miércoles, abril 22, 2026

EL GABINETE DEL MUCHACHO ELÉCTRICO


Uno de los músicos de la Movida madrileña de los 80 que siempre me ha parecido más interesante (junto a Santiago Auserón (Radio Futura) y Eduardo Benavente (Parálisis Permanente), es el gran Jaime Urrutia (Gabinete Caligari), quien empezó en la onda oscura o siniestra, al estilo de bandas como Joy Division o The Cure. Recuerdo que, en una de las primeras entrevistas que les hicieron en la tele, en el legendario programa “La Edad de Oro”, presentado por la inolvidable Paloma Chamorro, ésta les preguntó si eran Nazzis, a juzgar por su canción “Cómo perdimos Berlín” (1982), a lo que Jaime, supongo que para resultar más provocativos y transgresores (algo fundamental en el ambiente “underground” y “After-Punk” de la época), dijo que sí (un “San Benito” que le ha perseguido durante el resto de su vida, hay cosas con las que es mejor no bromear).

Posteriormente, adquirieron una actitud y una estética más castiza, colorista y costumbrista, lo cual incluía una evidente afición a los toros, por lo que se convirtieron en los creadores del llamado “Rock Torero”, con canciones como “Que Dios reparta suerte” (1983). ).

Recuerdo que, una mañana, de camino a la Universidad, me tropecé casualmente con Edi Clavo (el batería de Gabinete) que parecía esperar de pie en la calle, junto a la puerta de un garaje (posiblemente por algo relacionado con su motocicleta). Un instante que retuve en mi retina, para, nada más llegar a casa, dibujar de memoria la estampa que muestro en tercer lugar, con el significativo detalle de que, en la pared de la esquina superior derecha, coloqué el cartel de una corrida de toros que cubría otro anterior de uno de los numerosos conciertos y actuaciones de todo tipo que programaba la legendaria sal “Rock – Ola”.

El motivo de esta entrada es que, casualmente, a través de las redes sociales, me he enterado de que Jaime Urrutia está a travesando un delicado estado de salud (infarto de miocardio, rotura de la cadera), ya que en alguna entrevista dijo que, tras la pandemia (2020), no ha hecho más que caer en picado, por lo que me he animado a dedicarle unas líneas, ya que, además de un gran músico, tiene cierto don para la literatura, ya que es un excelente letrista y en 2014 escribió el libro “Canciones para enmarcar”, que me dejó una profunda impronta (como consecuencia publiqué en el blog la sección “Canciones que dejan huella”).

En el año 2005, publicó su álbum en solitario “El Muchacho Eléctrico”, en homenaje al poetaEduardo Haro Ibars que, en 1978, publicó un poema con ese mismo título, incluido en la obra “Pérdidas Blancas”.>”).

Curiosamente, otro gran músico como es Fernando Pardo publicó, en 2013, el libro “Los Chicos Eléctricos”, me llama la atención esa coincidencia en lo “eléctrico”.

Resuena en el sombrero: “Si la vida te lo da” (Madrid, 2005).

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