martes, febrero 26, 2008

WASP WARS




No, no os asustéis, no me he pasado al "Heavy Metal", ni el "Capitán Cavernícola" ni yo pertenecemos a ningún grupo neonazi secreto, ni esta entrada tiene nada que ver con luchas raciales, ni nada parecido.

Si alguna vez os ha picado alguna avispa, conoceréis el peligro y la mala leche que se gastan estos insectos. Si bien, poca gente sabe de la existencia de otras diminutas avispillas, que, de una forma silenciosa y soterrada, realizan una valiosa labor de control biológico de numerosas plagas.

Muchos de estos valiosos e interesantes himenópteros (orden al que también pertenecen las hormigas y las abejas) pertenecen a la familia de los Bracónidos. Se trata de unas diminutas avispillas (su tamaño no supera los 5 mm) que no pueden picar (carecen de aguijón venenoso), pero que ponen sus huevos en el interior de otros insectos, de los cuales se alimentan sus larvas.

La primera vez que supe de la existencia de estos insectos, fue una cálida tarde de primavera, a principios de los 90, en el casco viejo de Madrid, el cual estaba materialmente invadido por millones de pequeñísimas avispitas negras. Intrigado por este hecho, más tarde pude comprobar que se trataba de la especie Spathius exarator, un Bracónido que pone los huevos en el interior de las larvas de la carcoma, los "relojes de la muerte" y otros coleópteros de la madera (Anóbidos de los géneros Anobium y Xestobium), de las cuales se alimentan sus propias larvas. Es frecuente ver a los adultos de estas diminutas avispas negras sobre las ventanas de nuestras casas.

Otras especies útiles al hombre son: Apanteles glomeratus, parásito de las larvas de la mariposa de la col; Erigorgus femoratus, que parasita las orugas de la procesionaria del pino; Coelides bostrychrum y C. brunneri que atacan a las larvas de escolítidos, detectándolas bajo la corteza por el desprendimiento de calor que producen.

Las antenas de estos insectos son un prodigio de la Naturaleza, insuperable a la hora de detectar olores, en la mayoría de los casos, o fuentes de calor, como sucede con Coelides brunneri, ya que su supervivencia como especie depende de su habilidad para encontrar el huésped adecuado durante los pocos días que dura su estado adulto.

Esta habilidad está siendo aprovechada por el hombre para detectar sustancias de interés. El científico Glen Rains, de la Universidad de Georgia (USA), ha inventado un curioso aparato al que denomina "Wasp Hound" ("la avispa sabueso"), aprovechando la facilidad con que pueden ser entrenadas avispas de la especie Microplitis croceipes (Bracónido parásito de las orugas del tabaco y el maíz del género Heliothis) para detectar un olor determinado. El invento consiste en un pequeño cilindro con un agujero en un extremo y una apertura con un pequeño ventilador en el otro, dentro del cilindro hay una cápsula con 5 ó 6 avispas a las que les llega el aire de la zona a analizar, de modo que cuando detectan algún rastro de la sustancia objetivo para la que han sido previamente entrenadas, todas las avispas se trasladan hacia la zona del ventilador (entrada de aire) esperando su recompensa, esto es detectado por una pantalla de ordenador que da la señal de presencia del producto que se está buscando (ver tercera ilustración).

El Sr. Rains asegura que estas avispas pueden entrenarse en cinco minutos. El entrenamiento consiste en exponer a las avispas al olor de la sustancia objetivo y darles una recompensa alimenticia en forma de una gota de agua azucarada, repitiendo otras tres veces este proceso con una pausa de un par de minutos entre repetición y repetición las avispas quedan entrenadas y preparadas para ser introducidas en el "Wasp Hound".

El aparato ya se ha probado con éxito en la detección de sustancias utilizadas para la fabricación de explosivos, resultando mucho más barato y eficaz que el sistema tradicional utilizando perros.

La tecnología avanza que es una barbaridad, pero resulta que, en todos los aeropuertos del mundo, lo que se emplea tanto para la seguridad aérea, para evitar las colisiones con aves, como para la seguridad de las aduanas, con objeto de detectar drogas, explosivos y otras sustancias peligrosas, son los halcones, en el primer caso, y los perros, en el segundo. Es decir, los mismos animales de los que el hombre se viene sirviendo desde la Edad Media.

Otra avispa de costumbres terroríficas, es la bella y esbelta Ammophila sabulosa, un Esfécido que caza orugas, las paraliza con su aguijón, les pone un huevo y las entierra vivas para que sirvan de alimento a su larva (ver la segunda ilustración).

De un tamaño ligeramente mayor que los Bracónidos, son los Icneumónidos (10 a 35 mm), algunas de cuyas especies poseen enormes y tremendos ovopositores (ver primer dibujo, de la especie Thalassa lunator) con los que son capaces de perforar la madera para poner los huevos en el interior de las larvas de insectos xilófagos (Sirícidos, Cerambícidos, etc.).

20 comentarios:

Lula Fortune dijo...

Lo siento MAD, con los insectos es que no puedo. Sólo con verlos venir me hincho como un balón de pilates. Muy útiles, muy majos...pero bien lejos de mí!!!
Has mencionado la procesionaria del pino y recordé la primera vez que tuve noticia de ese bichito. En el fantástico "Tiempo de Silencio" Martín Santos utiliza su imagen para compararla con un triste entierro. Tuve que ir al diccionario para entender la metáfora, me pareció muy lograda.
Besitos a spillo (picadura en italiano)

Mad Hatter dijo...

Pero mujer, si tampoco son tan distintos de una gamba o una centolla, y esas sí que te gustan ¿Verdad?
Es broma, no te preocupes, le pasa a mucha gente.
Pero lo cierto es que son una obra maestra de la ingeniería biológica, el resultado de millones de años de evolución. BZZZZZXOS!

Le Mosquito dijo...

Lula Fortune escribió...
Lo siento MAD, con los insectos es que no puedo

Pues vas a echar el día, Lula. Ya esssstoy aquiiiii...
:)

Es sólo una broma, disculpa.

Lo que no es una broma es el estado del artesonado de mi casa. Muchos siglos de madera horadados por carcoma. En mi caso, no son relojes de la muerte. Hice clasificar la especia lustros atrás, y no recuerdo cuál era, aunque de vez en cuando encuentro a uno de los escarabajos, muesrto, y con el culo metido en alguna grietecilla. A veces también cae alguna de esas extrañas orugas, blancas y casi cuadrangulares en perfil. No hay quien los elimine (ni con caros tratamientos), pero sí los tengo a raya. Al menos, no avanzan.
Quizás exista alguna manera para inducir a esas avispas a hacer un trabajito en casa. Ya veré.

No dejas de sorprenderme, Mad. No te doy cera que luego resbalamos, pero es que tienes entradas magníficas, de verdad.

Mad Hatter dijo...

Muchas gracias "Mosquito". Por lo que dices, casi seguro que se trata de carcoma (Anobium punctatum), yo también tengo en el parquet del salón. Efectivamente, cuando el ataque está muy extendido, son muy difíciles de erradicar por completo.
Lo que sucede con la lucha biológica de plagas, a base de predadores naturales, es que siempre van a realizar un control, pero nunca van a exterminar, ya que, si no hay presas, tampoco hay predadores ni parásitos... Y no quiero hablar más de política.

la rata bastarda dijo...

lo siento Mad...he de reconocer que soy una asesina.....
En la anterior cloaca dónde vivia,los muebles eran de madera,muy,muy antiguos y llenos de carcoma,asi que un dia,me armé de valor,y paciencia,rellené toooodos los agujeritos de los muebles con veneno para carcomas y luego los tapé con celo....
No se si seré una psicópata...pero cuando las maté....senti placer, por que ya me habian agujereado parte de la ropa de los armarios...no tuve ningún remordimiento.

Bicos de rata maligna ;)

Mad Hatter dijo...

Ratiña, a nadie le hace gracia tener carcoma en su casa, es normal y lógico liquidarlas. Aunque no debes echarle la culpa por agujerearte la ropa, eso lo hacen las polillas, una mariposa (lepidóptero), para lo que se colocaban las famosas bolas de naftalina.

El futuro bloguero dijo...

Gran entrada Julio. No tengo nada que decir, menudo post bien documentado.

Ahora que ya que estoy comentando, te diré que me da un poco de miedo ese nuevo sistema de control para aeropuertos, fronteras, etc. Me imagino a los adiestradores, creando avispones adictos a cocaina, haschis y otras sustancias y luego poniéndolas a detectarlas.

Un poco de miedo, esas avispas con el "mono"

Ñoco Le Bolo dijo...

Me sorprende. Será muy útil esa relación simbiótica entre el hombre y las avispillas.
Excelente post.

el trenti dijo...

A mi también me dan un poco de asquete. Uno, que es muy urbanita. En cualquier caso, el día que tengan que hacer una enciclopedia nueva de animales, habrá que recomendar este blog.

Un saludo

Mad Hatter dijo...

Bueno, sólo se me ha olvidado mencionar que las avispillas del "Wasp Hound" hay que renovarlas cada 15 días, que es el tiempo que viven, y que son capaces de detectar trazas de sustancias, es decir concentraciones inferiores a 1 parte por millón. Es realmente increible.
Muchas gracias a todos.

Le Mosquito dijo...

Sorprendente. Gracias a ti.

susana dijo...

lo siento pero eso de que los insectos son iguales que las gambas, langostinos jajaja y esas maravillas, no no no, por ahí no entro jejeje no me imagino comiendole las patitas a un mosquito agggggg

Bloggesa dijo...

Los insectos son de verdad una pasada. ¡Comer madera! Con lo indigesta que tiene que ser.
Entrenar bichos para oler sustancias como si fueran perros para detectar concentraciones inferiores a una parte por millón, jolín, tienen que oler hasta los pensamientos.

Jeje, la segunda ilustración creo que la he visto en una enciclopedia que había en mi casa y que me repasaba cuando era pequeña. La avispa siempre me pareció una malvada.

Un abrazo.

Carmen dijo...

Qué capullas tan interesantes! (ejem... perdón) A mi lo insectos sí que me gustan, a pesar de que alguna avispa me picó al salir de la piscina cuando era pequeña... qué dolorrrrrrr!!!! Besos de mayor.

WODEHOUSE dijo...

A ver esos dibujos prometidos de Visage...vamos , vamos, el ansia me puede.

Mad Hatter dijo...

Susana, es evidente que no son iguales, aunque en México y en otros lugares la gente come insectos (saltamontes, hormigas, larvas), unos son más crujientitos y otros más mantecosos.

Blogges, ya sabía yo que te iba a gustar la Ammophila, con lo morbosilla que eres (je, je).

Sí Carmen, a mi en la piscina lo que más me picaban eran los Tábanos, unos dípteros (moscas) que chupan la sangre a los mamíferos.

"Wood", anda que has tardado mucho en pedirme el dibujillo de "Visage". Bueeeeno, veremos a ver qué se puede hacer que quede medianamente bien.

Bloggesa dijo...

¿Morbosilla? Hala lo que me has dicho...
En cuanto encuentre un guante, exigiré una satisfacción de mi honneur... XDDD

occam dijo...

En una ocasión vi un proyecto muy interesante para usar Apis melífera como bioindicador de contaminación ambiental. Se trataba de comparar el nivel de citocromo P450, que se estimula en presencia de xenobióticos (e.g. dioxinas, PCBs), de poblaciones cercanas a las emisiones con el de colmenas de ambientes limpios.

La autora era una licenciada en medio ambiente y apicultora que le intentaba vender la idea a Endesa

Mad Hatter dijo...

Tampoco es para tanto "Bloggesa".

"Occam", efectivamente las abejas son muy sensibles a la contaminación, aunque creo que es mucho más fácil y barato utilizar la presencia de determinadas especies de líquenes, que también son organismos extraordinariamente sensibles a la contaminación. No os habeis fijado que en el medio rural salen muchos líquenes por muros y demás sitios y en la ciudad casi no hay.

occam dijo...

efectivamente la chica proponía como ventaja de las abejas frente a los líquenes el que las primeras abarcaban una zona amplia y conocida de territorio y que evitaba el penoso trabajo ir a muestrear a zonas lejanas ya que la colmena la puedes situar en un punto que se establece a conveniencia del diseño de muestreo.

Vamos que las abejas ya muestreaban por uno