miércoles, junio 24, 2009

CAMBIAR


Hace tres entradas, hablabamos sobre el movimiento "slow" y sobre lo más o menos dificil que nos resulta adaptarnos a los cambios. Resulta que ahora he vuelto a escuchar aquella estupenda recopilación de tributo a los Fleshtones, "Vindicated!", que ya traje aquí el año pasado, en la que un grupo francés, llamado los "Slow Slushy Boys" (los chicos del sorbo lento) hacen una versión de una de las mejores canciones de Zaremba y Streng, "I´ve gotta change my life", publicada en su genial primer álbum de 1981, "Roman Gods", y que habla sobre la imperiosa necesidad que a veces tenemos de cambiar:

"I can´t wait till tomorrow
No I can´t wait a day
I can´t stop the feeling going round and round in my head.
No I haven´t got stop to get what I want
But I never can to see me no mad is with you.
Please come back, come back to me.
Cause I´ve gotta change my life, to show you what summer
what could it be, yeah, I´ve gotta change my life..."

Traducción:

"No puedo esperar hasta mañana
No puedo esperar un día
No puedo detener el sentimiento que da vueltas dentro de mi cabeza.
No he dejado de obtener lo que quiero.
Pero nunca podría verme enfadado contigo.
Por favor, vuelve, vuelve a mi.
Porque tengo que cambiar mi vida, para enseñarte lo que el verano
podría ser, sí, tengo que cambiar mi vida..."

O algo así, más o menos, porque no he encontrado la letra en internet y el descifrarla no es moco de pavo. Pero lo cierto es que la urgencia juvenil propia del rock garajero o revival del sixties punk, que expresa esta canción, suele conducir a la frustración y a la desesperación, por lo que resulta más práctico y eficaz armarse de paciencia y tratar de adaptarse a los cambios que, inevitablemente, se producen constantemente a nuestro alrededor, lo mejor que uno buenamente pueda.

No, no es resignación, es que a veces la vida nos hace papilla y luego nos absorbe con una pajita, y cuanto más líquida, fría y fluida sea, más fácil y llevadero será el trago, un trago que, además, suele ser amargo y lento, muy, muy lento, pero hay que pasarlo.

Resuena en el sombrero: "I´ve gotta change my life".- The Slow Slushy Boys (Francia, 2008), versioneando a The Fleshtones (New York, 1981).


6 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Pues estamos buenos...

A ver si las vacaciones nos arreglan un poco a todos.

Abrazo

WODEHOUSE dijo...

"No I haven´t got stop to get what I want" sería para mi como decir: "No tengo freno en conseguir lo que quiero". Tu tambien lo traduces bien. eh?
Realmente la urgencia juvenil es una de las más deliciosas notas de la juventud.

eva al desnudo dijo...

Todavía no he aprendido a ser slow pero estoy en ello. La urgencia, como dice Wode,es propia de la juventud y suele ser muy estresante. Al final todo llega y todo pasa, es el signo de los tiempos pero lo decía mejor Serrat.

Un besito.

frikosal dijo...

La vida nos hace papilla y luego nos absorbe con una pajita

Asi estamos..
Un abrazo amigo Mad.

Mad Hatter dijo...

Gracias a todos y a todas, especialmente a Eva, besitos guapa.
No os preocupeis, no estoy tan mal como aparento, sólo es una canción que me apetecía recordar y ya sabeis que soy un poco llorón, por aquello de "lo malo de ser feliz". Bueno y por el 0-2 de ayer en Sudáfrica contra USA ¡Págate unas cañas Zaremba!¡Jodíííío!

WODEHOUSE dijo...

Y los que no vamos a tener vacaciones???? qué , nos suicidamos directamente...vamos! hay que ser mas duros coño! Mirad a Chuck Norris!