yard Trauma (Phoenix (Arizona), 1985).