lunes, agosto 10, 2009

Muerte y Renovación




Los cúmulo-nimbos se oscurecen y se cierran sobre la sierra, el eco de un trueno retumba por todo el valle, fuertes ráfagas de vientos cambiantes recorren todos los rincones del bosque y un amago de tornado se ceba en un pequeño grupo de pinos al pie de la ladera. Bajo la somera capa de suelo, las raíces se tensan y acaban por romperse, con un tremendo crujido, varios árboles caen al suelo, de forma que las raíces que durante años han discurrido en horizontal, bajo el suelo del bosque, en cuestión de segundos pasan a elevar sus muñones en vertical, apuntando hacia el cielo nublado (primera foto).

El calor y la sequedad del estío han dejado los tejidos débiles y deshidratados. Las hojas lacias sucumben ante las quitinosas mandíbulas de los insectos. Los escasos jugos que atesoraban las plantas pasan a formar parte de los orondos cuerpos de larvas, orugas y gusanos, mientras que en las hojas sólo queda el esqueleto parduzco del delicado entramado de sus nervios (segunda foto).

Las supurantes heridas son invadidas por las hifas blanquecinas de los hongos que crecen con las renovadas fuerzas que les brinda la humedad de la tormenta, formando un fieltro aterciopelado y ceniciento de podredumbre y decadencia que todo lo cubre (tercera foto).

La descomposición de los tejidos comienza mucho antes de que éstos caigan al suelo. La rama del pino, la hoja del roble y el hueso del zorro confluyen, se encuentran y se mezclan para conformar un sublime y perfecto caos de muerte y reciclaje, donde restos y residuos de todo tipo se van acumulando para formar en su fondo el rico, negro y esponjoso humus.

La decadencia, la muerte y la descomposición de unos conforma el lecho que sustenta la vida de la siguiente generación. Si observamos con mayor detalle la primera fotografía, vemos que al pie de los pinos caídos ya existen algunos pequeños brinzales de roble que, sin duda, se verán favorecidos por la luz, el espacio y los nutrientes que ofrece el recién formado claro en el bosque. Es el ciclo de la vida y la muerte que no cesa, que gira y gira sin parar, y es en lo que se fundamenta el funcionamiento de todos los ecosistemas.

Entrada dedicada a Dani Jorque, sorprendente, triste y prematuramente fallecido a los 26 años de edad, aunque ha dejado descendencia. Mi más sentido pésame para su viuda, familiares y amigos. También va para Willy "Mink" DeVille, fallecido el pasado 6 de agosto a los 59 años ¡Demasiado corazón!

Fotos by Mad Hatter.

9 comentarios:

WODEHOUSE dijo...

Todos podemos morirnos en cualquier momento de cualquier manera, mientras esto sucede, como bien dices, nos vamos descomponiendo poco a poco...

Mad Hatter dijo...

Bueno "Wood", y también vamos dejando nuestras semillitas y nuestra progenie.
Renovarse o morir!

nancicomansi dijo...

OOOOOOOOOHHH!! NO tenía idea! Willy deVille!!! con lo que me gustaba a mi...antes que j.dEEp, a su lado descafeinado total con ropita de Corte Inglés, allí estaba un verdadero corsario-pirata-macarra que asaltaba tu corazón!!!!
que lástima,si...

Y te doy la razón con lo que de inevitable ciclo que nunca se acaba tiene la vida, alternancia de estados que hacen girar la rueda, sin ello no hay renovación, si, pero en la naturaleza toma un tinte mágico e inevitable, en cambio cuando pasamos al "factor" humano, la desaparición de nuestros seres queridos, quisieramos parar para siempre esa inefable ley de vida (y muerte...)

Ultimamente no paramos con desapariciones más o menos sentidas, menudo verano!!!

besos , Mad.

Mad Hatter dijo...

Dí que sí, Nanci, menudo verano pirata con goteo de muerte, fuego y agua, con parches en el ojo y en el corazón.
Un abrazo con el cuchillo entre los dientes.

Le Mosquito dijo...

Es bueno y necesario, pienso, reconocer el desgaste y la muerte como un punto más en la vida; un punto positivo, y aunque sea un punto y final.
Interpretar lo más temereoso, por desconocido y no deseado, de los ciclos vitales como algo negativo, es, justamente eso: negativo.
Celebro esta entrada.

PD:
"Las supurantes heridas"

Llegando a esta frase leí:
"Las suripantas heridas".

pensé que el relato tomaría unos cauces inesperados. Menos mal.
:)

Mad Hatter dijo...

Sí "Mosqui" es que cuando me da la vena oscura me pongo un poco tétrico. De ahí mi adoración por los "Handsome Family" (en el enlace del "ojo oscuro de la tierra" de la anterior entrada podéis escuchar su música). Aunque por muy "Handsome" que me ponga creo que nunca me dará la vena "suripanta", espero.
Por cierto, todavía no nos has aclarado que era eso del "choco" (con una sola "ch", "FutBlo") ¿Qué coño es eso, tío?

eva al desnudo dijo...

Es una sepia

Pal.Verif.: TROCIATI (Di Sepia)

Mad Hatter dijo...

Muchas gracias Eva.
No sé qué haríamos sin ti.
MUACKSSS!

Le Mosquito dijo...

Yo aún diría más: es una sepia.

PD: Gracias Eva.
:)