domingo, agosto 02, 2009

El Camino de los Contrabandistas


Muy cerca de esa zona del “Serradero”, “Morro Gimeno”, en el Cameros Nuevo (La Rioja), donde aquella impetuosa e imprevisible pottaka de la anterior entrada consiguió tirarme al suelo, por el vecino monte de la “Argenzana”, discurre el llamado “Camino de los Contrabandistas”, una estrecha vereda de herradura que ha logrado mantenerse hasta nuestros días, a duras penas, gracias a las pezuñas del ganado y a las botas de algún esporádico excursionista.

Cumbreando por la divisoria de aguas entre los valles del Iregua y el Najerilla, se dice que por ese camino transitaban los estraperlistas que pasaban tabaco y otras mercancías desde Francia a Portugal.

En ocasiones, por estas fechas, suelo recorrer el tramo de este camino que pasa junto a la “Fuente de la Teja”, en busca de arándanos o anabias, que es como se denominan en Cameros a los frutos azulados del Vaccinum myrtillus, una pequeña mata de montaña que crece entre los brezales y en el sotobosque de pinares y hayedos.

Cuando estos frutos están muy maduros, llegan a fermentar sobre la misma mata, por lo que, si se comen muchos, tanto las personas como los animales (ciervos y corzos) pueden cogerse una considerable borrachera.

Ahora es cuando lamento no acordarme de alguna de aquellas historias de contrabandistas, bandoleros, guardias civiles y pastores trashumantes que nos contaba el bueno de Tomasón, uno de los últimos vaqueros que ha trabajado en estas montañas de El Rasillo.

Buscando en internet, he encontrado esta historia de la cercana frontera entre Navarra y Guipúzcoa:

“Encontrándose en la muga de Navarra y Gipuzkoa, no nos tiene que extrañar que el portillo de Zárate fuera testigo de numerosos relatos de contrabandistas. Se dice que un día los Miqueletes sorprendieron a un contrabandista navarro que llevaba el macho cargado con cuatro pellejos de vino. Los guardas guipuzcoanos le daban el alto, pero el hombre del valle de Araiz no detenía su caballería ni por esas. Cuanto más gritaban los Miqueletes, más corría el vecino de Azkarate. Y así llegaron hasta las laderas de Otsabio, los guipuzcoanos corriendo por el lado de Gipuzkoa de la muga, y el de Araiz a la carrera por la margen navarra de los mugarris. Ni el estraperlista ni los guardias osaron cruzar las mugas, así que avanzaron en paralelo hasta agotarse. Ya le dijo el cabo de los Miqueletes al navarro, después de que agotados se sentaran a descansar todos precisamente en un mugarri "Gipuzkoa-Navarra", pero cada uno en su lado: "Tú crees que ha merecido la pena semejante carrera para terminar así, en la misma piedra, y uno a cada lado. Tú sin poder pasar el contrabando, y nosotros sin poder cogerte?”.

En la zona del Pirineo Catalán, también eran frecuentes las historias de contrabandistas, como lo refleja una canción muy conocida y popular por aquellas queridas tierras:

Els Contrabandistes”, en la voz del cantautor ampurdanés Josep Tero.



Un cantautor que también ha puesto música a este precioso poema de Joan Roís de Corella titulado “La balada de la garsa i l´esmerla”. La garsa es la Garza (si bien en el vídeo han puesto imágenes de Urracas, supongo que por error) y l´esmerla es un bello y estilizado halconcillo, el Esmerejón, que dibujé en cierta ocasión, hace muchos años, y que ya mostré en este blog, como puede verse en la entrada del enlace.

Resuena en el sombrero: “La balada de la garsa i l´esmerla”.- Josep Tero (Girona, 1984?).




Esta entrada está dedicada a los familiares de los Guardias Civiles que han sido salvajemente asesinados. Mi más sentido pésame y descansen en paz.

12 comentarios:

Le Mosquito dijo...

Sabes que normalmente no escucho (no por desprecio ni prejuicio, sino por administrar tiempos) las músicas que nos regalas.
Esta vez, seducido por la historia, no pasaré sin escuchar... en otro momento, que ahora estoy en los postres.

En cuanto a las familias de esos hombres asesinados por unos descerebrados DESCEREBRADOS, ojalá sepamos unirnos todos TODOS para rechazar, con las palabras que cada quien elija, lejos de fórmulas asquerosamente intencionadas y manipuladas por políticos y otros poderes, aquello que ya no es terrorismo. El miedo quedó atrás. Sólo me queda el rechazo y el asco a lo injustificable.

Abrazos.

Mad Hatter dijo...

Muy bien "Mosquito", os recomiendo que hagáis doble clic sobre la ventana para ir a "youtube" y poder así regular el volumen, porque algunos vídeos no caben bien en la ventana del blog y no se tiene acceso al volumen.
Català perduit que está uno.
Con respecto a los descerebrados asesinos, creo que ya está todo dicho y opino que se habla demasiado y se les da demasiada publicidad gratuita a unos monstruos que sólo buscan notoriedad. Ya sabéis que pienso que el derecho a la vida está por encima del derecho a la información.
Un alijo de abrazos.

molinos dijo...

Disfrute muchisimo del concierto..como siempre.

Sobre los contrabandistas, la semana pasada estuve en el valle de Benasque donde tambien hay un camino de contrabandistas que unía España con Francia...es una ruta preciosa que sale de LLanos del Hospital, sube el portillon de benasque y llega a Luchon. te la recomiendo.

Mad Hatter dijo...

¡Jo! Tú si que sabes, "Molinos"... "El Boss", Benasque... ¡Muchas gracias por la recomendación! Tomo nota.
Eso del estraperlo estaba muy extendido y por todas partes había caminos y rutas ¿Quién les iba a decir a ellos que en unas cuantas décadas llegaría el Mercado Común Europeo y el euro?

El futuro bloguero dijo...

Me encanta la palabra estraperlo. Le daba a todo un toque de distinción, como de calidad, no es nacional no, este está traido de estraperlo...

De los otros delincuentes comunes, no tengo nada que decir, qué bien les viene que les consideren terroristas, o delitos políticos, o conflictos, chorradas. El que mata es un puto criminal, que solo nos puede producir verguenza, asco y sentimientos de unidad.

Lo demás, zarandajas.

PD: Me encantan los arándanos.

Mad Hatter dijo...

Sí que suena bien lo de estraperlo, sí. Posiblemente tenga mucho que ver con esa manía o complejo que tenemos aquí, por considerar que todo lo que viene de fuera es mejor.
El hecho de que en las sierras de la Demanda y Cameros haya arándanos, tuvo mucho que ver con que se intentase reintroducir el Urogallo a principios de los 70. Aunque me da la impresión de que esta planta cada vez resulta más escasa ¿Otra consecuencia del cambio climático?
Besos con aliento ebrio de anabias para la "Rubia" y para ti.

WODEHOUSE dijo...

Me encanta, es como una pequeña fabula con moraleja. Se la voy a relatar a mi primo Perraburu. muchos besos cariñosos. Me uno a tus condolencias.

Mad Hatter dijo...

Gracias "Wood".
Sí, últimamente estoy un poco en plan relato costumbrista (je, je).
Besos, brujita.

atikus dijo...

Estas historias de Bandoleros son muy interesante, desde luego para hacer una peli, tienen alguna?...me recuerda a la historia del Tempranillo una especie de Robin Wood a la española, jeje...

Me sumo a la dedicatoria...pobre gente!, un abrazo!


ah me voy maña al norte espero no encontrarme con ningún bandido )...siacaso una bandida que me robe el corazón

Mad Hatter dijo...

Ja, ja, no te quejarás "Atikus", que hasta te he puesto una historia de contrabandistas navarros contra Migueletes guipuchis, justo antes de que marches para allá, para la muga, para la peligrosa frontera de las tierras vascongadas.
Si te sale alguna bandida de buen ver, le dices que te registre a fondo, jo, jo!
Buen viaje, si quieres hacer escala antes de cruzar el Ebro, ya sabes donde estamos.

Le Mosquito dijo...

Seguramente tu padre, Mad, conociese u oyese hablar de "la Benita", una estraperlista de faldones negros, enormes, en los que transportaba todo lo necesario para sobrevivir a la posguerra.
No viene muy al caso, pero es que la palabra estraperlo la tengo asociada a Benita (también a María, La Relámpaga") desde mi infancia.

Mad Hatter dijo...

Pues el caso es que sí me suena ese nombre de Benita.
Las historias de mujeres aguerridas y de armas tomar, en plan "Juanita Calamidad", ibéricas y rurales, siempre me han atraído.
No debiste cruzar el Tiétar, forastero.