jueves, agosto 02, 2007

Resucitando la pradera de sus cenizas



En mayo de 1997, tres amigos formados por: "Sandy" Rhodes, profesor adjunto de Botánica en la Universidad de Iowa; Mary Brown, una fisioterapeuta con un master en botánica, casada y con hijos; y Judy Felder, ama de casa, voluntaria ecologista, también casada y con hijos; se pusieron de acuerdo para adquirir 480 acres (194 Ha.) de terreno cubierto por pastos, cerca de Williamsburg, en el centro-sureste del Estado de Iowa. Para ello, reunieron el dinero que casualmente habían heredado de diversos familiares casi al mismo tiempo. El objetivo era convertir esos eriales y pastizales sobrepastoreados y degradados en algo parecido a las praderas que cubrían esos terrenos antes de la llegada del hombre blanco a América.

Actualmente, sólo queda menos de un 0,1% de la superficie que antaño estuvo cubierta por los "mares de hierba ondulante" en el Estado de Iowa.

Como en el terreno que habían comprado las únicas especies autóctonas que asomaban escasa y esparcidamente sobre el suelo eran el "Hoary puccon" (Lithospermum canescens - fam. Boraginaceae) y la "Indian grass" (Sorghastrum nutans - fam. Gramineae), decidieron llamar a la finca "Indiangrass Hills".

Durante el primer año arrancaron a mano unos 10.000 cardos foráneos, sin utilizar herbicidas. Poco después se compraron un tractor, tres depósitos de agua, secaderos de semillas y motosierras. Y descubrieron que una de las mejores herramientas para controlar el matorral y las malas hierbas era el fuego, mediante la realización de quemas controladas anuales, tal y como hacían los nativos norteamericanos que habitaron y conformaron las antiguas praderas para que pudiesen atraer y sustentar a los valiosos, imprescindibles y sagrados Bisontes (Tatanka).

La gente de los alrededores no alcanzaba a comprender cómo era posible que los nuevos propietarios no cultivasen la tierra o aprovechasen con ganado los pastos, ni se construyesen una casa en un lugar tan agradable, tranquilo y a sólo 45 minutos del pueblo, por lo que pronto fueron calificados despectivamente como "abraza-árboles".

Los tres propietarios establecieron un convenio con el Departamento de Recursos Naturales del Estado de Iowa y donaron provisionalmente el terreno a la Fundación del Patrimonio Natural de Iowa. Además, consiguieron el apoyo de un leal grupo de voluntarios, entre los que se encontraba su vecina Barby Buss, que añadió al proyecto sus 160 acres (65 Ha.) colindantes, con lo que la superficie total de pradera alcanzaría casi las 260 Ha.

En 2005 "Sandy" murió de cáncer de pulmón, pero dejó a Mary y Judy bien enseñadas para que continuasen con el trabajo o "su misión" como la llaman ellas. Poco a poco fueron apareciendo nuevas especies autóctonas, en la actualidad han catalogado 353 especies con nombres tan curiosos y belllos como: "Mountain mint", "Black-eyed Susan", "Ironweed big bluestem" o la rara orquídea "Ladies´tresses".

Las cenizas de "Sandy" fueron esparcidas sobre un pequeño cerro redondeado al que llamaron "Sandy´s slope", cenizas que ahora nutren a las plantas nativas que están consiguiendo resucitar la pradera.

En la foto de arriba podemos ver a Mary (a la izquierda) y a Judy caminando entre las "Pale purple coneflowers" (Echinacea pallida); y en la foto de abajo las vemos arrancando a mano grandes cantidades de una mala hierba importada de Europa, el Meliloto (Melilotus officinalis), una apreciada y común planta forrajera y melífera euroasiática con propiedades medicinales, si bien éstas son mucho menos potentes que las de la Echinacea que, como muchos sabreis, se utiliza para combatir catarros y gripes.




Resuena en el sombrero: "Falling Off the Face of the Earth" del LP "Prairie Wind".- Neil Young (California, 2005).

3 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Maravillosa gente. Maravilloso relato. Ojalá cundiera el ejemplo en nuestra geografía, sin ir más lejos.

Aquí sí coincidimos, y en lo de Neil Young también.

Ya no recordaba lo prolífico que eres. Que bien tenerte de vuelta

Mad Hatter dijo...

Y tú que rápido eres comentando "Futblo". Gracias majete!

Decir que muy cerca de la casa de mis suegros, en Bur Oak (Iowa) está el Museo de Laura Ingalls, sí, la autora de la "Casa de la Pradera" y sí, el museo es exáctamente como os lo estais imaginando, con su carromato cubierto de lona, su establo, su letrina exterior, su cerca de madera y esos graciosos gorritos de tela que llevaban las chicas.

Decir también que antes de ayer estaba en el aeropuerto de Minneapolis para coger el vuelo a Amsterdam y de allí a Madrid pero... ¿Seguro que seguís pensando que no soy gafe? ¡Ayyyy!¡Qué horror por Dios!

WODEHOUSE dijo...

Bueno eso sí son buenas noticias...
Sí es cierto la echinacea es un buen protector de las vias respiratorias, bronquios y pulmón.