domingo, julio 18, 2010

A TRAVÉS DE LA CANÍCULA



Bajo un sol aplastante, a través de la canícula del medio día, las imágenes tiemblan como si vibrasen con el incesante chirrido de las cigarras.

Embriagada por una atmósfera asfixiante, la mente se nubla, hasta que, por un instante, una mirada serena se cruza como la brisa fresca del atardecer, trayendo una ráfaga de claridad a nuestros ojos.

De repente, todo cobra sentido y la música nos invade. Las chicharras se transforman en güiros, el susurro de la brisa en una cabasa, y nuestros pensamientos fluyen tranquilos con el dulce aliento de una armónica que resuena tras los ecos bucólicos del corno inglés, para terminar enredándose entre las cuerdas de una guitarra difuminada por los vahos del tequila.

Resuena en el sombrero: "Santa Mira".- The Coal Porters (Los Angeles (California), 2002). El último grupo de Sid Griffin.



Pinturas: "El parasol rojo" del pintor barcelonés del siglo XIX Laureano Barrau. Y "Canícula" del mejicano contemporáneo Otilio Peña, el acuarelista del desierto.

Texto de Mad Hatter.


6 comentarios:

Lila dijo...

Bueno, todo eso es poético, hasta que vives en el campo y no logras dar con la desgraciada chicharra que preferirá reventarse antes de dejarte dormir (risas)

PD. Buena musica.

Mad Hatter dijo...

Sí, ja, ja!
Este tema instrumental es una pasada.
Cuesta dormir con las chicharras, aunque también las hay que no pegan ojo soñando con Mr. Loew...

Gabrielle Dupré dijo...

La canícula!!!! que viaje!

Mad Hatter dijo...

Sí "Gaby", es que la canícula monegrina no tiene nada que envidiar a la del Valle de la Muerte.
Saludos.

WODEHOUSE dijo...

Mira lo que se parece el cuadro que sacas en esta entrada del Parasol rojo al que muestro en esta entrada:

http://pilarsmp.blogspot.com/2008/05/pintores-romnticos-ingleses-del-xix-una.html

Quién se inspiró en quién? El parecido es demasiado asombroso.

Mad Hatter dijo...

A, pues tienes razón "Wood", se parecen mucho. A mi, personalmente, me gusta más el del Sr. Barrau, la mujer es mucho más bella (debe ser catalana, claro), hay menos "distracciones" de pavos y otras cosas alrededor, y el detalle de las cántaras metálicas que pinta Barrau me parece de un gusto exquisito.
¡Qué maja! Repasando las entradas que te has perdido en tus largas vacaciones.
Yo me voy pasado mañana ¡¡¡Yupiiii!!!