martes, abril 22, 2014

SABOR A PRIMAVERA









Una de las verduras más típicas del valle del Ebro es la Borraja (Borago officinalis), muy rica y sana, a pesar del pequeño inconveniente que suponen sus numerosos pelos, los cuales a penas se notan una vez cocinada. En la primera foto, podéis ver las que crecen en nuestra huerta, ahora mismo en plena floración, sus bellas flores blancas son muy visitadas por las abejas.
Ayer cogí unas pocas y me hice un puré, cociéndolas en agua junto con zanahorias, un puerro, un poco de lombarda y, como me había quedado sin patatas, añadí un trozo de calabaza y unos copos de avena que sobraron de un pan casero que había hecho mi mujer. Después de cocer y escurrir parte del caldo (no se os ocurra tirarlo, yo me lo bebí en la taza que se ve en la 4ª foto), trituré todas las verduras para hacer el puré y le puse encima flores de borraja, unas rodajas de remolacha cocida, unos pétalos de caléndula, unas hojas de perejil, una pizca de sal y un chorro de aceite de oliva virgen ¡Salió muy rico!
Para el segundo plato (5ª foto), freí en tempura unas inflorescencias de saúco (2ª foto) sobre las que coloqué unos espárragos trigueros silvestres (Asparagus acutifolius, 3ª foto, asomando bajo un Coprinus domesticus) fritos con un diente de ajo, a los que añadí por encima unas flores de tomillo, malva, flores y hojas de rúcula (Eruca vesicaria) y unos brotes de hinojo. Todas estas plantas las cogí en un paseo por los alrededores de casa (en un pueblo de La Rioja).
Todo ello regado con un buen vinito blanco, fresco y con aromas florales… Ummm!... ¡Puro sabor a primavera!
Resuena en el sombrero: “La Primavera”.- De “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi (Venecia (Italia), 1725).

Todas las fotos by Mad Hatter.
 

miércoles, abril 09, 2014

DERECHO A DECIDIR / DERECHO A DIVIDIR





Soy un demócrata convencido, pero entiendo que hay cosas que no deben ser sometidas a votación, como por ejemplo los derechos humanos.
La configuración territorial de los Estados, también es algo que, debido al peso de la Historia, las Constituciones y a la deseable estabilidad que deben tener, tampoco es un asunto sobre el que se pueda decir alegremente que determinado “pueblo” tiene derecho a decidir. Y paso a explicar los motivos:
1º) Es una decisión que no afecta exclusivamente a Cataluña, sino al conjunto del Estado español.
2º) El pueblo catalán está tan intrínsecamente unido al resto del pueblo español que plantear claras fracturas y divisiones producirá consecuencias inevitablemente dolorosas en múltiples aspectos de la vida: familiares, culturales, económicos, sociales, etc.
3º) Si se modificase la Constitución española y se aprobara el derecho a la autodeterminación podría darse el caso que algunos municipios, islas o el conjunto de las Islas Baleares (por ejemplo) pasasen a formar parte de la República Federal Alemana, por decisión de la mayoría de sus ciudadanos, ya que, además de la gran cantidad de residentes teutones en las islas, algunos nativos isleños también votarían a favor de ser alemanes sólo por el hecho de que la Familia Real dejara de veranear en el Palacio de Marivent y de paso pasaran a ser una República, en lugar de una Monarquía, además de por la mejora sustancial que supondría en los sueldos y en la calidad de los servicios sociales. 

4º) Si se celebrase el referéndum y en algunos municipios catalanes resultase que una mayoría prefiriese seguir siendo parte del Estado español ¿No sería otra imposición obligarles a pertenecer al nuevo Estado catalán? ¿No sería un tanto absurdo un supuesto Estado catalán discontinuo o con islas o “enclavados”?
5º) Supongamos que Cataluña consiguiera la independencia ¿Y si dentro de unos años cambiasen las tornas de la distribución de fuerzas políticas en Cataluña u otras circunstancias y se plantease un nuevo referéndum pero esta vez para volver a unirse al Estado español o al Estado francés?¿Serían serios y de recibo unos Estados que cada dos por tres estubiesen cambiando sus fronteras en el seno de la Unión Europea (que es quien cada vez tiene más competencias en detrimento de los Estados) en función de cómo evolucionasen las mayorías en cada momento?
Una de las obligaciones de cualquier cargo público o político es la de establecer PRIORIDADES. Cualquiera puede entender que el derecho a la vida, a la vivienda y al trabajo están por encima del supuesto derecho a la autodeterminación, por lo que plantear estas cosas en estos momentos de auténtica emergencia social, con los gastos que supone la celebración de un referéndum y la pérdida de tiempo que está suponiendo el “marear tanto la perdiz” en torno a este asunto, me parece casi inmoral y hacerle el juego a quienes pretenden desviar la atención de los verdaderos problemas de la ciudadanía.
¡La unión hace la fuerza! Plantear separaciones y divisiones, por muy sustentadas que estén en un sentimiento de una parte (¿60-65%?) de la población de Cataluña, es perder energías e ir en contra del sentido práctico, del sentido común (muchas veces es el menos común de los sentidos) y del sino de los tiempos.

Me entristece que no haya (o al menos no conozca) ningún colectivo, grupo, región o partido que plantee la unión de España y Portugal, para formar una Iberia unida ¿Por qué siempre tendemos a dividirnos, más que a unirnos? ¿Por qué unir parece ser más propio de la “derecha”, mientras que la “izquierda” parece siempre más proclive a dividirse? Cuando lo lógico sería lo contrario, el liberalismo y el capitalismo promueven el individualismo y la división mucho más de lo que, se supone, son valores propios de la “izquierda”, como son: la igualdad, la solidaridad, el colectivismo, la cooperación, la colaboración, el socialismo.

Por favor, resuelvan los verdaderos problemas de la ciudadanía en lugar de crear problemas nuevos y de meternos en estas ratoneras.

Resuena en el sombrero: “Ratonera”.- Amaral (Zaragoza (Aragón, España), 2014).
 

miércoles, marzo 26, 2014

ADIÓS AL HOMBRE DE ESTADO, SE MARCHA LA DIGNIDAD Y LA CONCORDIA





Fue un hombre sencillo, austero, un sobrio castellano, un padre de familia al que el destino tenía reservado un papel fundamental en la HISTORIA.
Un hombre con sus virtudes y sus defectos, como todos, quizás con una extraordinaria capacidad de trabajo, diálogo y comunicación, con un espíritu de consenso y un valor por encima de lo habitual, pero un hombre de la calle, normal, al fin y al cabo.
Quizás demasiado normal, honesto y sencillo como para ocupar un cargo de alto dignatario y vivir en la Moncloa, por lo que fue desalojado bastante pronto.
Como todo hombre era frágil y perecedero, la decadencia senil le concedió el triste consuelo que supone la pérdida de gran parte de su memoria y otras facultades mentales, porque, si un hombre noble e íntegro como él, hubiese sido plenamente consciente de las cotas de mediocridad y corrupción que han alcanzado algunos de los herederos de aquella incipiente democracia que él ayudó a construir, si hubiese asistido al triste espectáculo de ver a un pueblo maltratado salir masivamente a las calles para expresar su malestar y su indignación contra un sistema que niega un futuro digno para sus hijos, si se hubiese dado cuenta de todas esas cosas, probablemente Suárez se habría muerto igualmente, pero de pena, ese mismo día 23 de marzo de 2014.
Su fortaleza provenía de su tremendo sentido de Estado, un inquebrantable compromiso y responsabilidad que rápidamente supo ver el Rey Don Juan Carlos, quien le convirtió en el necesario colaborador para llevar a cabo la complicada misión de la transición de la dictadura franquista a la democracia constitucional.
Suárez fue franquista en sus inicios, pero todos le recordaremos como un hombre de centro y de UNIÓN, porque, ahora que se está revisando su biografía, me ha llamado la atención el dato de que la UCD se fundó uniendo 15 partidos distintos, algo totalmente impensable en estos momentos.

También se ha recordado el discurso que pronunció cuando se le concedió el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia en 1996: “La transición fue sobre todo, a mi juicio, un proceso político y social de reconocimiento y comprensión del distinto, del diferente, del otro español que no piensa como yo, que no tiene mis  mismas creencias religiosas, que no ha nacido en mi comunidad, que no se mueve por los ideales políticos que a mi me impulsan y que, sin embargo, no es mi enemigo sino mi complementario”. ¡Qué diametralmente opuestas son estas sabias palabras respecto a las desafortunadas declaraciones de Ignacio González (Presidente de la Comunidad de Madrid) quien, hace poco, comparó a los participantes en las “Marchas de la Dignidad” con los miembros de un partido neonazi griego!

Las mafias de listillos, obnubilados por aquella incipiente democracia, enseguida se dieron cuenta del chollo que suponía conseguir votos, llegar al poder y manejar el cotarro con el único fin de arrimar el ascua a su sardina. De forma que las personas nobles, honradas e íntegras empezaron a resultar molestas en el seno de las cúpulas de los partidos, dominadas por una gente sin escrúpulos, que anteponen los negocios, la lealtad, el favoritismo, el amiguismo, el dinero y los privilegios a las ideas, la justicia, la resolución de los problemas, el bien común y hasta los derechos humanos.

De forma vertiginosa, emergió una casta de mandatarios corruptos, vendidos a los oligopolios y lobbies de grandes empresas. Se ha producido una selección negativa de nuestros políticos que, paulatianmente, nos ha conducido hasta la actual “áurea mediócritas”, que conforma la decadencia de la democracia representativa que forjaron con esfuerzo, sacrificio, ilusión y devoción grandes hombres de Estado como Adolfo Suárez.

¿Quién le iba a decir a aquel recién nombrado Presidente del 79 que aquella democracia tan nueva, fresca, ilusionante y esperanzadora se transformaría con el paso de los años en una oligocracia decrépita, cada vez más próxima a una nueva dictadura?

Es tiempo de un nuevo cambio, de una revolución, estos tiempos de crisis, de cambio de era, deben conducirnos a dar un nuevo paso hacia la democracia participativa, una democracia más real y auténtica, en la que el protagonismo no recaiga en líderes carismáticos sino en el conjunto de la ciudadanía.

La sencillez y la normalidad de Adolfo Suárez nos enseña una valiosa lección: Con un poco de ganas, dedicación y valor, cualquiera puede hacer POLÍTICA (con mayúsculas), cualquiera podemos ser un hombre de Estado,… y más que eso, muchos hombres y mujeres, dign@s habitantes del planeta Tierra.

Resuenan en el sombrero: “Heart of Gold”.- Neil Young (Canadá, 1971). Y “Man with the golden heart”.- The Stems (Australia, 1985).

viernes, marzo 21, 2014

¿CUÁL ES TU ELEMENTO DIFERENCIADOR?



Últimamente, en los medios de comunicación se escucha mucho decir cosas del tipo: “Este es nuestro elemento diferenciador”, “estas son nuestras señas de identidad”, “lo que nosotros aportamos de diferente al resto es…”. Parece lógico y normal que, en un mundo extremadamente competitivo y empachado de multitud de estímulos, prestemos especial interés a querer destacar del resto, al mismo tiempo que huimos de la rutina gris y monótona de la vida cotidiana, tratando de resaltar los aspectos más atractivos y característicos de nuestra personalidad.
Pues mi elemento diferenciador va a ser, precisamente, resaltar aquello que nos iguala, las cosas en común que nos unen a nuestros semejantes e incluso a nuestro entorno, a los ecosistemas, a la madre Naturaleza que nutre a todos los seres vivos que habitamos el planeta Tierra.
Es evidente que no existen dos personas iguales, todos somos diferentes, todos tenemos cosas que aportar y todos tenemos cosas que aprender del prójimo, pero ¿Qué sentido tiene hacer hincapié en la diferencia? ¿Necesitamos reafirmar aún más nuestro ego en una sociedad en la que se fomenta constantemente un individualismo exacerbado? ¿A quién le interesa que nos mantengamos divididos?
También hay una cierta tendencia o un cierto pudor, adquirido quizás durante nuestros primeros escarceos amorosos y juegos de seducción propios de la adolescencia, consistente en resistirnos a mostrar abiertamente nuestra admiración por algo o por alguien: “Me gusta mucho…, pero no se lo voy a decir para que no se lo tenga demasiado creído”. ¿Por qué nos cuesta tanto decirle a alguien: “¡Qué buena idea! Cuenta conmigo para lo que necesites”? Es como si nos pareciese que es un premio demasiado elevado, hacer un favor demasiado grande a alguien que luego igual no se lo merece porque puede que luego no nos devuelva el favor. Nos debe parecer algo así como traicionar a nuestro propio orgullo, como si ensalzar a alguien  implicase necesaria e indirectamente rebajarnos nosotros mismos, en un acto de “servilismo” exagerado e innecesario.
Queridos amigos, ya somos mayorcitos, apoyar una buena idea que se la ha ocurrido a otro, no sólo no nos rebaja sino que nos honra como personas y ayudaría mucho a mejorar en el bien común de todos, y cuando algo tan importante está en juego, bien merece que nos traguemos un poco nuestro orgullo, ese “prurito” personal (que nunca he sabido muy bien qué es pero al que parece que la mayoría de la gente le da mucha importancia).
No hay nada más bonito que levantarte por la mañana, observar el amanecer, escuchar el canto de los pájaros y sentirse conectado con cada ser, con cada árbol, con cada brizna de hierba, con cada piedra, con cada montaña, con cada nube, sentir que todos formamos parte de una misma familia, un sentido de “Comunión” con la Naturaleza, de pertenencia a una comunidad, a un grupo… Creedme, la sensación de UNIDAD es mucho más bonita que el sentirnos individuos diferentes de los demás ¡Os lo dice un “bicho raro” como yo!

Resuenan en el sombrero: “I´m not like everybody else”.- The Kinks (London (UK), 1966). Y "Runrún".- Nacho Vegas (Gijón (Asturias), 2014).

jueves, marzo 06, 2014

PARTICIPACIÓN vs COACCIÓN





El otro día, un cocinero inglés (Oliver), que tiene un programa en la tele que presenta desde su granja en el campo, llevó un par de gallinas procedentes de una de esas infames explotaciones avícolas intensivas, en las que los pobres animales se pasan toda la vida encerrados en diminutas jaulas. Las colocó sobre el césped del jardín y allí se quedaron agazapadas con cara de desconcierto, y, mientras las animaba a incorporarse, levantando sus atrofiadas alas con suavidad, explicaba: “Como estas gallinas ha pasado toda su vida dentro de una pequeña jaula, cuando se les pone libres en el campo no saben qué hacer, hay que enseñarlas a andar, las pondré junto con las mías y veréis qué pronto se recuperan, en pocos días estarán correteando y picoteando libremente por ahí”.
A los que hemos descubierto recientemente la democracia participativa nos sucede algo parecido a lo de estas gallinas, me explico:
En nuestras pseudodemocracias representativas, partitocráticas u oligocracias dominadas por partidos, bancos y lobbies, estamos acostumbrados a que la participación del ciudadano se limite al hecho de depositar una papeleta en una urna, cada cuatro años, para elegir a nuestros “representantes”, lo cual implica que la ciudadanía les otorga un poder para hacer una serie de cosas, que se supone que son las que figuran en el programa de su partido, lo cual suele incumplirse sistemáticamente, pero resulta que no pasa nada, se da una somera explicación y santas pascuas; y, si alguna vez tenemos la desgracia de sufrir algún agravio o abuso por parte de alguna administración, institución, entidad financiera u otra gran empresa, el ciudadano de a pie no puede hacer otra cosa que verse inmerso en una lucha desigual, en clara inferioridad de condiciones, David contra Goliat, como dice Pablo Iglesias: “Estamos acostumbrados a pelear con un brazo atado a la espalda”, por lo que el resultado es tremendamente predecible.
Los partidos y empresas tradicionales se fundamentan en una estructura de poder piramidal, basada en el miedo, la coacción, el servilismo y el amiguismo, de manera que hay una cúpula dirigente que maneja los hilos y se encarga de distribuir el poder y las migajas de sus pingües beneficios entre sus acólitos más fieles, leales y obedientes, mientras que si a alguien se le ocurre hacer alguna crítica, expresar alguna discrepancia, por pequeña que sea, o formular alguna pregunta incómoda, rápidamente se le “pone en su sitio” amenazándole con frases del tipo: “El que se mueve no sale en la foto” o “Una mosca cojonera como tú, nunca llegará a ningún sitio”.
Las consecuencias prácticas de este sistema intrínsecamente perverso (1) las estamos padeciendo más que nunca en estos momentos de crisis:
- Desvirtuación de los objetivos y no resolución de los verdaderos problemas de la sociedad, ya que éstos pasan a un segundo plano, lo importante es conservar el poder y simular que se están haciendo cosas en la buena dirección. Para más INRI, esas cosas suelen suponer un “gran esfuerzo” (2), no para políticos y banqueros, sino para el ciudadano de a pie. Con el fin de lograr tan loables objetivos, el partido que domina el poder legislativo y ejecutivo se inmiscuye descaradamente en el poder judicial y compra medios de comunicación masiva para que difundan su propaganda entre la población.
- Corrupción galopante: Se ve como normal o incluso se da por supuesto que, en un sistema en el que lo más importante es ganar dinero, todo aquel que tenga oportunidad trinque todo lo que pueda mientras dure el chollo, y, si me pillan, con un poco de suerte luego a lo mejor hasta me indultan o, a lo sumo, salgo de la cárcel en dos días, por buena conducta!
Por el contrario, en la democracia participativa se parte del principio de igualdad, todos tienen derecho a opinar, a hablar, a ser escuchados y a ser tenidos en cuenta. Una vez analizadas y debatidas las diferentes propuestas, todo el mundo vota para elegir aquella que obtenga la mayoría. La designación de las diferentes funciones, tareas o cargos también se realiza por votación, teniendo en cuenta las aptitudes y preferencias de los candidatos. Tras los debates y las votaciones, las decisiones adoptadas deben ser asumidas por todos, siendo fundamental que todo quede meridianamente claro, para lo cual los acuerdos y decisiones quedan convenientemente registrados por escrito, con el compromiso expreso de los cargos electos de cumplir una serie de funciones y objetivos, de manera que, en el momento que la mayoría decida que se ha producido un incumplimiento, mal uso o pérdida de la confianza otorgada a una persona, ésta deberá abandonar inmediatamente su cargo.
Pero la participación no se limita al funcionamiento interno de los grupos o partidos, sino que debe hacerse extensiva al resto de la ciudadanía, lo cual implica (3):

a) Listas abiertas: Los candidatos no tienen por qué ser miembros del partido, cualquier persona que lo desee (4), cumpla con los requisitos legales para ser candidato a unas elecciones, sea avalado por algún grupo local del partido y firme un compromiso en relación al programa del partido, podrá ser votado por todos los ciudadanos para formar parte de las listas del partido.

b) Extensión y solidaridad: Los miembros del partido deben ponerse en contacto y colaborar con otros grupos y asociaciones que realicen alguna labor social que concuerde con los objetivos y el programa del partido, haciéndose eco de sus propuestas, reclamaciones y objetivos, colaborando para que éstos lleguen a conocimiento de las instituciones competentes, e incluso incorporando dichos objetivos al programa del partido, si la mayoría de los miembros así lo decidiese.

Todo esto, dicho así de resumido y en teoría, no parece difícil, pero en la práctica resulta que, al tratar de ponernos a andar, las piernas no nos responden, nos tiemblan, titubeamos, tropezamos... ¡No estamos acostumbrados! Se nos pide que participemos, que seamos creativos, que escuchemos, que debatamos con serenidad, sin acritud, sin pretender imponer nuestro criterio por encima del de los demás, que colaboremos, que empaticemos, que seamos solidarios, pacientes y generosos… ¡Buffff! ¡Qué duro es esto de la democracia participativa! Pero qué aventura tan apasionante y qué grande puede ser la recompensa!

Quizás no quede tanto tiempo para que todos estemos correteando libremente por ahí, felices y contentos, como las gallinas de Oliver ¡De nosotros depende! ¡Podemos!

Resuena en el sombrero: “Come Together.- The Beatles (Liverpool (UK), 1969).

(1) Como dice El Pala: “Me fastidia cuando dicen que soy antisistema”, ... a ver, yo no voy contra el sistema, es el sistema el que me ha agredido a mi!”.
 
(2) Si hacéis este ejercicio: Contad las veces que sale la palabra “esfuerzo” en el discurso de los políticos, banqueros y otras personalidades de la vida pública, en los medios de comunicación ¡Os sorprenderéis del número!

(3) Se admiten propuestas para completar este listado de actuaciones ¡Participación abierta de la ciudadanía ante todo!

(4) El Partido X ha llegado al extremo de proponer candidatos a sus listas abiertas sin que los mismos hayan dado su consentimiento previo, simplemente porque habían sido votados por la gente entre los más adecuados para representarles, lo cual, evidentemente, no es lícito y vulnera las más elementales normas de educación y cortesía (los “modales”, que se decía antes).

martes, febrero 18, 2014

LOS DE ABAJO ARRIBA




Nuestra cultura occidental, forjada a base de guerras, revoluciones, luchas, odios y rencillas entre Estados, religiones, nobles feudales, dictadores, partidos, facciones y simples vecinos, nos ha enseñado que, en este mundo, sólo hay dos opciones: O eres de los que están arriba (ganadores) o eres de los que están abajo (perdedores). En los últimos tiempos, afortunadamente, hemos sustituido las luchas sangrientas por contiendas deportivas, en las que se sigue fomentando la competitividad que, suponemos y nos aseguran, es algo natural y consustancial al ser humano.

Pues bien, estudios científicos recientes demuestran que todo eso es FALSO: Los seres humanos, libres de presiones externas, tendemos a colaborar, de forma espontánea y natural, para resolver los problemas. Pero entonces ¿Por qué nos gustan tanto las competiciones deportivas? Lo realmente divertido del deporte es jugar y, en aquellos deportes colectivos, también lo es la colaboración y la coordinación que supone el trabajo en equipo. La competición sólo añade tensión y estrés para los participantes, si bien para los espectadores supone esa chispa de morbo a la que somos tan adictos.
Está claro que nos han inculcado que la estrategia predominante e incluso única es la de ganar-perder. Es cierto que durante los últimos años, en los cursos de trabajo en equipo, inteligencia emocional y resolución de conflictos se nos dice que la mejor estrategia es la de ganar-ganar, pero, sin embargo, ésta sólo se aplica a ámbitos reducidos como el funcionamiento interno de la propia empresa, al objeto de competir mejor dentro del mercado "libre". Es decir, que a nivel de funcionamiento de la sociedad se sigue aplicando el principio ancestral de machacar al enemigo, el revanchismo y la ley del ojo por ojo.
Estos sentimientos son nefastos para nuestra salud física, mental y emocional. Hemos construido entre todos un sistema intrínsecamente perverso en el que nadie es feliz. Los de abajo, los oprimidos, los explotados, los marginados es evidente que lo están pasando muy mal, el índice de pobreza en España y en la mayor parte del mundo se ha disparado hasta límites insostenibles. ¿Y los de arriba? ¿Creemos que son realmente más felices los que están arriba? Seguro que ellos no sufren penurias económicas, pero… ¿Puede ser realmente feliz alguien como José María Aznar, encerrado tras los muros de 3 metros de alto de su mansión de 3 millones de euros, rodeado permanentemente de seguridad, alarmas, guardaespaldas y escoltas, sin poder salir a tomarse una caña tranquilamente al bar de la esquina? En este mundo, cada vez con mayores desigualdades, los pobres cada vez viven peor, pero los ricos se ven obligados a vivir cada vez más aislados y encerrados en sus jaulas de oro. Si lo pensamos bien, en el fondo, absolutamente todos somos víctimas de un sistema intrínsecamente perverso.
Tarde o temprano, todos o al menos una mayoría significativa de la población, nos daremos cuenta de que es necesario cambiarlo antes de que el sistema acabe con nosotros y con buena parte del planeta, debido a los insostenibles y enormes desequilibrios ambientales que estamos produciendo, porque no sólo estamos machacando nuestra salud, nuestra mente y nuestra cultura, si nos tratamos mal a nosotros mismos qué no estaremos haciendo con el aire, el agua, el suelo y todos los seres vivos con los que compartimos este planeta?

Los cambios para avanzar en la buena dirección no deben consistir en un quítate tú para ponerme yo, ni en un revanchismo visceral. Hay que superar las emociones irracionales de las ideologías y concentrarnos en la colaboración de todos, fomentando la máxima participación ciudadana en la toma de decisiones, una distribución justa de la riqueza aplicando la justicia y el sentido común ¡No es tan difícil hacer las cosas bien!... Si se quiere, claro.

Resuena en el sombrero: “Nueva Internacional”.- Egon Soda (Barcelona, 2013).

lunes, febrero 10, 2014

CAMPO VIOLETA







Esta tierra de vinos (La Rioja) debe tener algo para que los colores violáceos tiñan otras muchas cosas, además del hollejo de las uvas tintas.
Incluso dando un paseo en pleno invierno, podemos apreciar bellos tonos violeta en la piel de las aceitunas (2ª foto, poca gente sabe que en La Rioja se producen aceites de oliva de una excelente calidad); y hasta en algunas “malas hierbas” que crecen en los taludes margosos de los caminos, como las modestas rosetas de hojas comestibles de la compuesta conocida como "Camarroja" (Crepis vesicaria, 1ª foto).
Las personas que tengan una mínima capacidad de observación, es prácticamente imposible que se aburran en el campo, ya que el paisaje y la vida cambian con las estaciones, a cada semana que pasa, a cada hora, a cada minuto.
Como dicen unos de los más gárrulos y salvajes grupos herederos de las legendarias “Huestes Violeta” de los 80: “La ciudad no es para mi”.
Resuena en el sombrero: “La ciudad no es para mi”.- Wau y los Arrrghs! (Valencia, 2013). Canción claramente inspirada en estas otras de la época gloriosa de las “Huestes Violeta”: “As time´s gone” y "60 Seconds Swinger".


Todas las fotos, excepto la tercera, by Mad Hatter.

viernes, enero 31, 2014

EL INAGOTABLE RITMO AMERICANO







En 1976, a cuatro jóvenes del barrio neoyorquino de Whitestone, llamados Keith Streng, Jan Marek Pakulski, Peter Zaremba y Lenny Calderon, inspirados por los nuevos sonidos que acababan de crear sus melenudos vecinos –The Ramones-, se les ocurrió mezclar este punk primigenio con la música que servía para amenizar las fiestas que organizaban las fraternidades universitarias (“Frat”), así como el garaje y el soul de los 60. El resultado fue un curioso cóctel, repleto de ritmo y diversión, algo así como la culminación festiva y gloriosa de todos los ritmos que se habían ido gestando en Norteamérica durante los últimos 30 años, desde Chuck Berry hasta los Ramones, pasando por una numerosísima retahíla de artistas a los que ellos rindieron tributo en la canción “American Beat” (1979), la cual se hizo famosa debido a que formó parte de la banda sonora de la película “Bachelor Party” (Despedida de soltero, 1984).
A mediados de los 80, en pleno apogeo del revival del garaje sesentero, los Fleshtones alcanzaron sus mayores cotas de fama y éxito. Zaremba llegó a ser presentador de un programa de la MTV, "The Cutting Edge", entre 1984 y 1987, si bien nunca despegaron de la escena “underground”.
Lo que nadie podíamos imaginar es que un grupo inspirado en la música que realizaban jóvenes músicos amateurs, que se juntaban para tocar en los garajes de sus casas, formando efímeras bandas que, como mucho, duraban un par de años y lograban sacar, con suerte, uno o dos singles, a lo sumo, pudiese perdurar tanto en el tiempo, y que en el año 2014 veríamos como un sexagenario y canoso Peter Zaremba sigue haciendo básicamente lo mismo que ha estado haciendo sobre los escenarios de medio mundo, durante los últimos 35 años!!!… ¿Cómo es posible que dé tanto de sí esta música aparentemente tan sencilla?
Precisamente ahí está una de las claves, en su sencillez. En numerosas ocasiones, sobre todo al final de los conciertos, hemos podido ver cómo los Fleshtones eran seguidos en procesión, incluso por las calles aledañas a la sala, por un público enfervorecido, únicamente a ritmo de un tambor.
Efectivamente, la base rítmica es fundamental, si a eso le unimos la gran versatilidad y riqueza de ambientes que es capaz de crear Keith Streng con su guitarra y la chispa, simpatía y carisma que aporta Zaremba con su voz, sus coreografías, sus gestos, sus bromas, su órgano y su armónica, todo ello arropado y jaleado por unos energéticos y animosos coros, el resultado es demoledor. No hay ser humano que se resista a bailar o al menos contonearse o menearse ligeramente en un concierto de los Fleshtones. Es una música que hace revivir a los muertos, como dicen en la canción “Teenage Zombie”.
Otra de las claves está en la complementariedad de las personalidades contrapuestas de Zaremba y Streng. Ambos son unos tipos bastante peculiares, algo excéntricos quizás, pero con semblante tranquilo y sereno, por lo general. Peter es un auténtico líder, ingenioso, divertido, bromista, hablador, alto, viril y de voz grave; mientras que Keith es menudito, de voz aguda y estridente, aspecto andrógino y más exagerado en las pintas y el vestuario. Mientras que el bajista (desde 1990 Ken Fox) y el baterista (desde 1980 Bill Milhizer) aportan solidez, contundencia y algo de estabilidad y sensatez al grupo.
En el concierto que dieron en Logroño, el pasado miércoles, pude comprobar que Zaremba ha cedido algo más de protagonismo a Keith y sobre todo a Ken, quien es el encargado de cantar uno de sus himnos más emblemáticos –“ Let´s Go”-.
Antes de que comenzase el concierto, me causó una gran impresión ver a Zaremba entrar discretamente en la sala, canoso, serio, caminando despacio con un paso algo desmadejado y renqueante ¡Parecía un abuelete! Si bien, a los pocos minutos, apareció en el escenario, el showman sonriente y en forma, al que estamos acostumbrados, es como si se transformase al pisar las tablas.
He dicho “en forma”, pero lo cierto es que los años empiezan a hacer mella en el físico de estos auténticos atletas del rock. Se mostraron menos bailarines y gimnástico-acrobáticos que en ocasiones anteriores, pero Zaremba suplió con gran maestría sus limitaciones físicas echando mano de sus ilimitadas facultades para hacer gestos, muecas y bromas, así como de su gran sentido del humor. La soltura que ha alcanzado en el manejo de la armónica y del órgano “Vox Jaguar” llega a cotas magistrales, en lugar de instrumentos parecen prolongaciones de su propio cuerpo.
Con los años, Peter parece haberse vuelto menos ácido y sarcástico, para ganar en ternura y emotividad. A mitad del concierto, se agachó para acercar su cabeza a la de una chica de la primera fila y decirle: “Escucha, listen!.. (y le susurró algo al oído, muy bajito). Como dice una buena amiga “Zaremba es mi tío”, y es cierto, es una persona tan entrañable y cercana que es como si fuese de la familia, es la antítesis del divismo y de la arrogancia propios de una estrella. Eso sí, cuando se presenta en el escenario y dice “Hello, we are the Fleshtones!” rebosa orgullo por los cuatro costados.
A mitad de concierto, recordaron sus inicios en la CBGB, su empatía con otros grupos neoyorquinos de la época como “Suicide” y “Televisión”, aunque reconocieron que sus preferidos siempre han sido y son sus vecinos del barrio de Queens: “Remember the Ramones”.
Los escasos respiros que se tomaron entre canción y canción los aprovecharon para hacer uno de sus numeritos o poses, que en esta ocasión consistía en girar despacio sobre sí mismos, en sentido horario (excepto cuando hicieron la versión “australiana”, ya es sabido que en el hemisferio sur las borrascas y el agua que se derrama por un desagüe giran en sentido opuesto, antihorario) para promocionar su último álbum “The Wheel of Talent”. Al despedirse, después del último bis, Zaremba dijo: “Wheel of talent, never stop spining! Los Fleshtones tienen talento ¡Demasiado talento! Por eso tenemos que repartirlo por todo el mundo… We must go baby!… Bye, bye… ¡Pero volveremos!” Lo dijo medio en broma, pero lo cierto es que es una gran verdad y una forma escueta pero magistral de definir el auténtico espíritu de los Fleshtones y de explicar por qué unos señores continúan recorriendo los escenarios de medio mundo, a su edad, cargando con sus pesados y anticuados instrumentos.
Una vez finalizado el concierto, Ken Fox, el más joven y novato del grupo, corrió hacia el fondo de la sala donde se encontraba el chiringuito en el que venden abundante merchandising (camisetas y discos). Tras saludarle afectuosamente y darle la enhorabuena por el fabuloso espectáculo, le pregunté si tenían el libro que Joe Bonomo escribió sobre su vida: “Sweat: The Story of an America´s Garage Band”, a lo que Ken, muy apurado y como pidiendo disculpas me respondió: “We don´t! I´m sorry!”.
Todas las fotos by Mad Hatter.

Resuena en el sombrero: “Feels Good + Pretty, pretty, pretty”.- The Fleshtones (Live at París, 2011).
 

martes, enero 28, 2014

DIVIDE Y VENCERÁS



Lo ha pronosticado el filósofo norteamericano Noam Chomsky: “En Europa van hacia las dictaduras”. Porque, independientemente del color político de los gobiernos, las decisiones las toman dirigentes y burócratas no electos.
Uno de los primeros pasos más claros ha sido la llegada al gobierno italiano del excomisario europeo Mario Monti, en noviembre de 2011, designado por los burócratas de Bruselas y no por los electores de esa nación.
Tanto en los Estados Unidos como en Europa, la agenda política es dictada por los intereses particulares de los grandes grupos financieros y bancarios, que tienen como objetivo principal la destrucción de los sistemas de previsión social, una de las principales conquistas en el continente europeo, tras finalizar la etapa de la postguerra.
Lo ha dicho muy claro el Presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en una reciente entrevista: “El contrato social ha muerto”.
Esto quiere decir que la política sólo sirve para hacer mucho más ricos a los banqueros”, precisó el filósofo norteamericano, quien se refirió al neoliberalismo como “Un gran ataque contra la población mundial, el más grande ataque ocurrido en los últimos 40 años”.
¿Qué hacer ante tamaño ataque? La única solución es que el pueblo se una y tome las riendas de la situación, mediante acciones de desobediencia civil masivas (pacíficas, sin violencia, la violencia sólo genera más violencia), formación de plataformas electorales que lleven hasta las instituciones este clamor popular y propicien el cambio del sistema económico actual monetarista por otro que tenga en cuenta las cosas que de verdad importan (no sólo el dinero), la separación real de los tres poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), la creación de cooperativas y empresas solidarias, bancos del bien común, universidades populares y medios de comunicación verdaderamente libres e independientes ¡Es importante trabajar en todos los frentes! Aunque lo realmente prioritario es alcanzar esa UNIDAD. No es tiempo de purezas ideológicas, ni de egos, sino de asumir sacrificios y riesgos, ponerse en marcha, manos a la obra, codo con codo y “hacer camino al andar”!
Esta unidad debe ser los más amplia posible, como dijo Mao Tse Tung, en toda revolución hay que plantearse dos preguntas fundamentales:
* ¿Quiénes son mis amigos? – Los trabajadores, sí, tanto asalariados como autónomos, pero también hay que mimar especialmente a los pequeños y medianos empresarios.
* Y ¿Quiénes son mis enemigos? – Los oligopolios, los poderosos lobbies internacionales, los dueños de bancos y los políticos comprados (no corruptos, ya que sus actuaciones son perfectamente legales) que les siguen el juego.
Aplicando la vieja estrategia de “divide y vencerás”, el miedo como su principal arma, y llevando las cosas al resbaladizo terreno de las emociones (irracional y visceral), el enemigo tratará por todos los medios de dividirnos, alejándonos del clima de serenidad suficiente para que no veamos con claridad dónde están los verdaderos problemas, evitando así que los resolvamos mediante la colaboración y el sentido común. Para ello, el enemigo maneja a su antojo los medios de comunicación masivos y desvía nuestra atención hacia asuntos tales como:
- Las soberanías territoriales y los nacionalismos (casos de Cataluña y Escocia, por ejemplo).
- La pugna entre bloques (UE, Rusia, Estados Unidos, China, p. ej. caso de Ukrania).
- La revitalización de conflictos de difícil solución entre derechos contrapuestos, especialmente espinosos porque es imposible contentar a todas las partes, tremendamente emocionales ya que atañen a la vida, la maternidad y a creencias religiosas, por lo que son extraordinariamente proclives a sembrar la cizaña y la división entre las personas. Sí, lo habéis adivinado, me estoy refiriendo al aborto.
- Utilización de los miedos: a perder el trabajo, a la desestabilización socioeconómica, al caos, al terrorismo internacional.
- Fomento de confrontaciones políticas ficticias, mediante el establecimiento de un sistema bipartidista (Republicanos vs Demócratas, PP vs PSOE).
- Gran auge de la prensa rosa y amarilla, programas y revistas de cotilleo que fomentan la discusión no constructiva, el morbo y la división entre las personas.
- Divulgación masiva de competiciones deportivas, especialmente las que promueven un mayor forofismo y adicción, algunas de ellas no exentas de cierta polémica (Dakar).
- Apoyo a las formas de arte, en especial la música, que favorecen al comercio, la disolución en la masa, el conformismo, la falta de pensamiento autocrítico y reflexivo, así como el individualismo. En este sentido, la idealización de la lucha heroica en solitario, frente al peligro, puede resultar muy romántica, atractiva y cinematográfica, pero en la realidad sirve para muy poco.
- Fomento del racismo: Se culpa al inmigrante, al extranjero y a otras razas, de la delincuencia, la falta de trabajo y el terrorismo.
- Búsqueda de enfrentamientos apoyándose en temas que nos tocan la fibra sensible, tales como el sufrimiento y la muerte de los animales (polémicas en torno a los toros y la caza).
Al final, si nos damos cuenta, prácticamente TODOS, de forma directa o indirecta, estamos colaborando y trabajando para la perpetuación y el sostenimiento de un sistema perverso e injusto, en el que somos los propios miembros del “rebaño” los que nos autodomesticamos para el exclusivo beneficio de unos pocos “pastores” que son quienes manejan el cotarro y evitan que el rebaño se una y se rebele, fomentado el individualismo, la competitividad y la división. Si bien, en el fondo, tampoco ellos son realmente felices, sino que, de alguna manera, también son víctimas de un sistema maniqueo y perverso que nos ha inculcado la idea equivocada de que, en esta vida, sólo hay dos opciones: “o estás arriba o estás abajo” (de ahí el crecimiento progresivo de las desigualdades y la desaparición de la clase media), lo cual no es cierto, la verdadera felicidad se encuentra en la satisfacción de todas nuestras necesidades (materiales, sociales, artísticas y espirituales) mediante la colaboración mutua y el sentido común, siendo consecuentes con nuestra verdadera naturaleza humana.
Aunque sea por puro egoísmo (si bien es importante distinguir entre nuestro “yo” y nuestro “ego”). Lo sé, no es fácil, es difícil ¡Muy difícil! Pero debemos ser lo suficientemente fuertes, sensatos, decididos, claros y serenos para no caer en estas trampas tan sibilinas.
Homo lupus homini est”, el hombre es un lobo para el hombre. No permitamos que los oligopolios nos dominen, nos esclavicen y nos devoren. Si seguimos así, terminaremos extinguiéndonos como los dinosaurios, debido a la esquilmación de los recursos naturales, los episodios de clima extremo, la violencia y las guerras entre nosotros mismos.
Si nos unimos ahora nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán ¡No esperemos!¡Este es el momento oportuno! ¡Unámonos ya!

Resuena en el sombrero: “Children of the Revolution”.- Violent Femmes (Milwaukee (Wisconsin), 1986).
 

lunes, enero 27, 2014

INVIERNO SIN NIEVE








Lo normal para estas fechas hubiese sido que la Sierra de Cameros durmiese bajo un manto de, al menos, medio metro de nieve, pero no, en su lugar, una fina lluvia era arrastrada por el fuerte viento, lo que incrementaba la sensación de frío, si bien no tanto como el que cabría esperar, lo cual ha propiciado que la actividad fúngica sea mayor de lo habitual.
Sobre los restos leñosos de las escobas (Genista florida y Cytisus scoparius) las lozanas Flammulinas (fennae y velutipes 3ª foto) cubren sus esbeltos pies con gruesos leotardos de terciopelo, para abrigarse del viento helador del páramo.
En el valle, al resguardo del pequeño hoyo que forma una turbera, desde la rama de un sauce, un Pleorotus ostreatus (2ª foto) saca su carnosa lengua, que parece querer lamer la miel gelatinosa que la Exidia recisa (1ª foto) hace que exude esa misma rama, como producto de la descomposición de la madera.
Esta prolongación de la actividad descomponedora de los hongos lignícolas puede contribuir a una disminución de los combustibles leñosos, el próximo verano ¡No hay mal que por bien no venga! Si bien el refrán es muy claro al respecto: “Año de nieves, año de bienes”.
Sobre los restos de una rama de haya, tirada entre la hojarasca del suelo, un bello liquen del género Cladonia (4ª foto) proclama a los cuatro vientos con sus silenciosas trompetas, la tibieza de este invierno tan benigno en el que la nieve brilla por su ausencia.
Los insectos también lo celebran y pueden verse efímeras, escarabajos, orugas y polillas dándose un paseo anticipado, a finales de enero!
Todavía queda mucho invierno por delante, ya veremos lo que sucede. En cualquier caso, yo ya tengo preparado el anticongelante (5ª foto: Patxarán).
Todas las fotos by Mad Hatter, excepto la 3ª de Flammulina velutipes.

Resuena en el sombrero: “The Mushroom Hill”.- Plasticland (Milwaukee (Wisconsin), 1984).
 

miércoles, enero 15, 2014

GAMONAL O LA PARADOJA DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL


- A nivel europeo, la Comisión bendice la inyección de dinero público a los bancos, y no pasa nada… Es la única solución para mantener la estabilidad financiera y para que no se resienta aún más el empleo… Nos dicen… ¡Amén Jesús! ¡Ajo y agua!

- A nivel del Estado, cierto candidato mintió descaradamente sobre la autoría de un atentado terrorista, con el único propósito de obtener réditos electorales, y no sólo no dimitió, ni fue destituido, sino que, en la siguiente legislatura, salió elegido Presidente del Gobierno.

- En cierta Comunidad Autónoma, se insiste en la celebración de un referéndum anticonstitucional, se arma cierto revuelo mediático, se cruzan declaraciones enfrentadas entre los políticos, pero ni se pronuncia el Tribunal Constitucional con urgencia, ni en la calle se nota un ambiente de crispación excesivo (afortunadamente), sino que parece que todo el mundo está sentado esperando tranquilamente… Bueno ¡A ver qué pasa!

- Sin embargo, el Alcalde de la fría y tranquila ciudad de Burgos, con cara de no haber roto un plato en su vida pero con demasiados contactos en el sector de la construcción, propone hacer un bulevar con aparcamientos subterráneos, en contra de la opinión de la mayoría de los vecinos del barrio de Gamonal y se arma un follón increíble, la gente se moviliza masivamente y se organiza en turnos para impedir el movimiento de las máquinas durante cuatro días, se queman contenedores, hay cargas policiales y detenidos. Al final, en pro de la convivencia, el Alcalde ha tenido que dar marcha atrás, pero solamente tras haber tensado la cuerda hasta unos extremos totalmente inadmisibles en un país moderno y democrático.

Conclusiones:

1) Hasta que no se producen disturbios, muertos y noticias que salgan en los telediarios, parece que los problemas no existen. ¿Por qué esperamos tanto para resolver los conflictos? ¿Por qué tensamos tanto la cuerda cuando sabemos que se puede romper y saltarnos a la cara en cualquier momento?

2) A la mayoría de la gente realmente le importa tres pepinos todo aquello que se salga del ámbito personal, doméstico o local más cercano. La macroeconomía, las políticas de Estado o de ámbito europeo y supranacional nos superan, nos suenan a chino y nos la traen al pairo ¡El día a día ya es bastante complicado y extenuante como para encima preocuparme por lo que se cuece en Bruselas!

3) La mayoría de la gente ha desarrollado un cierto “callo” o excesiva capacidad de aguante y sólo salta cuando se le tocan reiteradamente los cojones en su propia casa... ¡Menos mal! Ya empezaba a pensar que todos nos hemos convertido en una especie de autómatas insensibles.

Damos por hecho que la economía y la política funcionan de una determinada forma, porque son así, incluso hay gente que en las reuniones familiares se autoprohíben hablar de dinero y de política, para evitar voces, tensiones y crispaciones. Pero tanto el sistema económico (verdadero poder del que emanan todos los demás), como la organización política de los partidos y las instituciones no son cosas inamovibles, pueden cambiarse si se une el suficiente número de gente y presiona de manera organizada en la dirección correcta, esto no es nada fácil, ya lo sé, pero se puede hacer o, al menos, se puede y se debe intentar ¡A veces los milagros suceden! Porque existen los “currantes del milagro”:

Resuena en el sombrero: “Rock´n´Roll Revolution in the Streets part 2”.- Miracle Workers (Portland (Oregon), 1988).