jueves, enero 15, 2009

Viento Afilado






El inconfundible eco de la miniflautilla del afilador resuena por las calles del pueblo, casi al instante, el diáfano espejo de los arrozales inundados deja de reflejar el luminoso cielo y se ondula, se arruga, se riza y frunce el ceño. No falla, el entrañable y característico sonido del afilador siempre nos trae el viento, un cierzo helador que desciende por el valle del Ebro.

El cierzo hace silbar las ramas de los álamos (aubes), los chopos y los sauces de la ribera, y dispersa por todo el delta las diminutas partículas de acero que se desprenden del filo de los cuchillos y las tijeras, al pasar por la piedra del afilador.

Las propias tierras del Delta han sido formadas por el continuo acarreo de cantos, arenas, limos y sedimentos de todo tipo, arrastrados por el río durante miles de años. Una continuidad que ha cesado drásticamente con las regulaciones y encauzamientos realizados en la cuenca del Ebro, durante las últimas décadas. Por lo que la costa del Delta también está siendo erosionada, roída y raspada por los afilados cuchillos del oleaje, el viento, los temporales, las corrientes y el mar.

El duro trabajo de muchas generaciones, penando con el fango hasta las rodillas, transformó el caótico y enmarañado pantano, en un ordenado y fértil vergel lleno de ubérrimos arrozales. Si bien, se tuvo la precaución y la delicadeza de preservar algunos terrenos naturales que conforman el Parque Natural del Delta del Ebro, que ocupa una superficie de 7.736 hectáreas, 5.316 de las cuales corresponden a la comarca del Montsià (hemidelta derecho) y 2.420 a la del Baix Ebre (hemidelta izquierdo). Comprende las lagunas de Les Olles, El Canal Vell, El Garxal, L´Alfacada, La Platjola, La Tancada y L´Encanyissada; las islas de Buda, Sant Antoni y Sapinya; las penínsulas de La Punta de la Banya (Els Alfacs) y El Fangar, los Ullals de Baltasar y los yermos de Casablanca.

Millones de afilados picos, de todos los tamaños y colores (en la segunda foto puede verse la afilada silueta de una Garza Imperial en vuelo), buscan y consiguen su sustento en estas aguas someras y limos repletos de vida.

Durante muchos años, la costa del Delta fue temida por los navegantes. Por esta razón, la zona se señalizó y alumbró en el año 1864, mediante tres faros de hierro que se situaron en la Punta del Fangar, la Isla de Buda y la Punta de la Banya. El faro de Buda (en la tercera foto) se lo tragó el mar en 1960, actualmente todavía es visible y se encuentra a una milla mar adentro, al Este de la desembocadura actual. El del Fangar hubo de ser sustituido varias veces hasta el actual y pictórico faro de hormigón. De los faros de hierro originarios sólo queda el de la Banya, que se puede visitar en el puerto de Tarragona.

Resuena en el sombrero: La "miniflauta" del afilador, pequeño juguete de plástico que empezó a fabricarse en los años 60 y que se vendía en los quioscos de chucherías al precio de una peseta. Mientras el afilador recorre con su bicicleta las recoletas calles de La Cava y prosigue por las interminables de Jesús y María, el pueblo más largo de España, más largo que un día sin pan o sin arroz.

9 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Tierras interesantes, sin duda...

Veo que lo has pasado bien.

Abrazo

¿Para cuando un encuentro reunión etc?

WODEHOUSE dijo...

Qué bien hilado, qué poético. La figura del afilador, el viento...

Ay pero este riojanito reconvertido, eh??? en tarraconense...yuyuyy...
Pero de eso nada, él sigue tras los pasos del Ebro, como el que persigue algo que le lleve a buen puerto.
nota:
El Ebro es el río de los riojanos por excelencia y sus afluentes tan queridos. El Oja, El Tirón...

Mad Hatter dijo...

¡Y lo estupendamente bien que se come y se bebe! "Futuro pinche de Ferrán Adriá".
Iros preparando para mediados de febrero que igual cae algo, aunque todavía no puedo prometer nada.
Si es que el Ebro sólo trae calidad, se mire por donde se mire, tanto por arriba como por abajo, así que la unión de ambos extremos ya es la repanocha ¿Verdad "Wood"?
Los afluentes riojanos del Ebro, de Oeste a Este, son: el Oja-Tirón, el Najerilla, el Iregua, el Leza-Jubera, el Cidacos y el Alhalama. El Iregua es el que conozco más.
Yau... Adeu (es que ara parlo català en la intimitat).

frikosal dijo...

Es un lugar que me encanta.

Hasta hace poco era una reserva espiritual, un lugar extrañamente diferente del resto del mundo. Varias veces lo recorrí, algunas con un kayak por el rio y los canales, vi arenas movedizas, cañas, millones de pájaros .. y de mosquitos. La gente era increiblemente amable. Una vez en la gasolinera de uno de los dos lados no quedaba gasolina, el tipo debía dinero a la empresa distribuidora, a causa de diversos vicios -o eso me dijeron- y no le querían servir. Alli estuvimos una tarde entera esperando. Otra vez acampamos en un lugar que ahora está prohibidisimo y tuvimos que montar la tienda desde dentro, de cualquier modo, por los mosquitos. En fin, mil anécdotas..

Ahora creo que ya se ha uniformizado un poco más, está todo más concurrido, más turismo..

Mad Hatter dijo...

Pues sí "Friko", se trata de la llamada "Catalunya insólita". Ahora hay bastante turismo, pero éste se concentra más en Sant Carles de la Rápita y otros pueblos de fuera del delta, en el delta, como bien dices, hay mucho mosquito en verano. Vienen muchos franceses a algunas urbanizaciones costeras, así como ingleses y alemanes a ver pájaros.
En fin, ya me corregirá Eva, si me equivoco, que yo sólo soy un invasor recién llegado, un bicho raro proveniente de "la cuna del castellano".

Lula Fortune dijo...

Pero qué frío me ha dado tu post brrrrrr!!!!!!
Aquí también viene un afilador de vez en cuando. En plena ciudad, entre los coches, da un poco de pena. Como esas especies en extinción.
Besos cálidos.

Mad Hatter dijo...

Sí Lula, el de afilador es un oficio en peligro de extinción, si bien es cierto que, desde los tiempos de la edad de hierro hasta la actualidad, siempre ha sido y será muy importante y necesario tener los cuchillos, navajas y tijeras bien afiladas en casa.
Por el delta hay algunos días fríos, aunque hace menos frío que en Logroño y mucho menos que en Soria. En Galicia es que sois un poco subtropicales (je, je).

WODEHOUSE dijo...

Si, claro que es el Iregua puesto que es el de los Cameros. Que siempre me lo sé por un paté riquísimo que hacen allí, de marca Iregua. La repanocha y la repera. Las conservas de Cidacos, no tiene parangón.
Yo claro, soy más del Tirón por Haro y del Oja, aunque también del Najerilla.
Besos mil.

Mad Hatter dijo...

¡Ay sí! Los patés de Ortigosa de Cameros ¡Qué ricos! Y qué bonitas las cuevas. Si alguna vez vais al restaurante "La Cuevas" no dejéis de probar la deliciosa crema de Boletus (con nata, claro).
Corregir del comentario en el que nombro los afluentes que no es "Alhalama" sino ALHAMA, que quede claro.