lunes, mayo 02, 2011

HIEDRA VENENOSA







La Hiedra venenosa o “Poison Ivy” (Rhus radicans) es una planta trepadora de la familia de las anacardiáceas (la misma que los pistachos), bastante común en el Este de Estados Unidos de Norteamérica, que se caracteriza por producir una dolorosa urticaria en la piel al ser tocada, similar a la que producen nuestras más cercanas y conocidas ortigas (Urtica dioica). Por cierto, hay que decir que los pelos urticantes de las ortigas se neutralizan al hervir la planta en agua durante unos minutos, resultando una excelente verdura, similar a las espinacas, muy rica en magnesio, hierro, potasio, calcio y otros minerales.

En la Península Ibérica habita otra especie del género Rhus, se trata del Zumaque (Rhus coriaria), un arbusto de poco más de un metro de altura que crece en las zonas de clima mediterráneo, es venenoso y se cultiva en algunos países para obtener taninos con los que curtir el cuero.

Resulta curioso como muchas plantas son utilizadas por el ser humano, incluso para su propia alimentación, a pesar de ser tóxicas, venenosas o urticantes. Volviendo a Estados Unidos, allí es popular el cultivo y consumo de una gran hierba poligonácea (misma familia que la acedera y la romaza) denominado Ruibarbo (Rheum rhabarbarum), originario de Ucrania, es muy cultivado en el centro y norte de Europa, así como en Canadá y Estados Unidos. Sólo se recolectan y se comen los pecíolos de sus grandes hojas, de un color más o menos rojizo (ver tercera foto), según las distintas variedades. Tienen un sabor agridulce característico y con ellos se hacen mermeladas, compotas, tartas, pasteles y también se cocinan como guarnición en guisos de carne. La lámina verde de las hojas es tóxica debido a su gran contenido en ácido oxálico, por lo que la recolección de los pecíolos debe realizarse antes del mes de junio, ya que con el paso del tiempo éstos van adquiriendo cierto contenido en toxinas y una mayor dureza, por lo que dejan de ser aptos para el consumo. En cualquier caso, no se recomienda su ingestión por parte de las mujeres embarazadas.

Mucho más conocido en la Península Ibérica es el Gamón (Asphodelus albus), una hierba liliácea vivaz que, cada primavera, a partir de sus rizomas subterráneos, emite unas verdes y largas hojas puntiagudas, con la sección transversal en forma de “V”, de cuyo cogollo emerge en el mes de mayo un largo vástago con un compacto racimo de vistosas flores blancas en su extremo (ver quinta foto).

El Gamón habita en muy diversas zonas, principalmente en claros de bosques (pinares, encinares, robledales y hayedos), así como en los matorrales y pastos que resultan de su degradación. Debido a que es tóxica en crudo, es respetada por los animales herbívoros, de manera que su excesiva abundancia suele ser un claro síntoma de sobrepastoreo. Sin embargo, en algunas zonas (País Vasco y Navarra) fue muy consumida en el pasado (hasta los años 50 se comercializaba en el mercado de San Sebastián) como “puerro silvestre”, ya que la sustancia tóxica (asfodelina) que poseen se elimina total y fácilmente con la cocción. El cogollo alargado y blanquecino o amarillento, formado por la parte basal de las hojas y el vástago floral, al comienzo de su brotación en primavera (ver quinta foto), una vez pelado, limpio y cocido, queda muy tierno, tiene un agradable sabor, y con él se pueden hacer purrusaldas, tortillas y todo tipo de guisos en los que se utilicen habitualmente los puerros.

En crudo, debido a la asfodelina, los gamones producen una aceleración del ritmo cardíaco y taquicardia, que, en dosis elevadas, puede producir la muerte por ataque cardíaco. Pero, según asegura la bibliografía consultada, bien cocidos nunca han producido ningún problema de salud asociado a su consumo. El otro día me atreví a probarlos, la primera vez, por temor a la asfodelina, quizás los cocí demasiado (15 minutos), pero la segunda vez comprobé que con 6 minutos de cocción es suficiente para que queden tiernos y totalmente inocuos. Tienen un sabor intermedio entre el espárrago y el puerro, aunque más suave. Lo que más me gustó fue la parte superior y tierna del “espárrago” floral, que tiene un ligero y agradable matiz dulce. Para apreciar mejor su sabor, simplemente los cocí y los aliñé ligeramente con unas pocas hojas y flores de Aliaria o Hierba de ajo (Alliaria petiolata = A. officinalis), un poco de sal, vinagre y aceite de oliva (ver última foto).

De postre, me tomé el pastel de ruibarbo con fresas que veis en la cuarta foto y que había preparado unos días antes.

Por si surgen dudas al respecto, debo decir que esta cena tan peculiar me sentó estupendamente, si bien lo cierto fue que aquella noche soñé que asistía a un concierto de un grupo igualmente peculiar como son los “Cramps”, realizado en la calle, por la noche, al aire libre, en el que Lux Interior vestía un impecable traje de color marfil con camisa y corbata azul cielo y cobalto, y a su izquierda se contoneaba una sensual Poison Ivy peinada con trencitas a lo Bo Derek, con vestido minifaldero en colores negro, granate y rojo, medias de redecilla negras, liguero rojo y manoletinas a juego, con lentejuelas en brillos rojos. El concierto iba a las mil maravillas, hasta que, de repente, irrumpieron en el escenario algunos “rodies” a todo correr, cogieron a Ivy y se la llevaron en volandas mientras gritaban “¡Hay que salir pitando! ¡Ya están aquí!” Instantes después, descendieron del cielo una especie de jinetes extraterrestres con asimétricos y extraños rostros de color dorado, cabalgando a lomos de alargadas y sofisticadas aspiradoras voladoras, barriendo las calles y llevándose por los aires a algunos aterrorizados espectadores, entre los que me encontraba yo. Noté una suave presión que me asía por el brazo izquierdo y por la espalda, mientras escuchaba una aterciopelada voz femenina que trataba de tranquilizarme diciendo “No temas, relájate y disfruta del viaje”. Entonces vi que el suelo y las luces de la ciudad se alejaban de nosotros cada vez a mayor velocidad, pero no notaba ningún rozamiento ni ráfaga de viento, ya que algún tipo de escafandra o carenaje transparente debía protegernos,… Y entonces fue cuando me desperté. Pero seguro que no tuvo nada que ver con mi sanísima cena vegetariana.

Resuenan en el sombrero: “Stalkin´”.- Duane Eddy (New York (USA), 1958) y “That Certain Female”.- Charlie Feathers (Memphis (Tennessee), 1974). Unas canciones que seguro que han formado parte de los mejores sueños de Poison Ivy:




Fotos by Mad Hatter, excepto las 3 primeras bajadas de internet: 1ª) Hiedra venenosa (Rhus radicans). 2ª) Zumaque (Rhus coriaria). 3ª) Hojas de Ruibarbo (Rheum rhabarbarum). 4ª) Pastel de ruibarbo y fresas. 5ª) Brotes de Gamón (Asphodelus albus). 6ª) Plato de gamones cocidos con Aliaria.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola ¡¡¡

Tengo entendido que la ortiga es bastante nitrófila, de ahí que sea típica en zonas donde la ganadería descome, como dice un buen amigo mío, ¿no influirá esto en su sabor? ¿la has probado en carnes propias?

Saludos y ánimo con el blog ¡¡

Mad Hatter dijo...

Hola anónimo!
Efectivamente, la ortiga es indicadora de suelos ricos en nitrógeno, pero no creo que eso influya en su sabor, todas las plantas cultivadas que comemos son regularmente abonadas ¿Tú puedes notar por el sabor si una lechuga ha sido abonada con estiércol? Y en todo acaso será para mejor, desde luego mucho mejor con estiércol que con abonos químicos.
Las ortigas son muy parecidas a las espinacas, el otro día hice un puré con ortigas, borraja y una patata y estaba riquísimo, incluso me bebí el caldo resultante de haberlas hervido, son muy ricas en magnesio, hierro, potasio y calcio.
Saludos y muchas gracias.

Anónimo dijo...

Habrá que probarlas entonces jeje

Arqui dijo...

Hola Mad, vaya no sé si eres consciente de toda la información y exposición de cualidades vertidas en este post. Y aquí hay Ruibarbo , en Aragón lo hay? que pinta tan rica , pero a parte de rico rico, lo que más envidia me ha dado han sido los efectos producidos a la hora de soñar.Eres como el libro gordo de Petete actualizado,didáctico, entretenido,divertido. Esta semana me paso del Dunkan pernicioso a las ortigas o gamones psicotrópicos, digo psicodélicos.

Mad Hatter dijo...

Hola Arqui.
En España no se ve mucho el ruibarbo, pero yo tengo uno en el jardín que conseguí sembrando unas semillas que compre en unos grandes almacenes. Es una planta que aguanta mucho frío y requiere riego en verano.
Je, je, lo del sueño de los Cramps, no creo que fuese producido por los gamones o el ruibarbo, pero es cierto que lo soñé (y me acordé del sueño a la mañana siguiente, porque todas las noches soñamos aunque no nos acordemos).
Muchas gracias por el comentario y un abrazo.