lunes, febrero 18, 2008

Walking the Line


Después de la impresionante entrada "Lifeline" del Coronel Kurtz, aprovechando que hace poco se cumplió el sexto aniversario de la muerte del gran Waylon Jennings, en el mes que la música murió dos veces, y que pronto se cumplirá el del nacimiento del legendario "Hombre de Negro". Y teniendo en cuenta que ambos le cantaron magistralmente a esa sensación, que a veces nos plantea la vida, de estar caminando por una cuerda floja, como la famosísima "I Walk the Line" de Johnny Cash o la réplica que hizo Waylon, con su "Only Daddy That´ll Walk The Line". Quería dedicarle al Coronel Kurtz otra canción que me ha sugerido su tremenda entrada, se trata de "Just to Satisfy You", que canta a dúo con su amigo Willie Nelson, y que trata sobre ese complicado asunto del sacrificio ¿Hasta qué punto hay que sacrificarse o renunciar a uno mismo por la pareja? ¿Hay incluso siquiera que plantearse la idea de sacrificarse por amor? ¿Hasta qué punto se puede medir el sacrificio que realiza cada uno y pedirle cuentas a la pareja?

Resuena en el sombrero: "Just to Satisfy You".- Waylon Jennings & Willie Nelson (Texas, 1981).

8 comentarios:

Coronel Kurtz dijo...

Gracias por los cumplidos, Mr. Hatter. No miento si digo que es un gran honor para mí que me haga mención pero sobre todo que me dedique esta canción. Me encanta.
Por otro lado, acerca del sacrificio hace poco leí una frase que me gustó mucho, "el amor se demuestra más por lo que se cede que por lo que se da"
Un abrazo y nuevamente gracias.

Mad Hatter dijo...

No hay de qué, Coronel, gracias a tí por la impresionante entrada que ha dado lugar a esta, me ha venido muy bien para recordar a Waylon, y gracias por esa gran frase.
Un abrazo colega "funambulista".

Bloggesa dijo...

Jolín, qué preguntas más complicadas. Creo que tampoco consiste en renunciar a uno mismo o plantearse lo que sea como un sacrificio. Es que parece que tiene un componente de anulación de uno mismo (imposible por sí mismo, creo) o algo que cuesta tanto trabajo que parece una tortura (sacrificio). Siempre uno, en determinado momento, echa más carne al asador y otras veces será el otro. Y siempre nos parecerá más la carne que hemos echado nosotros. Buf! Se me están ocurriendo tantas cosas que no puedo plasmarlas. Esto merecería una conversación con unas (muchas) cañas de por medio.
Un abrazo, caballero.

Mad Hatter dijo...

Tienes razón, "Bloggesa", el asunto es complicado y muy personal, sólo pretendía plantearlo, porque la palabra "sacrificio", ciertamente, no está nada de moda, pero en la vida real, si de verdad amamos a una persona, a veces hay que hacer algunos sacrificios, siempre líbremente asumidos (autorenuncia o autoconvicción) nunca impuestos, procurando que estén equilibrados, es decir que el sacrificio no lo haga siempre el mismo, y siempre respetando nuestra propia esencia y sin ir en contra de nuestras propias convicciones, entiendo yo.
Hay un dicho muy castizo que resume esto y que, básicamente, es lo que decimos al casarnos: "Hay que estar a las duras y a las maduras".
Un abrazo, dama manchega.

El futuro bloguero dijo...

Creo que la trampa está en verlo un sacrificio. Si es un sacrificio, no me gusta.

A mi me encanta dar, ceder, compartir, y eso es para mi un placer, una satisfacción. Si madrugo y te preparo un desayuno especial, quitándome una hora de quedarme en la cama y con eso te hago feliz, para mi es una alegría no un sacrificio.

Si para querer hay que sufrir, entramos en una dinámica, de la que yo no soy partidario. No quiero sufrimientos ni en mi vida personal ni martires ni flagelos ni dolor en la enfermedad, ni creo en las virtudes del sufrimiento.

Volviendo al amor, la pareja y las cesiones, los gestos, el tirar de la cuerda, de la relación, lo bonito es creer en ello, tirar del sentimiento y avivarlo.

Hay una frase bonita que dice que el amor es como la luna, que cuando no está creciendo, está menguando.

Y creo que como dice Bloggesa (un saludo) esto se arregla mucho mejor con unas cañas de por medio.

Abrazos

Mad Hatter dijo...

Existe la idea generalizada de utilizar la palabra sacrificio como sinónimo de sufrimiento e incluso tortura, como ha dicho "Bloggesa", pero no es así exáctamente. Sacrificio es un acto de renunciar a cosas que nos gustan o apetecen para obtener un fin, que consideramos que nos compensa, con independencia de si nos causa sufrimiento o no. Según el concepto cristiano, es un acto de fortaleza por el que podemos llegar icluso a superar el dolor. Volviendo al sabio refranero: "Sarna con gusto, no pica". Aunque esto es algo que muchos cristianos malinterpretan valorando el sufrimiento en sí mismo, lo cual no es cristianismo sino masoquismo.
Pero sí, teneis razón, hacen falta unas cañas o unos whiskys para tratar de estos temas.

Carmen dijo...

De acuerdo con todos... esto mejor con una caña o un vino... pero especialmente de acuerdo con el futuro. Cuando se siente como sacrificio algo que se hace por otro, el camino lo veo desdibujado. Quizá me quedaría con la palabra esfuerzo. Sí, muchas veces hay que acumular algunas fuerzas de aquí o de allá para hacer algo por quien queremos.. pero pasa como con el deporte, cuando terminas y ves el resultado... llega la subida de adrenalina. Pero bueeeno, que Mad no nos ha puesto aún esas cañitas!

Mad Hatter dijo...

Está claro que la palabra "sacrificio" tiene un sambenito histórico-religioso-cultural y unas connotaciones negativas muy arraigadas, pero insisto en que es posible hacer sacrificios con alegría, tal y como predica el verdadero cristianismo. Pero en fin, admito como sinónimo la palabra "entrega", si os gusta más.
Y no, de momento internet no permite servir cañas a distancia, pero ya llegará, ya;)